Los caminos del Rock son múltiples y variados. Desde el metal poderoso y agresivo a las melodías asequibles, desde la exhibición instrumental a las canciones simples y llanas. Todos los estilos son igualmente aceptables, y su aceptación más o menos popular viene dada por la calidad de cada grupo y, también en el Rock, por las modas imperantes en cada momento.
Cirujano Escocés son cuatro chicos de Albacete, Seto (guitarra), Mauro (bajo), Toni (batería) y Carlos (voz), que con toda la ilusión del mundo, y no sin los esfuerzos habituales en una banda que empieza, han conseguido ver publicado su primer disco, “Método Para Escapar”. Su pasional forma de entender el Rock les sitúa en esa peligrosa tierra de nadie en la que no siempre es fácil navegar. Los oyentes más metálicos podrán echar en falta los inexistentes solos, y desde luego a los amantes del pop les sobrará toda esta energía y tanta distorsión. Pero viendo el vaso medio lleno, cada cual puede sacar elementos positivos de este disco.
Las comparaciones siempre son odiosas, y a pesar de que en la hoja promocional se les compara con Sôber, Muse o Foo Fighters, los elementos en común con estos grupos no se dan más que en pequeñas dosis. De haber una referencia, casual a todas luces, me viene a la mente el madrileño grupo Nowan, algo que no servirá de mucho al no ser un referente por su escasa repercusión mediática. Pero temas como “10:53” podrían haber estado firmados de forma conjunta sin problemas.
El sonido del grupo está bien definido: Protagonismo de una guitarra muy distorsionada (a veces demasiado) que acompañada por la contundente base rítmica logra un sonido enérgico y vital. Sobre ella, la buena voz de Carlos comanda los temas con autoridad. La simbiosis entre las melodías vocales y el ímpetu instrumental es una constante a lo largo de todo el disco. Los poderosos riffs de guitarra conviven en unos temas trabajados en los que no dudan en meter violines (“Tokio”, “Método para escapar”) para añadir un punto de melancolía que contrasta con la contundencia de su propuesta.
Lo mejor del disco se refleja en temas como “Aire”, “Dulce María” (dedicada a los cigarrillos de la risa…) y “Nadie”, que demuestran la madurez del grupo, pese a ser éste su disco debut.
Siempre es una buena noticia encontrarse con nuevos grupos que aporten savia nueva al panorama rockero hispano. Cirujano Escocés, desde Albacete, lo han conseguido. Enhorabuena.
Santi Fernández «Shan Tee»
