
Viernes 10
“El Atarfe es como una caja de bombones: Nunca sabes qué te va a tocar”. Esta similitud con Forrest Gump se me venía a la cabeza cuando llegaba a la nave tras la pulserita correspondiente, y veía que VIRGIN STEELE daban un concierto acústico porque su batería había perdido el avión y se había quedado en Nueva York. Estuvieron a punto de no haber tocado, pero David De Feis, Edward Pursino y Joshua Block decidieron dar un concierto acústico, que me dejó bastante frío, como al resto del personal. Cierto es que hay que tener arrestos para tirar para delante en una situación así. No soy gran fan de la banda pero me apetecía empezar el concierto de un modo “poderoso” (Brainstorm ya me los había perdido); se quedó en un simple azul ligerito. Algunos de los temas que tocaron fueron “The Wine Of Violence”, “Black Mass Blues”, “Defiance”, al final de la cual De Feis paseó por un ratito una espada con fuego (¿?), o “Emalaith”. En definitiva 55 minutos bastante descafeinados, que seguro defraudaron a sus fans, o le emocionó por eso de ser un concierto único, que sobre gustos…
A continuación otro bombón. Mariano Muniesa anuncia que mañana Crematory no tocarán por accidente de uno de sus miembros, así que cada grupo tendrá 10 minutos más. La caja de este año viene con muchas sorpresas, sí señor. Sobre las siete y media de la tarde salen a escena IMPALED NAZARENE, y tras el primer minuto de su primer tema, tuve bien claro que hay cosas que no me gustan, por mucha fuerza, poder, caña o lo que se quiera que tengan. Siento por los fans del Black, Death o como se llame el estilo de esta familia, no poder decir nada de ellos, pero como bien me dijo un amigo: “Es que nosotros no hablamos el nazareno”. Va a ser eso. Desde luego, siempre está bien que haya grupos así en los festivales: En la variedad está el gusto, y así tuvimos una mejor oportunidad de asaltar la barra (que tenía los mismos precios que el año pasado, lo que se agradece) y hacer nuevas amistades, que de todo ha de suceder.
VICIOUS RUMORS eran los siguientes del cartel. Una banda por la que sentía curiosidad, al ser de esas de toda la vida, pero de cuya vida no conoces nada de nada, por circunstancias: siempre había otro disco que te llamaba más la atención o nadie te dejó una cinta. No venía con ellos Brad Gillis, lo que hubiera sido un punto a su favor, aunque quien le sustituía hacía un buen dueto con Geoff Torpe, su guitarra de toda la vida, y ello a pesar de sonar bastante mal, sobre todo al principio cuando no se le oía nada de nada. James Rivera, su vocalista, se enrollaba con la gente diciendo algunas frasecitas en español (¿Cómo está mi familia de Granada?), y la cosa fue en aumento conforme pasaban sus 55 minutos de actuación. Poco más puedo decir de ellos. Ah sí, para quien lo quiera el set-list fue: “Digital Dictator”, “Minute To Kill”, “Down To The Temple”, “The Immortal”, “Lady Took A Chance”, “Abandoned”, “You Only Live Twice”, “Mr. Miracle”, “Don’t Wait For Me” y “Living On The Edge”.
Ahora tocaba pitanza, así que HYPOCRISY también pasaron desapercibidos para mi. Lo que había escuchado de ellos no me hacía mucho tilín (Prefiero al Tägtgren en su proyecto Pain) y había que reponer fuerzas para lo que se venía encima, así que de nuevo disculpas. Ah, otro bombón. Ahora resulta que en vez de los diez minutos para cada banda, Vicious Rumors tocarán de nuevo en vez de Crematory. No hay manera de que lo dejen a uno tener las cosas claras…
Pero a lo que vamos. Venía la banda a la que más ganas le tenía: We Are Sexual Perverts, o W.A.S.P. para los amigos. Blackie Lawless y los suyos venían de nuevo por España y por Granada, pero nunca había tenido la oportunidad de verlos en directo, así que la cosa estaba más que interesante. Al salir el Muniesa del escenario, empieza a sonar algo que me resulta familiar: “The End” de The Doors como intro. Me gusta mucho ese tema, pero me parecía bastante raro como comienzo. Poco duró la extrañeza, ya que de negro inmaculado aparece la banda liderada por Blackie, con sus muñequeras de sierra que brillaban como faros en la oscuridad, para adentrarse en lo profundo de su repertorio con el medley “On Your Knees / Chainsaw Charlie / Hate To Love Me”.
