Dos días antes habíamos estado en otro auditorio (el de Atarfe, Granada) viendo el muy flojo concierto del vocalista Sebastian Bach y su banda. Ahora, viernes (y 13) no había que desplazarse apenas, Sherpa y su banda por fin tocaban en el auditorio de nuestra ciudad, tras aplazar la primera fecha que se dio para el 9 de junio. Cuando me enteré de esa fecha llamé al quiosco de cultura, donde venden las entradas para los eventos del auditorio, y pregunté por las entradas, me dijeron que el concierto sería gratis con invitaciones que pronto se podrían retirar de dicho quiosco. Envié unos cuantos mensajes de móvil a amigos, colegas y conocidos para que se enteraran y corrieran la voz. La publicidad del Ayuntamiento fue muy pobre y creo que el boca a boca algo hizo para que el auditorio tuviera una entrada más o menos decente, aunque con muchos huecos en las butacas y creo que ni por asomo llegó a cubrirse la mitad de su aforo, con un total de 966 butacas. Servidor instantes antes de entrar al auditorio devolvió unas cuantas invitaciones que me sobraron. Por cierto, ya podría el Ayuntamiento currarse un poco más las invitaciones, éstas muy simples y sencillas, con el típico dibujo del auditorio y fecha del concierto marcada con un sello, ni grupo que tocaba ni nada parecido que hiciera conservar con más cariño y recuerdo la entrada del concierto.
Ya dentro del patio de butacas principal, fue curioso ver en las primeras filas señoras y señores veteranos en la vida dispuestos a ver el concierto. Imagino que se repartieron invitaciones a asociaciones o algo así, porque no creo que la mayoría de ellos/as supieran algo de Sherpa y compañía. Aunque me gustó la idea, así pudieron comprobar que el Rock no es tan malo como aún hay gente y sectores en la sociedad que lo defenestran, y que no todo es música de la que aparece en la televisión y radios.
Cuando el reloj marcaba un minuto más de las 22.10 h. salían fríamente los cuatro músicos. José Luis Campuzano “Sherpa” informaba de lo que íbamos a escuchar y sin más dilación comenzaban las primeras notas y aullidos de “Guerrero en el desierto”, fijándonos en la vestimenta que llevaba el guitarrista Raúl Rodrigo (situado a la izquierda de las tablas según mirábamos), muy de andar por casa o de estar en el chiringuito, nada de glamour, jejeje, aunque no se quedaban atrás los calcetines rojos de Sherpa.
No tardaron mucho en comenzar “Son como hormigas”, recibida con gran ovación y con la gente animada, con Raúl realizando los coros. Aquello estaba sonando de maravilla, claro y potente, sin distorsionar, y aunque las comparaciones son odiosas me venía a la cabeza el concierto que dieron el miércoles 21 de febrero Barón Rojo en el mismo lugar. Si quieres comparar puedes leer la reseña de dicho concierto por aquí y sacar tus propias conclusiones.
El vocalista y bajista hacía mención a ciertos programas de la televisión en los que estaba inspirada la buena composición “Flor de invernadero”. El grito inicial lo controló dándolo un poco separado del micrófono, volviendo Raúl a apoyar con su voz. Hubo un momento en el que Sherpa se cuela cantando, se da cuenta de la metedura de pata y para, siguiendo el guitarrista solo. Tras el desaguisado no llegó a entonar bien. Al concluir se disculpa comentando que ha salido una versión punkie, yéndosele el santo al cielo.
Nos habla sobre el menú del día y del plato económico… para seguir con “Cómico, cósmico”, durante la cual Luis Cruz debe cambiar su guitarra ya empezado el tema. Le piden “Ajedrez mortal”, pero J.L. Campuzano dice que esa vendrá luego, tocando “Al Centro Del Corazón”, cantando con chispa al final: Resistiré, no seas maricón!!! Hasta ahí la cosa estaba rodando perfectamente, a excepción de la equivocación en “Flor de invernadero”, tanto en sonido, como en ejecución de los temas, como en la voz, repasando su primer disco, “Guerrero en el desierto”, tras su vuelta al negocio del Rock. Sherpa seguía hablando y bromeando entre tema y tema, viéndolo más inspirado que otras veces. Ahora retrocedían en el tiempo y tocaban la magnífica instrumental “El Barón vuela sobre Inglaterra” y sin dilación “Campo de concentración”, que nada más sonar los primeros acordes y reconocerla la gente alucina gritando y cantando. En ese tema no me gustó la forma en la que entonó Sherpa, aunque suena grandiosa.
