Después del parón estival, la entrada de septiembre es el momento de retomar la actividad, la vuelta al día a día. Esto afecta tanto a la vida personal como al tiempo dedicado a la música, esa pasión que me enganchó de adolescente y que aún no me ha dejado.
A la vuelta de vacaciones, me encuentro que el ánimo de los músicos es igual que el mío. Septiembre es un mes de muchos conciertos, no hay una sala libre ni grupo que no tenga intención de presentarse en directo. En el otro lado de la balanza, es el mes en el que la economía del público suele estar tiritando, después de las vacaciones. Y si se tienen hijos en edad escolar, mucho más.
¿Cuál es la respuesta a esta aparente incongruencia? ¿Por qué hay tanta actividad, si difícilmente es económicamente beneficiosa? La respuesta está clara: ILUSIÓN. Esa que nunca falta aunque a veces lo parezca. El sentimiento de un grupo al subirse al escenario es inigualable y hace posibles iniciativas que nunca serán rentables. Esa ilusión es compartida por los que, en mayor o menor medida, ponemos nuestro granito de arena para que el rock no muera. Medios de comunicación más o menos amateurs, público que acude a los conciertos y demás personas que, en cualquier ámbito, echan una mano en favor de la música.
Un año más, The Sentinel seguirá en la brecha. Después de 15 años de presencia ininterrumpida en la red, este rincón de internet seguirá apoyando al rock y dando nuestra opinión, más o menos certera pero siempre independiente.
Estamos muy orgullosos de nuestro camino. Hemos cometido errores y hemos aprendido sobre la marcha, pero todos los que han pasado por la web han dejado su huella. Por eso os animamos a bucear en el archivo, de vez en cuando, usando el buscador. Seguimos añadiendo artículos antiguos que se quedaron en el antiguo formato. Poco a poco todos estarán en este nuevo diseño y serán fácilmente localizables. Son muchos años y muchas reseñas, tened un poco de paciencia si aún no están todas. Al migrarlas a la nueva web, me releo muchas de ellas y me entra la vena nostálgica. Seguro que a más de uno le pasará también.
Os propongo algo: Tomaos este 1 de septiembre como punto de partida. Disfrutad la vida, que sólo hay una. Mirad hacia adelante y dejad atrás todos los lastres del pasado. Salid al campo, a la naturaleza. Y al cine. Y al teatro. Y, por supuesto, acudid a conciertos. La música en vivo es gasolina para el alma. Hay cientos de grupos dejándose la piel en los locales de ensayo para ofreceros lo mejor de ellos mismos cada vez que se suben a un escenario. Si estás leyendo esta web es que el rock es tu pasión, al igual que la nuestra. Vivir la emoción del rock en directo es inigualable y la ilusión es un sentimiento que se retroalimenta cuando se vive en común.
Nos vemos en los conciertos.
Santi Fernández «Shan Tee»