El sonido era bastante malo, como la tónica general del festival, y nos faltaba el espectacular pie de micro al que nos tiene acostumbrados, pero las ganas de verlo lo suplían. A continuación “L.O.V.E. Machine”, con todo el recinto deletreando el estribillo, y enloqueciendo tema tras tema, pues se basó en los clásicos para que no hubiera bajones en el concierto. “Wild Child” y “Widowmaker”, ambas de “The Last Command” siguieron manteniendo el pabellón encendido, aunque la última, a pesar de ser una grata sorpresa que no tocaban en 20 años, no tuvo tan buena respuesta, tal vez por inesperada. La maravillosa “Sleeping (In The Fire)” nos hace retroceder de nuevo al primer disco, y aún más “Animal (F.U.C.K. Like A Beast)”, que, de nuevo, hizo a la gente gritar y cantar como posesos aunque Blackie quisiera que se callaran entre canción y canción y canción. Una versión de The Who, “The Real Me”, hizo que mi corazón estuviese a mil revoluciones. Esta sí que no me la esperaba yo. Qué gran tributo a los locos británicos que se vuelven a poner de moda, gracias a series de televisión. Bienvenidas sean si consiguen esos logros. Un respiro con “The Idol”, y un solo de Darrell Roberts, dan paso al fin de fiesta con “I Wanna Be Somebody” y el bis “Blind In Texas” (o Atarfe) según se vea… Geniales excepto una pega: Una hora y cinco minutos es muy poco, señor Lawless, muy poco.
Y tras la tempestad no llegó la calma, porque el Thrash más clásico, al que llaman ‘old school’, abría su clase en Granada y demostraban porque TESTAMENT son una de las grandes bandas del estilo, a pesar de que el sonido seguía mal, y a Chuck Billy a veces no se le entendía nada de nada. Entre su vozarrón y la mala ecualización o lo que fuere, en ocasiones fue difícil entender los temas. Sin embargo el público estuvo entregado con los americanos desde las primeras notas de “The Preacher”. Alex, con Gibson Les Paul en mano, demostraba que es un gran guitarrista, mientas el inmenso Chuck se peleaba con su voz con el sonido. De pena. Los clásicos cayeron uno tras otro: “The New Order”, “The Haunting”, “Electric Crown” o “Sins Of Omission” (mi favorita de todo su repertorio), “Burnt Offerings”, “Souls Of Black”, “Into The Pit”, “The Legacy” (un bello descanso), “Practice What You Preach” (Yeaah!), “Trial By Fire” y “Over The Wall”. Para los bises “Alone In The Dark” y “Disciples Of The Watch” (En un set list que arrojaron y vi tenían tambien “Raging Waters”, aunque no la tocaron – y no, aún no iba tan pedo como para no reconocerla). Muy bien ellos a pesar de la bola sónica que parecía eso que salía de vez en cuando de los altavoces.
Sábado 11
El sábado se presentaba cargadito de juguetes metálicos, aunque menos atractivo bajo mi punto de vista. El cansancio del día anterior hizo que llegase al recinto para la actuación de los TEN, perdiéndome las actuaciones de To/Die/For y Moonsorrow (Perdón de nuevo). Los de Gary Hughes hicieron un set más que decente, a pesar de no contar con un apoyo muy numeroso por parte de la gente. Su Hard melódico hizo bailar a los pocos que estaban viéndolos. Me sorprendió la pinta que llevaba Gary, con pelo corto y barbita, y también lo bien que sonaba (parecía que los problemas del día anterior iban subsanándose). Abrieron con “Fear The Force”, seguida de “Spellbound”. Poco a poco el recinto iba cogiendo calor y la gente se acercaba al escenario, pero no fue mayoritario el apoyo del público. El resto de temas fueron “10 Fathoms Deep”, “The Robe”, “After The Love Has Gone”, “The Name Of The Rose”, que fue la que más me gustó, “Wildest Dreams”, del mismo disco que la anterior, y cerraron con “Red”, anunciando antes Gary que seguramente volverían por septiembre u octubre.
Antes de Masterplan, los siguientes en aparecer, Mariano volvió a regalarnos otro bombón: BEHEMOTH tampoco tocarían porque, según un mail que les habían mandado, ¡no les cabían las guitarras en el avión! ¿Pero que necesitan esos polacos para tocar? ¡Qué bárbaro! Así que para suplir su ausencia, Impaled Nazarene volverían a repetir actuación. ¡La pera! Esto ya rozaba el surrealismo en su estado más puro. Algunos nos preguntábamos si lo siguiente sería una jam entre los Stryper y los Impaled. ¡Je, je!.
