OVERKILL + EXODUS + GAMA BOMB + TORTURE SQUAD – Domingo 1 de marzo de 2009, sala Nave 8 (San Vicente del Raspeig, Alicante)

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El título escogido para la gira era “Killfest Tour”. Un cartel que visitaba parte de Europa desde el 20 de febrero (Londres) al 7 de marzo (Katowice). En nuestro país había tres fechas: 27 de febrero (Barcelona), 28 de febrero (Madrid), y 1 de marzo (San Vicente del Raspeig, Alicante). Dudando servidor hasta los últimos días entre acudir a la fecha de la capital o a la de Alicante. Finalmente opté por la de la ciudad mediterránea porque en Madrid era en la sala Live! y aunque conozco la sala y está bien, se me hacía un lugar muy chico para tal evento, además que las entradas días antes se habían agotado, entre otras razones quizás porque la gira que iba también a tener lugar por nuestro país de Saxon + Iced Earth, y cuya fecha madrileña coincidía, al final era suspendida e hizo que gente que iba a ir a ese concierto lo cambiara por raciones de magno Thrash Metal.

En un principio la gira se anunció, a finales de septiembre del año pasado, integrada por Overkill, Metal Church y Torture Squad. Alrededor de un mes después se informaba que Metal Church no estarían en Europa debido a problemas de salud del guitarrista fundador Kurdt Vanderhoff. Sentí mucho la caída del grupo de Seattle porque pocas veces han pisado suelo hispano y servidor aún no ha tenido la oportunidad de verlos en directo. Aunque hoy en día sin el fallecido vocalista David Wayne, o su buen reemplazo Mike Howe, además de la falta de uno de mis baterías preferidos del Metal, Kirk Arrington, no me atraigan tanto como antaño. La baja de Metal Church finalmente era suplida por Exodus y por Gama Bomb.

Poco dormí la noche anterior y encima me desperté bien temprano y con unos grandes ardores motivados por el vino bebido antes del concierto de Alaja y Vengeance Soul que ya te comenté por aquí. Menos mal que el cansancio y el malestar se me fueron pasando en el viaje iniciado a primeras horas de la tarde en el coche ocupado por cinco personas.

Buscando la sala tuvimos la mala fortuna de meternos en el campus universitario de Alicante y fue algo complicado salir del laberíntico lugar, jejeje. Por fin dimos con la sala ubicada en San Vicente del Raspeig, muy próxima a la capital alicantina.

Entramos unos pocos minutos pasadas las 20.00 h. a la sala y ya estaban en el amplio escenario el cuarteto brasileño. Un gran escenario que para ellos se veía limitado al tener la batería delante de la de los dos grupos de cabeza.

Habían abierto su corta descarga con la introducción “MMXII” que también abre su último disco de estudio (el quinto ya) editado el pasado año, “Hellbound”. Y después de la intro, y al igual que en el álbum, siguieron con “Living For The Kill”. Diciendo el vocalista Vitor Rodrigues el nombre de Alicante para animar a los que estábamos allí prestándoles atención.

Seguían en el mismo orden que su último trabajo, ahora con “The Beast Within”. Donde el cantante demostraba que además de cantar con furia y rabia emplea diferentes y buenos registros vocales.

“¡Buenas noches, Alicante. Gracias hermanos!”, así en castellano agradecía Vitor los aplausos y gritos de aprobación de la peña.

El baterista Amilcar Christófaro en pie y arreándole con gusto a su batería acompañado por líneas de bajo de Castor (también coros), dieron inicio a “In The Cyberwar”, uno de los temas más extensos de “Hellbound”.

El grupo estaba convenciendo bastante bien a la peña con su Thrash / Death Metal y trasmitían con los movimientos de cabeza de Vitor, Castor y el guitarrista Augusto Lopes (Eternal Malediction, ex–Imperium Infernale, Non Aeternus).

