
De la tomadura de pelo a los que acudimos al evento hecha por los “señores promotores de la ranita” no voy a escribir más. Ya hice constar mi indignación sobre la chapuza que hicieron en este concierto en la editorial de abril pasado.

Con la sala aún para que se pusiera como una olla a rebosar y cuando pasaban un par de minutos de las 20 h. se cortó la música de ambiente y comenzó a sonar la introducción “Totengott”. El escenario se invadía de humo y unas luces tenues de color violeta se proyectaban sobre las tablas.
Pocos minutos después salía la reencarnación de Celtic Frost en el siglo XXI, y los que grabaron su disco de retorno, “Monotheist” (Century Media, 2006): los clásicos Thomas Gabriel Fischer “Tom Warrior”, Martin Eric Ain, y el nuevo baterista Franco Sesa, acompañados para la gira europea por el guitarrista V. Santura (Dark Fortress), todos con pinturas sobre sus caras (el que menos Tom Warrior, con los ojos negros nada más).
Fueron recibidos con aplausos, mientras la intro seguía sonando y ellos se colocaron en sus puestos mirando hacia el suelo. Al ratillo comenzaron a tocar el clásico “Procreation (Of The Wicked)”, con un ritmo super lento. El bajista Martin (ataviado con sotana, cual cura) se encargaba de los coros, además de menear su cabeza (al igual que la nueva incorporación) al ritmo machacón del tema.
Franco seguía marcando el ritmo tras su batería y enlazaron a “Visions of Mortality”, con parte de la peña gritando y creándose revuelo en las primeras filas y más cuando sonó sin parar “Circle Of The Tyrants”, con un activo Martin animando al público. Público que a veces es mejor que se queden en casa, como los señoritos que tenía a mi lado, llegaron poco antes de que comenzara la descarga de los suizos y se pegaron donde yo estaba, molestando con sus movimientos en alguna ocasión y lo más lamentable es cuando se dirigían al vocalista/guitarra gritándole calvo e improperios varios. ¡Qué “jevis auténticos y malotes” se creen algunos con sus pintas y su actitud barata!, ¡lamentable!
Durante “The Usurper” el punteo de Santura (que había cambiado de guitarra) apenas se escuchó. El bajista se metió totalmente en su papel de predicador anti-deidades y soltó un discurso, finalizando con There is no God!, antes de “Ain Elohim”, perteneciente a su último disco, de ritmo Doom y donde el bajista se encarga de poner su voz en una parte de la composición.
Martin seguía arengándonos y nos preguntaba Do you respect the Dead?, para dar paso a “Necromantical Screams” (sin voz femenina). Nos preguntan si estamos preparados para un Pandemonium, y como no podía ser de otra manera recordaron el tema “Mesmerized” de aquel fabuloso “Into The Pandemonium” (Noise Records, 1987) que innovó y se adelantó a su tiempo, siendo criticado por el sector más radical de sus seguidores.
Aquello se animaba cada vez más, ahora debido a “Dethroned Emperor”, y era casi imposible acercarse a las primeras filas a echar una foto en condiciones. El baterista se ponía en pie animando y nos preguntaban are you morbid?, y así descargar otro gran tema de su época de esplendor, “Morbid Tales”, y continuar con otro, si cabe más grande, “Into The Crypts Of Rays”, con la gente realizando locos pogos en las primeras filas y un tío volando desde atrás hacia delante, en vez del revés, una gran temeridad, pero es que como he dicho, hay algunos que mejor que se quedaran en su casa.
Franco Sesa en pie golpeaba su kit, atronando el sonido por toda el cuchitril de sala y así iniciaba el extenso “Sinagoga Satanae”, la segunda revisión al último disco y el tema con el que se despedían, basado en ritmos Doom, con apoyo a Tom Warrior en la voz de Martin, con los músicos durante una parte de espaldas al público, “letanía” de Martin en latín y alemán concluyendo con un “amen” (como en el disco), más ritmos Doom y cantando entre los dos miembros fundadores, para a eso de las 21.15 h. despedirse, abandonando primero las tablas el baterista, luego Warrior, el guitarrista y por último el tenebroso Martin.
Antes de que empezaran los suizos me encontré con Miguel A. Hernanz (Omission, ex–Muro, Crienium) y charlando me dijo que le habían desilusionado los suizos en su participación en el Wacken, con ritmos super lentos y costando adivinar las canciones antiguas. Bueno, a mi el concierto de Madrid me gustó (a pesar de tener un sonido mejorable, pero es que lamentablemente ese tugurio no da más), incluido ambiente lúgubre conseguido por las luces y el telón con logo del grupo, y aunque al principio estaba un poco descolocado, tema a tema me fueron gustando cada vez más, incluso su concesión a ritmos más densos y lentos de los dos temas que tocaron del “Monotheist”. Eso sí, Warrior pasota y frío como el solo. Habría que volverlos a ver en una sala en condiciones y en su gira, aunque en España eso creo que va a ser difícil.

Siendo la última vez que vi al cuarteto en el VIII Piorno Rock del 2002, había muchas ganas de volver a disfrutar con el devastador Thrash Metal tocado por Mille Petrozza, Sami Yli-Sirniö, Christian Geisler, y Jurgen “Ventor” Reil. Aunque claro, con la sala ya hasta los topes como una olla a presión (menos mal que no pasó ninguna desgracia), habiéndome encontrado al colega Akira y un amigo en las escaleritas de la izquierda según miras hacia el escenario, me situé junto a ellos y al final con el gentío me tocó padecer el concierto pegado totalmente al muro donde se sitúa la mesa de sonido, y apenas sin espacio para respirar. No quiero ni pensar lo que vería la gente que estaba más atrás de ambas escaleras que conducen a la pista.
