CARLOS DE CASTRO – abril 2007

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Llevábamos mucho tiempo intentando entrevistar a los Hermanos de Castro. Por unas cosas u otras, a veces por causa suya y otras por nuestra culpa, dicha entrevista se ha ido posponiendo. Y por fin llegó el día. Una agradable tarde del mes de abril, en el castizo parque de El Retiro, nos dimos cita con Carlos de Castro. A última hora no pudimos contar con la presencia de Armando de Castro, quien llamó por teléfono para avisar de que le era imposible acudir a nuestra cita. Así que Alvar de Flack y Shan Tee acorralaron a Carlos de Castro, con los refuerzos de Monraymon y Edurocks, para mantener una agradable charla con una de las leyendas del Rock español.

Alvar de Flack: Empezamos por el final, si te parece. El último disco, “Ultimasmentes”, maravilloso…

Carlos de Castro: Te ha gustado, empezamos bien (risas).

Alvar de Flack: En la web lo comentamos Santi y yo, y ahora lo venía oyendo en el coche, y me he dado cuenta de una cosa que te quería preguntar: ¿La base la habéis grabado en directo, con todos los instrumentos a la vez?

Carlos de Castro: Vamos a ver: se graba a la vez, lo que pasa es que lo que se graba primero no vale. Se graba a la vez para que quede la batería. No sé si lo entiendes.

Alvar de Flack: Lo entiendo porque lo he hecho alguna vez, ya te contaré luego mi vida (risas).

Carlos de Castro: El proceso es ese, grabamos todos juntos, pero luego de todo eso que se graba lo único que queda es la batería, y todo lo demás luego se va grabando con mucho más cuidado.

Alvar de Flack: Hay algún tema más que otro que suena muy directo.

Carlos de Castro: Ya, pero eso es porque nosotros llevamos mucho tiempo haciendo este tipo de cosas y las sabemos disimular muy bien (risas). Realmente se hace así.

Shan Tee: El disco suena muy crudo, a diferencia del “20+”, que había sido vuestro anterior disco en estudio, que tenía como más florituras, este suena más directo.

Carlos de Castro: También hay una diferencia. Este le he producido yo, y cada productor tiene la idea de lo que quiere hacer. A mi lo que más me importa a la hora de hacer un disco es que el disco te de en la cara, tenga un sonido directísimo. Quizás había una época en la que yo metía muchas reverb, muchos delays, lo adornaba muchísimo, y en estos años me ha dejado de importar. Digamos que cuando me pongo a hacer un disco me pongo a pensar en AC/DC y pienso, joder, si los AC/DC también graban muy crudo, y es como mejor suena, es más directo y más real, más parecido a como suena cuando se toca. Ese es el punto. Lo más importante es que te taladre el cerebro.

Shan Tee: Ese tipo de sonido me ha recordado incluso a los dos primeros. Creo que desde “Volumen Brutal” no habíais sacado este sonido tan crudo. Luego siempre os habéis complicado un poco más, que no es algo ni malo ni bueno.

Carlos de Castro: Ya, es que hubo una época en que se puso un poco de moda, y uno a veces también se deja influir por las modas, y a veces pierdes un poco el norte de lo que quieres. Pero ya sabes, los músicos somos gente muy influenciable, y oyes lo que ha hecho fulanito, los Whitesnake o los Def Leppard, y te dejas influir, y a lo mejor la cagas, de alguna manera. Mira, yo hacía más de 20 años que no producía ningún disco, me había tenido que retirar de ese tema, y por necesidades del guión, es decir, de la plata, del dinero, he tenido que producirle yo. Y al producirle yo, me he ido a lo que pensaba yo en este momento de cómo debía hacerse. Y luego también ha sido un contacto con las tecnologías más actuales de grabación.

Shan Tee: Claro, porque en tanto tiempo habrá cambiado un montón.

Carlos de Castro: Ha cambiado la tecnología de procesado, pero lo principal, que es la música, eso no ha cambiado. Y de hecho tú me has dicho que te recuerda al “Volumen Brutal”, así que no puede haber cambiado mucho.

Shan Tee: Bueno, me refería al tipo de sonido, más crudo.

Alvar de Flack: A mi me suena diferente, no están tan definidas las guitarras. Lo he escuchado en varios sitios, y en casa se oye muy bien, pero en el coche ahora cuando venía para acá…

Carlos de Castro: Cada escucha es diferente. Es muy difícil que un disco suene perfecto en todas partes. Las guitarras, por ejemplo, están muy fuertes.

Alvar de Flack: La caja me suena como muy chillona, ¿no? Para mi gusto.

Carlos de Castro: Puede ser, son matices. Uno, cuando graba, el sonido que tiene es el que ha podido tomar, y con lo que tienes tratas de sacar el mejor partido posible.

Alvar de Flack: Por ejemplo, la primera toma que hicisteis, de donde luego sacasteis la batería ¿esa la grabasteis en un estudio convencional?

Carlos de Castro: Todo está grabado en un estudio convencional, el estudio de Kosta, de Boikot, que se llama Oasis, que a su vez es el mismo estudio donde hemos grabados los 3 últimos LPs, lo que pasa es que ha cambiado la dirección, porque eso antiguamente era de unas personas, y ahora es del guitarra de Boikot. Y lo demás, pues habrá aciertos y habrá fallos, como en todo. Pero en general yo sé que a la gente le gusta mucho. Puedes decir que la caja está mejor o está peor, pero tiene mucha fuerza.

Alvar de Flack: A mi me resulta muy natural, en cuanto a sonido. Si no ha sido grabado como te he comentado, la verdad es que has conseguido el objetivo.

Carlos de Castro: Nosotros somos perros viejos, y aún haciéndolo así sabemos hacer que suene lo más parecido al directo. Pero es que por ahí fuera todo el mundo lo hace así también, nosotros tampoco hemos inventado nada. Ahora lo que tenemos es más tranquilidad a la hora de trabajar que otros, para que eso pueda salir más o menos coherente.

Shan Tee: Y ahora que lleva ya unos cuantos meses en la calle, ¿tenéis una idea más clara de cómo ha ido funcionando?

Carlos de Castro: Está funcionando muy bien. Despacito, porque de alguna manera los que lo estamos promocionando somos nosotros en las actuaciones. Ten en cuenta que ha salido con muy poco tiempo de diferencia con el de “Las Aventuras del Barón”, que salió con toda la parafernalia y la promoción de la Sony, y claro, eso es otra historia.

Shan Tee: Ahí no tenéis nada que ver vosotros, con el recopilatorio, ¿no?

Carlos de Castro: No. Es una cosa de la Sony. De hecho, cuando nosotros hablamos con Sony ya teníamos hecho este disco y se lo tratamos de vender, y no quisieron. Para nosotros hubiera sido todo un golazo, haberlo sacado todo al mismo tiempo. Pero ellos sólo quieren material antiguo, que lo han comprado, porque Sony tampoco tenía el material de nuestra Compañía original, y lo ha ido consiguiendo con los años, y es lo único que quieren.

Alvar de Flack: ¿Por cuestiones comerciales?

Carlos de Castro: Debe ser que tienen ahora algún tipo de consigna las Compañías, de no hacer nada nuevo, que sólo se vende lo antiguo, y por eso lo hacen así. Yo realmente no lo sé por qué. Porque el disco estaba bien, y fíjate hasta qué punto fue que no quisieron ni escucharlo.

Alvar de Flack: ¿Qué aceptación ha tenido el disco en la gente, en los medios, y sobre todo, qué opinión te merece la opinión de los demás?

Carlos de Castro: Hay de todo. Es curioso, pero la gente tradicional del Rock que nos ha seguido siempre, en general han pasado muchísimo de este disco. Empezando por Vicente Romero, Mariano García y Rafael Basa, que son los tres más conocidos, al menos a nivel radio y alguno también con su página web. Y han pasado a tope. La verdad es que nosotros, como ya te digo, un poco nos podemos permitir hasta pasar de estas cosas. A nosotros el tema de directo nos funciona muy bien, y nos mantenemos ahí.

Shan Tee: Sí, nosotros llevamos una Agenda actualizada de conciertos, y vemos que vosotros la tenéis siempre llena. Estáis tocando constantemente, muchísimo más que el 99% de los grupos.

Carlos de Castro: Supongo que eso tiene su por qué. No somos un grupo caro y, luego, la gente queda bastante satisfecha. Digamos que no tenemos unos aforos de 20.000 personas, porque eso hoy día para un grupo de Rock es prácticamente imposible, pero tocamos en salas de tipo medio, que es donde realmente hoy en día se puede hacer Rock, salas de 800 ó 1.000 personas, en otros sitios son más pequeños, 500, pero siempre están muy bien de entrada.

Alvar de Flack: ¿Y la respuesta de la gente con los temas nuevos? Por que eso es más fiable que la opinión de los profesionales, ¿no?

