STEVE VAI + ZACK WEISINGER – Viernes 6 de julio de 2007, Auditorio Municipal Maestro Padilla (Almería)

¡ Comparte esta noticia !

Hace un año, con motivo de la visita de Joe Satriani a Almería, más de uno pensó que, una vez que el consistorio almeriense había abierto la veda, ¿por qué no iban a traer a Steve Vai o a Yngwie Malmsteen? Sin duda, aquel planteamiento fue como soñar en voz alta y ni el más optimista podría llegar a imaginar que eso pudiera ocurrir. Sin embargo, unos meses más tarde me dan el notición de que Steve Vai vendría en verano a Almería, al mismo recinto donde su colega Satriani había hipnotizado al público asistente. La ansiedad por conseguir una entrada fue enorme, al igual que, una vez que la tuve en mis manos, hubo ansiedad porque llegara el día del concierto, que al final llegó, por supuesto, a pesar de la incredulidad de muchos.

Y es que Steve Vai visitaba nuestro país con motivo de la publicación de su último trabajo “Sound Theories Vol. I & II”, un doble CD grabado en directo acompañado de la Netherlands Metropole Orchestra y que contiene material grabado durante cinco sesiones realizadas en Europa, en estudio de grabación y en pruebas de sonido a lo largo de 2004 y 2005.

Llegamos al Auditorio con el tiempo justo tras regar nuestro hígado y rápidamente ocupamos nuestro lugar en la fila 12 del nivel A (la entrada que se adjunta a esta reseña es del amigo Starbreaker). En esas que sale al escenario el telonero de Vai. Se trata del guitarrista solista Zack Wiesinger, un tipo un tanto destartalado que tuvo media hora para intentar distraer al público aunando música con humor. Versiones y canciones de su propia cosecha se fueron sucediendo en un escenario preparado ya para el genio Steve Vai pero en el que se desenvolvía como pez en el agua este Wiesinger que no aburrió.

Tras unos diez o quince minutos desde la actuación del telonero, volvían a apagarse las luces del Auditorio. Era mi primer concierto de Steve Vai, no sabía qué me iba a encontrar y tampoco había investigado mucho acerca de cómo estaba yendo la gira del guitarrista americano. Saltan al escenario el batería (Jeremy Colson), el bajista (Bryan Beller), el guitarrista (Dave Weiner) y, sin duda, lo más novedoso de este concierto, los dos violinistas-teclistas (Ann Marie Calhoun y Alex DePue). Suenan los acordes de “Now We Run” y entra en escena el legendario Vai, luciendo un cubretodo de color negro. Casi sin tiempo para digerir el primer aperitivo de la velada suena “Oooo”, a la que sigue la clásica “Tender Surrender”.

Ni que decir tiene que en este punto del concierto ya estábamos a los pies de Vai, que se dirige al respetable para presentar a la banda y dar paso al siguiente tema, “Firewall”, sin la presencia de violines por primera vez en el show. A continuación llegan “Answers” y “Building The Church”, en donde pudimos disfrutar no sólo del virtuosismo de Vai y su luminosidad al tocar con una guitarra con mástil de luces, sino que, además, nos dimos cuenta, tras la hipnosis, de que estaba acompañado de grandes músicos, ya que todos rayaron a un gran nivel, en especial los violinistas, que sorprendieron con su buen hacer, y el batería Colson. “Crying Machine” y “I´m Becoming” les siguieron con un solo de Dave Werner entre una y otra. 

El espectáculo era vibrante y la gente que llenó el Auditorio Maestro Padilla se lo pasaba en grande. “Freak Show Excess” y “Die To Live” daban continuidad al concierto antes de llegar al ‘duelo de violines’ que protagonizaron Ann Marie Calhou y Alex de Pue, haciendo las delicias del respetable. Los violinistas le dieron una frescura inesperada al recital y tuvieron un protagonismo muy importante, ya que acompañaban a la perfección, y eso que no es sencillo, al genio de la guitarra.

All About Eve”, “Lucky Charms” y “Light Of The Moon” eran los siguientes temas en sonar antes de vivir el duelo entre Steve Vai (que tuvo duelos con todos sus músicos) y Jeremy Colson, ataviado con una batería portátil, antes de dar paso a “Angel Food”. Tras este tema, de nuevo el batería Colson da muestras de su gran calidad protagonizando un solo que serviría de antesala para “The Murder”, “Juice”, “Whispering A Prayer” y “Taurus Bulba”, que ponían ‘boca-abajo’ el Auditorio. Aquí los menos eran los que estaban sentados y éramos muchos los que estábamos de pie, como si de una misa se tratase, para recibir la ‘Eucaristía de Vai’. 

Así llegamos al tramo final del concierto. La banda desaparecía del escenario. Era el turno del bis. Los cortes con los que Vai y sus amigos se iban a despedir de nosotros serían “Liberty”, “Attitude Song” y “For The Love Of God”, que pondría el colofón a un concierto memorable y que yo creo nunca olvidarán el algo más de un millar de personas que llenaron el Auditorio Maestro Padilla de la capital almeriense. 

Fueron dos horas de concierto muy intensas, en las que Steve Vai nos flipó a todos los presentes y en donde el público heavy almeriense dejó el pabellón bien alto de cara a las autoridades locales, que deberían animarse más y traer música en condiciones a Almería, atendiendo a la demanda que existe, como se ha podido comprobar con Joe Satriani, Steve Vai, Barón Rojo o Sherpa. Yo ya espero a Yngwie para el verano próximo…

Texto: Hallowed Land 

Fotos: Francisco López Solbas