BERRI TXARRAK + RINAWA – Viernes 4 de abril de 2003, sala Ritmo y Compás (Madrid)

¡ Comparte esta noticia !

No sé las razones, pero desde pequeño siempre me he sentido atraído por el País Vasco y su cultura. Por lo tanto me ha gustado ir descubriendo grupos de aquella tierra, sin ningún reparo para mi si cantan en euskera. Reconozco que al principio choca oir cantar en este idioma, pero yo creo que es cuestión de acostumbrarse.

Se acercaban a Madrid Berri Txarrak, grupo navarro que aunque no son propiamente del País Vasco, se sienten muy identificados con todo lo que concierne a ese territorio (sus letras son en euskera y algunas tratan el problema que allí se da). Tan sólo había escuchado del cuarteto la versión de Judas Priest y poco más, así que me bajé algunos trozos de canciones de su página web a ver si merecía la pena verlos (había leído críticas positivas a sus trabajos). Me convenció lo que escuché y como la entrada era bastante asequible, 6 €, pues reservé vía e-mail mi entrada.

Se tiene costumbre en esta página acompañar la mayoría de las reseñas de conciertos con el ticket escaneado del evento, pero en esta sala a veces utilizan un ridículo trozito de papel con el nombre del local, mapa, precio puesto con un sello y nada más, sin fecha ni nombre de los grupos. Así que lógicamente esta vez no acompañamos lo que lees con la entrada.

Llegué sobre las 21:40 al local y ya estaba casi hasta los topes (los navarros en su anterior visita el año pasado, según leí, llenaron Gruta 77) y eso que los que estaban sobre el escenario eran los madrileños RINAWA. No había oído ni el nombre de este grupo hasta días antes.

El cuarteto practica Nu Metal sin mayores complicaciones. Estuvieron alrededor de 25 minutos encima del escenario y su repertorio fue: Una pequeña introducción con samplers, “El verte pasar”, tras la cual el vocalista agradeció a Carola, de la promotora Talent Música, y a la gente que habían acudido allí; “El cielo negro”, con coros del guitarrista; “Sombras”, con partes melódicas y coros del joven bajista; “Mi miseria”, y antes de finalizar el cantante presentó a la banda, para terminar con “Un poco más”. Había bastante gente en las primeras filas disfrutando de la descarga, imagino que serían amigos, familiares y compañeros. No estuvieron mal, pero tampoco es que sus composiciones fueran muy originales.

BERRI TXARRAK

Nunca me imaginé que los navarros pudieran congregar a tanta gente. Días antes pensé que estaríamos cuatro gatos, como suele suceder en algunos conciertos que se dan en esta sala, pero me equivoqué. Bien es verdad que vino gente de Euskadi que se hacían notar de los demás con sus cánticos, camisetas (del Athletic y la Real) y banderas (ikurriña y de Euskal Presoak). Nunca he sido muy partidario de mezclar política con música, a pesar que hay bandas que hacen eso y me gustan, simplemente no me fijo mucho en su mensaje. Pero no veo bien la bandera de Euskal Presoak, aunque claro, muchos grupos de Euskadi tienden en sus letras a tratar los temas de la independencia, política y diversos problemas, siendo libres de opinar lo que quieran, así como los seguidores de ondear las banderas que gusten.

El grupo compuesto por Gorka Urbizu (voz y guitarra), Aitor Goikoetxea (batería), Aitor Oreja (guitarra) y Mikel López (bajo) se formó en 1994 en Lekumberri (Navarra). El vocalista y batería habían estado antes tocando con Nahi Ta Nahi Ez. En el año 1995 publican una maqueta de seis temas y tras ganar algunos premios la discográfica Gor se interesa por ellos. Editando con esta independiente sus tres trabajos hasta la fecha: “Berri Txarrak” (1991), “Ikasten” (1999) y “Eskuak/Ukabilak” (2001).

Faltando pocos minutos para las 22:30 el cuarteto bajó a escena (sí, en esta sala los camerinos están en una planta superior, así que en vez de subir al escenario se baja a el) y dieron comienzo con un tema instrumental, enlazando posteriormente dos temas. Poniéndose de rodillas el cantante y guitarrista durante la parte instrumental del tercero.

“Dar guerra a los que quieran guerra”, esa frase sirvió de preámbulo para acometer con “Stereo” y empalmar otra composición. Pocos títulos de canciones podréis leer en esta reseña y es que aparte de mi poco conocimiento del trabajo de la banda, se unía lo complicado que es anotar algo que dicen en los temas si es de una lengua que no se tiene ni idea nada más que decir “agur” y poquito más, y si ya añadimos que no presentaban las coplas… ¡misión imposible!.

Gorka se quejaba de la falta de Rock en los locales y de la preponderancia de música de puro marketing con cantantes con camisita ceñida y ricitos (en clara alusión a mi paisano David Bisbal, jejeje) y tras esas palabras comenzar rapeando en “Biziraun”. La unieron a una composición con ritmos thrasheros, predominando los cambios de ritmo mezclados con partes melódicas con fuerza. Una de las características atractivas de esta formación es las diversas influencias que tienen en su música y que plasman en sus composiciones de manera muy eficiente. Hay temas que pueden ser muy potentes, pero con melodías en las voces. Mezclan Thrash, Grunge, Nu Metal, incluso en un tema percibí influencias del marcado Hard Rock de los ´70 (dícese ahora Stoner Rock)……, no se cierran a ningún estilo, conservando su identidad.

Como ya comento en el principio empezaron uniendo canciones, pero luego dejaban mucho espacio entre tema y tema, sin apenas comunicación con el público y esto cortaba un poco el ritmo del concierto. Aunque luego lo solucionaban con bastante furia a la hora de tocar, poniendo patas arriba el recinto desde las primeras filas hasta la mitad de la sala. El cantante y guitarrista (con camisa negra rayada y la etiqueta de compra por la parte delantera, jajaja) a veces se meneaba con movimientos espasmódicos, el bajista Mikel no paraba de hacer “headbanging” con su melena rubia, Aitor (con esa magnífica camiseta de MC5) tras la batería imprimía mucha fuerza y potencia, y el otro Aitor a la guitarra se movía lo que podía en el reducido espacio del que disponía con su instrumento.

Al inicio del “Paranoid” (Black Sabbath) tocado por Gorka le siguió “Ikasten” y después de dos temas más nos decían que acababan y nos daban las gracias por ir con “SMT (Shitty Music Tavern)”. Retirada a las 23:30.

Viéndolos de nuevo tras un minuto, comentando que no estaba previsto en el guión como José Luis Moreno (volver a salir), y después de otro tema de cosecha propia, finalizaban definitivamente con su versión del “Breaking The Law” (Judas Priest), que formara parte de aquel homenaje (con portada horrible) de bandas del estado a los ingleses.

Muy buen grupo, pero que por los prejuicios de la gente no llega a más personas ni se da a conocer debidamente. Se encuentran preparando su cuarto CD con la discográfica con la que siempre han estado, la navarra Gor.

Texto y fotos: Starbreaker