PARADISE LOST + WITHIN TEMPTATION + TAPPING THE VEIN – Sábado 15 de marzo de 2003, Sala Gamma (Murcia)

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Como bien rezaba la entrada, las puertas de la murciana y familiar sala Gamma se abrían a las 22 h., para que el respetable, no tan numeroso como cabía esperar dadas las escasas fechas en la península del paquete de grupos (sólo tres, Vitoria, Murcia y Madrid), pudiera ir allanando el trasero en la susodicha, así como comprobar que el merchandising seguiría mejor en los estantes (25 y 50 euros las camisetas de manga corta y larga, respectivamente –cuatro y ocho mil pelas pa los cristianos-). Por cierto, las copas esta vez sí eran pagables, todo hay que decirlo.

Aproximadamente a las 22:30 hacían acto de presencia los americanos TAPPING THE VEIN, un combo todavía desconocido para el gran público por estos lares, aunque doy fe de que algunos en las primeras filas ya se sabían al dedillo las letras de los temas, lo cual es buena señal. Según palabras de la vocalista (un cruce entre Shirley Manson, Anneke de The Gathering y Sandra de Güano Apes), fueron Nick Holmes y compañía los que les ofrecieron acompañarles en esta gira europea tras la correspondiente incursión americana de los de Halifax, y supongo que la respuesta afirmativa no se hizo esperar. Junto a la fémina conformaban el grupo un clon de Billy Corgan al bajo a la izquierda de la tarima, un guitarra solista a la derecha (que haría gala de unas maneras muy a lo The Edge) y un luengo batería cual Scott Travis tras los parches, cuya labor pasaría bastante despercibida (su misión consistía básicamente en reproducir el sample que se proyectaba desde la mesa de sonido, algo chocante por otra parte). Del repertorio decir que se basaron en su reciente “The Damage”, con el cual no estoy familiarizado, así que mejor me remito a su web oficial (www.tappingthevein.com). De su estilo contar que se me antoja como un híbrido entre Garbage, The Gathering, U2 y el rock gótico en general, aunque mejor les pegas tú mismo una escucha y sales de dudas (el CD no pasaba los 10 euros, por si sirve de orientación). Al final agradecimientos varios en un mínimo español y la sensación de que esto va in crescendo.

Tras los cambios pertinentes en escena no tardan mucho en aparecer… ¿crestas en la palestra? ¿Algún cambio de última hora por Exploited o algún sucedáneo? Que no cunda el pánico, son uno de los guitarras y el teclista de los holandeses Within Temptation, que gustan de llamar la atención. El batería y la otra guitarra no tardan en salir, y una vez en sus puestos empieza la intro de rigor. El ‘momentaso’ viene cuando, cual infanta en su día de boda (traje nupcial incluido), baja por la escalinata la llamativa y dulce Sharon Den Adel (sí, la misma que aportó su voz para aquél “Avantasia: The Metal Opera”); ni que decir tiene que a raíz de ese instante las miradas del respetable pasan automáticamente de la cresta del seis cuerdas a la hermosura manifiesta de nuestra dulce frontwoman, todo un obsequio para la vista. Bueno, para la vista y para el oído, porque es comenzar “Deceiver Of Fools” y queda patente que esa voz operística no era un trucaje de estudio ni nada parecido. Impresionante el contraste entre el aspecto ‘macarril’ del resto del grupo y la imagen angelical de Sharon, que por otra parte no para quieta con su performance a lo ‘Loco Mia’ (pero sin abanicos) y el correspondiente headbanging cuando procede. Lo que os digo, el respetable embobao.

Muy amablemente Sharon cede el micro a uno de los guitarras, el cual en un correcto español nos informa de que están especialmente contentos esta noche, ya que es su primera visita a España. El placer es mutuo. “Caged”, al igual que la mayoría del repertorio de su recién reeditado “Mother Earth” (2000/2003), suena igual o mejor que en estudio, tras la cual nos presentan una nueva, que tal y como suena nos miramos como diciendo ‘tendrá que caer’. “Mother Earth” suena a gloria bendita (supongo que los ensayos previos que se escuchaban antes de acceder a la sala dieron su fruto), y seguidamente nos regalan “un cover los 80’s”, concretamente de Kate Bush, “Running Up That Kill”“The Promise” prosigue la velada, pero Sharon avisa, tras agradecer al público su apoyo, que viene la última. Oooooh… Por primera vez encuentro sentido a eso de “no te vayas todavía, no te vayas por favor”, pero dicen que lo bueno, si es breve, dos veces bueno. A la mierda los refranes, habrá que resignarse. De postre helado de reina, “Ice Queen” para los guiris. Impresionante, de verdad. La sala se viene abajo y por un momento tengo mis dudas de quién es el cabeza esta noche y de si los de Halifax van a tener arrestos para salir tras esto. Espero que sí.

