ASFALTO – noviembre 2009

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Era una asignatura pendiente del Rock español. Uno de los grupos más importantes de nuestra historia, Asfalto, por fin se decidía a grabar un disco en directo, y para ello ponía toda la carne en el asador. El resultado es “Al fin vivos”, un trabajo puesto en la calle en dos formatos, pudiendo elegir entre doble CD o un DVD con el concierto más otro DVD de extras. Para hablarnos de todo ello, más lo que se terciara, nos dimos cita con Julio Castejón en un pub de la capital, y este es el resultado de nuestra conversación:

Shan Tee: Bueno, pues voy a empezar preguntándote algo que ya te pregunté no hace mucho. Ya tenemos disco en directo de Asfalto, y lo que se nos viene a todos a la cabeza es que por qué no lo hemos tenido antes.

Julio Castejón: Si lo has visto, en el DVD hay un disco de extras, y esa pregunta es la primera que me hacen. Creo que la respuesta que doy ahí está bien expresada. En definitiva han pasado varias cosas: ¿Cuándo Asfalto tendría que haber grabado un disco en directo? Pues por lógica al menos después de haber hecho tres discos de estudio consecutivos. Pero resulta que eso no se da nunca sin que haya habido un cambio notorio en la formación. Por ejemplo, después de los tres primeros elepés, la Compañía de discos edita un recopilatorio que perfectamente podría haberse sustituido por un vivo. Pero es que, después del primer LP, se habían marchado José Luis y Lele montando Topo. Reconozco que en aquellos años yo tenía cierto recelo a interpretar aquellas canciones del primer disco, pues no era yo quien las había cantado en la grabación, siempre tuve la sensación de que no lo iba a hacer mejor que ellos y que a la gente le chocaría escuchar el cambio de timbre; en directo no me quedaba otra que hacerlo, era imposible no tocarlas, pero en un disco es como que no lo veía. Aun recuerdo aquel verano del ’78 que resultó tan duro porque no teníamos respiro, tocábamos casi todos las semanas tres y hasta cuatro veces. Sobre el escenario estábamos empeñados en mostrarle a la gente el grupo que ya éramos con la nueva formación, mostrar nuestro estilo más sinfónico y progresivo. Sin embargo por la radio sonaba en Los 40 Principales “Capitán Trueno”, que estaba situada en los primeros puestos de las listas, y sin embargo en los conciertos ni la tocábamos. La gente se empezó a mosquear. “Capitán Trueno” era una canción que no me gustaba nada, me parecía que no tenía mucho que ver con el estilo del grupo que yo creo que, no sólo éramos, sino tampoco el que habíamos sido. Sin duda aquella negativa a interpretarla en los conciertos fue una tontería mía, que se produce porque yo tenía veintitantos años y no era lo suficientemente reflexivo como para comprender que cuando alguien va a verte quiere escuchar lo que más conoce. Bueno, pues ya ves, hoy en directo sí que interpreto “Días de escuela”, “Rocinante”, “Ser urbano”… de la primera época, y lo hago con gusto. Me he acostumbrado a oírlas en mi voz y creo que la gente las hace ya tan mías como otras. Pero en aquel verano del ’78 reconozco haber estado un tanto intransigente, obsesionado como estaba con mostrar cuanto antes al público cómo iba a ser Asfalto a partir de entonces, ya sin José Luis y sin Lele. En aquel verano el grupo ya sonaba de maravilla y la gente aceptó aquel repertorio que en poco tiempo se registraría como nuestro segundo LP: “Al otro lado”, un título que ya sugiere cambio. Recordarás que el primero había sido editado en la primavera ’78, y fue poco después que le pedimos a la Compañía que nos dejara grabar de nuevo al acabar el verano. A través de Vicente Romero, que era nuestro productor, les hicimos ver que lo necesitábamos, sí o sí. Tras el éxito de ventas que estábamos obteniendo, no se negaron y justo a primeros de octubre vamos a Inglaterra a grabarlo. “Al otro lado” se publica en las Navidades de ese mismo año. Con todo esto vengo a decir que en el ’80 después, aún teniendo ya tres discos en el mercado, no considerábamos momento adecuado para plantearnos hacer un directo.

Shan Tee: Pero había habido una formación estable durante mucho tiempo. Porque esa formación que arranca al poco de acabar el primer disco está inalterada hasta que entra Oñate.

Julio Castejón: Sí, es cierto, pero te sigo contando. El primer disco que facturamos con esta formación, “Al otro lado”, es el segundo LP en la discografía, era nuestro propósito hacer todos los años un disco nuevo para que así pudiéramos cuantitativamente aportar creatividad suficiente como para consolidar en medios la banda que realmente ya éramos. No pretendo decir con esto que quisiéramos sepultar nuestro pasado, representado por entonces en lo que fuera el primer disco, pero de alguna manera sí diluirlo mezclándolo en una cierta medida con quienes éramos y quien pretendíamos ser a futuro. Hacer por entonces un disco en directo nos hubiera obligado a tirar de “Capitán Trueno”, de “Ser urbano”, de “Días de escuela”… porque eran temas que habían tenido un impacto público muy notorio, y esto era contradictorio con el objetivo que perseguíamos. En el ’79 sale “Ahora” y en el ’80, la Compañía discográfica se nos descuelga con que va a editar un recopilatorio, lo que se traducía en que con ese lanzamiento el ’80 no podría haber disco nuevo de Asfalto. En definitiva, “Lo Mejor de Asfalto” era un lanzamiento para hacer caja, un disco recopilatorio que, sin costo de producción, representaría utilidades sin gasto. Recuerdo que se hablaba por entonces de las dificultades que Zafiro (propietaria de Chapa Discos) había comenzado a tener. Eso hacía imposible habernos planteado un directo, que no sólo no nos planteamos por lo que te decía antes, sino que la Compañía tampoco lo tenía en mente (no se llegó ni a hablar de ello). De todas formas, tengamos también en cuenta que si hoy en día grabar un disco en directo es relativamente fácil y no demasiado cotoso, por entonces no era así. En aquel año creo que se hizo el directo de Leño, y para realizarlo desmontaron los Estudios Kirios para llevarse parte de la maquinaria a la sala dónde se grabó. Era hacer algo así o traer una unidad móvil de fuera, que creo que fue lo que hizo Barón Rojo poco tiempo después. Es decir, era bastante más caro hacer un disco en directo que en estudio y normalmente se recurría a ello cuando el grupo normalmente no tenía nuevo repertorio para grabar o bien estaba tan apoyado en una gira que lo aconsejaba.

Shan Tee: Y Miguel Ríos.

