Daysend son una banda proveniente nada menos que de Australia donde han cosechado un gran éxito gracias a un magnífico single, “Countdown”, que le ha abierto las puertas de las emisoras del continente austral.
Formados a mediados de 2002 provenientes de otras bandas de la escena australiana como Deadspawn, y habiendo girado con bandas como Entombed o The Haunted, en 2003 entran a grabar “Severance”, su disco debut, un trabajo en el que Daysend han conseguido aunar madurez, fuerza, elegancia y desparpajo en las once coplas que lo componen.
Una batería rápida, contundente y milimétrica, unas guitarras potentes y enérgicas pero extremadamente cuidadas y una voz que se mueve a caballo entre la melodía y la agresividad necesaria para poder expresar toda la rabia que demandan las canciones son las premisas de un disco tan intenso como entretenido.
Aunque todos los temas gozan de un buenísimo nivel, que hacen que “Severance” tenga pocos altibajos, sí sobresale del resto el anteriormente mencionado “Countdown”. No me extraña nada que en las antípodas se hayan hecho medianamente famosos si han estado machacando a base de bien al personal con esta copla extremadamente adictiva.
Desde luego Australia es una de las grandes potencias musicales del planeta y si de esto hubiera copas del mundo seguro que no bajaban de semifinales en la mayoría de las ediciones. Desde AC/DC o Rose Tattoo a los petardetes de Jet o estos mismos Daysend tenemos un amplio abanico de todos los estilos imaginables donde elegir.
Es más fácil acertar una quiniela de catorce que predecir el futuro de un grupo musical pero no me extrañaría nada que Daysend acabaran haciéndose un hueco en la escena mundial porque no les falta ni talento ni personalidad para ello. Ya mismo tendremos su segundo disco en la calle y entonces veremos si este buen debut se queda en agua de borrajas o si realmente estamos ante una de las grandes bandas de los próximos años.
Como decía aquel de la radio, el tiempo dará o quitará razones. Por lo pronto este Severance ya no nos lo quita nadie. Buen disco.
Pedro Salinas “Pears”
