Entre los muchos discos de grupos noveles que nos llegan, hay veces en que, cuando menos te lo esperas, aparece uno de ellos que nos llama la atención en mayor medida que los demás. El disco debut de Bandal.O.S. es un buen ejemplo, ya que “Un sitio bajo el sol” está bastante por encima de la media de los trabajos de bandas sin experiencia discográfica previa.
El grupo viene de Barcelona y está formado por Francesc López (voz), Leo Catrix (guitarra), José Antonio Cáliz (bajo) y Javier Carrasco (batería), músicos de muy buen nivel que han conseguido construir un disco excelente.
El estilo de Bandal.O.S. varía según avanza el disco. Los cuatro primeros temas son directos y asequibles a todo tipo de público. “Sin honor” y “Un sitio bajo el sol” muestran como la banda se mueve por el Hard Rock como pez en el agua, liderados por la buena y potente voz de Francesc López y la gran aportación de Leo Catrix a la guitarra, brillante en todo el disco. Tras ellas, la bonita balada “Sentirme morir” da paso un cambio estilístico que poco a poco va complicando la concepción del disco, añadiendo un componente de metal progresivo que se va imponiendo en las composiciones y se va ocupando cada vez mayor espacio según avanzan los temas, permitiendo que las influencias de Dream Theater o Rush, por poner dos ejemplos, vayan desplazando al Hard Rock más directo de los primeros temas.
Según se va haciendo patente la parte progresiva del grupo, la importancia de la base rítmica va haciéndose más notable, con líneas de bajo y batería más complicadas. De forma inversamente proporcional, la labor de la voz de Francesc López va teniendo una impronta menos acusada, comparada con el liderazgo indiscutible de los primeros temas. El ejemplo más evidente es “Mundo oscuro”, el tema más complejo del disco.
Todo este análisis viene a contaros que podéis encontrar de todo en “Un sitio bajo el sol”. Canciones directas que enganchan a la primera (“Sin honor”), baladas tiernas (“Sentirme morir”), temas que harán las delicias de quienes disfrutan de las trabajadas y enrevesadas composiciones progresivas (“Vivo en mis recuerdos”, “Nuestro show”) y otros que sirven de enlace entre ambas vertientes (“Sueño eterno”, “Entre dos fuegos”). Y todo ello sin perder la sensación de unidad, sin que haya una ruptura tan brusca como para desechar una parte del disco. Eso es lo que le hace grande.
Enhorabuena a Bandal.O.S. Seguid por este camino.
Santi Fernández «Shan Tee»