Julio Castejón: Sí, efectivamente Miguel Ríos es ejemplo de lo que acabo de decir. Volviendo a tema, en el ’80 no se daba la circunstancia adecuada. Llevábamos 3 discos en 2 años, y de alguna manera Chapa nos estaba pidiendo que bajáramos el pistón creativo. Quedaba el ’81 para el lanzamiento de otro disco de estudio. No sé si por eso, compensatoriamente o no, se acepta más tarde la propuesta de que “Déjalo Así” sea doble. Concluyendo argumentos, es por eso que en toda la primera época se justifica que no haya un disco en directo. Y llegamos al ´83 y entra Miguel Oñate, que como todo el mundo sabe está tres años en el grupo durante los cuales hacemos 2 discos. Y vuelve a pasar lo mismo: hubiéramos podido hacer un disco en directo con él que, de lógica, hubiera sido a partir del tercero… pero para entonces ya no está. En una palabra, se han ido sucediendo una serie de acontecimientos que, como ves, postergan que, época tras época, formación tras formación, se registre un directo. Por otra parte aunque no es causa determinante, lo reconozco, a mí nunca me ha ilusionado demasiado hacer un disco en directo. Siempre he pensado que el lanzamiento de un disco en directo le quitaba lugar a otro de creación y yo siempre apuesto por dar salida a la creatividad, por hacer obra nueva que me estimule a no caer en la rutina de tocar siempre lo mismo; de hecho, si nos has visto en varias ocasiones este año, observarás que hemos venido variando el set list en casi todos los conciertos. Los chicos se vuelven locos conmigo porque siempre hago set list diferentes. Les digo que no quiero que la gente antes de arrancar el show sepa lo que vamos a tocar. Y también lo hago un poco por nosotros, que podríamos caer en una mecanización de la ejecución que no es buena cosa. Por todo cuanto te he contado, creo que en realidad este momento ha sido el mejor para hacer un disco en directo y nunca como antes se justifica tanto hacerlo. Asfalto necesitaba mostrarle a la gente cual es su realidad actual. Salir al paso de los mal pensados, porque grupos veteranos que se reúnen hay montones pero, en muchos casos, lamentablemente, esos regresos se convierten en una parodia de lo que fueron, a veces hasta esperpéntica. No quiero dar nombres. En otros casos, tal reunión es mentira, no es el grupo quien regresa, es el líder quién se busca a 4 ó 5 músicos para que le acompañen y de ese modo hacer que la vaca vuelva a dar leche, pero en estos casos, ni es el grupo ni funciona como tal. Comprendo que mucha gente, a priori, pudiera interpretar el regreso del nombre de Asfalto como algo asimilable al ejemplo que acabo de citar, pero no, ni mucho menos. Sinceramente, créeme que este Asfalto está funcionando como un grupo y espero que así pueda seguir por mucho tiempo. Acepto que el peso de mi personalidad es relevante y cierto que son muy respetadas mis opiniones y mis sugerencias, pero puedo aseverar que hablamos mucho de la esencia artística que nos define y en los momentos que toca definir la creatividad intervenimos todos. Cuando ellos llegaron al grupo dejé dicho que no íbamos a grabar ni a tocar nada que no nos gustara hacer a los cinco.

Ramón: Pero a nivel de composición tú eres el que lleva la batuta.

Julio Castejón: Sí, cierto. En “Utopía” así ha sido, pero espero y deseo que en el nuevo disco aporten creatividad. Estoy seguro que así va a ser.

Shan Tee: Yo recuerdo que al principio tenías bastantes reparos en recuperar el nombre de Asfalto. De hecho, al principio de tener esta banda, excepto el bajista, seguías como “Julio Castejón”. De todas aquellas dudas que tenías, que recuerdo que yo te insistía en que sí era el momento ¿ya te has convencido de que ha sido una idea acertada?

Julio Castejón: Sí, definitivamente. Ha sido un acierto que cada día lo veo más claro. Agradezco mucho a Nano, de Casablanca, su empujón una noche compartiendo conversación y cena: “Tronco, por favor, que eres muy mayor. ¡Céntrate! Tu activo profesional en la vida se llama Asfalto. Y tu segundo apellido es Julio Castejón de Asfalto… olvídate, es así y, lo quieras o no, eso te va a acompañar para siempre…”. Y es cierto. Me subía al escenario con los Trípodes e irrenunciablemente tenía que tocar canciones de Asfalto. Es algo lógico. Cuando fui a ver a Paul McCartney también yo esperaba y deseaba que tocara canciones de los Beatles.

Shan Tee: ¿Estás satisfecho de cómo ha quedado la grabación, el audio, el vídeo…?

Julio Castejón: No del todo.

Shan Tee: A mí me gusta (risas)

Alvar de Flack: Ya sabes que Santi no tiene criterio (risas)

Julio Castejón: No, no… Te cuento lo que pasa: Este disco ha contado con la inmensa ilusión de José Manuel Fernández, su productor y auténtico hombre clave en el proyecto. No juzgo el tema de la calidad de la producción de video, que ahí está: es un trabajo digno que refleja la energía de un momento sin mayor despliegue técnico. El proyecto de la grabación del concierto nace con muy buena intención, pero no con mucho más. Hacer un disco en directo y jugártela a registrarlo en un único concierto es de altísimo riesgo; ya no sólo porque ese día tú estés más o menos inspirado y salgas mejor o peor en la foto, es que hay cantidad de factores técnicos que pueden fallar. “Que no le pegue una patada a las letra”, pensaba, porque suelo dárselas en los conciertos; ya sabes, cambio una estrofa por otra… me puede dar algo si me llego a equivocar con algún texto. Pues bien nada de eso pasó, creo que todos estuvimos muy relajados e interpretamos correctamente. Pero podía haber pasado. Si tienes dos días, coges la toma del segundo día y no sucede nada, pero así es una locura.

Alvar de Flack: Pero el resultado final no es lo mismo.

Julio Castejón: Sí, pero esa responsabilidad pasó factura. Hubo algún que otro problema técnico que se podría haber solventado de un día para otro, cito por ejemplo que no quedó registrada mi guitarra: justo sucedió que nada más arrancar el concierto, de los dos amplificadores que llevo, tras veinticinco años de no darme problemas, uno de ellos se paró y justo el otro no se grabó, ignoro el motivo. Resolver esto nos llevó a muchas tensiones con el responsable del audio. Algo para olvidar. Más luego, la persona que dirigía el montaje, que incluso fue al teatro para tomar medidas del escenario, pero que las debió tomar a ojo, no se dio cuenta de que, si montaba el andamiaje para soportar la P.A. (que podía haberse colgado) se deterioraba el aspecto del espacio escénico. Ahí esos andamios que salen en la mayoría de los planos deteriorando enormemente el aspecto del escenario; fíjate que Jorge iba a tocar con un piano de cola que estaba justo detrás, y que no se pudo usar porque, por culpa de los horrorosos andamios, sencillamente no cabía; es por ello que tuvo que tocar con un “pianito”, lo que no sólo empequeñecía la imagen de alguien tan importante para la historia del grupo como es Jorge, sino que además proyectaba una imagen de precariedad innecesaria. O sea, cosas demenciales que no debieran suceder a estas alturas en producciones de este tipo. Además hay infinidad de detalles que no merece la pena enumerarlos pero que hicieron que al terminar el concierto yo tuviera un sentimiento de decepción. Es cierto que, gracias a gente que ha intervenido con abnegada voluntad, al final el producto ofrece cierto nivel de dignidad.

Ramón: El público también sale muy apagado, ¿no?

Julio Castejón: Es que esa es otra. ¿Tú crees que alguien que va a grabar un concierto en directo no sonoriza al público? Es muy fuerte. La gente canta y no se la oye, claro, no la han grabado.

Alvar de Flack: Yo pensaba que eso era premeditado.

Julio Castejón: ¡Qué va! Cuando termina el concierto, me dice nuestro técnico de sonido: “He grabado 8 pistas directamente de la mesa, por si se diera algún problema, pero seguramente lo que tenía que haber hecho es haber grabado el ambiente del público, porque esta gente (por los de la grabación) no lo han grabado” Y efectivamente no se hizo.

Alvar de Flack: O sea, que lo que se oye se recoge por los micros de la batería o de la voz… Yo pensaba que era premeditado, porque hay gente a quien le gusta así.

Julio Castejón: Pues no. Es así como fue. Cuando nos citaron para hacer una primera escucha de la grabación en el estudio, nos soltaron el bruto así, a lo bruto (valga la redundancia), es decir, sin limpiar pistas, sin procesar nada, sin ni tan siquiera simular una premezcla para dulcificar la escucha. Esto último es una cosa que ya desde el primer momento nos mosqueó, ya que mostraba desidia. Como productor si has grabado algo y se lo quieres mostrar al intérprete, normalmente el técnico de sonido en el estudio lo coloca para que suene bien. Pues nada de eso en este caso, y claro las cosas no sonaban. Les decías, por ejemplo: ¿Dónde está el piano? “Espérate a ver… ah, pues… estará por ahí…” No tío, mira a ver si está el piano, porque no suena… y efectivamente, el piano no se había grabado. El lead que hace Jorge cuando se queda solo, directamente no se grabó; y si lo tenemos registrado es gracias a la grabación que desde la mesa de directo realizo nuestro técnico. Y es de ahí que pudimos sacarlo que si no, hubiera sido una gran cagada. En fin, un desastre… Sufrimos un montón en las mezclas pero es que no nos quedaba opción alguna que tirar para adelante o decirle al público que se había frustrado el proyecto por causas técnicas. ¿Te imaginas las sospechas de la gente? Hubiera sido normal pensar que lo habíamos hecho tan mal que ese era el motivo de que no lo quisiéramos publicar. Ya se encargaría alguno de avivar ese fuego.

