Uno por uno uno, uno por dos dos, uno por tres tres, uno por cuatro cuatro… Ah, vale, ¿ya habéis dejado de salivar con la portada? Ok, ya podéis prestarme atención, es difícil, lo sé, yo voy tirando.
Lejos de lo que el nombre de la banda pueda dar a entender, el sonido de Doomfoxx es sucio, simple (alguno diría puro) cervecero/festivo, chulo y macarrón. Pululando por el CD tenemos fantasmas de AC/DC, Motörhead, Jackyl, Ramones e incluso un buen olorcillo a ZZ Top impregnando algunos temas. Pero no nos engañemos, a estos bebedores del rock australiano les quedan unos cuantos peldaños por subir para estar a una altura parecida a la de los grandes mencionados. Aún así, valen la pena y seguramente te harán pasar un buen rato si no eres demasiado exigente. It’s only rock ‘n’ roll, ya tú sabes.
Tiene todas las condiciones para ser una buena banda de directo, de hecho, hace bien poco se estrenaron en el W.O.A. 2005 (Wacken Open Air) substituyendo a Hanoi Rocks y recibieron muy buenas críticas, dejando bien satisfechos y sorprendidos al personal que los vio.
En la formación nos encontramos con una grata sorpresa, el guitarra Mick Cocks, ex de los archiconocidos Rose Tatoo que junto a la cazallera voz de Stuart Mckie (ex-Circle), lleva las riendas del quinteto que se cierra con Dave Thomas a la guitarra, Archi (ex-Hell City Glamours) al bajo y un curioso fichaje a la batería venido del Great Moscow Circus, reclutado más tarde por McKie para Circle, el ucraniano Jase Burec.
Tras dos únicos singles puestos a la venta este año, “My Beautiful Friends” y “Piece Of Me” llega este trabajo homónimo cargado con doce temas, casi cuarenta y cinco minutos bastante irregulares ya que se intercalan muy buenos temas con algún que otro relleno perfectamente obviable, al menos bajo mi humilde opinión. Destacando que es gerundio, “Pure Platinum”, el primer tema, nos presenta esa voz cruda y áspera, labrada a base de litros de whisky y unas guitarras que en sus primeros acordes recuerdan mucho al “My Sharona” de The Knack. Uno de los dos singles, “Piece Of Me”, está bien regado de solos de guitarra, sencillos pero contundentes y un McKie sudando Rock ‘n’ Roll por todos los poros de su piel, tiene esparcidos destellos de los Rolling Stones, como en “Boyfriend” que luce unos coros al estilo Guns ‘n’ Roses que le sientan de maravilla. “Look Ma No Hands” es una de las que, junto a “My Beautiful Friends”, digo que huelen a ZZ Top, sobretodo gracias a esas inconfundibles guitarras de los barbudos. Tenemos una cojonuda “Ginger Rose” donde la voz me recuerda a Lemmy (Motörhead) cuando se pone “sentimental”. No podía faltar un tema que haga mención a las drogas, “Drugs” es de las más festivas del CD, ideal para escucharla en el coche de camino a la trena, digo, al trabajo. “Abandon All Hope” es un tema acelerado con fragancia a Ramones, de corto minutaje y que no da respiro. Y para terminar “Rock ‘n’ Roll Show” una de las que más me gustan, medio tiempo que nos habla de los sentimientos de un hombre herido de muerte por el amor, muy bien elegido como punto y seguido del disco ya que te deja el regustillo de volver a escucharlo.
Lo dicho, no es un disco para ponerse los auriculares y esparramarse en el sofá, más bien apto para fiestas caseriles o para subir el ánimo cuando uno tiene esos días tontos y le entran ganas de caña pura y dura, días de escupirle al viento el lema: sexo, drogas y Rock ‘n’ Roll. Una buena opción si te han gustado los últimos trabajos de Jizzy Pearl o Billy Idol, por ejemplo, ya que van en su misma onda cruda y rockanrollera.
El mes de octubre han estado girando por Europa junto a los Quireboys y estarán junto a Uli Jon Roth durante todo noviembre; por aquí nos quedaremos con las ganas a no ser que nos desplacemos, lo más cerca, a Francia.
Didac Bello “Crucificado”