Carlos de Castro: Tampoco es una cosa de la que te puedas fiar. Cuando tocamos en directo a la gente se los presentamos y se los enseñamos. Y luego la gente decidirá. Nosotros tenemos también nuestro tenderete de discos en los conciertos, como todo el mundo, y la cosa va yendo bien. No te puedo decir que sea como lo de la Sony, pero vale. Nosotros, como no tenemos ninguna prisa para promocionar el disco… como si nos tiramos 3 años, nos da lo mismo.

Alvar de Flack: Eso te da cierta libertad a la hora de trabajar.

Carlos de Castro: Hombre, nosotros tenemos la chance de que tenemos trabajo, y tenemos esa posibilidad de pasar hasta de los medios. Luego, mientras actúas por los sitios, al menos la prensa local o alguna emisora local siempre te da una pequeña cobertura, y así se va funcionando.

Alvar de Flack: ¿A ti no te parece que la fuerza que tenían las emisoras, o más bien los locutores de radio de hace 20 años se ha difuminado un poco? Ahora con el tema de Internet…

Carlos de Castro: Vamos por partes. Antiguamente, los locutores que pinchaban Rock, aunque no tuvieran mucho tiempo, por lo menos funcionaban en las emisoras que tenían fuerza y que tenían audiencia, y que tenían cobertura en todo el territorio, en cadena. Que decían “¡estamos en cadena!”. Incluso nosotros, en la primera época, hasta la SER nos pinchaba, y salíamos en Los 40 Principales, pero todo eso hoy en día es absolutamente el pasado.

Shan Tee: Incluso también había más presencia en televisión.

Carlos de Castro: En todo, en todo. Es que era todo. Llegó un día en que los medios dijeron:“esto nos lo cargamos”. Y no se lo cargaron porque el Rock tiene mucha vida por sí solo, y aunque sea a niveles un poco más underground, pero funciona porque la gente quiere que funcione.

Alvar de Flack: Pero tú crees, que con la diversidad de medios que hay ahora mismo, y sobre todo con el hecho de que el poder ahora no lo tengan tres, o al menos que ya no tengan tanto… ¿ eso crees que ha sido positivo? ¿o, por el contrario, hay más gente que opina y dice cosas y eso puede confundir?

Carlos de Castro: No, yo creo que hoy en día hay muchos estilos. Antiguamente, había dentro de la música, podía haber el Rock Duro, el Rock Sinfónico y el Pop. Y poco más. Luego había la música comercial y demás. Hoy en día esto está muchísimo más dividido. Hay mogollón de historias, mogollón de estilos, mogollón de actos de todo tipo. Nosotros funcionamos con lo nuestro de siempre. Convivimos muchas veces en los escenarios con Rock que tocan otro tipo de rollo diferente, si quieres más actual que lo nuestro, porque nosotros de alguna manera somos fieles a lo que hacíamos, seguimos haciendo exactamente lo mismo por una razón, que es lo que nos gusta hacer. Hoy en día, este mundillo ha evolucionado de una manera que se va funcionando de otra forma, la gente sigue otro tipo de emisoras, al que le interesa escucha lo que le interesa. A mi, conectando con lo que te decía antes, lo que me jode es que la gente que realmente está en el tema del Rock no sea ya ni siquiera un apoyo al que puedas acceder. Resulta que son tan comercialistas y hay que pagar igual que pagarías si quisieras salir en Los 40 Principales. Y eso yo creo que es bastante lamentable.

Shan Tee: ¿Y eso no ha sido siempre así?

Carlos de Castro: No. Y si ha sido siempre, ha sido a otros niveles. No era la cosa tan descarada como es hoy en día.

Alvar de Flack: Y desde el punto de vista de los grupos, hace años, a la hora de montar un grupo, era bastante menos accesible, los instrumentos era más caros que ahora mismo, etc. Evidentemente eso ha facilitado que salgan muchos más grupos, pero claro, hay gente que con tres acordes va y hace un grupo.

Shan Tee: Sí, montar un grupo e incluso grabar un disco.

Carlos de Castro: Sí, hoy en día es más fácil hacer un grupo, es más fácil tener buenos instrumentos, es más fácil grabar un disco… ahora, todo lo demás es muchísimo más difícil.

Alvar de Flack: Hay más competencia, evidentemente.

Carlos de Castro: Hoy día, al que logra salir en general se le ha iluminado el cielo y ha sido elegido por los Dioses, porque es dificilísimo.

Alvar de Flack: Pero el nivel medio de los grupos, tanto técnicamente como de cosas que te gustan ¿tú crees que ha cambiado para bien o para mal?

Carlos de Castro: Yo creo que hay un problema de mentalidad en la gente. La gente hoy en día cuando se pone a tocar, no se pone, digamos, a aprender con la misma intensidad, ni a hacer cosas buenas con la misma intensidad, quieren de alguna manera que lo primero que hacen, esté como esté les funcione de puta madre, y ponen todas sus esperanzas en eso, y no se dan cuenta de que eso es imposible. Por ejemplo, te digo nosotros por poner un ejemplo que conozco más, en algunos otros grupos a lo mejor ha sido diferente, pero nosotros simplemente hasta que alguna vez en nuestra vida logramos meternos en un estudio de grabación para hacer una maqueta, pasaron la hostia de años, porque en aquella época era imposible, ni había medios de grabación ni había nada. O te ibas a un estudio o te morías de asco en la calle ensayando, en la calle o en el local de ensayo. Años y años ensayando, además sin otro tipo de actividad, en nuestro caso. Era muy duro. La mayoría de la gente al final optaba por irse a la música comercial, a las orquestas, a acompañar a atracciones… porque era un camino mucho más fácil. Había que ser bastante cabezota para tirar por este mundillo. Hoy en día es un poco lo mismo, lo que pasa es que ahora la gente lo tiene más claro, no se quiere meter en esto, si le funciona en 3 ó 4 años siguen y si no, lo dejan. Es lo que yo he visto. Digamos que todos los grupos que han funcionado medianamente, ahí siguen. Aparecen y desaparecen, vuelven a salir y vuelven a tocar…

Alvar de Flack: Ahora parece que hay una especie de boom por el revival, hay un montón de grupos que vuelven, hay un montón de reuniones. ¿Eso por qué crees que es, por la necesidad de los propios músicos o lo que marca el mercado?

Carlos de Castro: Es muy complicado poder hacer un dictamen sobre algo que hace la gente. Por que eso en el fondo es lo que hace la gente. ¿Por qué no funciona un grupo? Pues porque a la gente no le interesa, porque la gente no compra sus discos, etc. ¿Qué pasa, que lo antiguo era más conocido? Pues puede ser, que lo antiguo gozara de un nivel…

Shan Tee: Bueno, pero se están dando casos de grupos que en su día, en los ’80, no se comieron nada y se tuvieron que separar porque nadie les hacía caso, y ahora se les ruega que vuelvan…

Carlos de Castro: Sí, pero en general se siguen sin comer nada (risas). Funcionan un año, hacen algo… pero bueno, incluso así está bien, que la gente tenga ganas que volver, está de punta madre y ojalá que en su renacer hicieran cosas de puta madre y funcionaran.

Alvar de Flack: Pero muchos de ellos, a diferencia vuestra, que es algo que yo personalmente valoro bastante, se dedican a vivir de las rentas y a tocar cosas antiguas, que es lo que la gente recuerda. Y no se dan cuenta que el shock visual de ver a gente con menos pelo y con más tripa y ese tipo de cosas tocando lo mismo, cuando los habías visto hace 20 años, pues es la leche, en lugar de intentar hacer algo nuevo.

Carlos de Castro: Sí, pero yo te puedo decir que a nosotros, la gente lo que quiere es que toquemos todo lo antiguo cuando estamos en directo, somos nosotros los que nos estamos poniendo cabezotas y haciendo una buena cantidad de temas del disco nuevo, porque sabemos que hay que tratar que la gente contacte con material nuevo.

Alvar de Flack: A mi me parece perfecto. Mira, el otro día en el concierto de Saxon, no sé si fuiste a verlos, tocaron prácticamente el último disco entero.

Carlos de Castro: Sí, igual que han hecho Iron Maiden en la última gira. Está bien porque el que no lo conoce de nada, se puede hacer una idea en el concierto si le ha gustado o no le ha gustado, y si le ha gustado se puede comprar el disco y ya conocerlo bien. Y luego al revés, el que ya se ha comprado el disco, en un cuando tocan los temas que conoces, lo disfrutas mucho más.

Shan Tee: Eso también se puede hacer cuando se hacen conciertos largos, y vosotros precisamente sois especialistas en tiraros 3 horas…

Carlos de Castro: 2 horas y media nos tiramos.

Shan Tee: Os he visto yo alguno un poco más largo.

Carlos de Castro: Pocos ¿eh? Casi nuestro límite está en 3 horas.

Shan Tee: Bueno, es igual, el caso es la mayoría de los grupos que salen, que tienen 20 años y que en teoría tienen más fuerza para todo, están una hora pelada.