Shan Tee: No sé, pero yo creo que ha quedado un resultado digno. Más que digno.

Julio Castejón: Nos hemos pasado todo el mes de agosto metidos en el estudio, y casi la mitad del mes de septiembre. Nos vimos repasando pista por pista todo aquel desaguisado técnico. Una vez más, como tantas otras veces, implicados mucho más allá de nuestro papel esencial: ser simplemente ejecutantes de un concierto.

Shan Tee: No sé, es un poco comparar con cosas que podemos tener en nuestro entorno, pero si tú comparas este DVD con los que ha hecho Barón Rojo, que ha hecho tres ya, se lo pasa por la piedra las veces que haga falta. De imagen, de sonido, de ambiente y de todo.

Julio Castejón: Al final el resultado ha quedado bastante decente, ya lo he dicho antes, pero como consecuencia del trabajo de José Manuel Fernández y del propio grupo. Y sólo después de currárnoslo muchísimo. Uno de los días me enfadé tanto que estuve por decirles: darme el bruto, me lo llevo a casa y olvidaos, lo mezclo en mi pequeño estudio… Era desesperante, quedabas en la sala de mezclas a las 6 de la tarde y estabas allí esperando 2 horas a que el técnico se pusiera a la labor. Bueno ya pasó… Olvidémoslo.

Shan Tee: En los créditos del DVD pone a Luis Perona como sonido, el que era bajista de Marshall Monroe.

Julio Castejón: Creo que se refiere al sonido de las entrevistas y todo eso. La grabación estaba dirigida por Iván Guerrero, director de REC Máster, que es responsable supremo del desaguisado. Aunque también es justo reconocer que en el último momento aportó cierta colaboración positiva en la masterización. El disco no suena mal, mantiene un buen equilibrio acústico.

Alvar de Flack: Habías comentado antes que habías cambiado el repertorio. Dándole una vuelta en conjunto al disco y al DVD, está bastante bien, bastante homogéneo. Yo echo bastante de menos “Déjalo así”, “Ahora” y “Al otro lado”, porque excepto “El viejo” no hacéis nada más. La etapa de cuarteto aquella, con la de buenos temas que tenéis… Ya sé que tenéis una discografía muy grande, pero…

Julio Castejón: En toda esa etapa el solista soy yo, lo normal es que todas esas canciones en directo igualmente las interprete yo. Desde que empezamos a girar al hacer el set list he buscado un equilibrio que permitiera que Raúl cantara más o menos el mismo número de temas que yo. Él solo tiene canciones de 4 discos: los discos de Oñate, el de Richie y “Utopía”. De ahí es de donde él toma repertorio, y nada más. En los conciertos he buscado siempre justo ese equilibrio, por tanto, ahí está el motivo de que te falten canciones de esos discos de entre el ‘78 y el ‘82. Normalmente hacemos un show de unas 2 horas y tocamos entre 16 y 20 temas; a ver cual quitas. Por eso la rotación de la que te hablaba, pero teniendo en cuenta que hay muchos temas que son irrenunciables, si no queremos tener un altercado, se limita mucho la opción de incorporar números que necesariamente tuviera que cantar yo.

Alvar de Flack: Yo personalmente lo echo de menos porque me gusta esa etapa, es la que más me gusta de Asfalto, pero aparte de eso, lo veo un poco descompensado. “El viejo” creo que es un tema que había que meter, pero si lo miras también de forma transversal, quizás hay demasiados temas excesivamente melancólicos. Metes “El hijo de Lindbergh”, “El viejo”, “Prisionera enmarcada”… temas muy emocionales, muy lentos en cuanto al tempo, muy cargados de emoción. ¿La elección de “El viejo” fue por algo en particular o porque queríais coger algo de esa etapa?

Julio Castejón: De toda esa etapa, la etapa del cuarteto, si exceptúas “Déjalo así”, seguramente “El viejo” es la canción más popular de todas, es el tema que más nos pide la gente. Llevo un montón de años subiéndome a los escenarios como Asfalto e igual que te piden tocar “Más que una intención” y “Días de escuela”, la gente también te pide que toques “El viejo” o “Mujer de plástico”. Es la realidad. Del “Ahora” suelen pedirnos “La otra María”, y la hemos tocado en esta gira incluida dentro de un set acústico que no siempre hacemos. Cierto que hemos sacrificado en este disco el “Déjalo así”, que a mí es un disco que me ha encantado siempre tocar, deberíamos haber incluido algún tema; de hecho, cuando presentamos el disco en la Heineken abrimos el show con “Déjalo así”, tal vez una forma de reconocimiento público de ese error. El set list para el concierto de “Al fin vivos” lo estuvimos viendo entre todos, de hecho también consultamos, como no podía ser de otra forma, con José Manuel Fernández. Yo por mi hubiera quitado “Capitán Trueno”, incluso no hubiera hecho “Ser urbano” y hubiera metido otras, pero la gente responde fantásticamente cuando hacemos esos números. No le puedes dar a una Compañía, que es la que arriesga el dinero, un disco en directo, que debe ser antología, y no le incluyas una versión de “Capitán Trueno” o de “Rocinante”, porque te va a decir que no. Y con toda la razón. Ellos siempre te van a pedir que incluyas las canciones más populares.

Shan Tee: Pues el otro día hicisteis una que no habíais hecho nunca, “Decepción”, y si ves a toda la gente cantándola como si la hubieses publicado ayer. Que no la habías tocado nunca y yo sí me la sabía, pero es que todos los que estaban allí se la sabían también. Tienes esa, tienes “Prisionera enmarcada”, que te lo dije desde aquel primer día que la tocaste en Getafe, que se ha hecho un clásico en el repertorio como si la hubieras tocado siempre. Como “Días de Escuela”. Eso me dice que hay tantos temas no tan conocidos por el gran público que podrías incluir… otra cosa es que hay que montarlos con los músicos para que suene…

Julio Castejón: Yo he recibido un mail de un seguidor hablándome de “Generación perdida”, me dice: “tío, no me quiero morir sin escuchárosla un día”. Es alucinante lo que algunos temas llegan a significar para cierta gente.

Ramón: Como “Concierto fatal”, que yo creía que no la iba a escuchar nunca en directo, y el otro día la tocasteis.

Shan Tee: A dos voces, que quedó de lujo, toda la parte inicial con Raúl, todo un espectáculo.

Ramón: “Tiempo gris” también sería un gran tema para tocar en directo.

Alvar de Flack: Esto es como los entrenadores de fútbol, que cada uno tiene una alineación.

Julio Castejón: Nosotros lo hemos intentado este verano; es más, conservo los set list de todos los conciertos que hemos hecho y puedo asegurar que nunca hemos repetido uno. Puede que difieran unos de otros en sólo un par de canciones, pero nunca son iguales. Ya os decía que no es bueno que se mecanice el show, considero necesario que se nos obligue a pensar “y ahora qué viene…”. En este momento tenemos montados una treintena de números. Creo que es la vez que Asfalto ha tenido más repertorio dispuesto para ejecutar.

Shan Tee: A mí en el directo lo que más me sorprendió fue el arranque con “Utopía suite”.

