Fin de la jornada laboral (¡por fin!) de esta semana y que mejor manera que celebrarlo asistiendo a un concierto de una de las mejores bandas de Metal del panorama nacional y una firme promesa. Cuando nos acercábamos por segunda vez a la sala (a su hora nos dijeron que comenzaría más tarde con lo cual fuimos a tomarnos algo a dos bares de alrededor) nuestras pésimas expectativas se hacían realidad (también cuando descargaron los grupos). Y es que en Almería hay pocos conciertos y cuando hay algo decente la gente pasa de ir, eso sí, luego se quejan de que no hay conciertos. Hombre, si esperamos a que traigan grupos internacionales y grupos españoles heavies de moda vamos apañaos. Habrá que apoyar lo poco que se trae y si ven que hay interés la cosa irá a mejor, digo yo. Vale, que cada persona está en su derecho de hacer lo que le de la gana, es más, hay gente que dice: “como no conozco al grupo no voy”, ¿y qué mejor manera que conocer a una banda en su salsa?, el directo. Pero las cosas están claras en esta tierra de pasotismo total (luego bien que la gente se moviliza para una manifestación cuando se suspendió el concierto de Operación “Truño” y no para cosas realmente importantes), mucha camisetita de grupos y mucho quejarse de que no hay conciertos y cuando hay que dar apoyo ¿dónde se mete la gente?. Tenemos lo que nos merecemos.
No llegaríamos ni a cincuenta personas los que nos dimos cita aquella noche. Mezcla de nuevas generaciones y de “viejas glorias” (de estos cada vez menos se ven en los conciertos). Y a pesar de lo deprimente que tiene que ser para un grupo tocar ante una sala con bastantes huecos hay que agradecer mucho la entrega de las dos formaciones que no les importó la falta de asistencia y tocaron como si aquello hubiese estado hasta los topes.
FOUR WAYS
Tenía ganas de ver al conjunto sevillano que ha debutado este año con su álbum “Long way ´02” editado por la compañía alemana Shark Records. Aunque sólo tenía referencias de ellos al leer entrevistas y comentarios a su disco en fanzines, revistas y en internet. Han apostado fuerte embarcándose en una extensa gira por el país, acompañados en la mayoría de sus fechas por los gerundenses Áspid. Esta noche era el inicio de su “Long Tour ´03”.
Faltando un par de minutos para que dieran las 23:45 h. el cuarteto sevillano se plantaba en las tablas (con el telón de ÁSPID a sus espaldas) e iniciaban su actuación encadenando la “Intro (Babylon)” con “Long Way ´02” y “Shipwreck”. El sonido era ensordecedor, aunque luego nos fuimos acostumbrando. De los coros se encargaban el guitarrista Pedro Valladares (que con el bajista y cantante, Ricardo Carmona “Rikky”, formaron el grupo entre 1999 y el 2000) y el teclista Elías Ramírez (junto al batería han sustituido a los que entraron a finales del 2000 y grabaron el disco, Francisco Rodríguez y Jorge Moreno, respectivamente). Dando mucho juego en vivo el teclista a lo largo del concierto bien animando o sin pararse quieto y mover su instrumento.
El pequeño, fornido y tatuado bajista y vocalista saludaba y nos agradecía nuestra presencia esa noche allí, presentando el siguiente tema acto seguido y nombrando al guitarrista que iniciaba “Like Yesterday”.
Primera versión y clásico de la noche, Rikky comenzaba a capella “Love Gun” (se nota que le gustan mucho Kiss, por estar incluida esta pieza en el CD y llevar tatuado el nombre y máscaras del grupo en su brazo derecho) e invitando a la gente a cantarla, aunque vista la respuesta creo que las nuevas generaciones que se dieron cita allí no la conocían. El grupo poco a poco iba conquistando a la gente, que empezó a ver al grupo separados del escenario y cada vez se iban acercando más. El vocalista vivía el tema poniendo su bajo en vertical. Recordándonos al concluir el título y el grupo, por si no se conocía.
