Regresaba tras mucho tiempo al pub La Cueva a ver un concierto. Era la primera vez que entraba al local después de su reforma de meses atrás. La parte de arriba la vi prácticamente igual, excepto el cambio de los servicios al fondo, sin embargo la parte de abajo, zona donde se celebran los conciertos, la vi distinta, para mi se había perdido algo de encanto al acortar la barra, en beneficio de más espacio frente al escenario. Está ahora más iluminada y con lavado de cara, pero perdía ese atractivo ambiente de “cueva”. Quizás sea cuestión de irse acostumbrando poco a poco.
A The Grandfuckers los conocía gracias al foro de la página web de la sala El Rockero, donde se presentaban para poder tocar en directo. Se anunció un concierto en dicha sala para el 19 de enero pasado de los hard rockeros asturianos Tierra de Nadie y abriendo la noche los granadinos The Grandfuckers, pero se aplazó para una próxima fecha en febrero, por coincidir con el concierto de Marea en el pueblo de Pechina. Al final no se volvió a saber de ese concierto, una lástima, ya que pienso que hubiera sido bestial.
Finalmente los granadinos tocarían solos en La Cueva. Sitio en el que cada fin de semana pasan por su escenario grupos de diversos estilos musicales, de cualquier zona del país y la provincia, y la gran mayoría con entrada gratuita. Lo malo, que en esta nueva temporada no están publicitando los conciertos y la mayoría de gente ni se entera de ellos. Servidor de vez en cuando visita la página web del pub para informarse de los futuros bolos.
Programado que empezara la actuación para las 23:00 h. nosotros llegamos allí pasada esa hora y éramos los primeros en ocupar uno de los barriles-mesas acompañados por unos tercios de cerveza. Poco a poco empezó a llegar gente, pero para tomarse algo allí, no para el concierto. Hubo trasiego de peña durante la actuación, pero creo que los/as interesados/as que acudimos sólo por el concierto fuimos menos de diez personas, una gran pena. Hasta hubo peña que entraba, estaba allí un rato y luego salía despavorida ante la caña que escupían los altavoces, jajaja.
Cuando ya era media noche el cuarteto subía al escenario y el vocalista Julián “Insane” Martín daba las buenas noches y agradecía el que estuviéramos allí, para dar paso a “Never Raised”, uno de los temas pertenecientes a su maqueta “Sucka Sucka Doll” editada a finales del pasado 2007. La siguiente, según como decía el cantante, era una oda a la cerveza, “Mr. Lager” (también de la maqueta, y del E.P. anterior a ésta, “Psychoroad!!”), con coros del guitarra Augusto “Docker” Lao pegado junto a Julián para cantar en su micrófono. En esas dos andanadas sónicas ya habían presentado sus credenciales de manera contundente, potente y enérgica, Hard Rock del clásico, sin más etiquetas a añadir, basado en la mejor época de los 60 y 70.
“Bastard Son” fue otro tema a disfrutar con sonido genuino y con la voz grave y rasgada de Julián, que no paraba de beber y beber cerveza durante los temas. Nos preguntaba al acabar si estábamos a gusto y que corriera el alcohol, momento en el que Augusto cambiaba de guitarra para tocar “El Demonio”, donde volvía a contorsionarse durante su solo, recordándome un poco el pelirrojo guitarrista con esa mata de pelo a los tiempos jóvenes del loco de Ted Nugent. El cantante se encendía un cigarro durante la parte instrumental.
“Grandfuckers” es anunciada y el vocalista “piropea” de buen rollo al guitarra (que regresaba a coger la guitarra con la que había empezado el concierto) llamándole cabrón. El inicio de la canción era de sonido Rock sureño, utilizándose el bottleneck. Pasando Julián de voz calmada a berrear de buena manera.
Cambio de nuevo de guitarra a la Edwards y dedicar la copla, como no podía ser de otra manera al alcohol, “Alcohol Lesson”, una composición rápida y cañera, con parte del solo casi a ras de tablas, y durante el punteo final Julián cedía el micro al guitarrista quien gritaba, siendo luego él el que ponía punto y final con otro grito.
Se anunciaban un par de temas acústicos, solicitando un taburete para el pelirrojo, a quien dejan solo para que toque “Kill Everybody (Save…)”, pidiendo antes cervezas para el guitarrista y para el bajista Jorge. Augusto presentaba los temas, pero apenas se le entendía por el micrófono. El segundo fue “Press “F” To Call Fuckers”, con el vocalista cantando sentado a pie de las tablas.
Regresaban al eléctrico, se devolvía el taburete, y Augusto se quitaba su camiseta. Haciendo “Fandango”, con unas gruesas líneas de bajo al comienzo. El guitarra se marcaba el solo con su instrumento en vertical e incluso se bajaba del escenario, aunque se escuchaba más la batería de Antonio (con su fantástico mono de esqueleto) que la guitarra.
Momento de una versión, “We´re An American Band”, de los grandiosos Grand Funk Railroad, que les quedó regular, para mi gusto.
Presentaba al guitarra y al bajo, para pasar a hacer el tema-título de la maqueta, “Sucka Sucka Doll”, pegándose Augusto a Julián para cantar el estribillo. Durante la parte veloz el guitarra agachado, para luego alzar la guitarra y ponerla tras su cabeza.
Traducía la siguiente canción, como hacía con casi todas, “Like A Motherfucker”, pero antes el baterista hacía un pequeño solo, lo presentaba y pedía un aplauso para él, solicitando el guitarra más aplausos. El vocalista pedía que la gente fuera hacia adelante, diciendo ¡esto es Almería, no Teruel! y daban comienzo a la canción anunciada. Augusto de nuevo ponía su guitarra en vertical y se pegaba al vocalista para berrear. Durante el solo, el cantante con el micro alrededor del cuello, como en anteriores ocasiones, y volviendo a fumar. Tema demoledor que acababa con el guitarrista agachado frente a uno de los bafles, a lo Ted Nugent.
Es un gusto ser joven, decía Julián y graciosamente le comentaba al guitarra que no le veía la cara, con ese pelo… y hacían “To Be Young”, durante la cual el guitarra se baja y toca por parte de la sala.
La siguiente, según palabras del vocalista era: Un tema chungo, donde controlan nuestros berridos en el espacio exterior, “U.F.O. Vission”, y donde Augusto realizaba el solo con su guitarra colocada entre sus piernas juntas y cerradas, un poco a lo Michael Schenker.
El cantante preguntaba cachondamente, ¿qué es medio pollo, Augusto?, y tocaban “Half A Chicken”, con los cuerdas y el vocalista juntos durante un momento. Luego se arrodillaba el guitarrista en el solo, para después hincarse de rodillas el bajista.
Ya se despedían y nos daban las gracias con la outro, que no fue otra cosa que desparrame y locura total al más puro estilo The Who, con Augusto de rodillas y el batería arramblando y tirando su kit al suelo… y despidiéndose, sobre las 1.45 h., diciendo que éramos pocos pero los mejores.
Hubiera sido fabuloso que el local hubiera estado a rebosar, con gente disfrutando de la descarga de genuino Hard Rock, bebiendo bourbon (al que le guste), cerveza… fumando o mascando tabaco… pero bueno, estamos en España y más en concreto en Almería, en el culo del mundo, y es lo que hay. Al final sólo unos pocos podemos estar orgullosos de haber presenciado el concierto de una joven banda a seguirle los pasos muy de cerca, ya que es digno que toquen y sigan uno de los estilos que apenas se estilan ya por este país. Como dicen ellos: “The Better Old Time Hard Rock”.
Texto: Starbreaker
Fotos: Janny & Starbreaker
