Los chilenos Electrozombies realizaban su tercera gira por el viejo continente. Su anterior visita en el pasado 2008, tras unos cuantos conciertos por localidades europeas (incluidas Barcelona, Mollerusa y San Sebastián en septiembre), se vio truncada a finales de octubre por la enfermedad de la baterista (teniendo que suspender sus cuatro últimas fechas en España: Madrid, Gijón, Bilbao y Donosti). Repuesta Paola Zamorano volvían a cruzar el charco e iniciaban una extensa gira por Europa, comenzada en agosto y cuando escribo estas líneas aún andan por carretera y de garito en garito hasta noviembre.
La cita almeriense era la segunda de una nutrida gira de fechas por nuestro país. Agradecerle que pasaran por aquí a la productora Broka, o lo que es lo mismo: Dani (Aviso Mosca).
El proyecto catalán C-utter, amigos de los chilenos (llegando a editar un compartido en el 2008), acompañaban al trío sudamericano en cada fecha española, y luego en cada ciudad el cartel era completado con diversas bandas. Aquí se eligió a Storm Of Torment y el proyecto individual Drone Con Patatas (aunque éste no figuraba en el cartel).
Cuando entrábamos al histórico pub almeriense, tras abonar los correspondientes tres euros de la entrada (precio más que asequible, aunque de entrada física nada, un simple sello puesto en la mano), no había demasiado público y llegué a pensar que estaríamos en familia, como muchas veces sucede en los conciertos programados en esta ciudad, y más si son underground. Además que era el último viernes de la feria y esto podría restar público. Pero conforme iba pasando el tiempo empezó a llegar y llegar gente y aquello se llenó. Me alegro que así fuera, además que el lleno fue cómodo, sin apretujones.
Teniendo de hora programada de comienzo las 22.30 h., habiendo cuatro bandas y que los conciertos en el garito por norma general deben acabar sobre las doce de la noche, o a lo sumo la una de la madrugada, no sé cómo lo iban a hacer para que todas las formaciones tocaran y acabaran a tiempo. Luego ni empezó a su hora ni acabó a la una. Me expliquen por qué la mayoría de conciertos en ese lugar deben acabar sobre las doce de la noche (imagino que por los vecinos), pero otras veces concluyen a la una, y en esta ocasión mucho más tarde.

El trío almeriense nacido en 2003 se subió a las tablas faltando un par de minutos para que dieran las once de la noche. Anteriormente los había visto en el pub La Cueva (abril de 2008) y este año en el pub La Fuga (el sábado 21 de febrero). Cada vez me parece más interesante su propuesta musical en Almería, basándola en una mezcla de estilos rockeros que poblaron la década de los 90: Stoner Rock + lo que se llamó Grunge… alternando en los temas ritmos cadentes, pesados, densos… con ráfagas cargadas de adrenalina, energía, caña…
Con el primer tema ya percibimos que las voces del guitarrista Miguel (Ruptura, Dirty Reason, Ruido Podrido… ex-KG.C.) y el bajista Carlos (Insert Coin?, The Dry Mouths, SoundFused, ex-KG.C.) no llegaban a sonar bien, con una saturación que hacía que no se les escuchara claramente.
Durante su concierto, encima del sonido regular, tuvieron problemas con la energía eléctrica. El primer percance vino tras saludar Miguel, decir quienes eran, y comenzar con “Running”, tema perteneciente al publicado (¡¡¡por fin!!!) primer álbum: “Ritual de indiferencia” (2009). Al instante de iniciar la canción la luz se fue de sopetón, aunque el fluido eléctrico regresó al instante, pero hizo que tuvieran que comenzar el tema de nuevo.
Tardaban lo suyo entre tema y tema, siguiendo con “Giro argumental”, el corte de inicio del álbum, llevando la voz principal Miguel, aunque también cantando una parte el guitarrista y el bajista.
Carlos comentaba que la siguiente canción la estrenaban esa noche, que si nos gustaba bien, si no, nada. Tema en castellano de desconocido título para servidor, donde de nuevo se fue la luz, pero esta vez al volver siguieron por el tema por donde se habían quedado.
Miguel decía que la próxima también era nueva, comenzada por líneas de bajo acompañadas por la batería de Alberto. Durante un rato a Miguel no se le escuchó la voz. Ciertamente estaba siendo un concierto accidentado.
El bajista (con nueva imagen, ya sin sus largas melenas) anunciaba que iban a ir acabando, solicitando alguien de entre el público una de Mudhoney. Hubo un parón antes de que el guitarrista comentara que la siguiente era una canción antigua, desconozco cual fue, aunque quizás perteneciera a su primera maqueta “Days Of Beer”. Comenzó lenta, para desembocar en tralla, con unos ritmos geniales de la batería de Alberto, siendo para mi gusto lo que más me atrae de la banda, cuando meten cera tras las partes lentas y la manera de tocar de Alberto.
Ya sí, Miguel informaba que la próxima era la última, que quedaban tres grupos más por tocar, dando las gracias a Dani (Aviso Mosca) y a nosotros por acudir. Así que en “Valerie Solanas”, de nuevo con problemilla para escuchar a Miguel, dieron rienda suelta para meter chicha al final con dosis de distorsión y ruido, jugando Carlos con su pedalera.
Se despidieron al pasar dos minutos de las 23.30 h. con un frío gracias. A pesar de los problemas que tuvieron fueron un buen preámbulo para lo que se nos avecinaba con el trío chileno.
Os invito a que visitéis su Myspace, pudiendo escuchar en él íntegramente los siete temas que componen “Ritual de indiferencia” y si te gusta poder descargarlo gratuitamente, incluidas portadas.

