CONTINUO RENACER “Continuo Renacer” (2005)

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continuorenacer_continuorenacerA los detractores de los sonidos Extremos les diría que se paren a escuchar a este trío de Beasain (Guipúzcoa) a ver qué opinión les merece. Y es que cerrarse en unos estilos y no tolerar otros sin apenas intentarlo es una forma de perderse grandes discos y grupos.

La banda fue fundada en 1994 por el guitarrista Javier Gutiérrez y el baterista Xavier Martínez. Practicaban Brutal Death técnico comparable a grupos como Suffocation, Cryptosy… Pasado un tiempo entraban a la formación Diego Piñeiro (guitarra), Jon Unanua (bajo) y Demonio (voz). Después de unos meses trabajándoselo duro entraron a Rock Studio de Bilbao y grabaron su promo MCD en 1997, no llegando a venderse finalmente. Tras una serie de cambios entró Arkaitz “Kako” (bajo e ingeniero de sonido) en el verano del 2000. 

Javier Gutierrez (guitarras), Arkaitz “Kako” Carrasco (bajo y teclas adicionales), e Imanol Aizpuru (batería; entró tras grabarse el disco) forman Continuo Renacer en la actualidad. ¿Dónde está el vocalista? Pues no hay, y esto hará que gente que no soporta los guturales se pueda acercar sin miedo a la obra del terceto. El primer trabajo de estos técnicos músicos comprende ocho temas instrumentales de Death Metal Progresivo, con toques jazzísticos, influenciado por grandes bandas como Death, Pestilente, Atheist, Cynic, Oblivion… fue producido por el guitarrista y el bajista; y grabado, mezclado y masterizado por el segundo en Sound Source Studios (Idiazabal, Guipúzcoa). La distribuidora Indar Productions apostó por la calidad musical de Continuo Renacer editando el CD.

Los tres músicos dan rienda suelta a toda clase de sentimientos y lo plasman de manera más que sobresaliente en cada tema. Habiendo complejas estructuras en cada composición, cambios de ritmo, partes calmadas, esquemas de Death Metal con el veloz repiqueteo de la batería de Imanol Aizpuru, seguido por el bajo de Arkaitz y la guitarra de Javier. Personalmente disfruto escuchando la genial labor de la base rítmica, haciendo los dos músicos diabluras y demostrando el dominio de sus instrumentos. 

La única intervención gutural son los gritos que acompañan a la base rítmica cuando entra en el comienzo de “The Intruder”, con elementos progresivos. “The Unknown Man” tiene una primera parte relajada de ensueño que recuerda a pasajes de Satriani o Vai, y luego otra parte furiosa y con algunos toques de Rock sinfónico con teclas (ignoro si tocadas por el invitado Fredi Peláez o por el bajista), al igual que el siguiente corte “Fusion For Suckers”, que posee un comienzo de Jazz Fussion, destacando al final la guitarra y el bajo. Otro trozo calmado de teclas hayamos en “The Blessing Of The Damned Ones”. Igual de maravillosos, demenciales y alucinantes que los temas nombrados son los últimos de la obra: “Lost In The Black Matter”, “The Chaos Theory…” se une a “… & The Harmony Therapy”, y “Tap That Angel”, que nos sirve para reponernos calmadamente de lo que hemos escuchado anteriormente. 

Concluyendo, que desde el principio del CD hasta el final me quedo embobado con la manera de tocar los instrumentos y componer de estos tres fieras músicos. 

Un disco que suena de lujo, para abandonar cualquier prejuicio, y degustarlo una y otra vez si realmente te gusta la música bien hecha, compuesta por unas mentes superdotadas y tocada con el corazón.

Starbreaker