X LORCA ROCK FESTIVAL – Sábado 2 de junio de 2007, Huerto de la Rueda (Lorca, Murcia)

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Se alcanzaba este año la edición décima del festival Lorca Rock. Una cifra nada desdeñable de uno de los festivales que se ha ido afianzando poco a poco en la geografía nacional, gracias al esfuerzo y tenacidad del señor Marcos Rubio y su equipo. Desde aquella primera edición de 1998 compuesta por grupos nacionales hasta la presente han pasado por la localidad murciana renombrados grupos de Rock y Metal, tanto internacionales como nacionales. Una vez más es digno de elogio que se siga luchando e intentando traer buenos carteles año tras año.

En esta edición Sufriendo & Gozando y la promotora  Frontline confeccionaban un cartel la mar de atractivo para servidor y alrededor de ocho mil personas más (como máximo) que nos dimos cita aquel caluroso primer sábado de junio. Sin embargo, a lo largo de los meses anteriores muchos seguidores del Hard Rock/Heavy Metal se rasgaban las vestiduras y criticaban, muchas veces sin escrúpulos, la apuesta de este año. Como si el festival hubiera sido a lo largo de las ediciones únicamente exclusivo de esa música. De acuerdo que a partir del 2002 se ha basado principalmente en grupos punteros de, digámosle, Heavy Metal, en el sentido más amplio. Pero con “la competencia” poniendo su festival en fechas cercanas, Rubio y los suyos decidieron dar un cambio y ofrecernos un cartel muy atractivo y variopinto, donde primaban buenos grupos de Rock y Metal, atrayéndome a mí más esta apuesta nada típica que la poco atrayente de los que croan. Si con grandes grupos de la talla de Amorphis, Suicidal Tendencies, Dark Tranquillity, Turbonegro… que no desentonan absolutamente nada de nada en un festival de Heavy Metal (en el sentido más amplio)… la gente dijo que no había Metal, es que hay mucho cerrado y sordo aún en este país, y debería abrir más las orejas y la mente y disfrutar de Rock, Metal… y de MÚSICA en general.

Madrugábamos para coger el autobús que nos llevaría al pueblo de Vera, y una vez llegados allí hacer tiempo para que el amigo Pepe saliera del trabajo. Era día de mercado y muchas calles se llenaron de tenderetes ofreciendo artículos diversos y comida. Nos dio tiempo a mezclarnos con la gente por los puestos, comprar en un supermercado crema protectora solar para ver los conciertos sin quemarnos, tomarnos un refrigerio y finalmente montarnos en el coche de Pepe rumbo a Lorca.

Sin problema para la acreditación, incluso tuvimos la suerte que en la taquilla estaba un colega y aunque no nos habían concedido pase de fotógrafo para el foso, él nos dio uno. No daremos el nombre de la persona no vaya a haber problemas por darnos algo que no nos correspondía, pero desde aquí agradecerle el gran detalle, aunque como se podrá comprobar por las fotos pocas hice desde el foso, y es que una vez más ratifico que me gustan más las fotos donde se vea al grupo en conjunto distribuido por el escenario, y no primeros planos de los músicos.

Este año se volvía al recinto abierto del Huerto de la Rueda, un acierto tras el error del pasado año. Camino de que nos pusieran las pulseras en la taquilla habilitada al lado de la entrada del recinto ya empezábamos a ver variopinta fauna, principalmente góticos, pseudo-góticos, adoradores del Reverendo Manson… algunos/as demasiado llamativos y estrafalarios, ¿no tenían calor?

Los locales TURBULENCIA ya se encontraban sobre el escenario. Teniendo sus mayores minutos de gloria musical en toda su carrera por tener la oportunidad de abrir un evento de tal magnitud y poder poner en su currículum el haber compartido escenario con grandes grupos de música internacional. El sonido era demasiado fuerte, y más para un grupo que abre un festival, mientras echábamos un vistazo al recinto y nos ubicábamos, los inexpertos jóvenes músicos hicieron una versión de “Ruido”, de los ya desaparecidos gallegos Kannon, y un par de temas más. Acababan a las 13.15 h. tal y como se había anunciado en el horario.

