Poco o nada es lo que sabemos sobre la música en nuestro país vecino, Portugal. Salvo los internacionalmente conocidos Moonspell, pocos grupos consiguen cruzar la frontera artificial para llegar a nuestros oídos de una manera que no sea underground. Y es una pena.
El grupo que os presento, Dwelling, no hace rock, tampoco hace metal, pero las maravillosas composiciones acústicas que presentan en este primer larga duración (ya tienen un maxi-CD del año 2001, titulado “Moments”, editado por Equilibrium Music) merecen la pena ser escuchadas. “Humana” ha sido lanzado por la compañía Equilibrium Music, un sello portugués que da salida a las tendencias musicales oscuras (Darkwave, Neo-Clásica, Medieval, Dark Folk o música ambiental) de dicho país.
El grupo fue montado por Nuno Roberto en 1998 como un proyecto en solitario, y no es hasta el año 2000 que completa el grupo con otros músicos. Hoy en día Dwelling está formado por, además del mencionado Nuno Roberto a la guitarra clásica, Nicholas Ratcliffe también a la guitarra clásica (que substituye en 2002 a Helder Dias, guitarrista en el Maxi-CD “Moments”), Jaime Ferreira al bajo, Silvia Freitas al violín y Catarina Raposo a la voz. “Humana” es un compendio de nueve oscuras composiciones acústicas de una tremenda melancolía y fuerza (según la discográfica “composiciones Etéreo-Neoclásicas, inspiradas en la esencia del Fado portugués y dadas vida por instrumentos acústicos de cuerda y voz”), en las que la calmada melodía está principalmente marcada por las guitarras acústicas y el buen trabajo de violín de Silvia Freitas, que se entrelazan en un imaginario diálogo de instrumentos. La bonita voz de Catarina Raposo le pone el toque más poético a las composiciones y le da a los temas gran sentimiento e intensidad, algo que el violín también consigue de una manera muy acertada. El trabajo del bajo es más sutil pero acompaña muy bien.
El resultado final es un CD melancólico, de sonido lento y oscuro, pero en el que de vez en cuando aparece una melodía trepidante, escúchese el inicio del último tema “The Reality that Remains”. Tiene un gran sonido, muy cuidado y limpio, y es posible distinguir y seguir cada instrumento casi en cada nota, lo que hace de la escucha del disco una delicia. De los nueve temas, 3 están cantados en portugués, que suena muy suave y dulce dejándome con las ganas de más temas cantados en el idioma luso, y el resto en inglés, entre los que se incluye el poema “The Wheel” de William Butler Yeats.
Las letras exploran eso mismo, la rueda de la vida, las distintas fases por las que se pasa durante este viaje terrenal, y queda muy bien reflejado en la cubierta del disco, un par de manos viejas, agrietadas, casi como momificadas, sosteniendo una flor amarilla que podría representar la juventud.
La presentación es buena, un digipack de dos cubiertas duras que se despliegan a los lados, con las letras y los créditos escritas en ellas. Quizás yo eche en falta el típico libreto con alguna foto incluida. Y el precio es muy asequible, 11’50 euros, ya podrían aprender muchos. En definitiva, si os gusta la música oscura y estais dispuestos a dejaros llevar por temas acústicos al mundo de las profundidades humanas, este podría ser un buen disco para hacerlo.
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Ramiro Morales “Motorhead”