Carlos de Castro: Ya, pero es que no tienen temas. Nosotros hacemos 2 horas y media y se nos quedan más de la mitad de los temas que conoce la gente en el tintero, sin poderlos tocar. Es que eso es la hostia.

Shan Tee: Sí, pero eso hay que mantenerlo.

Carlos de Castro: Por eso hacemos temas nuevos, por eso ahora la gente se queda con menos temas antiguos que les tocamos, porque tenemos que tocar los temas del último disco y promocionarlo, y conseguir que la gente conecte con él, al menos hasta donde se pueda.

Shan Tee: Por los conciertos que he visto que tenéis programados, a mi me parece notorio y raro, que afortunadamente os sigan saliendo cosas fuera. He visto que habéis ido a Sudamérica, habéis salido por ahí, cuando se supone que sin una gran campaña detrás, el gasto es difícil de asumir.

Carlos de Castro: Sí, lo que pasa es que, bueno, al final todo lo paga el público, siempre, con actuaciones, con discos o con lo que sea. Nosotros ahora hemos logrado vender este disco en muchos países de Sudamérica, y creo que va a salir incluso en Estados Unidos. ¿Esto por qué no ha pasado en todos los discos anteriores? Pues porque las Compañías de discos, que eran las que financiaban esto, querían vender el disco por mucho dinero, y era muy difícil que la gente pagara eso, aunque fuera Barón un grupo conocido era muy difícil que se pagara mucho dinero por editar un disco, a lo mejor, en Uruguay…

Shan Tee: Pero en Sudamérica Barón Rojo es muy grande.

Carlos de Castro: Sí, pero olvídate, no pagan nada. Y de autores viene poquísimo. Entonces, como esta vez nos lo hemos pagado nosotros, y nos lo hemos cocido y comido nosotros, es la primera vez que hemos podido decir: vale, como si lo vendemos por ahí fuera, aunque sea por dos años de utilización, prácticamente gratis, por 1.000 dólares en cada país, lo que sea. No sé ni por lo que se está vendiendo. Pero por lo menos lo estamos sacando, y estoy seguro que este año o el año que viene iremos a tocar los temas a América. A Estados Unidos, ya veremos, depende.

Shan Tee: Teníais algún concierto allí y al final lo tuvisteis que suspender, ¿no?

Carlos de Castro: Sí, lo que pasa es que no estaba claro el tema de cobro. Lo que sí estuvo claro es que nos mandaron los billetes, y no cogimos los aviones. Dijimos que o venía la plata o no íbamos. Palmaron, ¿eh? Incluso estuvo un año, porque eran unos billetes que tenían un año de vigencia, y cuando estaban próximos a expirar, faltaba un mes, el tío nos volvió a llamar para que fuéramos, aunque fuera para hacer un concierto, pero no mandaba la pasta.

Alvar de Flack: ¿De donde era exactamente, de qué zona?

Carlos de Castro: Pues mira, nos salieron tres conciertos, fue hace año y medio. Era para tocar en Washington, Nueva York y New Jersey. En la zona norte, no en el sur, ni en California ni en Florida, no. Era para tocar en la parte más importante de Estados Unidos. Que yo, particularmente, no he estado nunca y me hubiera gustado ir. Joder, la primera vez que voy, y para tocar. Que, por cierto, es muy complicado, además había otros problemas, ni pagaban derechos, seguros, permisos… teníamos que ir prácticamente de ilegales. De turistas, y nos daban allí hasta los instrumentos para tocar. Y bueno, si por lo menos hubieran cumplido el tema del dinero, pues hubiéramos ido. Pero es que ni eso. Ir ya de ilegal a Estados Unidos, para que encima no te paguen… es un poco crudo, qué quieres que te diga (risas). Yo prefiero, el día que vaya, ir por lo menos con algo medianamente controlado, que por lo menos, haré mucho o haré poco, pero que lo haga bien, y lo hago legal.

Alvar de Flack: Sobre el tema de ventas, casi da igual, pero…

Carlos de Castro: Tenemos buenas cifras en este disco. Estamos casi en la onda de que vamos a llegar como en todos los discos anteriores, a los 10.000 discos, todavía no lo hemos conseguido.

Shan Tee: Joder, pues 10.000 discos no los vende todo el mundo.

Carlos de Castro: Te puedo decir que la primera tirada de 5.000 está ya cubierta toda. Y ya veremos lo que logramos tirar de la segunda.

Alvar de Flack: Es que 10.000, tal y como está el panorama ahora mismo…

Carlos de Castro: Y no ha sido mucho tiempo, han sido 3 ó 4 meses.

Alvar de Flack: ¿Os afecta mucho el tema del pirateo a vosotros?

Carlos de Castro: Supongo que sí, pero yo creo que el que piratea, piratea siempre. Yo creo que al revés, la gente de esto le gusta comprar los discos. Lo que pasa es que somos pocos, joder, y por eso son pocos discos.

Alvar de Flack: Lo que pasa es que hay mucha oferta también, y el que más y el que menos tiene que hacer una selección.

Carlos de Castro: Si, también hay mucha oferta de grupos, de todo…

Alvar de Flack: Ahora mismo, vosotros vendéis los discos también en los conciertos…

Carlos de Castro: Sí, pero como máximo en un concierto puedes vender 10 ó 15 discos. Pero la verdad es que poquito a poquito… esos 15 discos, posiblemente, luego tienen un efecto promocional bastante mayor de lo que esas ventas significan.

Alvar de Flack: Una pregunta que me he hecho siempre: cuando se saca un nuevo disco ¿hay repercusión importante en la venta de discos anteriores? Entendiendo esto como una medición de lo que ha impactado el disco en la gente nueva, que se atreva a rebuscar en lo vuestro anterior.

Carlos de Castro: No. Posiblemente la gente nueva, que le interesa, ya lo tiene. Lo tiene por él o lo tiene por el Emule o lo tiene por su hermano. Luego pues sí, alguien lo compra, de hecho se van vendiendo cantidades pequeñas de los discos antiguos. Siempre hay ahí un goteo que no está mal. De todas maneras te voy a decir que no tengo cifras de ventas, pero del que sacó Sony en septiembre se debe de haber vendido un montón…

Shan Tee: Sí, pero eso lleva detrás una pedazo campaña promocional…

Carlos de Castro: Un campañón. Pero eso significa que la gente está. ¿Qué pasa, que si no se lo ponen por la televisión no se entera?

Shan Tee: Pues no lo sé, pero tú pones un botijo en la televisión y lo vendes. Da igual. Entonces, hemos llegado a ese punto en el que mucha gente no rebusca, sino que compra lo que le dicen en la tele que compren, se lo meten por los ojos.

Carlos de Castro: Con respecto a este disco, yo tengo mi propia teoría. Yo creo que es un disco que se ha vendido no por los temas que vienen, ni por las canciones, que ya es el décimo… yo qué sé qué número puede hacer de recopilaciones que hace Sony. Ni se sabe. Pero este tenía algo que no tenía ninguno: tenía un DVD. Que todo el mundo quería tener las televisiones. Tuvimos la suerte de hacer televisiones porque entonces se hacía televisión. Y la gente quería tenerlo. Y yo creo que ese ha sido el caramelo que ha hecho que la gente se coma eso.

Alvar de Flack: Es que ha habido mucha gente… hemos sido muchos los que hemos esperado muchos años para tener algo en vídeo.

Carlos de Castro: Es que yo me acuerdo que muchos de nosotros, cuando salíamos en la televisión en aquella época, no teníamos ni vídeo para grabarlo. Las primeras televisiones que hicimos de “Volumen Brutal” y “Larga Vida al Rock and Roll”, yo no tenía ni vídeo. Luego hay una cosa que la gente no se pone a pensar. Hoy en día, desde que salió el DVD, es mucho más difícil darle a la gente un material que le entretenga durante tanto tiempo, date cuenta que antes hacías 40 minutos de disco, ó 45. Hoy en día tienes que hacer 70, y es muy difícil tener una creatividad tan grande.

Shan Tee: Sí, pero también antes se grababa un disco al año, y ahora os habéis pasado 5 años entre disco y disco.

Carlos de Castro: Nos ha jodido. Entre que se vende menos, que hay menos expectación… que la gente antes parecía que estaba soñando con que sacaras un disco a la calle.

Alvar de Flack: No es lo mismo la expectación con lo que lo esperabas, ni el jugo que le sacabas al disco, que te comprabas el disco, mirabas la carpeta, las letras, ponías el disco mientras leías… y lo ponías una y otra vez, hasta que al final te aprendías el disco entero, y te aprendías el final de una canción con el principio de la siguiente.