“3 Hours”, otra composición de su disco (a lo largo de su actuación lo tocaron en su integridad menos el tema “Angels”). Los problemas con las teclas seguían desde el principio del concierto y es que apenas se oían, aunque el teclista no se desmoralizaba y continuaba con su marcha. Pidiendo el frontman un aplauso para Elías “el ausente”.
Dedicatoria a la libertad con “In The Wind”, con partes tranquilas, pareciéndome un muy buen tema a pesar de que no se oyeron ni los coros ni el teclado y en el que Pedro seguía con otra guitarra que no era la de flecha. Presentación al final del batería Miguel Ángel Gómez.
A “Your Drunken Kiss” le siguió el clásico “Highway Star” (Deep Purple), escuchándose las teclas (¡menos mal!) y sin agudos por parte del bajista, que junto al seis cuerdas se marcaron unas posturas estudiadas (como hicieron en otras ocasiones). Me pareció en su ejecución una versión discreta. Comentar que esta versión como la anterior que hicieron, junto a muchos de los temas que incluyen en su disco ya los habían grabado en sus maquetas (“Like yesterday” – 2001, “Your drunken live” – grabado en directo en Sevilla en abril 2001, “Live in Cádiz” – directo de noviembre 2001, “The journey” – 2002).
En “Secrets And Lies”, pudimos comprobar influencias de Iron Maiden en el cambio de ritmo y buena melodía en la voz del bajista, llegándose a poner de rodillas con su instrumento durante una parte del tema. También con la siguiente, “My Last Goodbye”, disfrutamos con los tonos melódicos del cantante.
Miguel Ángel comienza el tema y Ricardo nos pregunta: “¿os acordáis de esto?, puede que si o puede que no, aunque esto no se olvida nunca”……no era otra cosa que “L.O.V.E. Machine” (W.A.S.P.). ¡La locura!, Elías con su teclado a cuestas, quitándolo de su soporte y llegando a tirar el pie de micro. Si con la versión de Purple no me habían convencido con esta sí, ya hubiese querido el grupo “superapoyado” hoy en día que todos conocemos haberse marcado una versión de esta manera.
Siguieron tocando de su cosecha “That Call Progress”, con Rikky poniendo voz grave y dedicando a una chica especial “Untamed Girl”. Buena composición en la que volvió a mencionar al baterista en la mitad.
Nos anunciaban que era la última y solicitaban un aplauso para ÁSPID. El bajista pedía que le ayudásemos a cantar e iniciaba a capella el himno y gran clásico “Born To Be Wild” (Steppenwolf). A pesar de ser una canción versioneada una y otra vez, fue una buena elección para poner el punto final sobre las 00:44.
Me dejaron muy buen sabor de boca, pese a los problemas de sonido del teclado durante todo el show, con su Heavy/Hard ochentero, influenciado por clásicos, pero con aire fresco. Y es que se agradece hoy en día escuchar este tipo de música que no está de moda dentro del mercado Heavy.
Conocí al que hace las funciones de manager Juanma y al guitarrista Pedro y me parecieron muy buena gente. Desde aquí un saludo y a seguir pa´lante sin desfallecer. El grupo al completo al final de la actuación de ÁSPID estuvieron regalando posters, firmando y departiendo con la gente.
ÁSPID
De no verlos en todos sus años de carrera a poder disfrutar de su segundo concierto transcurrido casi un año desde la primera vez que los vi (ya te lo contamos el año pasado en estas páginas). Lástima que nos los perdiésemos en el Lorca Rock de este verano. Venían con su última obra (y yo sin los deberes hechos, aunque lo remedié nada más entrar en la sala pillándola), “Musa”, bajo el brazo y es de destacar que defiendan en vivo los temas de este disco y del anterior, sin vivir de las rentas, aunque claro, nunca llueve a gusto de todo el mundo y algunos reclaman más temas de la anterior etapa.