Una televisión local nos pidió entrevistarnos, y yo ni corto ni perezoso accedí, echando flores a los organizadores, diciendo los grupos que más me interesaban y que no venía por Marilyn Manson.

Dos minutos pasaban de las 13.45 h. y era el momento de una de las bandas que más ganas tenía de ver, los finlandeses AMORPHIS.

El sexteto, de riguroso negro, salía al amplio escenario, mientras una intro sonaba, y eran recibidos con palmas. A pesar del horario y del calor, dieron uno de los mejores conciertos del día, repasando casi la totalidad de sus discos, haciendo hincapié principalmente en su penúltimo trabajo, “Eclipse” (Nuclear Blast, 2006), donde debutó el vocalista Tomi Joutsen, con temas como “Leaves Scar”, “House Of Sleep” (penúltima en su actuación)…

El pequeño vocalista, con su micrófono “radiofónico”, me gustó bastante en directo, mezclando voz normal (profunda) con gutural, berreando cual poseso temiendo más de una vez por su salud, ya que se le veía con la cara encendida; además que no paró de moverse, sacudiendo sus luengas rastas como si fueran serpientes, haciendo salvajes molinos y hasta llegando a cantar dando vueltas en círculo.

El sonido al comienzo iba y venía y también era un tanto embarullado, a pesar de ello, cumplieron soberanamente y nos hicieron disfrutar, en contra de la intempestiva hora, y así la gente se lo hizo ver levantando sus puños y dándoles grandes ovaciones.

No me hicieron esperar para escuchar uno de sus temazos, “Against Widows” (segundo en sonar en su repertorio), del álbum con los que los descubrí y para mí una obra maestra, “Elegy” (Relapse Records, 1996), comenzando el cantante de rodillas, berreando guturalmente que daba gusto.

Continuaron intercalando muy acertadamente temas de sus más recientes discos, como “Alone”, Under A Soil And Black Stone”, “The Smoke” con piezas antiguas y recibidas con gran júbilo, caso de “Into Hiding”, “The Castway”, “My Kantele” (donde el tema perdió por no percibirse del todo las melodías de teclas de Santeri Kallio)… y acabando con la genial “Black Winter Day” en contra del tiempo que hacía.

Seguro que hubiésemos disfrutado más la hora que estuvieron sobre las tablas de noche y en una sala, pero a pesar de que el paraje ni el horario eran los más idóneos para ellos, consiguieron ser uno de los mejores grupos del festival.

Antes de seguir con las bandas comentar que la organización estuvo perfecta, sin nada que resaltar negativamente. Amplia barra con rápida atención, diversos y variados puestos de ropa y música… aunque acudir a los inodoros cuando era de noche era toda una aventura al estar la zona bastante oscura.

Media hora después de que acabaran los fineses, 15.27 h., se subían a las tablas los veteranos rockeros THE STRANGLERS, acotando el escenario para así cada uno más cerca del otro.

Poco creía saber de los ingleses, aunque desde que vi la portada del disco “Dreamtime” (Epic Records, 1986), se me quedó grabada en la mente. Luego resultó que había escuchado más temas suyos de lo que pensaba.

El cuarteto (al igual que sus predecesores de impoluto negro) con tres de sus cuatro componentes clásicos: Jet Black (batería), Jean-Jacques Burnel (voz, bajo y coros), y Dave Greenfield (teclados, coros… y copa de vino); junto a Baz Warne (voz, guitarra y coros; que entrara en la banda en el año 2000) repasaron su larga historia musical.

Habiendo pasado por distintas etapas musicales, Rock, Punk, New Wave, Pop… ese día sonaron la mayoría de veces muy rockeros, con buena presencia del bajo de Burnel, y buenos coros, aunque hacía mitad del concierto hubo algo de bajón al tocar temas más calmados.

Las cuatro primeras canciones las tocaron seguidas, sin parar, habiendo luego escueta comunicación con el público, para volver a tocar hacia el final del concierto otro buen número de temas seguidos. Entre otras canciones sonaron “Spectre Of Love”, “Peaches”, “Always The Sun”, “Golden Brown”, “Skin Deep”, “5 Minutes”, “Walk On By”, “All Day And All Of The Night” (versión de The Kinks)… y como colofón uno de sus grandes clásicos, “No More Heroes”, que hizo que la gente danzara con más ganas hasta que acabaron a las 16.21 h.

