BLUE ÖYSTER CULT – Viernes 14 de julio de 2006, Bilbao Live Festival

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Primera edición del Bilbao Live Festival, evento que ha nacido con la pretensión de tapar un hueco existente en el panorama musical de la ciudad de Bilbao en cuanto a grandes eventos musicales se refiere.

Reconozco que el cartel de esta primera edición no me atraía absolutamente nada, y es que a medida que se iban confirmando bandas, las ganas de acudir al festival eran menores. Todo esto cambió el día en el que me enteré de que los neoyorkinos Blue Öyster Cult eran incluidos en el cartel del segundo día de festival. Y es hay que estar un poco tocado de la bola para gastarse 50€ por ver solo a una banda dentro de un festival, pero creedme, no podía desperdiciar esta ocasión única de ver a estas leyendas muy cerca de mi casa. El resto del cartel no es que no quisiera prestarle atención, pero las obligaciones laborales son las que son, y bastante sudé para poder estar en Kobetamendi a la hora del concierto.

A las 18:15 y bajo un sol y calor de justicia esperaba la salida a escena de los cinco músicos. Los veteranos Eric Bloom, Allen Lanier y Donald (Buck Dharma) Roeser junto con los recién incorporados al grupo como son el bajista Richie Castellano y el batería Jules Radino(como eché en falta a Bobby Rondinelli).

El caso es que por el calor, el sol (pegaba de lleno en el escenario) o por el típico retraso, el asunto se demoró unos 25 minutos, con lo que la impaciencia empezó hacer mella en mi, sobre todo porque parecía un pollo asado tostado al sol. Obviamente todo esto se olvidó en cuanto el speaker de turno anunció la salida a escena de los músicos y empezaron a sonar los acordes del primer tema.

Ese primer tema fue “The Red And The Black” de su segundo disco en estudio “Tyranny and Mutation (1973). No pudieron empezar mejor que con un tema movido, puro Rock´n Roll, y si a esto le unimos un sonido perfecto, el concierto no podía iniciarse de la mejor manera. Lo cierto es que no había mucha gente presenciando el concierto, pero a ellos les dio exactamente igual, ya que desde el primer momento se les notó fuertemente motivados a pesar de las condiciones en la que estaban en el cartel.

Seguíamos con “Tyranny and Mutation”, esta vez con el tema “Od´d On Life Itself”. Las gotas de sudor caían a chorros por mi frente, pero me daba exactamente igual, ya que la cabeza y el cuerpo se movían al ritmo de esta canción y no podía desaprovechar el momento tan mágico que estaba viviendo. Sabia que ese momento duraría poco, porque el tiempo se echaría encima sin darme cuenta, así que con semejante sonido y con el ambiente que ya habían creado con este segundo tema no podía permitirme el lujo de desperdiciar ni un solo segundo del concierto. ¿Y que contar sobre la actitud de estos veteranos? Pues que mantuvieron una total entrega, como si de una banda novel se tratase y como si tuvieran que demostrar su valía en un festival en el cual les metieron con calzador y encima a una hora impropia para una banda con un currículum como el que tienen.

A Eric Bloom se le ve en forma, sigue con su aspecto serio y bien cuidado y está compenetrado a las mil maravillas con su compañero Donald “Buck Drama” Roeser (por algo llevan tanto tiempo juntos). Siguen alternándose a la hora de llevar la voz solista en los temas. Lógicamente el que mayor currelo tiene es Roeser ya que es el principal protagonista con las seis cuerdas. Tampoco quisiera olvidarme de Allen Lanier. Este hombre sí que tiene un aspecto muy castigado, un aspecto de desgaste en la carretera y de llevar una vida bastante desordenada con los excesos. Actúa como tercer guitarrista, pero su principal protagonismo lo adquiere con los teclados. Eso sí, parece como si al hombre le quedasen dos primaveras. En cuanto a la base rítmica me llamó la atención su bajista Richie Castellano. No paró en todo momento de moverse y me sorprendió gratamente como músico. Vamos, que no pasaba por allí como mera comparsa. De su baterista Jules Radino poco que añadir, simplemente correcto, además, bastante tiene el hombre con recoger el testigo que le ha dejado Bobby Rondinelli.

