Si mi sufrida neurona (“Neury”) no me falla, nunca había habido en la ciudad bañada por el Mediterráneo tres conciertos de Rock (en el sentido más amplio) el mismo día. Por un lado tocaban los navarros Marea en el recinto de verano del auditorio Maestro Padilla, por otro teníamos en el pub Malevaje a los arrasadores At Least… abriendo para los ingleses Fony, y en el pub El Zaguán a los ilicitanos Amalgama acompañados por los nativos Ozono y Aurea. Mi primera decisión fue ir a ver a Amalgama tras leer la buena acogida a su último álbum (comentado aquí por Javibackyard) y al acabar este concierto acudir al del Malevaje, ya que además de comenzar a partir de la media noche se decía que At Least… retrasarían todo lo que pudiesen su inicio para así darle tiempo a la gente que quisiera acudir a esos dos conciertos.

Después de estar dentro del local viendo como probaban sonido los grupos (y temiendo que eso acabara a las tantas, cosa que no fue así) tuvimos que salir a la calle porque tenían que cobrar la entrada (sólo 3 eurillos de ná)., ejerciendo el trabajo de recaudador Almela (guitarra rítmico de Amalgama). Demorándose poco la cosa los primeros en actuar fueron los noveles y jóvenes AUREA. El cantante lo primero que dijo fue el
nombre del grupo y que procedían de Aguadulce (localidad muy cercana a la capital), después sonó una intro enlazada a “Bajo la luna”, estilo Power Metal actual, con sus cambios de ritmo y unas teclas que me recordaron a algunos grupos italianos de ese estilo. Continuaron con “Mis heridas”, medio tiempo que no estuvo mal; “Cada noche”, con teclados que me sonaron a verbena; un tema más tristoncillo (como presentaba el estático cantante), “Veinte inviernos”; “El último en pie” y concluyendo con “Lluvia de tristeza” (con algún problemilla del guitarrista de la izquierda).
Los seis músicos en sus treinta y pocos minutos descargaron temas pertenecientes a la única maqueta que tienen, excepto el último. A pesar de que el escenario no es amplio, y menos para seis personas, se les vio muy estáticos. Javi debería tener más chispa, animar algo a la gente, hablar algo más entre tema y tema, y no dar agudos por darlos. Su estilo de Power Metal está ya muy explotado y si no le dan su toque personal dudo mucho que consigan algo. Ánimo, a seguir currando mucho más en el local de ensayo y a curtirse más en directo. Sorpresa de que el baterista Miki formara durante una temporada en nuestros conocidos Damablanca.
Veinte minutos esperamos para el turno de OZONO, que tras decir su nombre abrieron con “Camino al dolor”(como la anterior vez que los vi en mayo), sonando a Sôber y Tool, con las buenas melodías a la voz de José David, pero también con gruñidos rabiosos acompañados por toques hardcorianos. La gente callaba y es que mira que costó que animaran durante toda la noche, por eso el cantante/guitarrista comentó el silencio que había al acabar el tema, tras recibir unos aplausos, dejándonos que habláramos, jejeje. “Cierra mis ojos” fue la siguiente, dominando la melodía y un buen trabajo de las guitarras, que durante todo el concierto sonaron un pelín bajas. El vocalista tuvo un problemilla con su micrófono, además de que decía no escucharse por su chivato.
De su primera maqueta (ver Maquetas) tocaron “Mi paraíso en tu oscuridad” y el tema título, “Dulce miel”. Luego J. D. se quitó la guitarra e hicieron “My Own Summer” (Deftones), cantando, en ocasiones, agachado y pegado a su P.A.
Seguíamos aplaudiendo con fuerza tras los temas, pero luego silencio. Nos presentaban un nuevo tema, “Oculto”, que me gustó bastante y que tenía unas guitarras muy potentes. Y si el inicio fue el mismo que la primera vez que los vi, el final también fue igual, con “Condenado”.
Tocaron el mismo tiempo que los anteriores (32 minutos), y a pesar del sonido de esa noche, creo que son uno de los mejores grupos que hay ahora en Almería. J. David, Alex (guitarra), García (bajo) y Fran (batería) se nota que se lo curran y se mueven a la hora de dar conciertos y eso, lógicamente, tiene sus buenos resultados.
