En los últimos años parece que en Italia sólo existían bandas de Power Metal Épico Sinfónico y mil etiquetas más añadidas al “Poder”. Eso es lo que muchos Sellos nos han hecho creer invadiéndonos con ese tipo de grupos, que la gran mayoría han pasado sin pena ni gloria, y puede que entre tanta vorágine los hubiera con calidad, pero una gran cifra de público se termina cansando y dando la espalda, sin ganas de investigar mucho. Pero claro, no sólo existe y ha existido ese estilo de Metal en el país en forma de bota. Una prueba la tenemos en estos Adimiron, cuarteto integrado por Alessandro Castelli (guitarras), Leonardo Gioia (voces), Davide Corlianò (bajo), y Davide Carotenuto (batería), que grabaron y mezclaron este primer larga duración durante julio de 2003 en los afamados New Sin Studio, junto a Luigi Stefanini, para editarlo en el mercado Karmageddon Media (aquí GoiMusic) el pasado 2004. Anteriormente habían registrado una demo, “Everlasting fight” (2001) y un MCD, “Eclipse” (2002).
Durante cerca de cuarenta y cinco minutos repartidos en ocho cortes estos transalpinos nos sacuden con un Death Metal muy bueno, técnico y con composiciones extensas donde desarrollan todo su potencial de furia y melodía. “Delirium tremehens” sirve de introducción, siendo una pieza instrumental compuesta con gran clase, técnica, garra y melodía. Cambios de ritmo y fiereza en “New day denied” y “Cold anxiety”, muy buenas. Los solos de guitarra son muy heavy metaleros. En “Forgotten memories” hay teclados de Davide Fasulo, y partes rápidas maravillosas. “Suffering voices” es una instrumental exquisita y larga, con pequeñas pinceladas de teclas y una parte narrada, dedicada a la tristeza y repentino sufrimiento de una gente a la que aman mucho. Curiosamente en el libreto sólo ponen partes de las letras de cada tema, no los textos enteros, ¿? ¿Por qué no está la letra de “Obsessive insanity”? Los últimos temas son “Endless worlds” y “Unexpected life”, siendo ésta una nueva versión de una vieja composición.
Las últimas nuevas del grupo son que Danilo Valentini entra a formar de manera oficial como segundo guitarrista en enero de 2005, después de tocar con la banda en el “Take It Tour” y en festivales durante 2004. En julio del 2006 la banda entrará al estudio para registrar su segundo CD.
Sin ser la quintaesencia en el Death Metal, ya que prácticamente está todo inventado, lo que hacen lo hacen con una enorme clase. Apuntados quedan para seguirles sus pasos a esta banda que desconocía. Jodidamente buenos.
“…no pain… no breath… no tear will stop your sorrow, but the only stenght to fight again for life…” (“Suffering voices”)
Starbreaker