Carlos de Castro: A mí me ha pasado, cuando yo estaba empezando y ni siquiera hacía discos, yo tenía dinero a lo mejor para comprarme un disco al mes, como mucho. Y es que comprabas un disco y lo desgastabas, te lo puedo asegurar. Hoy en día tienes un bombardeo de todo por todos lados, que es muy difícil ya que te interese. Además nosotros ya con los años que tenemos, a todo lo que sale moderno es muy difícil que contactes. Lo oyes por ahí, a lo mejor en un concierto coincides con un grupo u otro, lo escuchas, y a lo mejor hay algo que te interesa, pero ya es diferente. Si yo tuviera ahora 16 ó 17 años, sabría el interés que tiene la gente por la música, pero creo que es diferente. Antiguamente yo creo que lo teníamos todo, la gente que estaba mínimamente enrollada estaba loca por pillar un disco. Hoy en día a lo mejor los chavales, les gusta el Rock o les gusta la música disco y se van a la discotecas de Bacalao, yo qué sé. Los conciertos, sin embargo, están funcionando mejor que han funcionado nunca. Sobre todo a nivel de festivales, llevamos unos cuantos años que, joder, es la hostia, está todo el mundo queriendo hacer un súper-festival.

Alvar de Flack: Cuando estuvimos con Juan Márquez, estuvimos así charlando como estamos contigo, y repasamos toda su vida, y empezamos desde Kafrú, y salieron unos rollos escatológicos que, bueno, no vienen al caso, pero…

Carlos de Castro: ¿y por que los rollos escatológicos no vienen al caso?

Alvar de Flack: Pues porque siempre se sacan historias que a mi al menos no me interesan. Yo me acuerdo del grupo, aunque era muy jovencito.

Carlos de Castro: Ya tenías que ser joven, ¿eh?

Alvar de Flack: 12 años, yo es que fui muy precoz (risas). El caso es que yo sabía que existían, pero nunca he oído nada, jamás de los jamases.

Carlos de Castro: Es que nunca llegamos a grabar.

Alvar de Flack: Pero sí conozco gente que os escuchó en alguna ocasión, en algún sitio, y yo recuerdo que le preguntamos a Juan que por qué aquella historia se fue al carajo, porque era un rollo así un poco glam. Y él nos dio su versión de la historia. Y nos gustaría que tú nos dieses la tuya.

Carlos de Castro: Pues para eso me tendría que acordar (risas). Date cuenta que entonces éramos como unos muertos vivientes, la gente que estábamos en el Rock and Roll. No había conciertos, es que no existían. Yo creo que eso la gente no lo puede asumir. Nosotros, cuando lograbas funcionar medianamente, lograbas hacer el pase de atracción de las discotecas, que te dejaban tocar media hora y te daban 5.000 pts. Y llevabas todo el equipo. Eran unos equipos diferentes, y lo hacías todo: instalártelo, montártelo y tocabas media hora. Y era la única posibilidad que había de hacer algo. Y aún así, si de esas hacías una cada dos meses ya ibas bien. Era otro mundo totalmente diferente, era muy jodido. Entonces creo que a alguien se le ocurrió la idea de que podíamos hacer algo así como Kiss o como… era una mezcla de Kiss, T-Rex y la Electric Light Orchestra. Hacer algo así, que fuera muy vistoso, como una manera de venderlo mejor a los representantes, porque entonces no tenía nadie disco, no necesitabas tener una canción sonando en la radio.

Shan Tee: Sobre aquella época, te digo porque Juan nos lo comentó y me gustaría que tú nos dieras tu versión, para estar todo el mundo representado, os acusaban de cierto veto, de que en aquella época les pudierais vetar en festivales…

Carlos de Castro: ¿Veto? ¿a quién?

Shan Tee: Pues a Coz, en un principio.

Carlos de Castro: No era exactamente veto. Yo ni tengo capacidad ni quiero vetar a nadie. Lo que pasa es que, joder, cuando tú acabas muy mal con la gente, porque por desgracia las cosas acababan de una manera sangrienta, sobre todo con Juan Márquez acabaron muy muy muy mal… no quieres ver a esa persona. Y si puedes tocar en un sitio, dices “oye, que no quiero verlos”. Y ya está. Y a lo mejor, el promotor dice “pues entre él y tú, prefiero que vengas tú”. Que venga él otro día, yo no me meto con que la gente toque, pero era… Joder, es que el que no haya estado en algo tan visceral como es vivir en un grupo… Cuando se acaba tan mal como acabamos en el tema de Coz, con Juan Márquez yo no he querido volver ni a hablar con él, en mi vida. Nunca. Yo sufrí la hostia, y supongo que él también llevaría su parte. Pero él, de alguna manera, en aquella historia iba de bueno, y los que íbamos de malos éramos Armando y yo, y los que tuvimos hasta que pegarnos allí con los de la CBS, ahora Sony (risas) fuimos Armando y yo, y a los otros dos les quería mucho la Compañía, se besaban allí con todos, y nosotros éramos los bordes, los rockeros, los malencarados… de todo.

Shan Tee: Pues al final salió la cosa diferente, porque Barón Rojo llegó luego mucho más lejos de lo que llegó Coz.

Carlos de Castro: Ah, amigo. Fíjate si nosotros hubiéramos podido hacer algo como lo de Barón Rojo cuando estábamos en la CBS. Pero no quisieron. No quisieron ni ellos ni quiso Juan Márquez. Y el tiempo nos ha dado la razón a nosotros.

Shan Tee: Pero al principio de estar con Zafiro sí que parecía que había un cierto apoyo.

Carlos de Castro: Zafiro, con más o menos fuerza, cuando se entró siempre la historia fue hacer lo que nosotros hacíamos. Exactamente, nada más. Además, ni escucharon maquetas, nos dijeron “vale, lo que tengáis, podéis grabar”.

Edurocks: ¿Y a raíz de cuando se torció todo con Zafiro?

Carlos de Castro: Con Zafiro no se torció. Hombre, cuando llegó el momento de la renovación, nos salió la posibilidad de grabar con EMI, y ahí es cuando se jodió la cosa, porque Zafiro hizo uso de una cláusula que teníamos en el contrato, una cláusula que se llamaba “De Retracto y Tanteo”, y no nos dejó irnos a la EMI, tuvimos que firmar obligatoriamente con Zafiro, después además de gastarnos una pasta en un abogado, que no sirvió para nada (risas). El caso es que tuvimos que renovar con Zafiro. Y entonces un señor llamado José Luís Campuzano, más conocido como Sherpa, cuando no llevábamos ni un año desde que nos habíamos ido de Zafiro, dijo que él se iba del grupo.

Shan Tee: Lo dijo primero Hermes, ¿no?

Carlos de Castro: Lo dijo Hermes, pero realmente el que se había ido primero era él, y Hermes le siguió como había hecho toda la puta vida, siempre era el monaguillo de Sherpa. Siempre, en todo, dijo siempre todo lo que quería Sherpa que dijera Hermes. Que yo contra Hermes no tengo nada, que a mi me parece una gran persona, pero nunca tuvo la personalidad de tomar sus propias decisiones en Barón Rojo, y por eso pareció siempre que había como dos bloques.

Shan Tee: Sí, siempre se intuía que había dos bloques. Pero una cosa es que haya dos bloques, y otra que esos dos bloques estén en guerra. Porque eso dentro de un grupo tiene que ser insostenible.

Carlos de Castro: Bueno, nos llevábamos como nos llevábamos, porque siempre en los grupos hay sus más y sus menos, sobre todo porque hay mucho estrellismo en muchos músicos. Todos quieren ser la estrella y el líder del grupo, y eso tensiona mucho la relación entre los componentes.

Shan Tee: Pero las malas relaciones venían de antes de que se fueran del grupo.

Carlos de Castro: Sí, por eso, sobre todo. Luego ya, cuando eso está mal, pues ya las incompatibilidades van saliendo todas en fila india. Pero vamos, llevábamos 10 años ya con Barón, y Armando y yo había llegado un momento en que lo teníamos todo asumido. Decías “bueno, pues seguiremos”. Es el grupo de nuestra vida, el grupo que mejor ha funcionado, a todos los niveles, y cuando estábamos en esa tesitura, Sherpa y Hermes se fueron. Y ahí empezó otra guerra de la hostia.

Shan Tee: El lío con el nombre ¿no?

Carlos de Castro: Todos éramos muy buenos, pero ellos se iban y no querían que nosotros siguiéramos, querían que nos fuéramos también. Y les dijimos, “mira, tú puedes hacer lo que quieras, pero nosotros no nos vamos”.

Shan Tee: Y no llegasteis a juicio, pero poco faltó.

Carlos de Castro: Faltó muy poco. Y faltó muy poco no porque no quisiera Sherpa, ¿eh?, sino que falló algo con los notarios y la Compañía, que cuando tuvieron que ir a soltar el nombre, para que quedara en poder de los cuatro, y ya habría que llegar a un arreglo, o vendérselo unos a otros, si no, no se podía usar. Pues faltaba algún papel, había algún tipo de ilegalidad en lo de Zafiro, y no se pudo firmar la cesión en el notario.

Edurocks: La verdad es que es una pena, porque se ve, sobre todo a través de la gente, que hay como dos bandos, los partidarios vuestros y los partidarios de ellos, y es que hay veces que da pena ver cómo se llevan entre ellos. Es que se llevan a matar. Es una pena, porque estamos todos en el mismo barco.

