O “ceguera temporal” como subtituló algún hortera en la versión española del, entonces, vinilo. De la etapa realmente heavymetálica de Scorpions.
Fue un disco en el que continuaban la línea que se inició con la entrada en el grupo de Mathias Jabbs en sustitución de Uli Jon Roth, y la consiguiente grabación de “Lovedrive” en el 79, y del “Animal magnetism” en el 80, cada vez con mas concesiones a las emisoras y buscando claramente el mercado yankee. Pero esto no quiere decir que “Blackout” sea un disco flojo, todo lo contrario, junto con el siguiente “Love at first sting” del ‘84 son los mejores ejemplos de cómo se funde comercialidad y dureza, y sin perder las señas de identidad, siendo considerados un grupo de heavy metal con todas las letras, guitarrero, de solos agresivos, de ritmos pesados, etc. No tiene nada que ver con la imagen que tienen del grupo las nuevas generaciones.
“Blackout”, el tema que da título al disco convirtió a la religión del heavy metal a no pocos indecisos. En contraposición con “When the smoke is going down”, típica balada made in Scorpions, con la que empezaron a ver como también se les pinchaba en emisoras fuera de la programación rockera. Entre medias un “No one like you”, que sin ser balada, sí consigue un medio tiempo con la suficiente caña como para desconcertar las cerradas mentes de la radicalidad tecno de la época.
La verdad es que es un disco bastante variado en cuanto a la orientación de cada uno de los temas, así por ejemplo “Arizona” tiene una melodía pegadiza, ideal para sonar en las FMs, especialmente las americanas. Sin embargo, “Dynamite” pasa por ser uan de las más heavy, no solo del disco, sino de lo que sonaba en los ambientes rockeros de 1982, con la rítmica de Rudolf Schenker montando una gresca tremenda, igual que “Now!”, otra demostración de lo que Scorpions pueden hacer si se proponen dejarse de historias comerciales. Sin embargo “You give me all I need” es del estilo de “No one like you”, medio tiempo con voz melosa que cambia a bronca en lo alto del tema, de ritmo más bien suave. Y también con ritmo de cadencia lenta y pesada es “China White”, muy en la onda pesada de estilo Black Sabbath, y de constantes demostraciones vocales por parte de Klaus Meine, más orientada a los heavies más puristas.
El grupo lo completaban Mathías Jabbs como lead guitar, Francis Bucholtz en el bajo y Herman Rarebell en la batería. La formación clásica de Scorpions, la que le dio el prestigio de cuyas rentas andan sobreviviendo los últimos años para desconsuelo de los seguidores que llevamos esperando otro “Blackout” desde el doble en directo “World Wide Live”.
Salud
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Alvar de Flack