Julio Castejón: Creo que eso estuvo acertado. Cuando comienza un concierto el público está expectante, digamos que la primera canción que se toca es a la que se le dedica más atención. “Utopía suite”, para los que son seguidores de Asfalto y tienen el disco, es una pieza que ya conocen y en cierto modo la esperan de esta formación; pero a los que no nos han seguido tan de cerca, incluso para los que no nos conocen, entiendo que los primeros minutos del DVD marcan mucho la imagen de lo que a de venir a continuación. A nosotros nos parece que “Utopía suite” no sólo muestra la concepción creativa actual del grupo sino que define mucho el estilo actual de la banda: un grupo que elabora mucho lo que hace, que es algo que siempre ha sido así. Este disco va a llegar a América y va a caer en manos de un público que sólo va a tener esto como referencia de lo que somos, justo lo que musicalmente proyecta este concierto. Todos estamos muy de acuerdo en que nuestro futuro, si es que lo tenemos, pasa necesariamente por mostrar la cara más progresiva. Particularmente pienso que Asfalto tendrás sus bazas de futuro si es capaz de mostrarse tal cual es en la actualidad y no sustentándose en su obra de pasado. Los toques progresivos que mostramos en los conciertos, bajo mi punto de vista, representan los momentos donde nos proyectamos con una imagen más particular y elevada. No considero que eso pase cuando tocamos “Capitán Trueno”. Así lo veo. Creo que Asfalto siempre ha mostrado rasgos que establecen diferencias notables con grupos coetáneos que surgieron en España al tiempo que nosotros. Tales rasgos no fueron públicamente muy reconocidos pues, en aquellos primeros ‘80, todos viajábamos en el mismo paquete, pero actualmente tales rasgos son muy aprovechables. Me estoy refiriendo a la construcción de armonías vocales y melodías que están más próximas al Pop que al Rock. Y es que, nuestro background se cimenta más en la música ligada a los Beatles, al Soul y al Rock’n’Roll, en definitiva a toda la creatividad surgida en los años ’60. Reconozco que empiezo a descubrir la música progresiva “underground”, que así se le llamaba en aquel tiempo, cuando ya llevaba un tiempo subiéndome a los escenarios. Un día alguien me dice: “hay una banda que se llama Pink Floyd” y yo la escuchaba y no entendía nada. Con anterioridad me habían sorprendido Cream y Led Zeppelin pero tampoco me emocionaba mucho, prefería el Pop ilustrado de bandas inglesas y americanas como: Hollies, Birds, Traffic, Association… En la mili escuché a Yes y ya me pareció otra cosa; con Genesis se me abría un mundo; y llegó Deep Purple y empecé a darme cuenta de que la música progresiva se pintaba con una paleta intervenida por muchos colores. Podías tocar un riff bestial y a continuación sumirte en un clímax que soportaba perfectamente cualquier cadencia a la que ponerle una melodía. Para esta nueva música el Pop aportaba melodías, mientras que el Rock ponía los riffs. Unir con coherencia ambas cosas es la esencia que constituye el éxito de aquellas bandas que cito. Con Queen y Supertramp, en los ’70 se alcanza la perfección. Para mí Queen es el ejemplo perfecto, resultado del trabajo de un tipo que canta maravillosamente, que compone música pensando en melodías propias del mejor Pop al que se le une una banda que posee un guitarrista que le aporta los toques “hard”. Y esa fusión creo que es la que hace que esta combinación tenga aceptación y haya podido perdurar. Cuando una composición está marcada por una coherencia melódica, instrumental o vocal, eso, sin duda, es lo que más nos engancha. Estoy convencido de que “Más que una intención” no hubiera tenido éxito si no hubiera poseído la melodía del teclado con que arranca, que es una melodía preciosa, cosecha de Jorge, no mía.

Alvar de Flack: Entonces dices que Asfalto va a seguir por el lado progresivo.

Julio Castejón: Yo creo que sí, espero que en la línea que ya hemos iniciado en “Utopía”.

Alvar de Flack: Temas de 8 ó 10 minutos…

Julio Castejón: Así es, pero también alternando con temas más cortos. Tampoco hay por qué ser dogmáticos y encorsetar la creatividad hasta asfixiarla. Observo que cada vez el grupo se encuentra más cómodo por este lado y las ideas que surgen apuntan en esa dirección, una forma de hacer que nos permite utilizar gran variedad de timbres y colores.

Ramón: ¿Va a ser un disco como “Utopía”?

Julio Castejón: Todavía no está hecho, demos tiempo y ya veremos cómo queda. Me gustaría que el disco tenga momentos de mucha energía; que tenga temas que exhiban fuerza; riffs potentes… pero todo ello siempre intercalado con bellos colores armónicos que sé que podemos construir. Igual, cada pieza es cada pieza, y tiene su origen en una idea que supedita su desarrollo.

Alvar de Flack: Cada disco de Asfalto ha sonado de una manera diferente.

Ramón: “Más que una intención”, por ejemplo, tiene una línea homogénea que “Utopía” no tiene, porque hay unos cambios grandes de una canción a otra.

Julio Castejón: Puede que sí, que lleves razón. Cuando haces un disco sólo tienes dimensión real de él cuando lo has terminado. Y sí, estoy de acuerdo en que “Cronophobia” y “Más que una intención” pueden ser los trabajos más homogéneos.

Alvar de Flack: Son los únicos, porque por ejemplo “Ahora” no tiene mucho que ver con “Déjalo así”…

Julio Castejón: De todas maneras, me preocuparía mucho que nos tuviéramos que encasillar siempre en una única forma, ser ortodoxos y estrictos terminaría por hacernos conservadores, lo que equivales a ser imitadores de nosotros mismos. En cierto modo me alegro de que hayamos sido a lo largo de nuestra trayectoria un tanto heterodoxos. Yo abogo porque se subraye ese rasgo progresivo, el grupo está demandando hacerse de nuevo un hueco que atraiga para sí nuevos seguidores, y creo que por ahí lo tenemos más fácil por cuanto no hay muchas bandas, en el mundo que habla español, haciendo lo que nosotros ya hacemos y eso facilita captar la atención de nuevos seguidores. Nos cuesta enormemente subsistir sólo a base del público que hoy por hoy tenemos. Si nos conformáramos con el público que tenemos la cosa estaría igual de complicada que lo estuvo en ’94 y que nos envió al dique seco. Es duro que vayas a Huelva y sólo vengan 80 personas a vernos, eso es muy duro y, lo peor, es un atentado contra nuestra supervivencia como banda. Cierto que no suceden esas afluencias en todos los sitios pero necesitamos que el grupo se sostenga gracias a que hay un público suficientemente cuantitativo que lo sostiene. Para conseguir ese fin Asfalto lo que no va a hacer nunca es buscar canciones con estribillo “corre corre que te pillo”, porque nunca lo hemos hecho ni lo pretendemos y nunca nos lo aceptaría la gente. Por tanto hay que abundar en los rasgos que más nos favorecen y hoy por hoy, bajo mi punto de vista, esos rasgos son los de la parte progresiva que, de natural, sin premeditaciones, hay en nuestra música. Tampoco debemos perder la capacidad que a través de los años hemos mostrado: la de escribir textos adultos, sensibles e implicados.

Shan Tee: ¿Cómo fue lo de decidir iros a un teatro? Es algo poco habitual en el mundo del Rock. Por qué un teatro y por qué en concreto el de Rivas, que yo no lo conocía.