Bueno, pues con más gente y rondando las cinco de la tarde, MASTERPLAN hizo su aparición en el escenario. Jorn Lande, Grapow, Kusch, Eckert y Mackenrott volvían a tierras hispanas tocando temas a partes iguales del primero y el “Aeronautics”. “Crimson Rider” y “Crystal Night” fueros sus primeros temas, con el Lande ocupando la escena y con cara de enfado debido a problemas con los monitores, o porque la tiene así siempre ya que lo vi reír poco, al contrario que sus compañeros. A pesar de no conocer yo mucho sus temas, lo pasé bastante bien ya que animaron y bien a la gente, que coreaba cada una de las canciones que caían, incluyendo incluso un cumpleaños feliz para Uli Kusch. A él sí se le veía más feliz. Otros temas que tocaron fueron “Wounds”, “Kind Hearted Light”, “Enlighten Me”, un trocillo del “Hall Of The Mountain King”, “The Spirit Never Dies” o “Heroes”. Al final había un duelo entre el público gritando “oe oe oe”y Lande con “olé olé olé”, y “Crawling From Hell” que puso el punto y final. Divertidos.
Volvió el Nazareno, y nosotros volvimos a huir para asaltar las reservas de comida y bebida que teníamos en el coche, así como a disfrutar de la bella y cálida tarde granadina. Para cuando volvimos, NUCLEAR ASSAULT ya estaban sobre el escenario. Otra banda mítica del Thrash de los 80 en Atarfe. Dan Lilker y John Connelly repartieron trarra por doquier para las primeras filas, que se convertía por momentos en un mosh pit de los de siempre. Tocaron temas como “Rise From The Ashes”, “Sin”, “Game Over” o las brevísimas pero cachondas “My America” y “Hang The Pope” puro estilo Hardcore. Connelly se hinchó a hablar y contar chistes que tan sólo los entendía él, porque apenas se le pillaba palabra, y el Lilker cantó algún tema que no distinguí. Bien, aunque no fueron de lo que más me gustó.
Vuelta a las segundas partes, VICIOUS RUMORS tocaron de nuevo, y a partir de este momento decidimos ponernos en la parte trasera, cerquita de la barra para que el reseco gaznate se nos refrescase. Desde allí disfrute del concierto hasta el final y decidí darle descanso al bolígrafo, ya que la cosa empezaba a cansarme un poco, apuntando cosas de manera espontánea. No quiero inventarme cosas que no vi, set lists que no oí, ni poner palabras de otros en mi boca, así que decir que GAMMA RAY estuvieron muy bien, con un Hansen con gorrito de lana negro que se llevó el pabellón de calle. Tocaron cosas del Majestic como “Fight”; también “Armaggedon” y “Land Of The Free”, y montaron una verdadera revolución con una genial “Heavy Metal Universe”, que cantaron hasta los tirados por los rincones, que a estas horas de la noche ya eran muchos, para terminar con “Send Me A Sign”. Mejor que la vez anterior que los vi.
Mucha expectación tenía también por ver a los singulares IN EXTREMO, y lo cierto es que no me defraudaron. Un enorme barco y bastante pirotecnia eran su puesta escénica, y ellos vestidos de manera medieval, con faldas de cuero y con unos temas que hicieron que aquello pareciera el día del apóstol en Galicia, con tanta gaita y tanto instrumento raro. ¡Si uno parecía una pila de lavar! La verdad es que bailaron y nos hicieron bailar, cantaron y nos hicieron gritar, chillar y lalalear, porque fueron la banda festivalera por excelencia. Divertidos, sin tregua para descansar. Küss Mich fue la que más hizo botar al personal por donde yo estaba, pero tambien Horizont, Ai vis lo lop, Rasend Herz y el resto hicieron que In Extremo fuesen, en mi opinión, los vencedores de la noche.
Para terminar STRYPER. Entre que el cuerpo ya desfallecía y el paliza de turno que te calienta la oreja no los pude ver muy bien. Esta vez sí tiraron biblias a las primeras filas, y reconocí clásicos como “Calling On You”, “Free”, que creo que es del último disco y “Soldiers Under Command”. Espero verlos mejor la próxima vez…
Hasta aquí esta edición del Atarfe, que una vez más ha sido una gran ocasión para disfrutar de esta música, con sus diferentes géneros para todos los gustos y de la maravillosa gente que la disfruta. Espero que esta crónica haya servido para haceros una idea de lo que fue, y pido disculpas por no haber incluido reseñas de algunas bandas, o hacerlas incompletas. Prometo esmerarme más para la próxima reseña, ¡je,je!
Texto: Deuce
Fotos: Guille Rojo (día 10); Pedro (día 11)