La base rítmica compuesta por las hermanas Zamorano (Marcela y Paola) y el guitarrista y vocalista Miguel Ángel “Comegato” (ex–Yajaira, Fallout, Necrosis), comenzaron su corta pero intensísima descarga cuando faltaban cinco minutos para la media noche.
El de largas rastas inició su concierto diciendo: “Somos Electrozombies de Santiago de Chile. Esperemos que disfruten con nuestra música”, para acto seguido comenzar con sonido Doom, recordándome a los grandes Celtic Frost (“Comegato” llevaba una camiseta del mítico “Morbid Tales” de los suizos), el tema “1492”, que se encuentra en la “Demo 2006”, editada entre su primer álbum “Electrozombies” (2005) y el segundo “He visto” (2008). Al tema de sonidos Doom mezclados con Punk, Hardcore… llámese Sludgecore, enlazaron “Y tú de qué lado estás?”, y luego otra más del “He visto”, “Televisión, la droga de la nación”.
Después vino otro tema veloz y corto, de aires Hardcore, acompañado por algunos con pogo, y según su listado de temas titulado “Autopsy”, como la banda norteamericana de Death Metal, siendo influencia para los chilenos, además de más bandas de Doom, Death Metal, Punk, Hardcore…
Agradecía a Almería la acogida, comentando que era la primera vez que estaban por estos lares, pasando a realizar “Silent Death”, un tema cargado de Doom / Death con voz gutural, seguido de “Bloody Altar”. Cuando metían partes rápidas de Hardcore / Punk en los temas desencadenaban pogos.
“Comegato” volvía a agradecer el recibimiento, aunque quedó evidente que lo suyo no era hablar mucho entre tema y tema. Continuaron con “New Shit”, “Atake sonoro a las cúpulas del poder” e “Is A War Against All Enemies Of The State”.
La cortísima y rápida “B.E.C. (Brutal Explotación Capitalista)” fue seguida de “Crucificados pelo sistema”, volviendo a generarse pogos con la versión de los brasileños Ratos de Porao.
Más agradecimientos a toda la gente que había hecho posible estar allí, y especialmente a C-utter, siguiendo con otra vorágine de su último álbum, el que le da título “He visto / I Have Seen”, y sin respiro “Condenados”, cortándose la luz justo al concluir el tema, suerte que tuvieron, como dijo Miguel.
Anunciaban la última: “Smash, RIP, Destruction”, cayéndose alguno al suelo con el pogo. A las 0.35 h. se despedían con un chao, dando las gracias y hasta la próxima.
A la gente le habían gustado bastante y querían más, así que tras los gritos, silbidos… anunciaban que iban a hacer una versión de la vieja escuela… fue el “Countess Bathory” de Venom. Fijándome en este tema especialmente en las líneas de bajo que se marcó la fiera de la bajista (Marcela), que al igual que su hermana (Paola), es increíble verlas tocar.
Ya sí, tras un chao y gracias a las 0.41 h. acababan. Corto pero intensísimo concierto del trío chileno (no llegaron ni a los cincuenta minutos de descarga), escuchando temas extremos donde se aúnan Doom, Death, Hardcore, Punk… acompañados por voces guturales, histéricas… Se merecieron de sobras que les comprara en el puesto de material el disco “He visto”, quedando con ganas de comprar más, pero mi economía no anda últimamente boyante, estando en horas bastante bajas. Además de echarme la pertinente foto con el trío para el recuerdo, cual locaza groupie, jejeje. Gente muy agradable.

Era la una de la madrugada y el escenario era ocupado por una pantalla al fondo, donde se proyectaban diversas imágenes, y delante de la pantalla, según mirábamos: un tipo de luengas rastas con sus cara, torso y brazos pintados, encargándose del portátil y demás artilugios a la derecha de las tablas, hacia el centro una chica con violín (tocado en vertical) casi vestida de luto cual plañidera, pero con medias rojas (luego con camisón ensangrentado), y a la izquierda otra chica que era bailaora de flamenco.
¿Eran C-utter o Drone Con Patatas? El poco conocimiento de ambos proyectos nos hizo dudar quienes eran los terceros en ocupar la escena. Salí de dudas al escuchar al final de la actuación despedirse al chico dando las gracias a Dani y agradeciendo el calorcito del Sur que la peña les había dado, por tanto eran C-utter.
Desconozco si en los cuarenta y cinco minutos que estuvieron arriba del escenario hicieron un tema o enlazaron varios. El caso es que nos trasladaron a una Semana Santa un tanto especial y enigmática con performance de las dos chavalas, acompañadas por sonidos y ruidos ambientales, psicodélicos, industriales y experimentales salidos de los cachivaches del hombre, quien a veces también agarraba el micrófono, pero apenas se le escuchaba.
Una propuesta que llama la atención, pero que creo que no fue lo más indicado tras la tralla de Electrozombies, llegándome a aburrir. Para saber lo que vas a ver y en un sitio tranquilamente sentado seguro que se apreciará mejor.
DRONE CON PATATAS
Poca gente quedaba ya pendiente del escenario por allí, y encima no se sabía si el tipo de Drone Con Patatas le daría a sus trastos o no. Ni el organizador ni nadie decía nada, así que no sabíamos si marcharnos o no, y cuando decidíamos abandonar el local puesto que nos dijeron que no había tiempo para que tocara, finalmente fue al revés.
Con una máscara de luchador mejicano y simplemente con su portátil y maquinaria encima de una mesilla plegable estuvo dejando que diversos sonidos salieran de su cacharro hacia el público durante poco más de veinte minutos.
Me remito a lo dicho sobre C-utter, sabiendo lo que te vas a encontrar, te haces a la idea y puede resultar algo atrayente, pero no fue lo más idóneo para acabar la noche conciertera.
Texto y fotos: Starbreaker
