Dos años después de su debut (“The Beginning” – 2013), los riojanos Black Desert nos presentan su segundo trabajo. En este tiempo, la banda se asentado como tal, con la incorporación de Claudio Navo (guitarra), Gabriel Valcazar (bajo), Pablo Binda (batería) y Luisma Hernandez (teclados), quienes se unen al proyecto liderado por Isabel Bermejo (voz) y Ángel Agüera (guitarra).
La mezcla de metal sinfónico con inequívocas influencias de música étnica árabe es la seña de identidad de Black Desert, lo que les da personalidad. El bloque instrumental, contundente y vital, es el soporte perfecto para el lucimiento de Isabel Bermejo, que hace gala de una gran voz, potente y bien modulada.
La producción de Sander Gommans, guitarrista de los extintos After Forever, lleva a Black Desert a su terreno, dotándoles de un sonido similar al desaparecido grupo holandés, con un sonido limpio en el que todos los instrumentos suenan en su sitio y bien compactados.
Las influencias de la música árabe, sin ser dominantes, aparecen regularmente. Eso no es óbice para conseguir un disco en el que el metal, en muchas de sus variantes, sea el denominador común. Los temas están muy bien trabajados, con abundantes cambios de ritmo y la inclusión constante de pinceladas que los dotan de mayor riqueza, siempre sobre una instrumentación compacta, en el que la base rítmica y ambas guitarras forman un bloque sólido y competente, con la inclusión de un colchón de teclados que le da un plus de elegancia.
La voz de Isabel Bermejo es todo un descubrimiento. Potente y con timbre agradable, acomete todas sus líneas de voz con soltura, siendo uno de los mejores activos del grupo, en especial en los temas más atractivos del disco como “Red Hour” y “64 Bones” con la participación de Steffi, cantante de [In Mute], quien incluye unas voces guturales que contrastan con la limpia voz de Isabel.
Mención aparte merece “Dreams Of Glycerine Part. II”, un excelente tema, con un tempo más lento, que despliega mucho sentimiento, con un estremecedor piano de Luisma Hernández y en el que Isabel Bermejo se luce con una interpretación fabulosa.
“The Road is Open” supone un salto cualitativo importante en la carrera de Black Desert. Un disco interesante que muestra a una banda madura a la que habrá que seguir en el futuro.
Santi Fernández «Shan Tee»