Carlos de Castro: No, ahí hay una cosa que no tienes ninguna razón. Estos señores, Hermes y Sherpa, han estado 15 años sin querer saber nada del Rock. No te voy a decir de Barón. Del Rock. No han hecho nunca nada. Y cuando han decidido volver, querían que les metiéramos en el grupo. Y nosotros hemos dicho que no. Nosotros las hemos pasado muy putas. Los años ’90 no te puedes imaginar lo que fueron para poder seguir adelante con Barón. Y ahora que más o menos la cosa está funcionando ¿qué vamos a hacer, echar a la gente que está con nosotros para que entren ellos? Además, tampoco nos hemos cerrado. Oye, si algún día estos chicos que están con nosotros se van y estamos libres, OK, volveremos a refundar la banda.

Shan Tee: Hubo un intento, hace años.

Carlos de Castro: Por nosotros, sí. Cuando después de pasarlas muy putas, en el año ’94.

Shan Tee: Yo me acuerdo que al principio intentasteis refundar el grupo metiendo incluso a un cantante, a Maxi, que no estuvo mucho tiempo.

Carlos de Castro: Seis meses. No encajaba. Y estuvo durante año y medio Pepe Bao, y mucha gente.

Shan Tee: Pero hubo un momento en que os quedasteis como en un impass, y sí que hubo un intento de reunión, por vuestra parte.

Carlos de Castro: Sí, cuando ya deshicimos totalmente la banda, tal y como la teníamos, con Ramakán y con Pepe Bao, y con toda esta gente que estuvo entonces, habían pasado 5 años, y pensamos que quizás fuera el momento de llamar a esta gente y rehacer la banda. Y nosotros, con muy buena onda, les llamamos, y nos dijeron que ni hostias, que no querían. De hecho, Sherpa tenía, o estaba a punto de empezar, una historia que le ha estado funcionando durante estos años, hasta que le echaron, que se llamaban los Hobbies, que habrás oído hablar de ellos, que entre otras cosas tocaban el “Angelitos negros” de Machín. Algo muy rockero, ya ves.

Shan Tee: Y cosas de Los Brincos, pero también cosas de los Beatles.

Carlos de Castro: Sí, bueno, a mi los Beatles también me gustan. Pero bueno, que de alguna manera se desubicó totalmente de esto. Y de repente, cuando le ha fallado todo, porque es que él ha hecho desde discos eróticos con su mujer… porque eso es que la gente no lo sabe, pero ha estado haciendo de todo. Y cuando le ha fallado todo es cuando dice “¡huy, qué rockero soy!, quiero volver a hacer Barón Rojo”, Y claro, teníamos que estar nosotros ahí dispuestos a lo que él quisiera.

Shan Tee: Ahora la formación que tenéis se ve bastante estable. Ángel lleva ya un montón de tiempo con vosotros…

Carlos de Castro: Ángel lleva ya más tiempo que estuvo Sherpa. Lleva prácticamente 12 años.

Shan Tee: Nosotros cuando le conocimos y le hicimos la entrevista salimos encantados con él. Nos contó que entró un poco para salir del paso.

Carlos de Castro: Ángel siempre ha tenido un problema, y es que, por lógica, él siempre ha querido tocar con su hermano, ellos tuvieron su grupo Niágara, en el que hicieron lo posible y lo imposible para que les funcionara. Y les funcionó hasta donde funcionó, no más. Él hubiera querido buscar reflotar la cosa, pero no pudo ser. Y entonces, quitando eso, que hubiera sido su grupo ideal, donde mejor podía estar era con nosotros, que nos conocíamos de muchos años atrás.

Shan Tee: ¿Es cierto que eran pipas vuestros, al principio?

Carlos de Castro: Ángel sí, José no.

Shan Tee: ¿José Martos como batería está plenamente integrado? Porque estuvo una época, luego se fue…

Carlos de Castro: Sí, se fue y ha estado con otros grupos y tal… pero sí que está integrado.

Shan Tee: Además entre ellos se les ve muy bien, y es muy importante en un grupo que la base rítmica esté bien compenetrada, y ellos que se conocen desde hace tanto tiempo…

Carlos de Castro: De hecho, mira, hablando en plata, cuando se fue Martos coincidió una época en la que se empezaron a llevar mal entre él y Ángel. Estuvimos 6 años con Valeriano, y Ángel no soportaba como batería a Valeriano, y fue Ángel el que quiso que volviera de nuevo José Martos, que era el batería con el que él se entendía de puta madre.

Shan Tee: Ha habido también un poco de polémica con la salida de Vale del grupo.

Carlos de Castro: Sí, Vale tenía muchos problemas. No exactamente como tocaba, porque tocaba muy bien… Es que los grupos son muy difíciles, la gente no se da cuenta de lo que es un grupo que tenga una mínima conexión entre los miembros de la banda, es lo más difícil del mundo. Si un matrimonio, que son dos personas, en muchos casos acaban mal, fíjate donde tienen que convivir cuatro o cinco, y cada uno con sus problemas de estrellato, de intereses que no siempre son exactamente coincidentes, lo que cuesta mantener un grupo a flote, sobre todo si las cosas encima no van bien.

Shan Tee: ¿Y ahora vosotros cuatro estáis en un punto bueno?

Carlos de Castro: En principio sí. Nunca se puede decir esto lo que va a durar, pero…

Shan Tee: Ángel nos ha sorprendido mucho en el último disco la canción que canta, que a mi me parece de lo mejorcito del disco, suena a AC/DC por los cuatro costados y que ha sido toda una sorpresa.

Carlos de Castro: Nosotros siempre hemos estado abiertos, si él lo hubiera querido hacer antes lo hubiera podido hacer antes, de hecho él siempre ha traído sus temas y los he cantado yo. Ahora ha traído este y ha gustado mucho así como está.

Edurocks: El sonido de guitarras que habéis tenido siempre ha sido muy peculiar ¿habéis tenido alguna afinación especial o algo?

Carlos de Castro: No, sólo usamos alguna afinación especial cuando Armando toca con slide. Y mira que hemos cambiado de guitarras, hemos cambiado de amplificadores, y al final siempre suena más o menos lo mismo.

Edurocks: Es que siempre que se oyen esas guitarras, se sabe que sois vosotros.

Carlos de Castro: Sí ¿Sabes por qué es eso? Es lo más sencillo del mundo. Es porque somos el único grupo que no usa ningún tipo de efecto, sólo la guitarra y el amplificador, igual que hacen AC/DC. Con más o menos saturación, que para eso tienes un botón de volumen y otro de ganancia en el amplificador, y luego las manos de cada uno, claro, que eso también influye en el sonido. Yo lo que veo, porque nosotros coincidimos con muchos grupos, es que la gente se complica con el sonido de guitarra un montón. Queda muy artificial y, además, utilizan sonidos que no salen en las grabaciones, que es lo peor. Por que un sonido puede ser más o menos bueno, pero… tú fíjate que casi todos los guitarras que tú puedas pensar de fama, hasta que han logrado tener su sonido han pasado un montón de años hasta que lo consiguen. Con un aparato, con otro, con uno que le hace un efecto especial… y cuando lo consiguen, se quedan ahí, por lo general.

Shan Tee: ¿Estáis muy al día de lo que hacen otros grupos?

Carlos de Castro: No, no mucho. Estoy más al día, por ejemplo, de lo último que ha hecho Michael Schenker. De la gente que me gusta, como Judas o gente así. Ya te digo, a estas alturas querer estar al día de lo que pasa… Además, ahora que salen al día 200.000 grupos distintos…

Edurocks: ¿Cómo visteis al Schenker cuando tocó en Barcelona con vosotros?

Carlos de Castro: Fantástico. Un poco borracho (risas) pero muy bien. Para mi sigue siendo uno de los número 1. Salió a tocar con nosotros “Assault Attack” y fue una sorpresa de la hostia. Además fue una suerte que teníamos ese tema (risas). Si no, hubiéramos tenido que tocar un blues improvisado o algo.

Shan Tee: ¿No estaba ensayado con él?

Carlos de Castro: No, qué va. ¿Cómo va a estar ensayado si además tocó con mi Les Paul? Que es lo que yo pensé que jamás iba a hacer él, porque él me había dicho “no, no, yo sólo uso Flying V”… pero no llevábamos una Flying V, y el tío se colgó mi Les Paul y de puta madre.

Shan Tee: Ese tema, “Assault Attack”, lo sacasteis en el “Perversiones”, que fue una buena sorpresa.

Carlos de Castro: A mi me gusta mucho ese disco, y sin embargo…

Shan Tee: Es como todo, hay algunas canciones que me gustan más, otras que me gustan menos…

Carlos de Castro: A mi me parece que está muy bien.

Shan Tee: Hablasteis en aquel momento de sacar una segunda parte.