El caso es que continuaron cayendo temas, y uno de los que no podía faltar y no falto fue “Burnin` For You”, preciosa canción del pedazo disco “Fire of Unknown Origin” (1981). Aquello se escuchaba a las mil maravillas y no pude resistirme a llamar a Shan Tee para que escuchara el tema vía teléfono móvil. Pelos sudaos como escarpias, oigan.

Dieron paso a la instrumental “Buck´s Bodgie”, y aquello se vino abajo dando una exhibición de cómo una banda de rock puede estar tan compenetrada y de hacer mover la cabeza hasta al mas escéptico. Un ejemplo: entre el escenario y las primeras filas estaban instalados los típicos miembros de seguridad que están mirando fijamente hacia delante, como si lo que hubiese detrás de ellos no les importase. Pues bien, durante este tema dos de estos miembros no pudieron evitar volver la cabeza hacia el escenario y empezar a moverla como signo de que aquello molaba y mucho. Impresionante.

A estas alturas la temperatura tanto ambiental como musical ya estaba apunto de estallar, pero desgraciadamente el concierto estaba en su recta final, y es que este era el gran inconveniente de ver a Blue Öyster Cult en un festival, que como he escrito más arriba estaban colocados a una hora impropia para la categoría que atesoran. El caso es que nos obsequiaron con tres temas mas, y cómo no, esos tres temas fueron auténticos clásicos, que a pesar del reducido set- list no debían faltar (y no faltaron).

“Cities Of Flame” de su primer disco editado allá por 1972, fue uno de los temas que no falló, y para el contaron con la colaboración más bien anecdótica de Ron Bumblefoot, guitarrista actual de los Axl`s Roses (perdón, Guns´N Roses). Como digo su presencia fue casi testimonial, y por lo menos a mi me dio la impresión de que estaba un poco perdido en el escenario, pero esto era lo de menos. El asunto es que el tema en cuestión sonó bestial y los asistentes nos desgañitamos cantando el estribillo “Cities of flame now, with rock and roll”.

Tampoco podía fallar “Godzilla” (Spectres, 1977) que nos llegó vía Tokio, pero en versión reducida, porque el tiempo ya se echaba encima, aún así como es habitual en este tema escuchamos unos breves solos tanto de Richie Castellano (muy efectivo y bien elaborado) como de Jules Radino (aprobado raspado)

Y de este modo enlazaron con el ultimo tema de la tarde, que no podía ser otro más que el clásico de los clásicos y uno de los favoritos de un servidor. “(Don´t Fear) The Ripper”, canción con la que siempre cierran sus conciertos y que pertenece al disco “Agents of Fortune” (1976). Dos sensaciones bien opuestas me causó este tema: Por una parte el privilegio de poder escucharlo en directo con un feeling brutal transmitido por los músicos, y por otro lado la sensación de aquello estaba tocando a su fin, causándome un poco de tristeza porque los 45 minutos se habían difuminado casi sin enterarme.

La cuestión es que el concierto se acabó y la cara de los protagonistas no podían ser mas explicitas. Sabían que nos habían metido en el bolsillo, y que si por ellos hubiese sido el concierto no hubiese terminado ahí, pero los horarios en los festivales son los que son, y no había marcha atrás.

Poco más se me ocurre escribir, y es que asistí a un concierto único que me hizo vibrar como en mucho tiempo no lo hacia, y no solo es cosa mía, porque incluso la prensa de Bilbao lo catalogó como uno de los mejores conciertos celebrados en los tres días de este primer Bilbao Live Festival.

Que vuelvan pronto, y yo que los vea.

Texto y fotos: Bittor