Desde comienzos de 1998 llevan en candelero los de Torredonjimeno (Jaén) tocando de acá para allá (desde su primer concierto en La Noche de Rock en Villagordo, pasando por infinidad de escenarios, entre ellos los de festivales como Skulls Of Metal, Rock Almería, Marinaleda Rock, etc.). En su haber tres maquetas: “En el punto de mira” (1998), “Partiendo piketas” (1999) y el directo “Al estilo tigre” (grabada en su concierto en el IV Festival Resistencia de su pueblo natal); y los siguientes discos autoproducidos: “…en estos días de pasión y latigazos” (2002), “Todos muertos” (2003), “No todo está perdido” (2005), “Historias del Sur” (2005), más el actual, “Todo el mundo sabe…”, con el que alcanzan la cifra de cinco discos.
Luchando a brazo partido por sacar a Berrinche a flote siempre han estado el vocalista Emilio “El Farola” y el guitarrista / coros Emilio “El Manta”. Habiendo pasado infinidad de músicos por la banda (llegando a grabar su primer disco autogestionado siete componentes). No sé cuando la bajista / coros María del Mar se incorporó a la banda, aunque en el antepenúltimo disco, “No todo está perdido”, ya aparecía en la portada. Para “Todo el mundo sabe…” agarraba las baquetas el joven Corey, que sustituía al irlandés Liam Drew (reemplazando éste a Alberto).
“Todo el mundo sabe…” es el disco con el que se han dado a conocer en más puntos de la geografía nacional, gracias a la distribución de DFX Records. El álbum fue grabado entre agosto y noviembre de 2008 en los estudios RR (que es la propia casa / estudio / ensayo del grupo), encargándose de la grabación el guitarrista Emilio “El Manta”. Viajando hasta Granada para que fuera mezclado y masterizado en Pig Estudios por Javi P.P.M. y Emilio “El Manta”.
Desconozco como sonarían sus anteriores álbumes, grabados los dos primeros en los estudios BoomTrack (Úbeda, Jaén), el tercero en los estudios Korsakov (Madrid) y el cuarto en Pig Estudios (Granada), pero en “Todo el mundo sabe…” se nota la falta de un estudio profesional a la hora de haber sido registrado, con la consecuentes carencias a la hora de echarse al oído el disco. Notándose, por ejemplo, que las pistas de la batería no llegan a quedar del todo integradas con las demás, al igual que pasa con las guitarras. No sé como explicarlo bien, pero conforme se va escuchando cada canción se percibe que, aún a pesar de la caña de los temas, falta unión y compacticidad entre cada instrumento y en la voz / voces.
Berrinche, con unas letras de la calle, reales, cotidianas, combativas, de denuncia social, etc., por obra de Emilio “El Farola”, aúna en sus composiciones Rock, Punk, Metal, Thrashcore… dando como resultado destacables canciones como “Sin calle” (unida y precedida de “Intro”, donde se escucha a un niño en plena barraquera o berrinche que hace que al escucharlo uno piense en invocar al mismísimo Herodes), “El bastón”, “La jaula” y “Maldito cabrón”. También hay detalles de ciertos temas que me atraen por sus tralleras o rockeras guitarras, como sucede en “Ruina”, “El camaleón”, etc. Pero en general el disco se hace bastante monótono, en parte por el sonido y por la constante voz corrosiva, cazallera, aguardentosa… del vocalista.
Si en anteriores obras habían participado gente como Óscar Sancho (Lujuria), los hermanos Molina (Luis Ricardo Borrikero y su amigo el Farfollas), Kosta (Boikot), Laura (Sweet Little Sister), Fernando Madina (Reincidentes), Javi (P.P.M.), etc., en esta grabación han contado con el toque maestro a la guitarra de Ángel Ruiz (de la banda pionera del Hard Rock en nuestro país: los sevillanos The Storm), quien deja su marca en “De vampiros”, “El bastón”, “La jaula” y “Mal negocio”. Colaborando también Sonia en coros (“Sin calle” y “De vampiros”), José “El Negro” con su cajón flamenco (“Devora”, tema con un buen respaldo de coros) y la perrilla Berri (ladridos “En el cementerio”).
El cuarteto se marca una revisión al “Take Me Back Home” de los granadinos P.P.M., titulada la adaptación en castellano como “Vuelta a casa”, teniendo un sonido mucho más sucio que las otras canciones.
Realmente, si comparamos lo que hay en el disco comentado con el directo del grupo, me quedo con el cuarteto en vivo, como pude presenciar el pasado mes de mayo de 2009 en el concierto que dieron en el almeriense pub El Zaguán, reseñado por aquí en su tiempo.
Lo último de Berrinche es la participación en el homenaje a los valencianos Transfer, “Valió la pena – Un tributo de las jentes a Transfer” (2010). Haciendo la versión de “Otra historia” (tema que grabaron en el sevillano Estudio 16 con Juan Catón y Ángel Ruiz, que volvió a grabar un punteo con ellos).
Starbreaker
