Editorial Marzo 2010: “Concursos en festivales: ¡Mi alma por unos votos!”

¡ Comparte esta noticia !

Últimamente se ha puesto de “moda” en varios festivales, tanto en el extranjero como en nuestro país, el hacer concursos de bandas nóveles, o no muy conocidas, y mediante votaciones realizar una competición, resultando ganadora quien mayor número de votos consiga, teniendo como premio tocar en directo en el festival al que se inscribió para participar. Desde hace ya mucho tiempo en votaciones de concursos con jurado, siempre se ha dudado la mayoría de veces de la elección limpia y sin trampa ni cartón, y en estas “nuevas” maneras de concursar la polémica también está a la orden del día.

Algunas bandas, y familiares, amistades, seguidores…. de éstas, en sus ansias y ganas de que el grupo forme parte de un festival que le de renombre, intentan por todos los medios que se alcance el primer puesto que les llevará a compartir tablas con reconocidas bandas internacionales y nacionales. Bombardean por e-mails, en foros, Myspaces… con anuncios para que se vote a mansalva a una banda… convirtiéndose, al fin y al cabo, muchísimas veces en el tipo de votaciones que últimamente pueblan los muy criticados, pero también muy seguidos, “reality shows” televisivos.

Servidor siempre ha huido de ese tipo de participación en concursos para que una banda consiga el primer puesto para formar parte de un festival. Primero porque no se conoce ni se ha escuchado a todas las bandas que participan, y si se vota es porque realmente te gusta mucho, mucho una banda, o tienes ganas de verla, simpatizas con ellos… todo es muy subjetivo a la hora del voto, y rara es la persona que tenga tiempo de sentarse a escuchar a todas las bandas y vote de una manera “objetiva”. Luego está la publicidad masiva de tal o cual grupo, que a mi, más que atraerme, hace que me aleje más, porque una cosa está clara, el bombardeo masivo de publicad, muchas veces en vez de atraer, lo que hace es aborrecer. Y lógico que cada banda que hace publicidad barra para casa, y no diga, por ejemplo: “Entra y participa en tal concurso para elegir a tu banda favorita de estas tantas que participan. Ojalá seamos nosotros los que más te gustemos y podamos conseguir tu voto. Gracias”. Nada, directamente… ¡¡¡vótanos!!!, y luego entras y ves otros participantes y piensas que si votaras lo harías antes a otras formaciones que a la que te ha dado la paliza con la publicidad.

Otra de las cosas negativas de esas votaciones, es que la mayoría de veces no suelen conseguir el primer puesto quien más calidad tiene o más se lo merece (siendo eso también subjetivo), si no el grupo que más ha embaucado y captado a peña en la matraca publicitaria a la hora de conseguir votos.

La idea de escribir sobre este tema, el cual daría para hablar largo y tendido (te invitamos a que lo hagas en nuestro foro), me vino el otro día a la mente al saber que en un festival que se celebra anualmente en un pueblo de Castilla-La Mancha, y que participan grupos extranjeros y nacionales, comenzaron las votaciones de los grupos nacionales que habían sido elegidos para participar en la próxima edición del presente año con sólo entrar en la página web y de la lista de bandas elegir una y pulsar tu voto. Así hubo una avalancha de votaciones para unos pocos grupos que serían los que más lata dieron por el espacio cibernético a la hora de las votaciones, pudiendo votar una persona, con triquiñuelas, infinidad de veces. Luego esas votaciones se anularon y se tuvo que comenzar de nuevo el concurso, pero teniendo que dar un e-mail válido, una manera un poco más controlada para una participación más veraz, aunque también se pudieron hacer trampas fácilmente, por ejemplo una persona puede abrir tantas cuentas de e-mail como desee y ejercer su voto desde cada una de ellas. ¡¡¡¡Si votas, vota lo más objetivamente que puedas y sin trampas!!!

La foto de este mes va dedicada a un grupo que la semana pasada estuvo girando por nuestro país, y que curiosamente formó parte hace un par de años del cartel del festival al que he hecho anteriormente mención. Los alemanes Brainstorm, grupo que tienen ya años y discos para ser más reconocidos de lo que lo son en nuestro país, pero está claro que eso depende de muchos factores, la mayoría de veces externos a la calidad de tal o cual formación, y hoy por hoy Brainstorm es una banda de segunda fila. Según leí por la Red, en su concierto de inicio de gira en Madrid no llegaron a congregar a más de medio centenar de personas… teniendo que suspender el concierto del pasado domingo en Barcelona, ¿por la pobre venta de entradas? Pienso que con la calidad del grupo eso no debería haber sucedido, pero ya ha pasado años atrás (¿alguien recuerda el único concierto en Madrid de la gira de los suizos Krokus hace unos años?, luego las fechas siguientes tuvieron que ser suspendidas), y seguirá pasando. Creo que hay demasiadas bandas y conciertos de un tiempo para acá, y bien está que haya cuanta más oferta mejor, pero al final eso tiene que explotar por algún lado, y así está pasando en muchos conciertos y giras. Además, si añadimos que hay mucha gente con la economía por los suelos, y que volviendo al caso de Brainstorm, giraron el pasado año acompañando a Primal Fear y a Jaded Heart, que se quiera o no, los primeros tienen más tirón que sus compatriotas (aunque yo prefiero un millón de veces a Brainstorm antes que al grupo del hormonado Scheepers y del bajista Matt Sinner) y la entrada costaba casi lo mismo que lo que costaba ahora con Brainstorm como cabezas (rondando los 23 euros)… la verdad, es que los promotores, o quien se encargue de poner precios a determinadas entradas, no tienen mucha cabeza, además que habiendo venido en octubre de 2009 y en menos de un año volver casi por las mismas ciudades, pues se ha visto que ha sido un error.

Continuará…

Starbreaker