Después de agradecer el compartir gira con los demás grupos, cerraron su corta, pero intensa y buena descarga, si no me equivoco, con “Pandemonium” unida sin parar con “Chaos Corporation” (incluído corto amago de “Symptom Of The Universe” de Sabbath). Durante el último tema hubo un momento digno de mencionar: dos individuos con percebes en salvasea la parte y dando tumbos por la ingesta que llevaban de alcohol en sangre, lanzaron una bota de vino al escenario. Vitor la cogió y llegó a beber de ella, eso sí, casi con la boca pegada a la boquilla.

Despedida agradeciendo en castellano a Alicante y saludando los cuatro músicos juntos.

Cerca de media hora fue suficiente para quedar más que convencido del potencial y tablas que tiene la banda brasileña. Si no pasa nada, podré volverlos a ver en un concierto más extenso, y más cercano, el jueves 30 de abril, junto a los checos Ingrowing, en el pub Lili Marlene de Almería. Promete ser una gran noche.

Los de Irlanda del Norte, otro de los jóvenes grupos de Thrash Metal surgidos en los últimos años, habían estado en septiembre del pasado año girando por nuestro país junto a Bonded By Blood y Sworn Amongst.

Comenzaron a sonar los primeros riffs de la guitarra de Luke Graham alrededor de las 20.45 h., si no me confundo, con “Zombie Blood Nightmare”. El vocalista Philly Byrne fue el último en aparecer sobre las tablas, ataviado con una chupa plateada que no tardó mucho en quitarse.

El sonido de los brasileños quizás fue algo opaco y grave, pero en líneas generales estuvo bien, sin embargo durante los primeros temas de Gama Bomb lo que más sonaba era la guitarra rítmica de Luke.

Después de comentar de donde procedían cada una de las bandas de esa noche, dieron paso a “Final Fight”, otro tema procedente de su segundo disco “Citizen Brain” (Earache Records, 2008). Un disco cargado de cortos temas de Thrash / Speed Metal con cachondas letras, recordándome un poco a los ingleses Acid Reign (¿alguien se acuerda de ellos?).

El sonido mejoró con “Thrashoholic”, donde seguían unos pocos haciendo pogos, continuados en “Hammer Slammer”, donde el vocalista al principio nos pedía que hiciéramos cuernos. De los coros se encargaban el bajista Joe McGuigan y el guitarrista principal Domo Dixon.

Incitándonos a que hiciéramos algo de ruido y recordando el día anterior en Madrid, se despidieron con dos temas que, si no me confundo, fueron “Bullet Belt” y “Zombie Brew”.

Estuvieron sobre las tablas (20 min.) menos tiempo que los brasileños, y no sé por qué fueron los segundos esa noche, cuando en los conciertos de Barcelona y Madrid fueron los encargados de abrir. No me llegaron a gustar, de acuerdo que sus temas son rápidos y cañeros, pero cortados por el mismo patrón. Tampoco me llegan a agradar los gritillos agudos que da el vocalista.

Después del concierto de Gama Bomb por fin pude encontrarme con los buenos locos y dicharacheros amigos alicantinos (Alfonso “El Peto”, Bubba, Santos, uno de los Gemels, Javi, “Mandíbul”, Marcos…). Comenzando con ellos a ver los primeros temas de Exodus haciendo headbanging y air-guitar… el pogo lo dejamos, Santos, jejeje.

Regresaban a España Exodus, tras su gira en agosto del pasado año y de la cual te dimos cuenta comentando el concierto que dieron en Málaga y en el Leyendas del Rock. Venían sin ningún material nuevo que ofrecer, obviemos la re-grabación del primer disco con el título de “Let There Be Blood”. Pero a pesar de que últimamente cada dos por tres están por aquí, servidor se alegró el poder volver a disfrutar de una descarga de los de San Francisco.

Como el baterista Tom Hunting estaba de vacaciones en México, escogieron para acompañarles en la gira al calvorota de Nick Barker (ex–Testament, Dimmu Borgir, Cradle Of Filth…).