Carlos de Castro: Sí, pero está en el aire. También es que cuando te planteas una posibilidad así depende de cómo la gente lo recibe. Y la verdad es que no ha calado lo más mínimo. Por lo que sea: porque es en inglés, porque no son temas nuestros… A mi es un disco que me gusta muchísimo como quedó, y sin embargo la gente…

Shan Tee: A mí, en ese disco, cuanto más desconocida es la canción, más me gusta. Por ejemplo, la que menos me gusta es la de “Neon Knights”, porque la oigo, me acuerdo de Mariano García y me pongo malo (risas)

Carlos de Castro: (risas) Pero cuando la oyes te tienes que acordar de Ronnie James Dio (risas). Además es el tema que más me costó cantar de todos, es el tema que tiene una tesitura horrible, y creo que me quedó aceptable, como mínimo. Fue duro, pero lo hice. Por lo menos lo puedo contar entre mis hitos, creo que no todo el mundo hubiera podido hacerlo.

Shan Tee: Algo que yo creo que siempre ha sido el Talón de Aquiles de Barón Rojo, son los discos y, sobre todo, los vídeos en directo. Es decir, “Barón en Aqualung” me parece que no está a la altura del nombre de Barón Rojo. Es mi opinión personal.

Carlos de Castro: La mía también, a mi tampoco me gusta nada. Es que pasa todo. Tú entras en una Compañía y un tío te dice: “Este es el que hace el vídeo”. Y tú no puedes hacer nada, cuando encima no habías hecho un vídeo nunca.

Shan Tee: ¿Qué pasó con el de “Barón al Rojo Vivo”?

Carlos de Castro: Lo destruyeron. No llegó a salir nunca.

Shan Tee: Salieron un par de temas en el DVD de la Transición…

Carlos de Castro: Lo poquito que había. No había más. Lo borraron en la Compañía.

Shan Tee: Eso lo tenía Arteseros, ¿no?

Carlos de Castro: Sí, pero no era de Arteseros la Compañía. Era una Compañía de las primeras que salieron de vídeo, y hubo un cabreo muy gordo entre Zafiro y la Compañía, porque ellos, al final, después de haberlo hecho todo, querían que Zafiro comprara todo el material, y Zafiro les dijo “no, esto lo editáis vosotros”. Y se cabrearon tanto que ni lo editaron, lo borraron.

Shan Tee: ¿Tú sabes el valor que tendría eso ahora en la calle?

Carlos de Castro: Ya lo sé. Ojalá lo hubiera sabido yo en aquellos años. Lo hubiera comprado yo. Qué putada, tío. Lo destruyeron. Pero por lo menos quedaron los discos.

Shan Tee: ¿Y estás satisfecho con el “Barón al Rojo Vivo? ¿Plenamente satisfecho?

Carlos de Castro: Hombre, es la única vez que hemos tenido un productor internacional.

Shan Tee: Sí, Chris Tsangarides, pero mi opinión personal es que, hasta entonces, y yo me había comprado todos los discos anteriores según salían, es que hasta ese disco todo era perfecto, y con ese disco ya no todo era perfecto. Es decir, a mi ese disco no me terminó de llenar nunca.

Carlos de Castro: Hombre, el directo es diferente. Y en aquella época, los medios que había… Date cuenta que nosotros sólo ha habido una época en que hemos usado una Compañía de sonido extranjera, de las que lo llevaban todo organizado, que era cuando hicimos la gira de “Volumen Brutal”, que vino de Inglaterra una Compañía de sonido y nos hizo los bolos. Vino con nosotros y se fue con Boomtown Rats. En serio, eh? La misma.

Monraymon: ¿La primera parte de la gira cuando tocasteis en el Pabellón o la segunda, antes de Navidad?

Carlos de Castro: La primera. Cuando presentábamos “Volumen Brutal”

Shan Tee: Con Tank, ¿no?

Carlos de Castro: No, eso fue la de antes de Navidad.

Alvar de Flack: La de Stray.

Carlos de Castro: Sí, la de Stray. Esa fue, que veníamos con Mel Collins.

Shan Tee: Pero luego habéis hecho conciertos muy grandes, yo me acuerdo de uno en concreto presentando “En un lugar de la Marcha” en el Rockódromo, que aquello tenía unas condiciones más que dignas.

Carlos de Castro: Ya, pero ahí no se grabó. Se grabó cuando se grabó. Y las cosas salieron como salieron. Uno siempre quiere que salga todo lo mejor posible, pero salen las cosas como salen. Ese disco, de todas formas, a la gente le ha gustado mucho.

Shan Tee: Que sí, que sí, pero a lo mejor es que la expectación que había era tan grande que es imposible llegar al 100%, pero a mi no me parece que… En concreto al que yo más le echo la culpa fue a Chris Tsangarides, con toda la fama que tenía.

Carlos de Castro: Yo creo que lo hizo todo lo bien que podía. Además, él quería llevárselo a mezclar a Inglaterra y al final se avino a hacerlo aquí, porque la Compañía, que era la de España, decía que no había dinero, y dijeron que había que mezclarlo en España, y el tío accedió.

Shan Tee: ¿Es cierto o fue un poco de marketing aquello de que lo ibais a grabar en el Budokan de Tokio?

Carlos de Castro: No, no era marketing, había intención, pero no se pudo. Es que una cosa es el querer e intentarlo y otra cosa es el no poder. Vamos a ver: nosotros, los grupos, no tenemos dinero nunca. Entonces todo eso lo tiene que financiar una Compañía. Cuando ya tú lo has movido todo y has presentado un presupuesto, lo presentas a la Compañía y te dicen que te tires de la moto, que eso no lo financian ellos, la cosa ya está muerta. O consigues la financiación por otro lado. Son meras empresas.

Shan Tee: Como lo de las giras aquellas que ibais a hacer. Que ibais a salir de gira con Whitesnake…

Carlos de Castro: Efectivamente. De hecho, para poder girar por ahí cuando estás empezando y vas de supporting, tiene que haber un dinero. Porque lo que te pagan por ser supporting es poquísimo. Tiene que haber una Compañía que pague todos tus gastos en Inglaterra, pague lo que cuesta ir en esa gira, que eso también se vende, y todos los gastos, de todo tipo: estancias, viajes… Allí conseguimos que editara el “Larga Vida…” y “Volumen Brutal” una Compañía que se llamaba Kamaflage, que era de DGM, que era la Compañía que había estado editando a Elton John… y compraron el disco y financiaron la gira. Pero cuando se acabó eso no querían financiar más. Y Zafiro otra vez dijo que ellos no tenían dinero (risas). Pues hala, nos volvemos a España, que hace más calor (risas).

Monraymon: ¿No fue un error ir con Hawkwind?

Carlos de Castro: Era el único grupo. Es que las giras valen dinero. Entonces, una gira con Whitesnake valía un dinero y una gira con Hawkwind valía otro dinero.

Monraymon: Pero a lo menor no era un público al que podíais llegar.

Carlos de Castro: Sí, llegamos bastante bien en muchos sitios. Joder, si eres telonero, pues como los teloneros que vienen aquí con Whitesnake. Tío, eres telonero. Vas intentándolo, y dándote a conocer haciendo muchas actuaciones, y el rollo empieza a funcionar cuando haces 4 ó 5 giras y luego sacas un disco, y funciona. Y luego ya puedes hacer tu primera gira de cabeza de cartel. Allí funcionan las cosas con esa dinámica. Pero si en la primera te dicen “oye, volveros que no hay más dinero”…

Monraymon: Además yo he visto un montón de conciertos en Inglaterra, y normalmente la mayoría de la gente pasa de los teloneros.

Carlos de Castro: Pues nosotros no tuvimos una mala acogida. Además hubo muy buena conexión con Hawkwind, yo no sé si era porque llevábamos también un técnico inglés que gastaba mucha coca y les invitaba, o por lo que fuera, pero se llevaban de la hostia. Y además había cosas curiosas. Sé que no te lo vas a creer, pero Hawkwind sabes que hacían una música muy sinfónica, muy sicodélica, y salíamos nosotros con lo que hacíamos y los técnicos nos ponían al triple de volumen que a Hawkwind. Íbamos de teloneros y nos hacían el sonido mejor que a ellos. Y por todo Inglaterra, joder. ¿Y qué? No pasó nada. Pues bueno, nosotros conseguimos lo que se podía conseguir, y además fue muy bueno y muchísima gente nos vio, date cuenta que eran teatros y por cada día te veían 1.000 ó 1.500 personas. E hicimos 30 fechas. A ver quién ha hecho eso. Ahora, si eso se hubiera podido continuar, hubiera sido la hostia.

Alvar de Flack: Aquel fue un momento en el que estabais ahí para pegar el brinco…

Carlos de Castro: Mira, el brinco se hubiera podido dar si cuando íbamos a firmar con EMI, en el año ’85, se hubiera conseguido. Pero no pudo ser, nos lo cortaron.

Alvar de Flack: ¿Quién os lo cortó?

Carlos de Castro: Zafiro, haciendo uso de la cláusula de “Retracto y Tanteo” que venía en el contrato. Visto ahora con años de distancia, a lo mejor deberíamos haber tirado por la calle de en medio y haber firmado, y que nos hubieran metido en los Tribunales, y a saber qué hubiera pasado. Vete a saber.