Los roadies empiezan a moverse aprisa como hormigas en estado de alarma, así que supongo que finalmente saldrán. Y ahí están! Pero, ¿son ellos? Javibacky incluso duda, pero es obvio que los tiempos de “Gothic” y “Icon” pasaron a mejor vida.

A la diestra un sudoroso y rasurado Aaron Aedy a la guitarra rítmica; a la siniestra un Gregor Mackintosh a la solista con un look más propio de los hermanos Gallagher que del padre del doom gótico de los noventa por excelencia; más al centro un ‘donpimponiano’ Steve Endmondson, engominado y con pantalones de camuflaje (¡¿?!); al fondo en los parches Lee Morris; y en el ‘cetro’ un siempre sobrio Nick Holmes, sin llegar a la chulería pero sin consentir confianzas al fan de turno. Sobrao.

Se enchufa la cinta de acompañamiento (sí, esta noche tocan samples, qué le vamos a hacer) y “Isolate”, como era de esperar, rompe la espera como un auténtico puñetazo. Le sigue “Mouth”, y el mercenario de Santaje, el mismito que juraba que “Believe In Nothing” ni fu ni fa, la disfruta como un enano. Qué coño, paraísos perdidos no se ven todos los días… Y comienzan las escarpias; Nick Holmes empieza “Hallowed Land” con un “You’d love to see right trough my veins” que no toca aún, al menos hasta el siguiente estribillo; él también lo sabe, y por eso la cara de encabronamiento es más aguda que de costumbre. No pasa nada Nick, me la voy a sacar igualmente.

En “So Much Is Lost” me acuerdo de Alfonso y el coñazo que dio con “Host” en su día; también me acuerdo que Depeche Mode no me desagradan precisamente y por ello me la trago de un tirón y con agrado. Y venga escarpias arriba: “Remembrance”, lamentablemente la única representación de “Icon” esta noche, levanta puños hasta la altura de Holmes, y es que esos fraseos de guitarra y esos punteos decadentes son inolvidables (está claro que Gregor Mackintosh no es precisamente el rey de la técnica y que se repite más que el ajo, como también lo está que ha reinventado un sonido y acuñado un sello propio, y eso hay que reconocérselo). “Two Worlds” nos devuelve al presente y da muestras de que la potencia no ha abandonado al grupo en absoluto, aunque “Mystify” parezca decir lo contrario. En el propio “Symbol Of Lyfe” el agrio de Nick Holmes acaba literalmente arrodillado (aún no sé si era parte del guión o alguna letra dura de recordar), y en el siguiente “Enchantment” el que se arrodilla soy yo. Madre de belcebú, qué ganas tenía de escuchar esto en directo. Obviamente no suena con la majestuosidad del estudio, pero por lo que veo a la gente no le importa demasiado. Y a servidor tampoco.

A estas alturas de concierto, un algo más relajado y accesible Nick Holmes nos remonta al pasado, precisamente al primer hit de la banda, de sobras conocido por el respetable. Cómo no, “As I Die” tiene que sonar y suena, aunque, no sé si por euforia del público o por desgana del vocalista, el estribillo sólo se oye en boca del primero, entregado ya por completo (sobre todo el sector más ‘true’). El single “Erased” tampoco se hace esperar, aunque se eche en falta colaboración femenina (será por ‘teloneras’) en el estribillo en eso de “I don’t know anyone (cherish my religion), I don’t know anyone (faith is only fiction)”. Nos conformaremos con la grabación…

El primer recuerdo a “One Second” llega con “Mercy”, en el cual Nick tiene que hacer verdaderos esfuerzos paradesenvolverse en el estribillo (casi le da algo), aunque rápidamente retomamos el presente con “Self Obsessed” (hay que ver lo que me recuerda este tema al “No Perdones” de Sober) y el cover de Communards “Small Town Boy”, que si bien no digo que le falte calidad para entrar en el set list, sí opino que dejarse cosas como “Embers Fire”, “True Belief” o “Forever Failure” (amén de alguna favorita personal del último como “Pray Nightfall”, por ejemplo) en su defecto clama al cielo (está claro que nunca llueve a gusto de todos, pero en este caso la lluvia era necesaria). Para los bises sólo dos, pero qué dos: “Say Just Words” viene a ser el pastel para los postres, y “One Second” la guinda que se le coloca encima.

Y se acabó, no insistáis que no hay más, ahí tenéis las luces para más señas. Esta noche habéis descubierto a un grupo interesante (Tapping The Vein), admirado a un grupo ya me atrevería a tildar de clásico (Paradise Lost) y sorprendido con el potencial de uno en alza (Within Temptation), ¿qué más queréis? Pues una foto con Sharon Den Adel, si no es mucho pedir. Venga, ahí va. Pero no os acostumbréis…

Texto: Bubba

Fotos: Javibacky