La espera para la salida de AMALGAMA se hizo amena al sonar en el local “Child In Iime” y “Highway Star” (que más adelante volvimos a escuchar en versión) del “Made in Japan”. Una semana y pocos días antes, el buenazo de Javibackyard me había enviado el último disco de los ilicitanos, pero decidí no escuchar nada (anteriormente tan sólo había escuchado “Mártir” en un CD recopilatorio de la discográfica Rimer Rock) para comprobar si me ganaban en vivo.
Rozando casi la media noche el quinteto tomó las tablas e iniciaron directamente con la canción que abre su último álbum, “Despierta”, llevando sobre su cabeza Tomás (vocalista) un sombrero (que más avanzado el concierto volvió a sacar) y apoyando con sus coros el guitarrista solista, Rafa.
Presentación de quienes eran y seguían el orden del comienzo de su reciente y tercera obra, “La seducción de lo extraño”, con el single y también vídeo, “Mártir”, nombrando el frontman tras las líneas de bajo a su artífice, Juanma.
El público seguía frío, simplemente aplaudiendo tras cada tema y no más (aunque alguien por ahí, cachondamente, hacía mención al pecho de Rafa, que se había abierto su camisa al poco de empezar), así que el cantante dijo que a ver si la cosa se iba animando poco a poco, haciendo el socorrido intercambio de “oes” para que participara más la gente. Tras el calentamiento interpretaron “Créeme”, saliéndose Tomás con su voz, incluso arrodillándose unas cuantas veces y soltando su potente chorro de voz. Aquí me recordaron a Soundgarden, y es que el frontman contribuye a ello porque su timbre se asemeja al excelente Chris Cornell. A mí cada vez me iban encandilando más con su música.
Momento para recordarnos un tema de su anterior y segundo disco, “Sui generis” (2002), “El fin”, en el cual el vocalista cabeceó cual poseso y el guitarrista Almela animó dando palmas para que nosotros lo copiáramos y siguiéramos el ritmo.
El de negro riguroso se metió más a la gente en el bolsillo cantando a solas el estribillo de “We will Rock you” y haciendo que cantáramos, tras esto, turno para “Ángel (II)”, volviéndonos a quedarnos petrificados con el poderío vocal.
Otra más del último, en el que basaron su concierto, “Sin perdón”, y que desde esa noche estoy enamorado de esa composición con tanto sentimiento y calidad a raudales, con esos aires de los siguientes a los que rindieron tributo.
El buen frontman comentó que iban a hacer una versión de Héroes del Silencio y que a pesar de que mucha gente había estado en contra de ese grupo, ellos estaban a favor, porque eran ROCK y se marcaron “Decadencia”, una versión veloz y con mucha potencia que le quedó de aupa. Sacando aquí de nuevo su sombrero negro y jugueteando con él y con algún componente del grupo, también nombrando otra vez al nuevo cuatro cuerdas.
Estaban dándolo todo arriba, el cantante estaba seco y pidió agua. Tras su petición “Ángel (I)”, presentando como su clásico cual “Highway Star” y pidiendo palmas. Y hablando de ese tema de Deep Purple fue la otra versión que hicieron, comentando antes de hacerla que mucha gente prefería el “Child In Time”, pero que él no estaba por la labor de hacerla… jejeje, aunque no creo yo que quedara mal en comparación con los años mozos de Gillan. Su homenaje a los británicos lo llaman “Púrpura profunda”, que es el tema dicho anteriormente pero con inicio del “Black Night”, incluyendo un pequeño juego de voz y guitarra, como hacen en directo los firmantes del clásico. Se despedían agradeciéndonos el haber asistido y dando las gracias a una pareja de su localidad que se acercó hasta aquí para verlos.
Cincuenta minutos de un grupo que me pareció muy bueno y que consiguieron que el que firma esto se haga seguidor de ellos. Préstales la debida atención y no te los pierdas por nada del mundo en directo, vas a salir convencido de la clase y calidad que tienen.
Luego salí pitando hacia el concierto del pub Malevaje, pero eso ya te lo cuento otro día.
Texto y fotos: Starbreaker
