Si hay un grupo verdaderamente influyente en lo que se vino a llamar “Hair Metal” a principios de los ’90, sin duda fue Danger Danger. Herederos directos de las grandes bandas de Rock Melódico que arrasaban en la segunda mitad de los ’80 (Bon Jovi, Whitesnake, Def Leppard…), Danger Danger supo recoger el testigo y, ya con su primer disco, añadir su nombre a las referencias indispensables para los numerosos fans del estilo. Aquel disco homónimo contenía hits como “Bang Bang” o “Naughty Naughty”, cuyos video-clips fueron emitidos hasta la saciedad en la época de mayor apogeo de la cadena MTV.
Después, la banda editó varios discos más: “Screw It” (1991) fue una buena continuación, sin llegar al éxito de su predecesor, y tras él la banda empezó a perder el norte, hasta el punto de que en 1993 grabaron un disco, “Cockroach”, despidieron acto seguido al cantante Ted Poley, metiéndose en una larga retahíla de problemas legales que hicieron que la publicación del disco se pospusiera 10 años, viendo finalmente la luz en 2003 como disco doble, uno con los temas cantados por Ted Poley y el otro con los mismos temas cantados por su sustituto, Paul Laine. Surrealista. El directo “Live and Nude” (2005), con la voz de Paul Laine, había sido la última referencia que habíamos tenido del grupo.
Ahora, coincidiendo con el 20º aniversario de la publicación de su primer y más exitoso disco, Danger Danger vuelve a la actualidad con un nuevo disco. Parece que las aguas han vuelto a su cauce, y Ted Poley ha vuelto al grupo, junto a los fundadores Bruno Ravel (bajo) y Steve West (batería). Para el puesto de guitarrista han contado con Rob Marcello, único miembro nuevo, que se adaptado muy bien al sonido y forma de entender el Rock de Danger Danger.
Las canciones de “Revolve” mantienen el difícil equilibrio entre la fuerza que se le supone a un grupo de Rock y la melodía asequible de la que siempre ha hecho gala Danger Danger. Quizás le falte un hit-single rompedor que tire del resto del disco, aunque temas como “That’s What I’m Talking About” o “Keep On Keepin’ On” se quedan muy cerca. Tampoco falta una bonita balada (“Fugitive”) o un emotivo medio tiempo (“Never Give Up”) para completar un disco interesante que no va a defraudar a los viejos seguidores de Rock melódico en general y de Danger Danger en particular.
La banda raya a buen nivel. La base rítmica formada por los históricos Bruno Ravel y Steve West sigue imprimiendo la fuerza necesaria para que el resultado no se edulcore demasiado, y la labor del nuevo guitarrista Rob Marcello es irreprochable. Y sobre ellos, la siempre melódica voz de Ted Poley, quien demuestra que es el cantante perfecto para este grupo. Suave sin pasarse, rockera sin exagerar, su voz asume el papel protagonista en el disco.
Quizás haya pasado el tiempo para este tipo de grupos. O quizás no, aunque sin el apoyo mediático que tuvieron en el pasado por parte de la MTV, las cotas de grandeza quedan inasequibles. Pero, sin duda, “Revolve” es un buen disco con el que Danger Danger retoman la actualidad sin complejos.
Santi Fernández «Shan Tee»
