DARK MOOR + NEMESIS – Sábado 16 de noviembre de 2002, Sala Stereo (Alicante)

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Han pasado dos días tras la descarga de los madrileños Dark Moor en la alicantina sala Stereo y todavía me dura la sonrisa de oreja a oreja con la que salí del recinto tras el concierto; de verdad, me faltan calificativos para describir la buenísima sensación que me causaron Enrik, Elisa y compañía en este segundo tramo de lo que está siendo el “The Gates Of Oblivion Tour”. Pero vayamos por partes.

Con buena parte del respetable todavía por acudir, el primer grupo no tardó en saltar a las tablas. Su nombre todavía lo estoy intentando descifrar en la entrada (se presentaron, pero tampoco se entendió muy bien que digamos), así que mejor paso a describir directamente. En primer lugar decir que se trata de una jovencísima formación (echémosle una media de 18 años aproximadamente) con vocalista femenina al frente, la cual nos advirtió de entrada que estaba con 39º de fiebre aunque lista para dar el callo, y doy fe de que así fue. A lo largo de su corta actuación les dio tiempo a ejecutar tanto temas propios (“Como espejos” fue uno de ellos, si mal no recuerdo) como ajenos (“Vientos de guerra” de Saratoga, “Embody The Invisible” de los suecos In Flames o “Imaginations From The Other Side” de los germanos Blind Guardian –ya quisiera Hansi-), a lo largo de los cuales pudimos observar con cierta ternura lo típico en estos casos, un sonido que no es el suyo, algún que otro descompás pero unas ganas y una ilusión dignas de admiración. Desde aquí les deseamos toda la suerte del mundo, que seguro que es poca.

Poco a poco iba llegando el personal a la sala, y precisamente por esto no pudimos prestar la máxima atención a los siguientes en salir a escena, los alicantinos NEMESIS (ya sabéis, antiguos colegas que no ves hace mucho, gente de bandas con las que estás o has estado en contacto, etc.) Nada más escuchar al vocalista nos miramos más de uno extrañados como diciendo “¿dónde he escuchado yo esto antes?”, aunque tampoco le dimos más importancia. Pues bien, al final apareció el cepillo. Al frente del grupo estaba el mismito Leandro, antiguo vocalista de Overlife, visiblemente muy cambiado desde la última vez que le vi (más corpulento y greñudo) pero con las mismas facultades de antaño, el cual estaba supliendo la carencia parece ser que temporal de cantante en la banda. Del estilo del grupo decir que gastan de un tufillo bastante similar al de los últimos Saratoga, si bien aquí sí que se echa en falta una segunda guitarra (lamentablemente el seis cuerdas no es Jero ni tienen a un Niko del Hierro para cubrir el hueco). Actuación muy enérgica, pero en mi humilde opinión Saratoga ya tenemos (de sobra, je je).

Y a continuación el plato fuerte. En un escenario más repleto que nunca (la sala no da para más), Albert (guitarra) a la izquierda, Enrik (guitarra) a la derecha, Anan (bajo) en el centro, Jorge (batería) al fondo e Isa-bell (nueva teclista) a su lado, se preparaban para empezar con su show. Y tras la intro de rigor y el salto a la palestra de Elisa (con el consiguiente aplauso del público) comenzó la fiesta. Y tal y como empezó a entonar “Somewhere In Dreams” mis dudas sobre si estaría a la altura del estudio se disiparon de un chispazo. Es más, si he de escoger me quedo con la Elisa del directo, más enérgica si cabe y entonando donde hay que entonar, que para eso se ha grabado (y no voy a dar nombres). ¿Y qué decir del resto? Impresionante, de verdad. Teniendo en cuenta las limitadas características de la sala, dudo que aquello pudiera haber sonado mejor. La banda, como bien se aprecia en los discos, suena perfecta y compacta, y si a eso le añadimos que de facultades van sobrados y que Elisa le acaba de poner la guinda vocalmente (ya que muchas veces una voz deficiente en directo eclipsa al resto), el resultado es como mínimo sorprendente.

Del repertorio decir que tocaron lo que tenían que tocar, obviando el primer trabajo en su totalidad y “The Fall Of Melnibone” y centrándose en sus dos reconocidas obras, “The Hall Of The Olden Dreams” y “The Gates Of Oblivion”, de los cuales sonaron perlas como “Silver Lake”“Beyond The Fire” (dedicado por Elisa especialmente a una internauta que supuestamente pululaba por la sala), el más progresivo “Quest For The Eternal Flame”“In The Heart Of Stone”“A New World”, el tremendo “Nevermore”, el delicioso “By The Strange Path Of Destiny” (en el que no pude apartar la vista de la guitarra de Enrik ni un instante –y eso que estaba malo, según Elisa-) o el no menos sabroso “The Night Of The Age” (“¿quién robó mis ilusiones, quién robó mis esperanzas?”… demasiao). Aunque eché en falta el sobrecogedor “Halloween” que se marcan (casi mejor, me podría haber dado algo allí mismo), no faltó un cover como “Can I Play With Madness”de la Doncella, si bien excesivamente trillado muy curioso pasado por el tapiz de Dark Moor. Se permitieron hasta el lujo de bluesear agusto (numerito erótico-festivo incluido a cargo de Albert y Elisa), y los solos fueron mínimos y aprovechando las presentaciones (como debe ser).

Sintetizando, un concierto no muy largo pero sobrado de intensidad y conexión grupo/público, el cual salió de la sala con la baba colgando (yo entre ellos). Descargas como esta le devuelven a uno la fe en esto y el pensamiento de que a lo mejor no está todo visto. Esta noche me sentí como con catorce años (no pude evitar decírselo a Enrik), y supongo que eso es bueno. A ver si salen fuera los que tienen que salir y nos comemos lo que nos tenemos que comer. Un consejo: si pasan cerca de tu casa próximamente no te los pierdas. Consejo de amigo.

Texto: Bubba