Editorial Octubre 2007: “Requiem (We Will Remember)”

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El otro día buscando información por la Red de un grupo me topé casualmente en un foro con la nefasta noticia del fallecimiento el 17 de julio de 2006 del músico Pablo Lluis Cuenca.  

Es increíble como con Internet y otros medios, como televisión, prensa, radio… podemos estar informados al instante de lo que sucede en cualquier parte del mundo, pero con sus abismales diferencias. Si eres famoso o conocido, aunque sea por hacer el imbécil en cualquier programa de televisión, rápidamente el imperio mediático te dará a conocer hasta el último rincón del mundo. Igual sucede en la música con artistas reputados o con grupos o solistas que tienen tras de sí un importante apoyo ya bien sea por un Sello, manager… Muchas veces, cuando se hace mención a un grupo o músico se utiliza despectivamente la frase “conocido(s) en su casa a la hora de comer”, cuando no siempre es sinónimo ser más conocido el tener más calidad, porque como ya he dicho, y se lleva la palma la televisión, el ser famoso en los últimos tiempos es equiparable a ser un supremo imbécil, que va vendiendo exclusivas (estúpidas) y cacareando sin valor cualquier cosa inventada o engordada sobre los platós de televisión, y así está ese medio, que cada vez da más asquito verlo a horas decentes. 

Todas las muertes son dolorosas, pero especialmente las muertes de gente joven que no son esperadas. La horrible muerte del futbolista Antonio Puerta quizás haya sido la más seguida de un deportista por los medios de comunicación de este país. Y es que el fútbol mueve millones y masas (además de aborregar a muchos/as). Pero lógicamente, y es ley de vida, se muere otra persona y no se le tiene tanto en cuenta. Y fallece Pablo Lluis Cuenca (bajista de Eczema) y me entero un año y un par de meses después, ¡hay que joderse! La causa de su fallecimiento fue un tumor cerebral. Dejándonos como legado sus notas y líneas de bajo en los últimos tres trabajos de la banda y sus conciertos, habiendo tenido servidor la oportunidad de verlo tocar en tres conciertos, reseñados a su tiempo en este webzine.  

Lo más sencillo quizás hubiera sido hablar en esta editorial de la marcha de Ángel Arias de Barón Rojo (¡muchos siguen empeñados en decir que son la más grande banda del Rock y Heavy Metal patrio, cuando hay que decir, que fueron una de ellas, pasado), o de la reunión de Led Zeppelin, de momento, para un único concierto en Londres, con las entradas ya agotadas. Pero a uno quizás le impacten más noticias como la de Pablo que otras que se ven venir o se intuyen. Nunca me canso de decir que en The Sentinel lo mismo hablamos de músicos y grupos super-famosos y consagrados como de otros que no tienen o no alcanzaron el mismo reconocimiento, a pesar de su valía. A muchos les importa un comino y pasan de leer cualquier cosa si la banda o artista no es conocido, pero desde aquí, aunque sea con bastante retraso, rendimos un pequeño homenaje a la figura y persona de Pablo Lluis Cuenca, al igual que otros músicos ya poco reconocidos hoy en día por la masa, aunque tampoco en su momento tuvieron una gran aceptación, como nos enterábamos gracias a NuestroRock80 de que el teclista Víctor Ruiz (ex–Topo, La Banda, Rocka…) abandonaba este mundo el pasado agosto al igual que sucedía con el guitarrista Dios Ponce, que nos dejó a finales de septiembre, habiendo publicado en la época de los ’80 el mini-LP “Souflé de caramelo” y que llegó a formar con la cantante Azuzena (R.I.P.) en Huracán, antes de pasar a Santa. 

En reconocimiento a todos esos músicos que apenas son conocidos, pero que ponen su corazón y entrega en la música, además de a sus familiares, seres queridos y amistades, va dedicado el editorial de este mes.  

We will remember

They were born to rock ‘n’ roll

We will remember… 

(Saxon – “Requiem (We Will Remember)»)

Starbreaker