Julio Castejón: Fue por eliminación de posibilidades. El grupo tenía que asumir los gastos de producción del concierto, a saber: el teatro, los acomodadores y taquilleros, el equipo de sonido, el equipo de iluminación, los técnicos, los montadores… y así un largo etc. Todo eso iba a cargo del grupo. Bastante tenía la productora con montar las cámaras y todo lo necesario para la grabación. De no haber sido así, no hubiera sido posible llevarlo a cabo. Meternos en un recinto abierto no podía ser porque los costos de producción tenían que amortizarse con la venta de entradas. Es por ello que había que hacerlo en un recinto cerrado donde pudieras cobrar entrada y no había otra para esas fechas que forzosamente buscar un auditorio que, además sonara más o menos bien para que se pudiera grabar sin problemas. Los recintos que hay en Madrid eran todos espacios muy grandes, y muy costosos. Sabíamos que Asfalto, un 3 de julio, íbamos a tener, como mucho, mil personas viéndonos; y de ahí que lo único coincidente con esas premisas resultara ser el auditorio Pilar Bardem de Rivas que, a decir verdad, es un espacio hermoso para tocar. Obviamente hay otros intérpretes que tienen mayor poder de convocatoria, porque son mucho más mediáticos y para ellos el abanico de opciones es mayor, pero a Asfalto no le quedó otra que tomar la decisión que tomó.

Shan Tee: Nunca se sabe, mira Fito…

Julio Castejón: No somos Fito, y no tenemos su poder de convocatoria, ni por supuesto nuestra música goza de la misma difusión. Por ejemplo no es Asfalto un grupo que suene en los bares, y por el contrario Fito ha salido de ahí. Yo me alegro mucho de su éxito. A nosotros hoy por hoy nos queda lejos atraer esas masas a nuestros conciertos. Sabíamos que teníamos como mucho que irnos a un recinto de mil personas. Se barajeo la idea de hacerlo en un plató, decorarlo y hacer un concierto íntimo; fuera se han hecho cosas así. No pudo ser.

Shan Tee: Sí, del tipo de los conciertos de la MTV.

Julio Castejón: Exactamente, como el “Top of the Pops” que se hacía en la BBC. Hubiera estado bien hacerlo con un escenario donde la gente estuviera también a los lados, todo muy próximo e interactivo. Para unas 300 personas, no más. Esa era la opción. Encontramos el plató y el concierto estaba programado para realizarlo en marzo, pero cuando estábamos a punto de soltar la idea y empezar a invitar a la gente, bueno, pues nos dicen que no puede ser porque el plató no tiene licencia para meter esa cantidad de gente dentro, cuestión de seguridad, etc… A partir de ahí, no nos queda otra que buscar lo que al final conseguimos. Nos gustaba mucho el Circo Price, lo que pasa es que es un sitio para 2.000 personas que nos costaba 14.000 euros el alquiler para los dos días, (día de pruebas y día de concierto). ¿A cuánto tenemos que vender las entradas? Imposible. Y dando vueltas, a través de un amigo que me dijo “¿Por qué no vais donde grabó Pedro Guerra, que es un teatro precioso, que está en Rivas?” Fuimos a ver el teatro, nos pareció perfecto. Teníamos nuestras dudas de si la gente se desplazaría a ir hasta allí. La única fecha libre disponible que había era el 3 de julio.

Shan Tee: Bueno, pusisteis una fecha antes.

Julio Castejón: Llevas razón, sí el 6 de junio.

Shan Tee: Y te coincidía con unos australianos que vinieron aquí a llenar el Calderón…

Julio Castejón: Claro, y del 6 de junio no quedó otra que aplazarlo al 3 de julio. Ahora bien, este año hemos hecho muchos teatros, y presiento que el año que viene vamos a hacer aún más. La gente que viene a los conciertos es sólo gente que quiere ir a escucharte. ¿Y cuál es la diferencia? Confortabilidad. Si vas a salas, la mayor parte de ellas no tienen un escenario adecuado. A veces hemos tenido que tocar en escenarios que restan dignidad a un grupo que tiene 38 años de historia. Aceptar esos espacios pienso que en parte te destruye la imagen de la banda y frustra las expectativas de la gente que acude a verte. Es preferible darle a nuestra gente la confortabilidad de un teatro, que es un espacio ideal para venir a escuchar música. La buena acústica y el silencio favorecen la interpretación. En un teatro acaricias el piano y se te escucha, en una sala permanentemente hay ruido de fondo que no te lo permite. En el verano tocaremos en recintos abiertos, los que sea, y en el invierno trataremos de hacer esto si es que podemos.

Shan Tee: ¿Cuál es el motivo de que el CD y el DVD se vendan por separado?

Julio Castejón: Primero porque iban a ser de empresas distintas, una se encargaba del DVD y otra del CD, parece que esto no va a ser así pero, a decir verdad, no sé exactamente cómo ha quedado el negocio al final, ni tampoco me importa mucho. Mezclar ambos productos tal vez hubiera estado bien si se hubiera hecho lo que al principio tenían en planes: un estuche donde iría el libro, el CD, el DVD más una serie de extras…

Ramón: ¿El tema del libro, que has dicho que termina por salir?

Julio Castejón: Sí, parece ser que sí. Parece que su edición está vinculada a un proyecto editorial que si se materializa va a ser muy bueno para Asfalto. No estoy autorizado para contarlo.

Shan Tee: ¿El DVD y el disco donde se pueden encontrar? ¿Están en cualquier tienda?

Julio Castejón: Es una información que no tengo. Leyenda Records es quien puede tener esa respuesta.

Alvar de Flack: ¿Tenéis cifras de cómo van las ventas?

Julio Castejón: Según José Manuel Fernández, gerente del proyecto, al parecer muy bien, yo al menos le veo muy contento e ilusionado. Tampoco le he preguntado cuantos llevamos.

Shan Tee: ¿Y las opiniones recogidas de medios especializados?

Julio Castejón: De momento los medios masivos creo que no han sido informados, eso es una cosa que creo que será abordado de poco a poco, porque la Compañía no tiene estructura para entrar directamente a publicitarlo en todos los sitios simultáneamente, pero supongo que se irá haciendo poco a poco. Y si no se consigue que los medios se hagan eco, pues, como siempre: se canalizará a través del “underground”, que es justo ese sitio dónde hemos estado toda la vida, desde donde surgimos…

Shan Tee: Vamos a meternos un poco con el DVD de extras, que es una cosa que siempre llama la atención, y que a mí me gusta mucho. De hecho, yo he visto el DVD de extras antes que el del concierto. Yo echo en falta algo que no sea del concierto, es decir, imágenes históricas. Tenéis aquellas “24 horas del estudiante y la radio”, o aquel videodisco que se sacó, y aunque no fuera entero, quizás haber metido algo. O la grabación de “Nos va la marcha”, que quedó durmiendo el sueño de los justos, no sé… algo que refleje la historia de un grupo que tiene treintaytantos años, que no sea sólo de ese día.

Julio Castejón: Mira, yo ese disco lo vi el mismo día que lo viste tú. Sabía que se iba a hacer pero no tenía avance concreto de su contenido. En cierto modo me resultó interesante.

Shan Tee: ¿No has tenido nada que ver con el proceso de creación.

Julio Castejón: Repito, he tenido muy poco que ver con el proceso previo. Contribuí, junto con el resto del grupo en el set list, y bueno en todas esas pesquisas técnicas imprescindibles para realizar el concierto. Pensaba que una vez realizada la grabación, por primera vez en muchos años, no me iba ver sentado en la mesa de mezclas. Los hechos que he citado destrozaron esas expectativas y cuando vi el desaguisado que había, no tuve otra que intervenir, pero no sólo yo, también Carlitos, Raúl… porque en aquello había que poner mucho orden. Y ahí comenzó todo un tedio que, como ya os he contado, estuvo plagado de situaciones kafkianas. El disco tenía que haber salido la última semana de septiembre pero se fue a la última de octubre, un mes de retraso, y eso hizo que toda la gira planeada para este otoño hubiera que posponerse; incluso llegó a estar en el aire el concierto de Heineken, porque no sabíamos si al final el disco podía llegar a tiempo. Esto nos ha perjudicado. Empezamos a tocar el mes que viene, pero muy puntualmente. Creo que a partir de enero ya estará todo más fluido. Y en cuanto al disco de extras, lo que te he dicho: no echo en falta nada porque no esperaba nada y todo lo que hay me parece correcto. Muy agradable ver y escuchar los comentarios que hacen nuestros compañeros. Se lo agradecemos mucho. Yo muy especialmente.

