No hace mucho comentamos en la web el tercer disco de Electric Fence, de nombre “Motorkiller”. Un trabajo esperado desde hace mucho tiempo, sobre todo por los mecenas que acudieron a su crowdfunding, hacía ya 3 años y que por varios motivos (fundamentalmente el cambio de cantante), ha visto la luz con bastante retraso.
Tras la edición del disco, había llegado el momento de su presentación en directo. La cita era en la sala Boite Live, un céntrico garito en el que nos dimos cita para disfrutar del concierto del combo madrileño, tanto los que los veríamos por primera vez como una nutrida representación de sus fieles seguidores, entre los que se incluían muchos de los mecenas de su crowdfunding así como varios de antiguos componentes de la banda, todo ello en un ambiente de buen rollo muy agradable.
La sala no es demasiado grande, lo que permitió que las aproximadamente 150 personas que acudieron al concierto dieran una sensación de “lleno cómodo”, sin muchos huecos pero con libertad para moverse frente al escenario, cosa que se agradece cuando, como era mi caso, tenía intención de sacar fotos desde diversas posiciones.
El concepto de puntualidad se desarrolló al método castizo: La apertura de puertas anunciada a las 21:30 h. se hizo a las 22:00 h. y el inicio del concierto, previsto para las 22:30 h. se avisó que se posponía a las 22:45 h., pero no fue hasta las 23:00 h. cuando el grupo decidió comenzar el concierto. Tranquilamente, los miembros del grupo fueron cogiendo posiciones: el batería Luis Maldonado, el bajista Eduardo Morales “Dudu”, los dos guitarristas Sergio Gabaldón “Hares” y Manuel Lorenzo; y finalmente el vocalista Jorge Coello “Gorjo”, tocado con una gorra de repartidor de periódicos dickensiano en la que llevaba escondida su melena.
Comenzaron con “Turn It On” y “Don’t Dare”, ambas del nuevo disco “Motorkiller” que venían a presentar. Desde el principio quedó evidente que el grupo se sostiene principalmente sobre dos pilares: el guitarrista “Hares” y el vocalista “Gorjo”. Ambos se llevan no sólo el foco de las miradas sino la mayor parte de la atención musical. “Hares” es un gran guitarrista, de estilo e imagen setentera y que se mueve y gesticula sin parar, amén de resultar muy solvente con su instrumento. “Gorjo” es un vocalista espectacular, su registro es muy amplio y durante toda la noche bandeó este exigente repertorio sin dar muestras de flaqueza.
Manuel Lorenzo está en un segundo plano, no sólo porque su nivel con la guitarra es menor, sino porque de carácter introvertido, al menos en escena, deja el protagonismo a los demás. “Dudu” y Luis Maldonado se mantienen en la parte posterior del escenario, cumpliendo bien su función pero dejando el protagonismo a sus compañeros, aunque “Dudu”, único miembro fundador que queda en la banda, fue constantemente jaleado por los más antiguos seguidores del grupo, algunos de ellos antiguos componentes de Electric Fence.
El concierto continuó con “Start Again”, recuperado de su anterior disco, “Science Friction”, algo desangelado debido a los problemas de “Hares” con su amplificador, lo que confirmaba un comienzo de concierto algo frío, pero…
…como si de un pistoletazo de salida se tratara, al comienzo de “Stole The Fire”, “Gorjo” se quitó la gorra e hizo un headbanging que liberó su melena, y a partir de ahí el grupo también se desmelenó, subiendo la energía al máximo, hasta el final del concierto.
Siguieron con “What I Am” y su deje sureño, casi country, con “Gorjo” y “Hares” combinándose a la perfección, para después dejarnos con una de las versiones de la noche, elegida por sus fans en el crowdfunding: “Master Blaster” (Stevie Wonder), una sorpresa al ser un tema originalmente alejado del rock, pero brillantemente adaptada al estilo de Electric Fence, sonando como un cañón.
Siguiendo con temas de su nuevo disco, que desgranaron por completo, le tocó el turno a “Red Moon Eclipse”, con “Dudu” acercándose a la parte delantera del escenario. Más contundente que en el disco, el tema sonó con mucha fuerza.
Haciendo un alto en la energía del concierto, “Gorjo” presentó la balada del disco, “I’ll Never Turn My Back On You”, un tema emocionante que en directo suena con aún más sentimiento. Un momento para recordar.
Vuelta al rock and roll de “Hold My Claw on you” tras el que sonó otro tema rescatado de “Science Friction” como fue “Burn Out Blues”. Para entonces, un buen grupo de fans antiguos de la banda ya había tomado la parte delantera de la sala, justo al lado del escenario, con mucho buen humor. Todos a coro pidieron a “Dudu” que se quitara la camiseta, y no pararon hasta que lo consiguieron.
El concierto siguió con “Black Widow”, uno de los temas que mejor sonaron de la noche, con todo el público bailando y “Gorjo” dando una exhibición de voz. Toda una fiesta que continuó con una extensa “In the Middle Of Nowhere”, con la que se despidieron a la espera de volver para los bises.
Cumplido el paripé de me voy pero vuelvo, el grupo retomó su presencia en el escenario para arrancarse con una espléndida versión del “C’mon Feel The Noise” de Slade, otra de las versiones elegidas por los fans. Por supuesto, supuso ya el desfase total entre los asistentes, con todo el público cantando el estribillo a voz en grito.
Y para poner el punto final al concierto, la trepidante “Motorkiller” que da nombre a su último disco, que empalmaron con “Get Some Rock’n’Roll (Tonite)”, único tema rescatado de su primer disco, dos temas rápidos y rocanroleros que pusieron la guinda a un gran concierto.
No perdáis de vista a Electric Fence. Ni en disco ni en directo os defraudarán, así que si tenéis oportunidad de ir a verles, no la dejéis pasar.
Texto y fotos: Santi Fernández «Shan Tee»

