Dos años después de su anterior disco (“Sex, Booze & Tattoos”), los valencianos Jolly Joker vuelven a la carga con un nuevo trabajo, en el que no sólo mantienen las buenas sensaciones producidas en el disco anterior, sino que “Here come… The Jokers!!” nos muestra a una banda más asentada que ha encontrado ya su estilo propio, alejándose de las excesivas influencias que marcaban su debut.
Y lo han hecho sin perder ninguna de sus virtudes. Jolly Joker sigue siendo esa banda fresca y divertida que camina en la senda del sleazy angelino que hicieron grande los grupos que todos tenemos en mente (Guns’n Roses, Skid Row, Motley Crüe, L.A. Guns, etc.). El paso adelante consiste en que Jolly Joker ya no suena a ninguno y suena a todos a la vez, construyendo su propio camino que circula paralelo al del resto de bandas del estilo.
En el apartado personal también vemos una evolución positiva. La banda repite formación y estos años de rodaje les han hecho mejorar también como músicos, tanto en el apartado compositivo como en el de ejecución. La base rítmica contundente formada por Luke (bajo) y Kickstarts (batería), a quienes se une la guitarra rítmica de Eddie son el soporte perfecto para el lucimiento de los dos pilares del grupo: el guitarrista Jannick y la carismática voz de Lazy Lane.
El disco pasa en un suspiro. Desde el inicio del disco con el trepidante “Rockin’ In Stereo”, este disco engancha hasta el final. Son 12 temas en los cuales cada uno te deja con ganas de escuchar el siguiente. Frescos y vivaces, representan todas las virtudes que se le suponen al estilo.
Con la única excepción de “Way Back Home”, en la que bajan el pistón para ofrecernos un tema más romántico de tempo más contenido, el resto son todo singles en potencia, temas divertidos que no bajan el listón.
Cortes como “No Way Out”, “Full Of Beans”, “King Size” o “Damned” son inyecciones de adrenalina que nos harán mover los pies y la cabeza a poco que nuestro encefalograma no sea plano.
Si a esto le unimos un excelente sonido que permite disfrutar del disco con la mejor calidad, estamos ante una opción perfecta para disfrutar de una buena dosis de sleazy rock. Sí, son de Valencia, pero no tienen nada que envidiar a cualquiera de las bandas que siguen su mismo camino.
Santi Fernández «Shan Tee»