Shan Tee: ¿Y a ti te hubiera gustado haber recuperado algo o hubieras preferido centrarte en el día del concierto?

Julio Castejón: Hay una cosa pendiente que sí que me gustaría que viera la luz algún día, si es que algún día llegara a existir voluntad suficiente para que se pudiera hacer: recuperar el material de las entrevistas del ‘94 que tiene Alfonso Arteseros.

Shan Tee: Eso va a ser muy difícil…

Julio Castejón: Arteseros entrevistó a todos los miembros del grupo uno a uno, menos Guni y Miguel Oñate que no quisieron prestarse; bueno y a Richie que no estaba a mano. El resto fuimos entrevistados por él, cada uno por separado. Alfonso me comentó que las entrevistas son sustanciosas.

Shan Tee: ¿Y por qué a ellos no?

Julio Castejón: Porque al parecer pidieron dinero y no se aceptó pagarles por entender que aquello era un documento que acompañaría a la reedición del video-LP de “Más que una intención”. La idea surge cuando estábamos grabando “El planeta de los locos”. Por entonces yo tenía Libélula, la compañía de discos que lo editó. Disponía de las herramientas para canalizar cualquier promoción y asegurar una buena distribución (ya quisiera hoy esta gente tener la estructura que entonces poseía Libélula). Teníamos una estructura propia de una Compañía de discos implantada en todo el territorio nacional. Un día me llamó Arteseros y me dijo que él se había quedado con la propiedad del video de “Más que una Intención”, yo le propuse que, si quería, lo reeditábamos. Él me dijo: “podíamos aprovechar y hacer un especial con entrevistas, contando la historia del grupo, y hacemos como si fuera un programa de televisión, donde se hable de todo esto”. Yo por entonces había visto una cosa parecida que había hecho Yes.

Shan Tee: El VH1, que es un canal americano, lo hace constantemente como “VH1 History”

Julio Castejón: Exactamente. Esto lo hizo Yes cuando lanzaron “Reunion”, aprovechando una gira donde iban todos, tanto los clásicos como los que habían producido el relanzamiento que supuso el “90125”. Aquello era un documental biográfico fantástico donde a todos les preguntaban por separado las mismas cosas sobre determinados momentos de la historia del grupo, mostrándose contradicciones notables entre las respuestas de cada uno de ellos. Aquello era muy interesante para los fans. Así pues le dije a Arteseros que cómo veía hacer lo mismo con Asfalto, me dijo que podía estar gracioso mostrar que dentro del grupo haya gente que recuerde de distinta manera las mismas cosas y buscó a un periodista independiente como Pedro Giner para que él, como conocedor de la Historia de Asfalto, actuara como introductor de las preguntas que él, y sólo él, estimara hacer. Entendía que el resultado sería un documento apasionante para un seguidor del grupo. Algo así posteriormente ha recogido Josemi en su libro. El caso es que Alfonso se puso manos a la obra y nos fue grabando uno por uno hasta que se encontró con la dificultad insoslayable de la negativa a participar de esa parte del grupo ya citada; lo que de facto cercenaba seriamente el proyecto y, lamentablemente, terminó por aparcarlo indefinidamente. Incluida la reedición del video.

Shan Tee: ¿Qué opinas de los acústicos? Excepto el tuyo que, evidentemente, es el tuyo… ver a otra gente con la cual has tenido muy poco contacto artístico, gente que no ha tenido nada que ver con la historia de Asfalto, que cogen y a su manera adaptan un tema del grupo en acústico.

Julio Castejón: Ahí hay una cosa que especialmente me sorprendió: es lo que hacen Santi Campillo y el cantante de su grupo con “Ya está bien”. Nunca pensé que se pudiera tocar así, me parece genial. Muy bueno. La verdad es que hay un ambiente muy bonito en todas las participaciones. Tampoco sabía yo que Santi iba a salir al escenario aquel día, bueno ni tampoco la mayor parte de los que lo hicieron. Fue muy emotivo. Reconozco que me siento muy vinculado con los músicos de generaciones posteriores a la mía, sinceramente pienso que ellos lo tienen peor que lo tuvimos nosotros.

Alvar de Flack: ¿Cómo fue la elección de los invitados? ¿Los elegisteis vosotros, se presentaron ellos…?

Julio Castejón: Los eligió José Manuel Fernández. La idea era hacer “Lo que el viento no se llevó”… Ya sabes lo que me hubiera gustado… Créeme que eché a un lado muchas cosas de encima y tomé la iniciativa a riesgo, como así fue, de resultar emocionalmente dañado. Aún así no me arrepiento, me he quedado en paz de conciencia. Siento que no hayamos podidos ofrecerle ese regalo a los seguidores, algo que creo que se merecen. Hubiera sido emocionante ver juntos sobre el escenario a gente tan importante en el desarrollo de la historia de Asfalto. En fin, se perdió la mejor ocasión. De no poder hacerse de aquella forma aún confiaba en llevar adelante la idea con músicos de mi generación. Yo me comprometí a llamar a alguno de ellos, y me puse en contacto con Sherpa, me dijo que el día antes tocaba en el Festival del Oeste y no sabía si le iba a dar tiempo a volver, por ese motivo excusó comprometerse. Bueno, vale. Llamé a Molina y aludiendo motivos que por respeto al público no me atrevo a reproducir, también declinó la invitación. Total, que visto lo visto me quedé así como consternado. Y pensé en buscar por otros territorios. Llamé a gente que no es tan del Rock pero por la que igual siento respeto y tengo cierta relación, por ejemplo: Teo Carralda (Cómplices) Me dijo que estaba tocando ese día en Tanger. Pablo Perea (La Trampa) sí que me confirmó su presencia, al igual que Las Supremas y ahí están en el disco.

Shan Tee: ¿Juanjo Respuela?

Julio Castejón: Viendo el fracaso me dije que ya no más… Cogí el teléfono, llamé a José Manuel Fernández y le dije que se olvidara de lo que habíamos hablado, que no habría invitados de la vieja guardia. El me dijo que dejara el tema en sus manos.

Shan Tee: Es cierto que, excepto Nano Hervás, el resto es de una generación posterior. Que queda muy bien, yo casi lo prefiero porque es un poco conectar con toda la gente que te ha seguido. Tampoco están los hermanos De Castro, por ejemplo, que son de tu generación, ni Juan Márquez…

Julio Castejón: Ah, sí, lo olvidaba: también llamé a Juan Márquez quien me dijo no estar seguro de estar ese día en Madrid.

Shan Tee: ¿Y uno que sí que estuvo y que no fue capaz de subir?

Julio Castejón: Supongo que te refieres a Cajide. Enrique es como es. No puedes pensar ni que está enfadado ni nada, sencillamente no hace aquello que no quiere hacer. Creo recordar que le dije: “tío, subirás aunque sólo sea a saludar” y cariñosamente me dijo: “vamos, no jodas…” (risas). A Enrique hay que dejarle que haga siempre lo que quiera…

Shan Tee: A mí me dio la imagen de que Asfalto ha abierto camino, con Bloque, Coz y algunos otros, y ha ayudado a generar todo esto, gente que viene después y que ha seguido ese camino. Y ha quedado muy bien, yo he visto los ensayos en el DVD de extras y la verdad es que no te puedes imaginar que luego quedara tan bien. Yo no quiero dejar pasar tampoco la oportunidad de hablar de las que fueron las estrellas de la noche. O unas de ellas. Y que el otro día en la Heineken lo volvieron a ser. Porque donde van arrasan, y a mí me encantan.

