No se puede hablar de Derek Sherinian y no recordar su paso como teclista por Dream Theater, con los que grabó “A change of Seasons”, “Falling into infinity” y el doble directo “Once in a livetime”. Músico virtuoso, imaginativo y con grandes dotes para rodearse de buena gente, de hecho le acompañan en este disco Steve Lukather y Zakk Wylde en las guitarras, Simon Phillips en la batería y Tony Franklin al bajo, cuasi ná.
El disco en cuestión es totalmente instrumental, plagado de demostraciones instrumentales y con temas de diferente ambiente, por ejemplo “Intertia” está construido sobre una base de heavy progresivo, al igual que “Evel knievel”, el más duro, con un Zakk Wylde muy de la época Ozzy y que es el que más recuerda a los fragmentos más duros de Dream Theater.
También hay cortes más relajados, como “Mata-hari” y “Goodbye porkpie hat”, con la guitarra de Lukather muy de notas largas al estilo Jeff Beck, otros más jazzísticos como “La pera loca” o “Astroglide” (buenísimo), la enésima versión del “Frankenstein” algo ralentizada esta vez, el totalmente progresivo “Rhapsody intro-Rhapsody in black” y uno especialmente sentido, “What a shame”, relajado pero intenso.
Me hice con este disco hace cosa de un mes, y desde entonces no pasa un día que no lo escuche. Si os gusta el rock progresivo instrumental, nada pesado (temas no muy largos) y sois de los que os gusta analizar cada instrumento por separado, vais a encontrar aquí un filón.
Alvar de Flack