Una hora (21.28 h. – 22.28 h.) estuvieron descargando agresivo Thrash Metal los de la Bay Area. La intro utilizada para esta ocasión fue de la película “Lo que el viento se llevó”, y a partir de ahí la locura con “Bonded By Blood”. Como viene siendo ya habitual en Rob Dukes, ya desde el comienzo incitando a la gente a hacer círculos de pogo. Un pipa le daba de beber a Gary Holt durante el tema en el lateral derecho.

“.44 Magnum Opus” fue el único recuerdo a “Shovel Headed Kill Machine”, el penúltimo disco (¡que no cuento “Let There Be Blood”, coñe!) y donde Dukes hacía su debut en estudio con la banda. Fue curioso ver al pipa enseñarle en el lateral a Holt una bandera con una chavala ligera de ropa, ¿sería un método para incentivarlo más para el concierto? El caso es que el guitarrista estuvo muy activo durante la descarga, visitando alguna que otra vez la zona de su compañero Lee Altus.

Bestial fue el comienzo y el desarrollo de “Fabulous Disaster”, con coros de Holt y el bajista Jack Gibson, y aunque haya algunos que digan que Dukes no encaja con los temas antiguos del grupo, yo no lo comparo y disfruto cuando caen en sus conciertos perlas como ésta.

Anunciada como de la “old school”, siguió la revuelta entre el público con “Piranha”, acabándola Gary Holt con su guitarra elevada y en horizontal.

“Children Of A Worthless God”, un tema del último disco que para mi ya se ha convertido en un tema clásico, hizo que siguiera alucinando y disfrutando con el quinteto de la costa oeste de USA.

El sonido era alto y muy potente, llegando a sonar saturado en ocasiones, como así se percibió en “Blacklist”. Dukes ya está más que integrado en la banda y se nota que hay buen rollo, o así lo parece, jugueteando entre él y Holt.

Se presentaba a los músicos y preguntaba si queríamos otro tema de la vieja escuela, haciendo que le siguiéramos con los típicos “oé-oé-oé-oé…”, siendo acompañados por la guitarra de Holt y la batería de Barker. Fin del juego y más caña con “A Lesson In Violence”, girando el vocalista su dedo índice como señal de que la gente hiciera pogo.

Durante “War Is My Sheppard” se pudo ver a Altus y Holt en el centro de las tablas cara a cara.

Tras un “¡buenas noches!” en castellano, la sala se volvía a poner patas arriba con “TheToxic Fucking Waltz”, previo amago de irse antes de hacer el temazo. Y sin parar y alargando notas nos destrozaron con “Strike Of The Fucking Beast”, dividiendo a la sala en dos partes para realizar el “Wall Of Death”.

Otro concierto más de Exodus, y otro concierto de ellos para recordar muy gratamente, aunque la hora me supo a poco. Arrasan en vivo y no me canso de verlos y gozar con ellos.

Si Exodus dieron un gran concierto, sus compatriotas no se quedaron atrás y se salieron totalmente. Tanto en temas, clásico tras clásico, puesta en escena, luces, y sonido, los comandados por Bobby Ellsworth y D.D. Verni dieron un enorme concierto. Siendo los que sonaron mejor de toda la noche.

Fue espectacular ver el estado de forma en el que se encuentra el vocalista, comiéndose el escenario, con una gran personalidad. Apoyando su pie sobre el chivato (en ocasiones subiéndose sobre él) y agarrado al micrófono (a veces casi de rodillas apoyándose en el pie de micro) cantaba de manera formidable tema a tema. Si hay algún pero que se le pueda poner al fibroso vocalista es que en las partes instrumentales de los temas abandonara el escenario momentáneamente para dejar a sus compañeros sobre las tablas siguiendo el tema, para luego volver a cantar lleno de energía e ímpetu.

Los guitarristas Dave Linsk y Derek Tailer cumplieron de sobra, eso sí, sin apenas abandonar sus posiciones: Dave a la derecha, y Derek a la izquierda, según mirábamos hacia el escenario. Además de realizar coros, especialmente Derek, muy enérgicos y buenos.

El pequeño, en estatura, D.D. Verni llevando la compacta base rítmica (y también coros) fenomenalmente, junto al baterista Ron Lipnicki (Hades…), al cual era la primera vez que veía en la formación.