Alvar de Flack: Aquel fue un momento clave de la carrera de Barón Rojo.

Carlos de Castro: Ahí empezamos a morir.

Monraymon: De todas formas, como va la Justicia aquí, si os hubieseis metido en los Tribunales, a lo mejor os hubieran parado todo.

Carlos de Castro: Bueno, pero en los Tribunales, si te sale una sentencia mala siempre puedes apelar…

Monraymon: No, si yo lo digo por el tiempo que hubiera pasado, y que mientras tanto a lo mejor no os hubieran dejado tocar.

Carlos de Castro: A lo mejor, es que claro, nunca se sabe.

Alvar de Flack: Coincidió, ahora con la perspectiva del tiempo, un poco con el declive popular del Heavy en España. ¿A raíz de esa historia empezó la cosa a torcerse también desde el punto de vista personal? Por que los discos posteriores tampoco fueron ya iguales.

Carlos de Castro: Ya, ya. El “No va más” y el “Obstinato”, yo no sé qué hubiera pasado con ellos.

Alvar de Flack: Hombre, pues mira, el “Obstinato”, en contra de lo que dice todo el mundo, a mi me gusta. A ver, el “No va más” ya no tanto.

Carlos de Castro: Pues yo también conozco gente que dice que es el que más le gusta, eso no tiene nada que ver.

Alvar de Flack: A mi el “No va más” es un disco muy, muy, muy… ponle el adjetivo que quieras.

Carlos de Castro: Extraño. Pero las canciones no son malas. A lo mejor no te gusta por el sonido.

Alvar de Flack: No, a mi el sonido sí me gusta. Pero no sé… Además, recuerdo una actuación en televisión en la que se veía la cosa más fría que la puñeta.

Carlos de Castro: La única actuación que hicimos en televisión fue aquella en la que nos presentó la Bibi Andersen y el Carlos Herrera.

Edurocks: Una fue en un escenario enorme, que creo que tocabais “Travesía urbana”.

Alvar de Flack: Sí, esa, que estaba Armando pegando saltos y estaba Sherpa a un lado.

Edurocks: Y luego hicisteis otra en la que tocabais “Trampa y cartón”, creo recordar.

Carlos de Castro: Sí, esa, esa.

Alvar de Flack: En aquellas, yo vi como te digo, a Armando como siempre pero…

Carlos de Castro: Es que Sherpa estaba como estaba. Por eso vino lo que vino luego (risas)

Alvar de Flack: Pues se notaba más de la cuenta. Y eso políticamente es un error.

Carlos de Castro: Pero eso ya es problema de él.

Alvar de Flack: Bueno, era problema de todo el grupo.

Carlos de Castro: Es que las actitudes personales dentro de un grupo afectan, y yo ya te he dicho al principio de la entrevista que Armando y yo en esa época ya teníamos asumido cómo era la banda: Esto es así y no lo cambia ni Dios. Lo que tenemos es que seguir funcionando así. Y cual no fue nuestra sorpresa cuando Sherpa dijo “adiós muy buenas”.

Alvar de Flack: A partir de ese disco, que vendería lo que fuera, y que ocurrió lo que ocurrió, el “Obstinato”, por ejemplo, como te he preguntado al principio, sí que suena también muy directo. ¿También le grabasteis de la misma manera?

Carlos de Castro: Igual. Y en el mismo estudio, además.

Alvar de Flack: Luego a partir de ahí, la gira aquella de Gigantes… y Cabezudos. ¿Qué tal aquello?

Carlos de Castro: Yo casi ni me acuerdo.

Alvar de Flack: Yo sí me acuerdo, la que hicisteis con Obús.

Carlos de Castro: De todas formas, en aquello estábamos presentando otro disco llamado “Desafío”, y a mi ese disco me gustaba.

Alvar de Flack: La etapa entre medias me la he saltado a propósito, porque fue el fin de una época y el inicio de la siguiente.

Carlos de Castro: Pero el disco ese primero de la segunda época a mi me gusta mucho. Y estaba grabado en un estudio muy inferior a los que grabábamos en la primera época. Y sin embargo, salió bien.

Alvar de Flack: Pero ese disco… Una vez que termináis el “Obstinato” y empezáis con el siguiente, pasaron 2 ó 3 años, creo recordar.

Carlos de Castro: Dos años escasos. Date cuenta que Sherpa se fue en el ’90 y “Desafío” es del ’92. Entre rehacer la banda y preparar un disco y grabarlo, dos años es muy poco. Hicimos lo que pudimos.

Edurocks: ¿No teníais nada compuesto? ¿Lo compusisteis todo en ese año?

Carlos de Castro: Sí, para ese disco. Nosotros siempre componemos cuando hay que grabar.

Shan Tee: ¿Y ahora qué planes de futuro tenéis? Supongo que la idea de tocar y tocar.

Carlos de Castro: Sí, tocar y presentarlo. Durante los próximos 3 años, hasta que hagamos otro disco.

Shan Tee: Vamos, que no tenéis ninguna prisa para sacar otro disco.

Carlos de Castro: Nada de nada. Bueno, tenemos unos proyectos, la verdad es que si te los cuento a lo mejor lo gafo (risas). A lo mejor aún hay otro disco, que no te voy a decir cómo ni de qué manera, pero va a ser una cosa muy especial. A lo mejor os lleváis una sorpresa. O a lo mejor hacemos una cagada horrible y mejor para olvidar (risas), pero eso, como nunca se sabe… Va a ser una cosa nueva, con temas antiguos.

(Días después se publicó la noticia de la próxima grabación de un nuevo disco en directo en Bilbao para conmemorar su 25 aniversario)

Alvar de Flack: La banda está estable así, ¿no? Te lo digo porque a mi, personalmente, me gusta bastante Joey Martos como batería. Me gustó en su momento y me gusta mucho su forma de tocar, es mucho más sencilla, es mucho más rítmico que otros baterías que habéis tenido. Es un tío que no se complica mucho la vida pero que mete el golpe donde lo tiene que meter.

Carlos de Castro: Y se toca fácil con él. Y toca con muchísima fuerza. De todos los baterías con los que he tocado en mi vida, es el que más fuerza tiene. Si te metes en un pub o en una sala pequeña con él, estás perdido, porque es imposible tocar. Toca tan fuerte con la batería que es imposible sacar sonido en sitios pequeños. Parece que no, pero es un problema. De todas maneras, hay una gira que hicimos nosotros hace dos años, que es la primera vez que hemos llevado un grupo americano de telonero, un grupo muy famoso llamado Quiet Riot, hicieron 3 ó 4 actuaciones con nosotros de teloneros.

Alvar de Flack: Con el Kevin DuBrow y compañía…

Carlos de Castro: Con todos.

Shan Tee: Frankie Banalli, Carlos Cavazo y Rudy Sarzo…

Carlos de Castro: No, no, Carlos Cavazo y Rudy Sarzo no estaban. Estaban el batería y el cantante.

Shan Tee: Frankie Banalli habla español muy bien, además. Yo les vi aquí en Madrid y era más simpático que la leche.

Carlos de Castro: Sí, sí. Y el cantante de “Cum’on Feel The Noize”… Eso muchísima gente no lo sabe, como no fue por aquí…

Shan Tee: Nosotros, como ya sabes, somos una página web, y queremos preguntarte por este medio. Vosotros tenéis una página web, como casi todos los grupos. ¿Estáis al tanto de lo que ahí se pone? ¿Tenéis el control o lo tenéis delegado?

Carlos de Castro: Lo tenemos delegado a un chaval que nos lo hace desde hace muchos años. Primero lo tuvimos con otra persona que se ha portado fatal, un chaval de Barcelona que se llamaba Acosta de apellido…

Shan Tee: Federico.

Carlos de Castro: Sí. Federico Acosta. Y que ahora está merodeando siempre por la página web y soltando mierda por todos lados de nosotros, y que un día se va a encontrar con lo que no quiere, porque es muy mala persona. Él tiene derecho a haberse enfadado con nosotros, y a no querer saber nada más de nosotros, como yo me he enfadado con Juan Márquez o me he enfadado con el Sherpa, pero yo no voy a ir soltando mierda, ni me voy a ir a meter en su página a soltar mierda y a decir imbecilidades. Yo le digo a la gente “oye, yo no quiero tocar contigo y no quiero ir a cenar contigo, pero te dejo vivir, haz lo que quieras”. Yo no me meto con la gente. Sin embargo este tío no hace más que tocar las pelotas. Entonces, yo sólo espero que no se atreva a ir a un concierto nuestro porque puede salir muy mal parado. Porque ya las cosas han llegado a lo personal. Ahí, cuando entras en lo personal, chungo.

