DREAM THEATER “Six Degrees Of Inner Turbulence” (2002)

¡ Comparte esta noticia !

dreamtheater_sixdegreesNo es fácil comentar un disco de Dream Theater sin caer en la subjetividad de lo que es evidente. Decir que es un buen disco es fácil, cualquiera se da cuenta de ello aunque no haya agarrado un instrumento en la vida, pero explicar por qué lo es debe necesariamente ser tarea objetiva. Las matemáticas no se casan con nadie, y al fin y al cabo la música tiene mucho que ver con las ciencias exactas. Cuestión distinta es la valoración del arte de combinar elementos musicales, además ocupa menos espacio que explicar a partir de qué elementos se construyen los temas o los solos. Mejor así.

Se trata de un disco doble, de partes claramente diferenciadas: La primera más en la onda de fusión de estilos y enrevesamiento armónico característico de Dream Theater, lleno de detalles imposibles de captar hasta que no se llevan varias escuchas. Temas de carácter progresivo, de estructura abierta, mucha variedad de ritmos y desarrollos complicados. “The glass prison” es la que abre el primer CD, y puede que sea uno de los temas más claramente heavies de su carrera, con guitarras muy gruesas a veces y riffs casi de thrash, para mí uno de los temas importantes de su discografía.

“Blind faith” es más clásica, quiero decir que recuerda más a ellos mismos. Es el tema en el que más me gusta Jordan Rudess, más que por sus demostraciones técnicas, por el saborcillo que rezuman sus teclas a ciertos clásicos, empapados de Supertramp y Kansas. “Misunderstood” es una pieza algo más relajada, con una sucesión de acordes guitarreros en la parte central que recuerda algo más a la época del “Falling into infinity”, en plan Soundgarden, pero solo recuerda, ojo.

Y puestos a recordar, Pink Floyd en la intro de “The great debate” está más que presente. No creo que nadie se lleve las manos a la cabeza porque un grupazo como este beba de unas fuentes tan heterogéneas, pero si son un ejemplo de maestría instrumental también lo son de habilidad a la hora de tomar la inspiración. Cada uno se documenta donde más puede encontrar. Exactamente eso es lo que más me gusta de este grupo, que puedes encontrarte retazos de otros en cada rincón, no han inventado nada, o sí?, también es un arte combinar lo mejor de cada casa y darles su propio sello. “Disappear” remata el primer CD, composición de LaBrie para lucimiento propio, y además se luce.

El segundo CD es un solo tema, titulado como el propio disco y dividido en ocho partes. Las letras corren todas a cargo de John Petrucci y Mike Portnoy, y están incrustadas en un maremágnum de sonidos sinfónicos, épicos, de teclas claramente protagonistas, ampulosas y fácilmente sustituibles por una orquesta de cámara. No es una obra de enrevesamiento progresivo/jazzístico, sino de desarrollo sinfónico, espero que captéis el matiz.

Si comparamos este nuevo disco de Dream Theater con el resto de su discografía, para mí sería una mezcla entre el “Images and words” y el “Scenes from a memory” con mínimos toques del “Falling into infinity”, cuyo resultado se aprecia tanto mejor cuantas más escuchas lleves. Probablemente yo ya lo haya escuchado unas 25 veces, y cada vez le saco más jugo. Señoras y señores, pedazo de disco.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=ERpqa1arOPw[/youtube]

Alvar de Flack