Seguíamos padeciendo el calor, aunque de vez en cuando soplaba una brisa fresca que era bien agradecida y nos permitía respirar algo mejor.

Lo de los californianos SUICIDAL TENDENCIES fue lo más grande del día. Teniendo el privilegio Marcos Rubio de presentarlos y lanzando al público algunos botellines de agua fresca.

No se me olvidará estar en el foso esperando que comenzaran y ver al gran Mike Muir calentando en el lateral izquierdo del escenario, antes de salir como un jodido torbellino a cantar la genial y veloz “You Can´t Bring Me Down”.

Luego “Cyco Vision” y otras gemas de la discografía de la banda de Venice, “Trip At The Brain” y “War Inside My Head”, con coros del fiel guitarra Mike Clark. Muir en plena forma, demostrando como se puede hacer ejercicio y kilómetros sin parar en una hora, y menos parlanchín entre tema y tema que la última vez que los vi, en aquel añorado Rock Machina Haciendo cantar a la peña, mientras tanto en el lateral del escenario se veía a Marcos Rubio disfrutar de la atroz descarga de los norteamericanos.

La funkera “Send Me Your Money” daba algo de respiro, el público rendido a las peticiones de Muir coreando “S.T.”…, ración de veloz y agresivo Hardcore con “Suicide Failure”“Possessed To Skate”, siendo el sonido muy mediocre, opaco, pero no nos importaba mucho ante lo que estábamos gozando.

Seguían cayendo grandiosos temas, esta vez “How Will I Laugh Tomorrow…?”, con un Muir con su camiseta empapada en sudor. Pusieron buen punto y final con la hímnica “Pledge Your Allegiance”, subiéndose al escenario un montón de gente botando y cantando con el grupo el estribillo “S.T.”, “S.T.”… Muir sobre la base de la batería, de un desconocido baterista para mi que suplía a Ronn Brunner Jr. (hermano del bajista Steve), e incluso uno de los que subieron al escenario al final tuvo tiempo de dar un comunicado a la gente con la que iba, jajaja.

Finalmente Mike Clark se despedía con un: ¡gracias, locos! Eran las seis de la tarde y ya con la descomunal descarga de los californianos había merecido más que la pena haber ido hasta allí.

Los horarios, más o menos, se estaban cumpliendo. Así que con tan sólo un cuarto de hora de retraso, alrededor de las 18.30 h., les tocaba el turno a otros nórdicos, DARK TRANQUILLITY, más acostumbrados a temperaturas gélidas y cielo gris.

No gozaron de un sonido bueno, a pesar de todo me gustaron, aunque no tanto como la anterior, y primera vez, que los vi, junto a To/Die/For, In Flames y Sentenced en la sala La Riviera de Madrid el 23/09/2000.

Basaron su concierto en sus últimos discos. “Terminus (Where Death Is Most Alive)” fue el tema de arranque, con un Mikael Stanne (con hebilla del cinturón con logo de Rush) cantando agachado en diversas ocasiones.

Continuaron con “The Lesser Faith”, otra más perteneciente a su último disco “Fiction” (Century Media, 2007), y “The Treasure Wall”, del “Damage Done” (Century Media, 2002) con el teclista Martin Brändström meneando su cabeza y los guitarristas Niklas Sundin y Martin Henriksson cambiando sus posiciones.

El vestuario de los músicos volvía a ser el negro, como los dos primeros grupos que vimos. El tema-título del disco de 1995, “The Gallery”, hizo que la gente se moviera más, acompañado durante una parte por palmas del público. Al final del tema el vocalista se resbala con su pie sobre uno de los chivatos.

Volvieron a presentar su reciente obra con la rapidísima “Blind At Heart”, surcando un balón las cabezas del público.