Shan Tee: De hecho, hay muy mal ambiente entre ciertos foros de Internet. Que quizás es una parte pequeña, o no tan pequeña, de la gente que va a los conciertos o que compra los discos, pero sí es muy representativa porque pone mucho interés, para lo bueno o para lo malo, y hay muchos enfrentamientos entre grupos. Joder, que yo me acuerdo de que en la época de “Volumen Brutal”, que yo tenía 16 años, el enemigo o, mejor dicho, en el otro lado de la raya estaban Mecano o estaban los Hombre G. , pero en la vida se me ocurre…

Carlos de Castro: Sí, pero Sherpa era especialista. Odiaba con toda su alma a los Obús. Y al Fortu ya era una cosa… A lo mejor ahora se dan besos, pero entonces era un odio visceral. O sea, que ya viene de lejos.

Shan Tee: Sí, pero eso puede ser a nivel de músicos, que siempre ha habido sus enfrentamientos, sus rencillas o lo que sea, aunque luego muchos músicos cambiaban de grupos como los cromos, pero siempre había enfrentamientos. Pero la gente iba a un concierto de Ñu, luego a uno de Barón Rojo, luego a uno de Obús y luego a uno de Asfalto.

Carlos de Castro: Es que cada uno hace su música, pero tú piensa que esto es un pastel, dentro de lo grande o pequeño que sea, del que todos queremos llevarnos la mejor parte. Y ahí vienen las guerras.

Shan Tee: Bueno, pues muchas gracias por todo el tiempo que nos has dedicado.

Carlos de Castro: De todas formas, cuando la publiquéis, sed comprensivos, porque todo lo que os he dicho, desde mi punto de vista, he sido sincero. Cada cual tendrá su verdad.

Shan Tee: Claro, ya lo sé. Por eso precisamente cuando te he preguntado ciertas cosas, lo primero que te he dicho es que tal persona me ha dicho esta cosa, tal persona me ha dicho esta otra. Y como se refiere a vosotros, qué menos que querer oír tu versión.

Carlos de Castro: Sí, pero nadie se refiere a hechos concretos. Dicen “es que Fulanito en tal momento fue un cabrón…”

Shan Tee: Bueno, por ejemplo Juan Márquez nos dijo que vosotros, por contrato, no le dejabais actuar en el mismo festival, con Sherpa poco más o menos lo mismo.

Carlos de Castro: Nosotros no tenemos ningún contrato, lo que pasa es que nosotros tenemos derecho… porque es que con el Sherpa la cosa ya ha llegado a un terreno en que parece que lo único que quiere es que, cuando vayamos a un sitio, tocar con nosotros. Y a nosotros nos da mucho miedo eso. Por problemas legales, que a lo mejor él no lo sabe, pero nosotros sí. Tenemos mejor asesoría jurídica, y tiene un cierto peligro para la estabilidad del nombre con nosotros, el hecho de tocar con él. Y no queremos hacerlo. Y entonces ¿qué es lo mejor? Pues no coincidir. De todas maneras, eso es una tontería porque tenemos 3 ó 4 festivales este año donde coincidimos. Entonces, lo que haremos es llegar a la hora en que, si puede ser, no coincidamos. Y ya está. Por mi que todo el mundo haga discos de puta madre, que los grabe, que los venda.

Monraymon: Pero a mi me parece muy triste que se llegue a un punto en el que haya que sacar comunicados e historias.

Carlos de Castro: ¿Qué comunicados? ¿lo dices por lo de nuestra página web? Nosotros hicimos el nuestro con nuestras razones, y que alguien diga que algo de lo que decimos ahí es mentira. Es que nos pasa de todo. Somos humanos, tío. Mira en una empresa, anda que no hay gente que se lleva mal y acaban a hostias. Somos humanos todos, joder. A veces las personas son compatibles, o se hacen incompatibles.

Alvar de Flack: Lo que pasa es que hay mucha gente que apaga el fuego con gasolina. Mucha gente.

Carlos de Castro: Sí, pero siempre son de fuera. Porque con perdón de vosotros, los periodistas cuando hay broncas de esas, son los que echan la leña al fuego, porque eso es lo que da titulares y lo que se vende.

Alvar de Flack: Por eso yo prefería no hablar de este tema, porque hay algunos que pululan por Internet que parece que están pagados. Que seguramente no lo están, pero estoy seguro que hay alguien que se lucra con eso. Estoy segurísimo. Gente que pone un anuncio en algún sitio porque va la gente a leer la última mierda que ha escrito no sé quien, que se ha metido con no sé cuantos en no sé qué foro. Nosotros en nuestra página normalmente esto solemos cortarlo de raíz. Es decir: No. A tomar por culo. Si te quieres pegar con alguien, te vas a su casa y te pegas con él, porque al final estamos haciendo el Tomate, pero en versión heavy, y eso no puede ser.

Carlos de Castro: Mira, nosotros, al cabo de los años, nuestro único medio real de expresión son los discos, nuestra música, que es donde únicamente la gente puede decir si lo hacemos bien o lo hacemos mal, les gusta o no les gusta. Porque yo puedo querer tocar con el Sherpa o no, joder, y si no me sale de los huevos por qué voy a tener que tocar con el Sherpa. Porque la gente añora, “joder, porque yo cuando tenía 15 años les vi a los Barón antiguos y me gustaría volverlos a ver”. Joder, bueno, vale, ¿y qué? A lo mejor, si él no se hubiera ido de la banda, a lo mejor seguiríamos estando juntos, no habría que desearlo tanto, pero él cogió y durante 15 años ha estado fuera. Y ahora quiere que le digamos: “venga, pasa, que estábamos jodidos, no sé cómo te hemos podido esperar tanto, estábamos deseando que volvieras”. 15 años, ¿eh? Que se dice pronto. Ponte a pensar lo que son 15 años.

Monraymon: Además hoy hay un montón de grupos a los que le pasa lo mismo. Desde Purple con Blackmore…

Carlos de Castro: Blackmore ya nunca volverá a tocar con Purple. Y a mi también me gustaba más Deep Purple con Richie Blackmore, pero no se me ocurriría decirle… Yo he tocado con los Purple, y les he saludado, y no se me ha ocurrido decirles “¡joder, y porqué no viene Richie con vosotros! ¡joder, vaya putada, para un día que toco!” (risas)

Shan Tee: Yo he visto a Deep Purple con 3 guitarristas diferentes, y de los 3 el que menos me gustó fue cuando vino con Richie Blackmore, en el Campo del Rayo. Le he visto con Satriani y con Steve Morse.

Carlos de Castro: Yo también les vi con Satriani, ahí en el Pabellón.

Shan Tee: Pedazo de concierto. Pero con Richie Blackmore en el Campo del Rayo… se puede ser muy bueno, porque Blackmore es muy bueno, pero si estás con desgana, pasando de todo y te la suda lo que estás haciendo, pues al final…

Carlos de Castro: Pero pasa una cosa. Aún con desgana, Richie Blackmore tenía un sonido que encaja con Deep Purple.

Shan Tee: Sí, ¿pero a que tú en un concierto, cuando llegan los bises no dices “yo paso, no salgo a tocar “Resistiré”, que no me mola, la tocáis vosotros”?

Carlos de Castro: Richie es así. Tú ves último DVD que grabó Richie Blackmore, según sale le tira agua al cámara. Es un tío así.

Shan Tee: “Come Hell Or High Water”, se llama el DVD.

Carlos de Castro: Sí, que es muy bueno.

Edurocks: Y ellos dicen que es lo peor que han hecho.

Shan Tee: Sacaron un comunicado en su web pidiéndole a la gente que no lo comprara.

Carlos de Castro: Bueno, pues fíjate que nosotros no excluimos la posibilidad de volver a tocar con él. Nosotros, si un día se van Ángel Arias y José Martos, no vamos ya a buscar a gente nueva. Entonces, si estos quieren, reharemos la banda. Pero es que mira, ideológicamente, imagínate que nosotros ahora, cómo nos iban a poner estos diciendo “¡joder, que viene el Sherpa y nos han puesto en la puta calle!, porque ha venido, y después de estar 15 años sin hacer nada…”

Shan Tee: De todas maneras, Carlos, yo te digo una cosa y es mi opinión personal. Yo os he visto en la primera época, bastantes veces. Y desde el primer momento en el que se habló de esta reunión yo dije que no quería reunión. Porque vosotros sois los mismos, pero no sois los mismos. Igual que yo hace 20 años corría que me las pelaba y ahora me muero. Entonces ¿voy a ver lo que veía en los ’80? No.

Carlos de Castro: Además, yo te puedo decir, sinceramente, que la banda suena ahora muchísimo mejor de lo que sonábamos con Sherpa. Eso te lo juro. Y si no, oye los discos y vete al directo. Además estamos con músicos que son de nuestra época, de nuestra edad, que uno de ellos fue hasta roadie nuestro. Y qué le voy a hacer ¿le voy a dar una patada? “es que Sherpa después de haber tocado el “Angelitos Negros” quiere tocar con nosotros, y no le vamos a decir que no.”

Shan Tee: Bueno, pues creo que ya te hemos dado la coña bastante tiempo, gracias por todo.

Viernes 20 de abril de 2007