Una intro empezó a sonar cuando faltaban cuatro minutos para las 23 h., acompañada por cánticos de parte del público. El primer pelotazo sónico que soltaron fue “Deny The Cross”, con berrido final de Bobby “Blitz” pletórico.

Siguió “E.vil N.ever D.ies” y tras la que cerraba “The Years Of Decay” (Atlantic Records, 1989), “Blitz” se dirigía al público: “¡Alicante, ¿cómo estáis, motherfuckers? Are you fucking ready?!” y soltarnos un certero golpe con “Hammerhead”.

Cantamos durante el estribillo de “Hello From The Gutter”, acompañados por el genial juego de luces que llevaban.

La peña rendida ya ante la banda empezaba con los cánticos y Bobby decía: “¡grasias, amigos!”. Agradeciendo el estar de nuevo en España. Y agradeciendo por nada… “Thanx For Nothin´”, comenzada sin Tailer, que al rato regresó al escenario sin camiseta. Presentaba durante el tema al señor Verni, haciéndose notar con su bajo y gritando, luego hubo algún problema con el micrófono del vocalista que apenas se notó porque se fue a cantar en el micro de Tailer, para luego un roadie entregarle en un instante el micro ya arreglado.

Recuerdo para sus amigos de Exodus… y hacernos sentir calientes con “Feel The Fire”, y al tema-título de su primer disco que sonó bestial, unieron “In Union We Stand”, ya sin camiseta “Blitz”, haciéndonos cantar hermanados ante tan gran himno.

La peña gritaba una y otra vez el nombre de la banda y Bobby decía “uno más”, para comentar que amaba nuestros corazones negros, dando paso a “Rotten To The Core”.

Durante “Elimination” se presentó a los músicos, seguido por los cánticos y gritos diciendo el nombre de la banda por la peña agradecidos por el vocalista.

Antes de retirarse hicieron “Overkill”, otro de los antiguos temas con algo de aires de genuino Punk mezclado con tremendo Metal, como otros de la primera época. Señalando Bobby durante los solos primero a Tailer y luego a Linsk.

Un poco más de cuarenta minutos habían estado, ¡pero vaya tiempo más bien aprovechado y de qué manera tan genial! Era ir cayendo clásico tras clásico de la banda y servidor pensaba al inicio de cada uno: “¡joder, anda que ésta!”.

Regresaban al escenario al poco tiempo para realizar la única concesión a uno de sus últimos trabajos con “Necroshine”. Tema de sonido más moderno y actual, incluido en el disco de igual título que la canción editado en 1999. Así que de los cuatro discos del presente siglo no cayó ningún tema.

Se marchaban gloriosamente con “Fuck You” donde nos volvieron a hacer cantar y vociferar con gusto, intercalando la versión de “Overkill” de Motörhead, para volver con el final de “Fuck You” y liarla ruidosamente para poner el punto y final cerca de la media noche.

Tocaron casi el mismo tiempo que Exodus, una hora. En este caso se puede decir rotundamente: “Lo bueno si breve, dos veces bueno”. Conciertazo de Overkill, y espero que no tarden mucho en volver por estas tierras. Una vez más se demostró que gallina vieja mejor caldo hace. No creo que de las 500 personas que se dieron cita aquella noche hubo alguien que pudiera decir que los conciertos de Exodus y Overkill no fueron muy buenos.

Después comimos algo en el puesto de comida que había cerca de la entrada de la sala, donde tuvieron que hacer el agosto, llenándose aquello de melenudos y no tanto para saciar hambre y sed. Incluso cuando aquello se despejó por allí fueron a comer algo D.D. Verni, Dave Linsk y Lee Altus, con los que nos pudimos echar unas fotos.

Agradecer a los organizadores Nbruto Producciones, TNT Radio Rock, y especialmente al amigo Jesús “Monty”. Y también a los buenos amigos de Alicante, Benidorm… por seguir siendo los mismos y una panzá de reir, como siempre.

Texto y fotos: Starbreaker