GLENN HUGHES + TEA – Viernes 26 de septiembre 2003, sala Macumba (Madrid)

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A escasos 50 minutos de la hora señalada en la entrada para el comienzo de la velada (las 20:30), me encontraba a 23 paradas de metro de la estación de Chamartín, donde se ubica la sala Macumba, mismo lugar en el que hace prácticamente un año, el 4 de octubre del 2002, Hughes acompañado esa vez de Joe Lynn Turner nos deleitaba a todos.

Esta vez la cita en la capital, era presentando su nuevo disco “Songs in the key of Rock”, dentro de la gira Love and Homecoming Tour 2003, concierto que coincidía con el de Jeff Scott Soto en la sala Caracol, disco de este último en el que Glenn ha participado en el tema “I Want To Take You Higher”.

A las 20:35 entraba en la sala, y me encaminaba al escenario, para comprobar quienes eran los artistas invitados, ya que tanto en la entrada como en los carteles no especificaba ningún nombre. Con el grupo ya sobre el escenario de Macumba, cual fue mi sorpresa al ver que se trataba de TEA, posiblemente uno de los mejores grupos de Hard Rock que pululan por la piel de toro, con su sonido clásico empapado de raíces setenteras. Desgraciadamente por problemas con el sonido solo pudimos disfrutar de cinco temas de los madrileños, que demostraron su buen hacer sobre las tablas, presentando dos temas de su nuevo álbum que verá la luz el 10 de Noviembre, una de ellas su nuevo single “Moving Round” y el tema “Anything You Want”. A las 20:59 abandonaban el escenario y los roadies de Hughes preparaban el escenario para la descarga de la Voz del Rock.

Sobre las 21:25 el maestro y su banda aparecen y comienzan fuerte, con un tema de su nuevo álbum titulado “In My Blood”, pero tras dos acordes, Glenn para el tema y tras comentar por el micro algo así como “it’s really a fucking mistake” (posiblemente las palabras no fueron muy exactas, pero yo soy de la generación del Follow Me), abandona un par de minutos el escenario para volver y reanudar el tema. La banda suena compacta y la voz de Glenn tremenda, metiéndose a la audiencia en el bolsillo desde el primer aullido proveniente de esa privilegiada garganta. Siguen cayendo temas, y Hughes demuestra que está en una forma envidiable, tanto de voz como físicamente, a pesar de que como él mismo comenta, el día anterior le habían quitado una escayola de la pierna que había llevado durante 6 semanas debido a un accidente en uno de los conciertos de la gira, rompiéndose un pie, lo que no evita que se mueva por el escenario durante todo el concierto. Con su buen humor nos cuenta que normalmente usa botas pero debido a este percance no puede, y que el calzado que lleva no es demasiado “heavy” pero qué le va a hacer.

Suenan más temas nuevos, “Higher Places (Song For Bonzo)”“Written All Over Your Face” junto a clásicos ya como “The First Step Of Love”, del álbum que grabara junto a Pat Thrall en 1982.

Llega uno de los momentos especiales de la noche, Glenn se dirige a la audiencia, enloquecida y totalmente entregada ya a estas alturas, y tras decir lo bien que se siente con el público español, comenta que va a tocar para nosotros un tema , el cañonazo que abría su anterior disco en solitario (“Building the machine” 2001), el rockero “Can’t Stop The Flood”. La voz ha vuelto definitivamente al Hard Rock, y esa está siendo la tónica de toda la actuación, potencia y garra, bien acompañado por su buen hacer al bajo, la clase de Jim Marsh, su guitarrista, y la contundencia de Thomas Broman, el batería. La sala con una entrada mas que aceptable, llena pero sin agobios, salta, baila y corea una y otra vez las canciones guiados por la experiencia de Glenn sobre los escenarios.

Tras la tormenta, llega un momento para la calma y la emotividad, “Blue Jade”, un tema del 77, que luego Hughes incluiría en el álbum “Feel” de 1995, hace que la emoción inunde la sala. Glenn se mostró muy receptivo con el público en todo momento, comunicándose y bromeando todo el tiempo, comienza a afinar su bajo, para y recuerda a Ritchie Blackmore, y que este se llevaba todo el tiempo afinando su guitarra.

El concierto sigue adelante, y por fin llega el momento más mágico de la noche, al menos para mí, presenta la canción, “Mistreated”, y todos enloquecemos. Dios, cómo se pueden sacar esos tonos de una garganta, definitivamente este tipo no es humano, he de reconocer que éste que escribe se dejó embargar definitivamente por la emoción y no era para menos, esto me recordó por qué amo el Rock and Roll. Una cerrada ovación de varios minutos no deja que puedan terminar el tema, pero es que no se puede contar lo que sucedió sobre el escenario, esto simplemente hay que vivirlo.

Siguen cayendo temas uno tras otro, entre ellos “Wherever You Go” de su disco “Songs in the key…”, habla del proyecto con Joe Lynn Turner con quien acaba de editar un nuevo disco de estudio, momento que aprovecha para recordarnos que HTP nos visitaran próximamente. Glenn sigue bromeando, esta vez con Marsh, su guitarrista, y comenta que ha roto esta noche, no una, ni dos, ni tres, sino ocho cuerdas de su guitarra, a lo que Jim con muy buen humor le responde que han sido nueve.

Tras un grito de ¿recordáis California Jam? y un emotivo recuerdo para su amigo Tommy Bolin, comienza un tema de este que escribió para Deep Purple, “Getting Tighter” que engancha con un corto pero efectivo solo de bajo y el tema “Push”. Tras esto abandonan el escenario, no sin antes recordarnos Glenn, que todo aquel que quiera podrá verlo tras la actuación para firmar autógrafos y hacerse fotos. Aquí hubo un detalle interesante, mientras Hughes y Marsh se acercan al público saludando y dando la manos a todos, e incluso Marsh repartiendo besos entre las chicas de la primera fila, el batería y el teclista (Lasse Pollack) hacen mutis por el foro, y hablando del teclista llega el momento de sacar el trabuco, porque este tío fue sobre todo un elemento decorativo ya que el teclado no se escuchó en todo el concierto y él tenía una cara de circunstancias y aburrimiento que tiraban de espaldas.

Tras los minutos de costumbre en los que todos gritamos como locos eso de “oe, oe, oe…” la banda vuelve al escenario para los bises y estos serían ya el desparrame total. Tras una intro del teclista, al que por fin escuchamos (quizás se olvidó de enchufarse a los amplis) la historia del Rock se hace carne y “Seventh Star” de los Sabbath inunda la sala. Tras este sigue la locura, Glenn nos habla de Coverdale y comienza a tocar “You Keep On Moving” para terminar con un impresionante y fortísimo “Burn” con el que acabaría una actuación impresionante. Esto es Heavy Metal, clase, potencia y melodía, toda una lección magistral.

En resumen, un concierto con la voz del Rock es como un gran polvo, te deja exhausto, satisfecho, con una sonrisa en la cara y con ganas de repetir. Ya sólo queda contar los días para poder volver a disfrutar de Mr. Glenn Hughes en su próxima visita junto a JLT en la que sin duda volveré a estar allí.

Salud y rocanrol (nos vemos en los bares)

Texto: Carlos «Mr. Trabuco»

Fotos: www.glennhughes.com