Pasada media hora desde el fin de la descarga de Four Ways bajaban por las escaleras situadas en la parte derecha del escenario para tomar posiciones y tras una Intro empezar como lo hace su reciente grabación con “La hora suprema”. Ya desde el comienzo la maquinaria de la base rítmica pistoneando que da gusto, y es que no me cansaré de repetirme como la cebolla, pero los hermanos Garrigós (Javi al bajo y Rafa a la batería) hoy en día conforman una de las mejores bases rítmicas del panorama musical estatal.
Corta y genial demostración de tapping por parte de Jordi Carles para dar paso a la novedosa y rápida “Salto al vacío”, con coros de los tres compañeros de Joanjo Bosh. Javi con su bajo acercándose al borde del escenario para estar más en contacto con el público, que desde el principio se había pegado a las vallas de separación (y digo yo, para qué esa separación).
El vocalista decía el nombre del grupo, de donde venían y que eran unos culos inquietos estando unos días por el sur (al día siguiente tocaban en Granada). Recuerdo al disco del año pasado, “Babel”, con “Cuesta andar” y Rafa haciendo coros desde detrás de su kit que anteriormente había sido del sevillano Miguel Ángel.
Cambio de guitarra y otra del anterior, “Cuéntame”, sonando bestial, acompañando Joanjo con pandereta como en la anterior. El moreno guitarrista tuvo problemas con su micrófono. Sin cesar seguían con “Musa”, con esas líneas de bajo (cogió uno de color madera) tomando protagonismo y que me recuerda a TOOL, me encantó esa noche y es una de las canciones favoritas para mi del reciente CD.
A “No hay justicia”, de nuevo acompañando pandereta y metiendo en mitad del tema Jordi (buen trabajo a las seis cuerdas de este caballero) el riff de “Highway star” (como acostumbra), sin respiro le siguió “Dios Baco”. Apareciendo por allí el teclas de los sevillanos echando agua.
Con una introducción de tormenta e iniciando sonido de guitarra acústica para pasar a eléctrica en “A lo largo del camino…”. Preciosa balada con Joanjo cantando de manera excelente. Este tío tiene una voz muy melódica y personal, a veces te puede recordar en determinados pasajes entonando a Enrique Bunbury, aunque tiene su gran personalidad. Javi apoyando en las voces (había vuelto a cambiar de bajo).
Comienzo de batería para “Que el fuego hable”, caña mezclada con melodía al igual que en la voz, como es habitual en su última etapa.
Tras “El manantial de la sinceridad” despliegan seguidas “Ejecutar la mañana”, e intro de sirenas para “Entre cortinas de hiel”, y juego de voces entre Joanjo y el público.
La gran sorpresa de la noche, el ex Zulo anunciaba “Bohemian Rhapsody” (Queen). Fue escuchar el nombre de la canción y decirme: “¿conseguirán una buena versión?, es difícil”……y vaya si lo consiguieron, ¡pelos cual erizo en posición defensiva!. Excelente interpretación (con esas voces pregrabadas en mitad de la canción) por parte de todo el grupo, especialmente el vocalista.
Nos decía que otro clásico, “Imágenes de dolor”, intercalando partes de “Rómpelo” y “Hacia donde vais”, con pequeño paroncillo para terminar con la primera. Temas rabiosos de su época “thrashero-panteriana”, dando así por concluida su descarga de buena música.
Demostración, una vez más, de que este grupo es muy bueno y se merecen mucho más. La gente salió de allí muy contenta de lo que escucharon y presenciaron.
Una queja para el grupo, de nuevo (la anterior vez en Madrid fue “Etérea”) se dejaban temas (el bis) por tocar y que estaban en el listado, “Flores deshojadas” y “Avanzando de espaldas”.
Luego, tras esperar un poco, tuvimos la oportunidad de saludar, felicitar y charlar con el cuarteto de Girona, además de que me firmaran todos los discos (incluido el vinilo “Oscura reflexión”) los hermanos Garrigós y los dos últimos Joanjo y Jordi. Grandes como músicos y como personas. Aunque… Javi… me debes algo JAgradecer también a uno del equipo su amabilidad, siento no saber el nombre.
Texto y fotos: Starbreaker

