CANKER – Jueves 7 de noviembre del 2002, Sala Príncipe (Granada)

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Una desapacible noche de otoño en la capital de la Alhambra fue el momento elegido para el regreso definitivo a los escenarios de la más grande banda de Thrash Metal que jamás haya existido en nuestro país. El emplazamiento del concierto fue la Sala Príncipe, situada en uno de los lugares más bellos del granadino barrio del Realejo. Este local fue un cine en tiempos pasados que sólo recordamos los abueletes, pero hace ya bastantes años que fue remodelado y transformado en discoteca, la cual actualmente es una de las más famosas y frecuentadas de la ciudad. Dentro de sus bonitas instalaciones decoradas al estilo árabe lo habitual que se suele escuchar son coplas de Bustamantes, Chenoas y demás fauna musical doméstica, aunque la sala también programa buenos conciertos de Rock de vez en cuando, lo cual siempre es de agradecer. Como ejemplo, lo que íbamos a escuchar esa noche nada tenía que ver con Operación Fiasco ni nada que se le parezca siquiera en el blanco de los ojos…

Un servidor llegó a las inmediaciones de la sala a eso de las 9:10 pm (el concierto tenía previsto su comienzo a las 9:30), pero en esos momentos todavía permanecían cerradas las puertas y apenas había cuatro gatos en los alrededores. Poco a poco fue apareciendo la gente, miembros de la banda incluidos, y ya pasaban bastantes minutos de las 10 cuando por fin pudimos acceder al interior. El local registró una entrada bastante decente, algo más de 200 personas calculo yo, en su mayoría caras conocidas y seguidores de Canker desde hace muchos años que no quisieron perderse el esperado regreso del grupo tras más de cinco años alejados de la actividad musical como banda.

Sin apenas dar tiempo a tomar provisiones y sin teloneros que valgan, Canker hizo irrupción en escena y pudimos apreciar los cambios sufridos en el seno del conjunto respecto a su primera etapa durante la primera mitad de los 90. Actualmente sólo permanece de la formación original el cantante y guitarrista Miguel Hernández, ya que los restantes miembros fundadores han tenido que dejar la banda en esta nueva singladura debido a sus obligaciones laborales (aunque sí asistieron al concierto como espectadores para apoyar a sus viejos compañeros y amigos).Por su parte, las caras nuevas de Canker son Raúl Márquez a la batería y Jorge Pérez (“Vélez” para los amigos) al bajo, a los que en esta ocasión se sumó la colaboración de mi tocayo Virveh, miembro de los también granadinos Esfinge, que fue el encargado de los teclados en este concierto.

El reencuentro de Canker con su hambrienta afición ya era una realidad y daban las 10:35 cuando enmudeció la música de fondo y la oscuridad completa cayó sobre la sala, oscuridad que se rompió con unos guapos efectos de luces azules que daban vueltas en círculo sobre el fondo del escenario, cubierto a su vez con un sobrio telón negro sobre el que resaltaban en blanco las letras del logo del grupo. Y en esta tesitura, comenzó el holocausto sonoro que tendría lugar durante la siguiente hora y cuarto. El tema “Anachronia”, que cierra su segundo y último álbum hasta la fecha “Exquisites Tenderness”, fue el elegido para abrir fuego y para algunos (entre los cuales me cuento) fue algo emocionante y sumamente reconfortante comprobar que Canker volvían a estar ahí arriba, sonando a furia desatada como ellos solos. No obstante, durante este primer tema hubo algunos ligeros fallos de sonido, ya que parecía que al sistema de amplificación todavía le costaba despertar del todo, aunque afortunadamente esto se solucionó enseguida y durante la práctica totalidad del concierto pudimos disfrutar de un sonido buenísimo y muy nítido en mi opinión.

A continuación, la descarga prosiguió con otro tema del mismo disco, “Out Of Control”, una canción realmente matadora que se encuentra entre mis favoritas de la banda. Una vez finalizada su flamante ejecución, Miguel se dirige y saluda afectuosamente al público con un rotundo “Buenas noches España!” y acto seguido presenta a los nuevos miembros de Canker, lo cual da paso a uno de los puntos culminantes de la velada: la interpretación de la soberbia “Physical”, que dio título a su primer trabajo, un tema grandioso que muy bien hubieran podido firmar los mismísimos Death. Prolongada, de toques progresivos en su desarrollo y con abundantes pasajes instrumentales, esta canción atesora de manera fantástica el potencial y los valores que nos ofrece la música de Canker, con esos cambios de ritmo realmente magistrales, alternando caña y melodía a distintas velocidades como muy pocos grupos pueden hacer de esa forma tan inspirada.

A estas alturas ya habíamos comprobado con creces la idoneidad de las aptitudes musicales de los nuevos componentes de Canker. La pegada de Raúl a los tambores es realmente estremecedora y a ella une una técnica envidiable que un poco más adelante se encargaría de dejarnos clara en un impecable solo que se marcó, dejando boquiabierto a más de uno. Por su parte, Jorge es un bajista de sobrada solvencia, con un estilo sólido y persistente que crea la base rítmica ideal para los riffs asesinos y los solos de Miguel. Respecto a éste último, qué se puede decir de él que ya no sepamos los seguidores del grupo! Pues ni más ni menos que es un musicazo como la copa de un pino. Poco podía imaginarse el poeta de Orihuela que, más de medio siglo después, alguien con su mismo nombre y apellido iba a dedicarse a una forma de expresión artística tan diferente en apariencia y formas, pero a la vez tan genial y emocionante como el más bello de los poemas.