Más caña con la intensa “Final Resistance” y otra reciente, “Inside A Particle Store”, donde el del pelo rizado (y cara colorada cual gamba) se volvió a arrodillar para cantar y a tirarse al suelo, desapareciendo durante la pare instrumental del tema, acompañando la gente con palmas al ritmo de la música.

En “The Endless Feed” acabaron los guitarristas poniendo sus instrumentos en vertical, siguieron con “Focus Shift”, con ritmos de inicio potentes y marcados. Stanne tiraba botellines de agua al público.

Seguíamos padeciendo el deficiente sonido, bastante grave y poco nítido. Otro vistazo a “The Gallery”, con el tema de apertura de dicho trabajo, “Punish My Heaven”, vociferando como un demonio de rodillas.

Las dos últimas fueron del disco “Character” (Century Media, 2005) “My Negation”, presentando Stanne al teclista, y la bestial y brutal “The New Build”, con esas melodías de teclas y el vocalista bajándose al foso. A las 19.30 h. se despedían mientras sonaba una outro.

Llevábamos cuatro grupos seguidos, además de haber madrugado, viaje, calor… así que decidimos despejarnos un poco y darnos una vuelta por el recinto, visitando los puestos de discos, accesorios y ropa. Finalmente me compré en el puesto de unos portugueses dos CDs, “Hanging The Balance” de Metal Church, y “The Almighty” de The Almighty; el amigo Pepe se hizo con el CD del único disco de los españoles Tritón.

Al mismo tiempo que empezamos nuestro paseo por el recinto, cuando pasaban cinco minutos de las ocho de la tarde, ILL NIÑO (único grupo que repetía de la pasada edición) salían a escena y tras un ¡España, ¿qué pasa?! de Cristian Machado la volvían a liar con su Metal moderno con ritmos latinos y tribales, conquistando al público con frases en castellano.

Supongo que harían un repaso a sus tres discos de larga duración hasta ese momento, incluyendo solo de batería y percusión a cargo de Dave Chavarri (ex–Pro-Pain, M.O.D., Lääz Rockit, Gothic Slam…) y Daniel Couto, llegando hacia el final de su actuación intercalaron un poquito del “Raining Blood” de Slayer, “Hurricane” de Scorpions y “We´re Not Gonna Take It” de Twisted Sister.

Un poco pasados quince minutos para las diez de la noche empieza a sonar… pero hay un apagón, al rato comienzan definitivamente THE SISTERS OF MERCY.

Interés por ver en directo a este clásico de la música Gótica fuente de inspiración para muchas bandas, y me llevé una gran desilusión.

El escenario les venía grande al grupo del vocalista Andrew Eldricht (rapado y con gafas de sol) acompañado de los guitarras Chris May y Ben Christo, y el Doktor Avalanche, encargado de los sonidos pregrabados y ambientales. Mucho humo artificial que apenas dejaba ver a los músicos.

Según los temas unas veces aburrían y otras daban algo de marcha. Entre otras canciones y clásicos sonaron “First And Last And Always”, “Walk Away”, “Temple Of Love”, “Alice”, “Lucretia My Reflection”, “Dominion-Mother Russia”, “This Corrosion”, “Detonation Boulevard”, “Vision Thing”Una muestra de grupo histórico que regresó y mejor que se hubiesen estado quietos.

Nunca entenderé el éxito de MARILYN MANSON. Bueno, sí, de pasar a ser una promesa en sus primeros años como grupo a ser un producto de marketing bien estudiado va un abismo. Apenas es de mi agrado, salvo alguna que otra canción, y pienso que mucha de la gente que lo sigue se fija más en sus pintas y escándalos que en la música en sí, llegando a intentar ser una fotocopia de él… tristemente patético.

La mayoría de la gente que se dio cita aquel día iba a ver principalmente al músico y su banda. Y según dicen cuando fue la actuación se congregaron alrededor de ocho mil personas, cifra que ninguno de los grupos anteriores, ni Turbonegro, alcanzaron ni por asomo.

Grandes telones de color rojo descubren el escenario cuando pasaban pocos minutos de las 23.50 h. y sonaba una intro. Telón de fondo con cruces, enormes candelabros con velas a los lados, muchas luces y entre nubes de humo salen los músicos y por último el idolatrado, por muchos/as, Brian Warner.

