MARILLION + VETUSTA MORLA – Jueves 17 de abril de 2007, sala Macumba (Madrid) 

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Día entre semana para subir a ver a una de mis bandas favoritas, no lo puedo ocultar, pero las horas de coche merecieron la pena, bien lo sabe Dios. Marillion tienen en el mercado su nuevo disco, el decimotercero de su carrera, “Somewhere Else” y pasaron por Madrid y Barcelona para presentarlo.

De teloneros tenían a los madrileños VETUSTA MORLA, de los que no conocía nada, y que tampoco me defraudaron. Durante media hora, los seis componentes – que estaban más apiñados sobre el escenario que un Jueves Santo en Sevilla – desarrollaron sus temas de un EP anterior ya que se hallan en proceso de grabación. Me sonaron a muy británico, si se permite el gentilicio, tipo Coldplay en ocasiones y también a progresivo, metiendo buena caña al final de los temas. De los que pude pillar, tocaron “Copenhague” y “Valiente”. Habrá que oír que nos pueden ofrecer en su próximo trabajo. 

MARILLION

A las nueve y cuarto suben uno a uno, bajo el inicio de “Splintering Heart”, los miembros de Marillion, siendo el último Steve Hogarth o h, como lo conocemos los fans, para dar paso a ese temazo del “Holidays in Eden”, en el que sacó el bate de cricket midi, empalmándolo con “You’re Gone”, haciendo delicias desde el principio, sobre todo a los fans de la era h – qué lejos quedan los días de Fish, para mal o para bien, eso que lo decida cada uno. 

Se dirige ya a nosotros para decirnos que se alegran de estar de nuevo en Madrid presentando el nuevo álbum del que tocaran cuatro o cinco temas, empezando por “Thankyou Whoever You Are”, personalmente el que más me gusta del disco, y durante el que h tuvo problemas con su teclado; al arreglarlo después el roadie, se llevó una gran ovación del público, una media sala, que había. Siguen con el nuevo single, “See It like a Baby”, lentito como la mayoría de temas del “Somewhere Else”, y como se fue desarrollando la noche. Tal vez un poco más de caña no hubiera estado mal. Claro que con temas como “Fantastic Place”, uno se tiene que callar y simplemente disfrutar la canción. Puro sentimiento.

A vueltas con el último de nuevo tocan “The Wound”, para seguir con “The Damage” del “Marbles”, y en la que h saca una guitarra rosa marca Indie tipo Les Paul que no le funciona y que le tira de vuelta al roadie; al final se la entrega de nuevo y al devolvérsela casi la tira. Para el tema que da título al disco (“Somewhere Else”, ¿lo he dicho ya?) saca un megáfono en la parte intermedia y la guitarrita de marras que de nuevo sigue con problemas. Además, consigo ver en las cortinas del fondo que hacen de pantalla, la portada del disco, pero que con los pliegues que tienen apenas se pueden ver.

Para “The Last Century for Man” saca una Ibanez que suena deliciosa, menos mal, y en las cortinas los colores rojo, blanco y azul, de las banderas americana y británica, países a los que da las gracias en la canción, nombrando España también en el segundo estribillo, y que recibió el aplauso de unos cuantos. Cambio de tercio con “Mad”, del “Brave” y la cañera “Separated Out”. Ya iba siendo hora, pues se notó ciertamente que la gente esperaba algo más animado. Es un concierto de rock, al fin y al cabo. Más de lo bueno con “Between You and Me”, en la que tiraron unos globos gigantes con los que la peña se divirtió de lo lindo, aunque con el problema de que en más de una ocasión se iban para el escenario, poniendo en apuros la actuación, sobre todo a Pete y Steve Rothery. Terminan el set con “King”, del “Afraid of Sunlight” y que para mí fue una grata sorpresa al no esperarlo. ¡Ah! y de nuevo la guitarra rosa que no suena nada. Se nota que están al principio de la gira. Espero que la arreglen para los siguientes conciertos.

También del “Afraid” es la balada “Beautiful”, la primera del bis en la que Rothery sacó una guitarra de doble mástil y en la que la gente se esmeró coreando el estribillo, de lo que h quedó bastante sorprendido. No sabrá que aquí también oímos las canciones y que algunos hablan inglés. ¡Qué jodío! Más tranquilidad con la maravillosa “Easter” del disco de presentación de h, “Seasons End”, toda una declaración de título. 

Se nota que están bien sobre el escenario, y h se dedica a gastar bromas sobre su español, ya que lleva 18 años viniendo a nuestro país y sólo sabe decir “Qué pasa”. La gente se desgañita pidiéndole temas, pero tocan “Faith”, también del último, demasiado tranquila para un final de concierto. Menos mal que vuelven para rematar la faena con “Neverland”, un temazo donde los haya y que puso el punto final al concierto tras dos horas, en las que nos quedó un poco de vacío por haber dado un concierto demasiado ralentizado en muchas ocasiones. Eso sí, espero con ganas verlos de nuevo para quitarme el regustillo. Cosas de fans.

Texto y fotos: Deuce