Julio Castejón: Ahí hay materia afectiva, es cosa muy particular mía, una relación que viene de lo más antiguo; y es que yo las he visto nacer, es cierto que aparezco en una foto de su bautizo… ¡de verdad es cierto! Su abuela Victorina no voy a decir que fue como mi segunda madre pero casi como si lo fuera. De niño pasaba mucho tiempo en su casa, vivíamos puerta con puerta. Con ellas he tenido siempre una relación de enorme afecto, casi como si fuéramos familia; de hecho, nos reunimos muchas veces en casa de mi hermana. Al igual que ha sucedido con tantos músicos de calidad, ellas han sido ignoradas, grandes desconocidas, pese a figurar en los créditos de cientos de discos, algunos de ellos firmados por gente muy notoria tanto de aquí como de fuera. Dentro de la profesión sí que se las reconoce y se las respeta, tanto que fueron premiadas hace ahora un par de años por la AIE (Asociación de Artistas, Intérpretes y Ejecutantes). A menudo la gente ignora lo duro que puede ser dedicarse profesionalmente a esto, estar siempre pendiente de que te suene el teléfono para ofrecerte algún trabajo. Solamente porque tienen ese carácter tan abierto, lo han soportado; aunque a veces son algo depresivas, normal, les sucede a muchas mujeres. Se pasaron años subiéndose a escenarios de pueblos haciendo orquesta, lo que equivale a pasarse la vida aguantando borrachos en ferias. Después de haber grabado para todo el mundo, porque han vivido de eso en los últimos 20 años, al final han obtenido popularidad justo haciendo una cosa casi esperpéntica que ni las sitúa dónde por atributos se merecen y que ni tan siquiera está bien pagada. Qué país… Me da mucha pena que la gente se llegue a quedar sólo con esa imagen cómica que a mi juicio creo que las empuja a un lugar dónde no me parece que quieren estar. La realidad es que ahora son muy mediáticas y, allá por donde van, todo el mundo las reconoce; tenías que ver el otro día, en el concierto de Artistas por la Paz. Aquello fue tremendo… Asfalto las acompañó en su intervención, hicimos un festivo poupurrí de música disco de los años ’70. ¡No veas cómo lo hicieron! Sin duda fue el momento estelar de la fiesta. Sorprenden donde van.

Shan Tee: Tú ya sabes que cada vez que os hago una crónica, y ya van unas cuantas, me esfuerzo por decir que han cantado con Ñu, que han cantado con Sherpa… precisamente porque me jode esa imagen, porque cantan de la hostia, tienen una presencia en escena tremenda y que merecen muchísimo más respeto que el que se las tiene.

Julio Castejón: Creo que en esta última época están mal dirigidas. Se lo digo igual a ellas. Su manager es un tipo buenísimo, estoy seguro, pero las lleva por un sitio que no es el que yo creo que les va a garantizar que vayan a poder seguir dedicándose a cantar; que ellas es lo que más quisieran. Les apasiona cantar desde niñas. Siempre fueron así. La gente no sabe estas cosas, pero te invito a que mires las imágenes el día del concierto de Rivas cuando están cantando con nosotros “Nada, nadie, nunca”. Hay un momento en que una de ellas me da un abrazo al tiempo que me da las gracias al oído en un tono emocionado que me deja tocado. Y esa es la realidad, quieren seguir cantando y que el público las escuche, pero cada vez se les hace más difícil. La gente las siente próximas por su naturalidad y simpatía, pero es que encima estas marujas cuando se ponen a cantar… ¡Uf! ¿Habéis visto el éxito que ha tenido esa tía británica…? ¿Cómo se llama…?

Shan Tee: Susan Boyle.

Julio Castejón: Sí, esa. ¿Por qué? Porque se la ve una tía que parece que te la vas a encontrar en la panadería y la gente le gusta el cuento del sapo y la princesa. Las Supremas son un poco así: se parodian a sí mismas poniéndose los pelos de colores y haciendo todas esas locuras, pero aparte de eso poseen unas voces privilegiadas. Me pasé años con ellas en mi estudio, tengo cosas grabadas con sus voces que son alucinantes; cosas que las pones por ahí y la gente te dice: “¿De dónde te has sacado esta gente? ¿Son españolas?”

Alvar de Flack: Se reivindican en el disco. La gente que lo vea lo va a notar.

Shan Tee: Ese día fueron las estrellas desde las 6 de la tarde que aparecieron en el Centro Comercial que había al lado del teatro, aparecieron y aquello fue la revolución. Y cuando salieron al escenario, yo creo que la gente las quiere un montón, y generas muy buen ambiente. Luego lees por ahí cosas que dicen “¿y qué hacen ahí las Supremas de Móstoles?”, y a mí me cabrea, y por eso siempre lo explico. A mí me gustó mucho el comentario que hiciste en la Heineken, cuando dijiste “estas son cantantes, y lo demás es anécdota”.

Julio Castejón: Y no sólo son buenas cantantes, sino es que trasmiten emoción cantando. Yo he visto a Vicky, que es muy especial, decir: “qué mierda tiene esto de la música, que se te corre el rímel…” Son así, tienen un alma tremenda.

Shan Tee: ¿Y sobre la gente que no fue? ¿te apetece decir algo o ya prefieres dejarlo correr?

Julio Castejón: A mi simplemente me da una enorme pena que no estuvieran; no por mí, me da pena por la gente que les esperaba. Era justo el momento histórico ideal para entregarle ese regalo al público, a la gente gracias a la cual nuestro trabajo tiene sentido. Yo creo que uno se hace adulto cuando aprende a disociar lo que es y no es esencial. Hay quien no se maneja en estos códigos éticos y confunde el interés desinteresado del que lo es. Entiendo que Miguel Oñate no haya querido participar porque pueda estar enfadado conmigo, y lo entiendo porque en su día manifesté que fueron problemas con el alcohol los que le autoapartaron del grupo. Nos hizo sufrir mucho y yo ni lo he olvidado ni le perdonaré, lo que no quiere decir que no acepte subirme a un escenario junto a él. Miguel forma parte de la historia de este grupo y por encima de todo comprendo y acepto que, en determinadas circunstancias, ésta tal vez la mejor de ellas, la gente nos quiera ver uno al lado del otro. Pero éste no es el caso de los otros ausentes. No hay nada con ellos. Les admiro y les tengo y les he tenido mucho afecto, no siempre correspondido. Esto es una cuestión del cariño que se le tenga a la memoria de Asfalto y a su público. Me creo que a eso está claro que no me gana nadie… Esa es la realidad.

Shan Tee: ¿Y Richie?

Julio Castejón: Bueno, Richie es un hombre que si le hubiera llamado probablemente me hubiera dicho: “Mándame los pasajes y voy”. ¿Pero cómo se hubiera explicado que en este DVD estuviera Richie y no estuviera Miguel Oñate? Richie formó parte de un solo disco del grupo, no es que yo diga que lo que aportó no fuera importante, él también forma parte de la historia, pero la realidad es que no sé cómo se justificaría que estuviera ahí, y no otra gente con más peso, como por ejemplo Cajide.

Shan Tee: Además, Enrique es el único de todos que no ha continuado tocando. Es decir, ahora no puedes subir a Enrique Cajide a una batería. A lo mejor cuando subieron todos los invitados, sí le eché en falta, sobre todo porque estaba allí.

Julio Castejón: Yo creo que faltó eso. Hablé con José Luis, le dije: “Vamos a hacer un tema que hemos querido rescatarlo, cierto que es un tema de Asfalto pero es un tema tuyo”. Lo incluimos porque suscribo todo lo que dice la letra y porque creo que, además, tiene el espíritu que yo creo que el grupo debe proyectar. Me respondió: “A mí me parece muy bien, agradecido, pero yo no lo voy a cantar, ¡eh!” No llegué a decirle si lo quería cantar, pero era obvio que me hubiera gustado que lo hiciera. En fin, tengo que mirar al futuro y dejar de mirar al pasado.