El caso es que pasadas las 21:45 h. y con proyección de las portadas de los álbumes de los alemanes en la pantalla que coloraron al fondo (pantalla que sirvió para proyectar más imágenes de vídeos, fotos… durante algunos temas) salían a las tablas Sami, Christian, Mille y por último Jurgen, siendo recibidos por gritos de locura y aprobación, sonando la introducción “The Patriarch”, para dar paso a “Violent Revolution”, donde el bajista y Petrozza cabecean con gusto, moviéndose Christian hacia el lado del frío y soso guitarra rubio. Me doy cuenta que el vocalista/guitarrista no tiene su mejor voz, teniendo un tono gritón más que rabioso; las guitarras suenan sin fuerza, pero a la mayoría de la gente le da igual, cantan como locos, escuchándose más que la voz del vocalista. Petrozza satisfecho concluye alzando su guitarra en vertical.
El comienzo es atroz, porque tras el tema que daba título a su penúltimo disco de estudio, el vocalista nos pregunta: are you ready to kill?, Pleasure to…?, para desgañitarnos completando la pregunta y el título del veloz “Pleasure To Kill”, donde el bestia de Ventor machaca su batería, y Petrozza hace gestos de cortar el cuello durante el estribillo.
Peligroso mosh de atrás hacia delante, y es que algunos no aprenden y les gusta dar por saco, pensando sólo en su diversión y no en las molestias que pueden causar. En fin, Petrozza se dirigía al público dando palabras de agradecimiento y sentirse bien a gusto por volver a España y acto seguido volver a meternos cera con “Some Pain Will Last” de aquel excelente “Extreme Agression” (Noise Records, 1989) que los trajo a nuestro país por segunda vez y que me trae grandes recuerdos por ser la primera vez que los vi en el festival San Isidro Rock en el Rockódromo de la casa de Campo de Madrid junto a Lancelot, Raven, Sangre Azul y Barón Rojo. Acompañamos con gritos siguiendo el ritmo en el inicio del tema, y tras un venga cabrones!, Petrozza se ponía a menear su cabeza.
Enlazaron a “Enemy Of God” (animando con brazo en alto, y cánticos de la peña), y sin respiro a “People Of The Lie”. El público exhausto, volcado con la banda, sin parar de animar, cantar y disfrutar. Final con pose de Petrozza ya habitual, elevando su guitarra y poniendo cuernos.
El líder cambia de guitarra y suelta un muchas gracias ante el apoyo de la gente. Me sorprenden con “Europe After The Rain”, de aquel innovador “Renewal” (Noise Records, 1992) que me gusta y a algunos de sus seguidores descoló en su época. Un simple grito de Madrid! y enlazan a “Suicide Terrorist”.
Anuncia un tema del EP “Flag Of Hate”, siendo el elegido “Awakening Of The Gods”, pidiendo que la gente hiciera mosh, pero al parecer no se enteraba la peña. El tema no es tocado en su integridad, ya que unen a parte de “Behind The Mirror”, y luego a “Renewal”.
Nos pregunta en inglés si sentimos la agresión y nos sueltan el rapidísimo “Extreme Agression” (con equivocación en el comienzo del baterista), desatándose la gran locura en la sala con zapatilla deportiva suelta entre el público y un espabilado la coge y la lanza hacia delante. La locura no puede cesar, puesto que al tema anterior unen “Phobia”, de uno de los mejores últimos discos de los alemanes, “Outcast” (G.U.N. Records, 1997) al menos para mí, y que creo que no tiene un gran reconocimiento.
Peloteo hacia España diciendo que somos el número uno, la gente diciendo una y otra vez el nombre del grupo y volviendo a enloquecer con “Betrayer” uniendo ésta con palmas y líneas de bajo a “Voices Of The Dead”, tercera canción que suena esa noche de su último disco, “Enemy Of God” (SPV, 2005), aferrándose al micrófono Petrozza en el comienzo de la canción. En este tema la gente no responde tan enérgicamente como en otras. Me gusta el trabajo que realiza durante el tema Ventor.
Después del agradecimiento en castellano nos informa de la última canción, recordando a las tres bandas compañeras de gira, y dedicando a los metalheads de España “Reconquering The Throne”.
Eran las 22.55 h. y a los dos minutos Ventor a pecho descubierto regresa y empieza con un ritmo dando paso a “Impossible Brutality” (otra de su último álbum). Petrozza presenta como siempre la aniquiladora “Flag Of Hate”, y a ésta unen “Tormentor”, las dos únicas concesiones a su primer trabajo, “Endless Pain” (Noise Records, 1985). Devastación sónica final sobre las 23.11 h., con Petrozza elevando su guitarra de flecha arriba del todo. Agradecimientos y nos dicen que volverán, la gente vociferando con “oes”.
Kreator son una apuesta sobre segura en directo, pueden estar mejor o peor, pero nunca defraudan. Esa noche disfruté, ya que como he dicho hacía tiempo no los veía, pero tampoco fue uno de los mejores conciertos que les he visto. Comprobé que en Madrid tienen una plaza ganada. A ver la próxima vez que los veamos, eso sí, en algún lugar decente. Habrá que empezar a pensarse acudir a conciertos organizados por los que engañan y también pensarse si merece la pena ver y escuchar algo en “salas” muy deficientes.
Texto y fotos: Starbreaker