Agradece al tipo que ha hecho por traerlos hasta allí, al concejal de cultura, y alaba a Almería y su auditorio, para pasar a repasar su último disco, “El Rock me mata” con la veloz “El fuerte eres tú”.
Le piden “El Malo” desde el público, pero responde que está ya muy malito, y comienza a bromear sobre la compra de discos, Youtube… poniendo voz a lo Chiquito de la Calzada. Me pareció correcto dejar atrás antiguas composiciones de su anterior banda, aunque sean muy buenas y clásicas, y apostar algo más por material propio. Siguen con una canción de su última obra, “Yo por ti”, dedicada a su hija y que al final comenta que por un hijo se da todo.
Antes de “Con pies de plomo” hubo cachondeo de una chica del público (la amiga Deborah) que hizo mención en voz alta a los calcetines rojos que llevaba Sherpa. Carcajadas de la concurrencia, y sin amilanarse Sherpa contó dónde y por qué se había comprado esos calcetines y las botas deportivas que llevaba. Dedicaba el tema que integraba “Guerrero en el desierto” (quinto y último tema de ese disco que sonó esa noche) a las amistades que te traicionan.
Después de presentar a los músicos que le acompañaban (Luis Cruz, Raúl Rodrigo y Hermes Calabria, que me disculpe, pero cada vez más decrépito el hombre, aunque aún tocando bastante bien), presentaba un tema sobre dos hermanos… “Hijos de Caín”, siendo recibida la enorme composición con gran alboroto por el público, aunque antes explicó que no era un tema nada irreverente, aunque se llegó a prohibir en Colombia. El público cantaba gustosamente, y a Campuzano le costó entrar en la estrofa final a pelo, soltando un gallo. Luis Cruz consiguiendo unos excelentes solos llenos de sentimiento y concluyendo los guitarristas y Sherpa de cara a la batería de Hermes.
Comentarios a su pasado, cuando era pequeño, sobre la copla y Andalucía, y hacían otra canción para ponerse los pelos de punta, “Siempre estás allí”, dedicada a Miguel Ángel Blanco que el día anterior se cumplían diez años del cobarde y trágico asesinato que mantuvo en vilo a un país y a millones de gente a manos de unos descerebrados asesinos terroristas, recibiendo un gran aplauso por el detalle. Casi llegando al final del tema hubo un amago del “Starway To Heaven”.
Sherpa muy contento y agradecido contaba que ya le gustaría firmar así todos los conciertos en lugares como éste y con ésta clase de público. Nos preguntaba que qué tal si hacían “Concierto para ellos”, y la gente aprobó con pasión la decisión. Eso sí, los gritos del comienzo del tema se los ahorró, y nos hizo cantar el tema.
Ahora sí, era la ocasión de “Ajedrez mortal”, sonando muy heavy y acelerada. Según el líder de la banda la música era una droga y tras decir eso tocaban “A los rebeldes de corazón”, un tema que para mi comienza bien, pero luego se torna en una canción demasiado fiestera para mi gusto. La gente la acompañó con palmas. Eran las 23.27 h. y se despedía la banda y Sherpa con un ¡Salud y buen Rock´n´Roll! Pedimos más, y al momento regresaban a las amplias tablas y nos sorprendían con una versión del “Jumpin´ Jack Flash” del grupo que no hace mucho había estado en El Ejido, The Rolling Stones. A las 23.43 h. gritaba con entusiasmo ¡Viva Almería!, y se despedían los cuatro unidos al borde del escenario.
Concierto bastante bueno el que dieron. De las tres veces que los he visto: Leyendas del Rock 2006, junto a Ñu en la sala El Rockero en noviembre de 2006 (ambas comentadas por aquí) y en el auditorio, la mejor para mí quizás haya sido ésta. Exceptuando contadas ocasiones, J.L. Campuzano supo sacarle un buen rendimiento a su voz, y sus músicos, como siempre, muy buenos.
Luego tuvimos la suerte de encontrarnos con Sherpa, Raúl, Luis y demás acompañantes en el pub Con Garra de la capital almeriense.
Muy buenos conciertos rockeros vividos en el auditorio almeriense, hasta lo que va de año, comenzando por el viernes 27 de abril con Robert Fripp & The League Crafty Guitars, el sábado 19 de mayo Jethro Tull (el mismo día que la U.D. Almería conseguía el ascenso a la máxima categoría del fútbol español), y próximamente el viernes 6 de julio al guitarrista Steve Vai y su banda, y posiblemente el jueves 26 de julio al histórico vocalista Joe Cocker… Lástima la suspensión de la gira del guitarrista Ritchie Blackmore, que tenía una fecha para Almería.
Texto y fotos: Starbreaker