“If I Was Your Vampire” fue elegida como inicio, perteneciente a su reciente lanzamiento, “Eat Me, Drink Me”, y que me recordó un poco a “The Beautiful People”. Una pantalla proyectaba imágenes según el tema que sonara.

La batería estaba situada en el lado izquierdo del escenario, según mirábamos, y las teclas/percusión a la derecha.

Venía a presentar el nuevo disco, y así lo hizo con un buen repaso de temas, en la primera parte del concierto, como “You And Me And The Devil Makes 3”, “Putting Holes In Happiness”, “Just A Car Crash Away” y el primer single “Heart- Shaped Glasses”, además de con el que abrió.

Percibí el sonido demasiado alto, consiguiendo que distorsionara en demasía en los primeros temas. Manson estuvo distante y frío, llegó a coger y tirar una bandera que le lanzaron desde el público. “mOBSCENE”, con Manson con sombrero, hizo que la mayoría de gente disfrutará aún más, pero uno de los puntos álgidos del concierto vino con… “Sweet Dreams”, con la gente como loca y pensaba yo: “triste que con la canción hasta ahora con la que la gente ha respondido más sea… ¡una versión!” Manson con un látigo alrededor del cuello se arrodillaba haciendo su teatro. Era increíble ver como tiraba una y otra vez su pie de micro al suelo y allí que iba uno de los roadies una y otra vez a colocárselo.

Otros temas del pasado que tocaron fueron “Rock Is Dead” (con papelitos de color rojo surcando el aire), “Irresponsable Hate Anthem”… la versión “Tainted Love”, y para la recta final, y dirigiéndose al público por primera vez para pedir que alzaran las manos, “The Dope Show” y “The Fight Song” (dirigiendo el micrófono al público para que cantase). Desaparecían del escenario cerca de la media noche. Tras cinco minutos de espera volvían a salir para cumplir y hacer la archiconocida “The Beautiful People”, con lanzamiento de papelitos blancos sobre el público. Eran las 1.06 h. y se despedían sonando una outro.

Seguro que mucha gente disfrutaría y le convenció Marilyn Manson. Era mi segunda vez viéndolo, y si la primera en el Festimad 2003, con mayor espectáculo, no llegó a calarme apenas, esta me convenció aún menos. Además, con seis discos que tiene ya en el mercado hacer un show inferior a noventa minutos es de no tener mucha vergüenza. Pero hay gente para todo y disfrutaron mucho con los temas más conocidos de la banda y sobretodo con una versión. En fin, ¡a lo que hemos llegado!

Desbandada tras el Reverendo y a las 2.23 h. volvían a ocupar el escenario otros músicos de tierras frías, TURBONEGRO, que volvían al mundo de la música con el lanzamiento de “Retox”, utilizando la portada en el telón de fondo.

Disfruté enormemente, pese a las horas en pie, con la versión noruega hard rockera/punk de Village People. Ataviados son su graciosos uniformes y con el orondo y carismático Hank Von Helvete, con capa con la bandera americana, luciendo michelines sin complejos, moviéndose cual majorette, besando a una chica que subió a escena, presentando jocosamente los temas…

En algo más de una hora tocaron pepinazos como “The Age Of Pamparius”, “All My Friends Are Dead”, “Fuck The World”, “Sell Your Body (To The Night)”, “Wasted Again” “I Got Erection”, “Sailor Man”, “Get It On” (en el bis) y alguna del trabajo reciente.

Esperamos el año que viene volver a tierras lorquinas, bien con la dirección que ha tomado este año el festival o con el de pasados, pero lo que es seguro que Marcos Rubio y los suyos apuestan por carteles atractivos y ante todo aman la música, y seguro que el año que viene vuelven a presentar un cartel bastante atrayente. ¡¡¡Larga Vida al Lorca Rock!!!

P.D.: Agradecimiento a Janny, Pepe, Deuce, Comando Benidorm, Juan Uribe, Xia, José Antonio… Sufriendo & Gozando (Marcos Rubio) y Frontline por hacerme pasar un muy buen día.

Texto: Starbreaker

Fotos: Starbreaker y Frontline