Poca gente a nivel mundial conozco capaz de crear esos riffs tan demoledores como efectivos y esos solos breves pero afilados como cuchillas y ejecutados con una técnica increíble… Y todo ello realizado al mismo tiempo que canta con ese vozarrón que es seña de identidad de la banda.

Bueno, perdonadme este paréntesis pero creía necesario hablar un poco de las cualidades musicales del grupo. Tras “Physical”, Miguel presenta como “una copla de Bisbal” el siguiente tema, que no era otro que “Carrion” (juas, ya quisiera el Bisbal), tema en el que las impresionantes ostias de Raúl a los parches quedaron especialmente de manifiesto. Acto seguido, contraatacaron con “Inquisition”, retomando su primer álbum de nuevo, y que también supuso otro de los momentos fuertes de la noche, con su letra acerca de los “malos” y su música llena de pura potencia Thrash en su estado más salvaje. Y a continuación, cayó el primer tema nuevo de la velada, “Layla Island”, una gratísima sorpresa para el que suscribe y cuyo título ya da algunas pistas de por donde van los tiros en algunos aspectos musicales. El tema comienza con la batería como protagonista, la cual da paso a unos sonidos de inequívocos efluvios arabescos que quedan fantásticos dentro del habitual contexto musical brutal del grupo. Probablemente esta fue la canción que más me gustó de las 4 nuevas que tocaron.

Después de esta composición, tuvo lugar el apabullante solo de batería de Raúl antes mencionado, y de nuevo se reúne toda la banda para machacarnos con “Opus Death”, sin duda uno de los cortes más emblemáticos de la historia de Canker, el cual ya aparecía como tema estelar en la primera maqueta del grupo, editada allá por octubre de 1991. Tras dejar las paredes de la sala retumbando, hizo acto de presencia otra nueva canción, que el bajista Jorge dedicó a un amigo recientemente fallecido (Q.E.P.D.) y que llevaba el explícito título de “Earthquake”. Pues sí señores, a eso sonó, a un auténtico terremoto sónico, un tema directo a las entrañas, con momentos de desbocada furia hardcoriana y al mismo tiempo ciertos toques muy heavies en algunos otros pasajes. A continuación, vino otra de las sorpresas de la actuación, pero esta vez en forma de bestial versión del “War Ensemble” de los demonios Slayer, la cual sonó naturalmente gloriosa pasada por el personal tamiz de Canker, y con Miguel entonando las estrofas con una voz más aguda en plan Araya que quedó sensacional. Nunca les había escuchado tocar este tema, antes solían hacer “Post Mortem”, o incluso “Hell Awaits” en alguna ocasión, pero “War Ensemble” significó una agradable sorpresa para un gran seguidor de los asesinos californianos como el que suscribe.

La continuidad a este tema la dio otra canción inédita, “Ravenous”, que casó muy bien con el tono de la versión anterior, ya que tiene un comienzo lento y machacón que te puede recordar a los angelinos, para después dar paso a la tralla a saco marca de la casa Canker. Un tema corto y demoledor que sirvió de enlace para un nuevo cover, en este caso de Lemmy y sus huestes que, por cierto, nos habían visitado la semana anterior. Para este tema de Motörhead subió a escena el anterior bajista y compañero inseparable de fatigas de Miguel, Juan Miguel Lorenzo “Indio”, y entre todos se marcaron un espectacular y cañerísimo “Ace Of Spades” que, con dos bajos, aquello acabó de rematarnos a los asistentes. Tras esta deslumbrante versión, el concierto pareció llegar a su fin. Había pasado justo una hora y ocho minutos, tiempo que se nos había hecho cortísimo a todos, tal y como estábamos disfrutando del retorno a las tablas del grupo con un concierto entero propio (puesto que hay que recordar que hace unos meses hicieron una fugaz actuación en esta misma Sala Príncipe en el concierto homenaje a Jorge Cañavate de la web granaheavy.com).

No obstante, la gente quería más, y nuestra insistencia, tras una espera de varios minutos, se vio por fin premiada con el regreso al ruedo de la banda con un bis improvisado, en el cual pusieron el broche de oro a su extraordinaria actuación interpretando otra canción nueva más, que en este caso aún no tiene un título definitivo, pero que ni falta que le hizo, ya que fue un auténtico vendaval en plan deathmetalero que terminó dejando bien patente (si es que a estas alturas hiciera falta) que Canker están de nuevo entre nosotros tan potentes y brutales como siempre.

Y bueno, a quien haya tenido la santa paciencia de leerse todo este tochazo, le comunico que, aparte de tener el cielo ganado, esta historia acaba aquí. Sólo nos queda alegrarnos enormemente y felicitarnos de que Canker hayan vuelto a la actividad gozando de una salud impecable, y esperemos que esta vez tengan de verdad la suerte y el reconocimiento que se merece este grupazo. A los seguidores del Metal Extremo que flipéis con bandas extranjeras como Slayer, Kreator o Death y sin embargo no conozcáis a nuestros Canker, os digo que NO TENÉIS PERDÓN DE DIOS, pero que afortunadamente estáis a tiempo de comprobar lo que os estáis perdiendo: UNA DE LAS MEJORES BANDAS DE THRASH METAL (yo los considero así aunque tienen toques Death también) DEL PLANETA.

¡¡Mucha suerte y mucho Canker!!

Texto: Antonio Vetterli

SETLIST COMPLETO (en la hoja que aparece en la imagen no están todos los temas que tocaron en realidad)

– ANACHRONIA

– OUT OF CONTROL

– PHYSICAL

– CARRION

– INQUISITION

– LAYLA ISLAND

– OPUS DEATH

– EARTHQUAKE

– WAR ENSEMBLE

– RAVENOUS

– ACE OF SPADES

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– TEMA NUEVO (AÚN SIN TÍTULO)