Shan Tee: Yo te lo dije un día. Ahora mismo, componente por componente, esta formación no tiene nada que envidiar a cualquiera de las formaciones anteriores de Asfalto. Y esta formación puede tirar hacia adelante por el talento personal que tiene cada uno. Lo que pasa es que las cosas se ven a posteriori. Es más fácil opinar sobre el pasado que sobre el presente. Pero que esto puede dejar huella, y que la gente recuerde la formación del “Utopía”.

Julio Castejón: Yo espero que el grupo pueda estar unido mucho tiempo. Hay muy buen ambiente entre nosotros, no hay ningún problema y la verdad es que veo que todo fluye con amistoso compañerismo. Son músicos profesionales y el grupo debe proveerles de los ingresos suficientes. Ese es el reto.

Shan Tee: Bueno, ellos siguen con sus grupos paralelos, ¿no?

Julio Castejón: Hacen cosas. Raúl, Pollo y Viti efectivamente tienen cosas en paralelo. Normal.

Shan Tee: Y los nuevos planes que tienes son el nuevo disco, que nos has comentado…

Julio Castejón: Ya hemos empezado a trabajar en él.

Shan Tee: ¿Tienes fechas aproximadas de cuándo podría salir?

Julio Castejón: Yo creo que no tendremos disco nuevo hasta por lo menos septiembre. Aunque no sé todavía lo ligeros que podemos llegar a andar. No encontramos fácilmente la forma de juntarnos con asiduidad porque cuando no es por uno es por otro, cuesta coincidir. Pero todos somos conscientes de lo importante que es seguir haciendo álbumes; al fin y al cabo si tienes discos nuevos estás mostrando vitalidad. El grupo está en un proyecto en el que todos depositamos gran parte de nuestras ilusiones. Estar ocupados en las labores creativas nos mantiene activos.

Shan Tee: Para ir terminando, al ser nosotros un medio de Internet siempre hacemos un poco más de hincapié en ello. Vosotros habéis actualizado la web hace poco, está muy bonita. Yo creo que a estas alturas confiáis plenamente en lo que el mundo de Internet os puede ofrecer. Tanto por el contacto con la gente que os sigue desde cualquier parte como por ser un punto de unión de todos ellos.

Julio Castejón: Yo creo que Internet ha sido un factor decisivo en el regreso de Asfalto. Sinceramente pensaba que la memoria del grupo estaba mucho más extinguida, más diluida, de lo que realmente lo estaba; y es más, es una memoria que se está recuperando día a día, porque cada vez hay más gente en los conciertos. Y es que es lógico, cuando Asfalto sacó el primer LP vendió cerca de 200.000 ejemplares. ¿A quién se los vendió? A mis primos no. Los compró la gente. ¿Se ha muerto toda esa gente? No. Estánahí. El reto es que se enteren, y sobre todo que tengan confianza en que no se van a encontrar sobre el escenario un sucedáneo, sino que se van a encontrar un grupo de verdad. Por eso era importante hacer el disco en directo, porque te pueden ver tal y como eres sobre el escenario, eso facilita mucho las cosas; eso y la apertura internacional que nos está costando un mundo. Tenemos un concierto en Santiago de Chile el 30 de diciembre y no vamos a poder ir. Es imposible asumir los gastos que ello conlleva. Un concierto para 80.000 personas, sería tremendo estar allí y tocar “Desaparecido” ahora que se ha muerto Pinochet.

Alvar de Flack: Una curiosidad marujona (risas). ¿Por qué lleváis todos algo rojo? Un jersey rojo, unos pantalones… menos el batería todos vais así.

Julio Castejón: Se habló. Dijimos que había que buscar cierta armonía en cuanto a los colores del vestuario, un poco también por cuestiones de la iluminación: se decidió que sólo habría negros y rojos. Todo el mundo lo aceptó. Y eso fue lo que hicimos, pero a Viti, que es un desastre para estas cosas, se le olvidó.

Alvar de Flack: La verdad es que después de todos los problemas que habéis tenido, ha quedado bien. Olvídate de que tú lo has conocido por dentro, tú lo ves desde fuera y se ve bien y se oye bien.

Julio Castejón: Es cierto, pero no me olvido de que he tenido que tocar en playback los solos mirándome la mano, algunos los clavo, pero no veas qué esfuerzo… También te digo una cosa: grabé la guitarra exactamente de la misma manera que si estuviera tocándola en directo. Esto es verdad, te lo puede decir el ingeniero de sonido que me asistió en los recordings. Le dije: “Metemos micros dinámicos a los amplificadores, exactamente igual que hago en directo, y yo iré cambiando con el pié los sonidos, tú le das al REC y me hago el tema de arriba a abajo”. Y así lo hice. Y suena exactamente lo mismo que toqué en el concierto. Otra cosa es que, claro, los solos sí que me los tuve que estudiar antes en casa; lo peor es que no eran muy buenos… no estuve inspirado ese día, pero es que son solos, tío… El escenario siempre impone y más si sabes que lo que hagas va a quedar registrado para siempre; y fíjate que fui capaz de abstraerme de la responsabilidad que teníamos encima; cuando subí esa escalerita que llevaba al escenario el corazón latía fuerte; yo me dije: “tranquilo tío, que aquí no pasa nada, le acabo de decir a los demás que estén tranquilos, no voy a ponerme nervioso yo…”. Pude olvidarme de la responsabilidad que exigía el concierto pensando únicamente en las canciones, centrado en su interpretación y aislándome de todo lo demás. Pero bueno, los solos son solos, y hay días en los que te salen cosas bonitas y otros en los que te quedas un poco “colgaíto…”.

Alvar de Flack: Es que al final se nota cuando es un concierto solo, por la emoción del momento, mejor que coger varias tomas.

Julio Castejón: Yo pienso que es el documento que queríamos tener, al final, más o menos lo que hay refleja lo que somos. Lamentamos que no se haya grabado al público y que no se haya hecho en 5.1, que es algo normal a estas alturas. El otro día me dijo José Manuel Fernández que cabe la posibilidad de que se pase en un cine, pero para eso tendría que ser en 5.1, no sé cómo lo harían.

Alvar de Flack: Habéis metido todas las canciones del concierto, ¿verdad?

Julio Castejón: Sí, todas. Los “speech” entre temas se cortaron la mayoría de ellos. Algunos porque ya sabíamos que se iban a cortar, coincidían con los cambios de cinta, y también porque era un poco reiterativo que se hablara tanto, resultaban muy largos algunos de ellos. Saqué una experiencia personal: que si alguna vez vuelvo a hacer un concierto así procuraré tener muy claro lo que voy a hablar en tema y tema. Hay otra cosa que también me ha dejado un poco frío, y es que los metales, sin estar del todo mal, podrían haber interpretado un poco mejor, más empastados. Los arreglos de los metales son buenos, pero están “regulín” interpretados, creo que no tuvieron mucho tiempo para ensayarlos pero igual les estamos muy agradecidos por que lo han hecho de forma desinteresada. Ahora bien, el violinista es maravilloso, para enmarcarlo; y el flautista no menos. A todos les estamos infinitamente agradecidos.

Shan Tee: Hay un momento en el que Carlos coge la viola y acompaña al violinista, y es precioso.

Julio Castejón: Muy bonito, Carlos es violista y nos encanta que, de vez en cuando, agarre la viola para dar esos toques.

Y paulativamente la conversación se fue desarrollando en un ambiente de la más cordial amistad. Algunos comentarios quedaron entre esas cuatro paredes, y como siempre nos fuimos con la agradable sensación de haber compartido una tarde con una de las leyendas del Rock español, afortunado con que uno de los personajes que se ha ganado a pulso su estancia en los libros de historia de la música haya querido compartir con nosotros sus experiencias, su puntos de vista y su percepción de su presente, pasado y futuro.

Entrevista: Alvar de Flack, Santi Fernández «Shan Tee» con la colaboración de Ramón Rodríguez.

24 de noviembre de 2009