BLACK SABBATH “13” (2013)

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blacksabbath_13Era la reunión más esperada en el mundo del Rock. No en vano Black Sabbath es uno de los pilares de la historia del Hard Rock y Heavy Metal y la ruptura de su formación original supuso un trauma que ha elevado a aquella primera etapa a la categoría de mito.

“Never Say Die!” fue el último disco en estudio en el que participó Ozzy Osbourne, antes de ser expulsado. En aquel lejano 1978, muchos de los que hoy añoraban esta reunión no habían nacido o, como mucho, eran tiernos infantes para los que el despertar del rock tardaría en llegar.

Desde entonces, tanto los Black Sabbath liderados por Tony Iommi como la carrera en solitario de Ozzy Osbourne han tenido épocas de luces y de sombras. Hay disfrutado de períodos de mucho éxito y también de épocas menos fructíferas. Pero siempre han estado en la mente de los aficionados, quienes siempre albergaron en estos 35 años la esperanza de ver de nuevo la leyenda reunida.

Tras un intento infructífero a comienzos de la década pasada, es ahora cuando por fin se ha dado el momento. Lamentablemente, la reunión no es completa, ya que el batería original Bill Ward no ha llegado a un acuerdo (monetario, según parece) con el resto de la banda y ha declinado la propuesta, siendo sustituido por Brad Wilk (Rage Against The Machine). Aún siendo una baja importante, no resta enjundia a la histórica reunión de los 3 miembros restantes, Tony Iommy, Ozzy Osbourne y Geezer Butler.

El resultado es “13”, oficialmente el 19º disco de estudio de Black Sabbath. El disco se ofrece en dos formatos, la edición standard con un único disco y una edición especial con un segundo CD que contiene 3 temas añadidos.

He de reconocer que he empleado mucho tiempo en empaparme este disco. Por su importancia histórica, por las ganas que tenía de que llegara este momento y… porque es muy bueno. Sorprendentemente bueno, al menos para los que pensábamos que las 3 décadas y media de trabajar por separado se iban a notar de forma negativa.

Y no es así, “13” suenan a los Black Sabbath más clásicos, con un sonido pesado y cadencioso marca de la casa y con una producción brillante, obra del maestro Rick Rubin, que aplica al disco las mejoras de grabación conseguidas en estas décadas sin perder ni un ápice la esencia original, consiguiendo el objetivo deseado: desde la primera nota hasta la última el disco refleja el mismo sentimiento y poder de siempre.

Es evidente que cuando se busca una reunión de este calado, los fans que han esperado tanto tiempo no quieren que a estas alturas el grupo vaya a buscar nuevos caminos. Y Black Sabbath no lo ha hecho, creando un disco que vuelve a recorrer la senda que ellos mismos inventaron hace una vida. A veces se les va la mano, como en “Zeitgeist”, que nos trae a la mente de nuevo aquel “Planet Caravan” o riff de “Loner”, que recuerda a “N.I.B.”, pero en general lo que tenemos entre manos es un gran trabajo de los Black Sabbath de siempre, corregido y aumentado.

Los temas que componen “13” son largos (la mitad están entre los 7 y 9 minutos), con mucho desarrollo y en el que los oscuros ambientes nos transportan a los mejores años de la banda británica, con temas de gran mérito como la inicial “End Of The Beginning” (toda una declaración de principios que marca el camino a seguir), “Age Of Reason” (en el que el aumento de la intensidad final es emocionante), o “God is Dead?” (elegido con acierto como punta de lanza de este disco).

La banda raya a gran altura. Tony Iommi sigue marcando estilo, fiel a sí mismo. Ozzy Osbourne cumple sobradamente e imprime su personal voz sin problemas, al menos en disco (lo del directo está por ver) y Geezer Butler se muestra, como siempre, básico para que Black Sabbath suene a Black Sabbath.

En definitiva, “13” es un gran disco que ha cumplido las expectativas, que eran muchas después de 35 años de espera. Es una pena que no se hayan decidido antes a hacerlo, visto el resultado. Ahora, su continuidad está comprometida por el estado de salud de Tony Iommi, del que nos llegan noticias de que ha recaído del cáncer con el que lleva luchando varios años. Y con Ozzy… nunca se sabe.

Así que vivamos el presente y disfrutamos de un disco largamente esperado y que se ha instalado ya entre los clásicos de la banda. Y eso es decir mucho.

Santi Fernádez «Shan Tee»