El Heavy Metal en la Grecia de los años ’80

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Mis más sinceros agradecimientos a los rockeros de Roadcrew.gr por ayudarme a confeccionar este escrito.

La Grecia de principios de los ’80 era un escenario mucho más convulso del de cualquier otro país europeo en la época. Hasta 1974 los militares controlaban el país después de un golpe de Estado no violento, pero con un mandato lleno de crímenes; la “Metapolítefsi” (“cambio de régimen”) hacia la Tercera República dejaba aún sus huellas, sobre todo con un anti-americanismo muy marcado del que el socialista Andreas Papandreou se beneficiaba. Gran parte de las islas del Egeo empezaron entonces a tener electricidad, y el país consiguió, finalmente, entrar en la OTAN. Se empezó a legislar para reducir el poder de la iglesia ortodoxa, para acortar el servicio militar y para establecer un modelo de lengua alejado del arcaísmo, oficial hasta entonces. A pesar de que Grecia se iba modernizando en muchos aspectos, la economía era esencialmente agrícola, y seguía habiendo la amenaza de un nuevo golpe de estado militar, así como algunos asesinatos puntuales a políticos y terrorismo anarquista. La televisión estuvo controlada por el Estado hasta 1989, pero la radio no, cosa que favoreció el florecimiento de muchas emisoras independientes, aunque con una audiencia muy limitada. Hasta finales de los ’80 gobernaron los socialistas de Papandreou con el lema “allagí” (“cambio”), haciendo malabares con el bloque comunista y el capitalista cuando les interesaba.

reportaje_grecia2Los griegos estaban modernizando sus vidas a una velocidad nunca vista, pero los cambios culturales llegaron más despacio. El movimiento rockero de los ’70 penetró tarde en Grecia, más o menos con la llegada de la “allagí” de los socialistas en el ’84. Los aficionados griegos al Rock de la época compraban vinilos sobre todo de grupos británicos clásicos -puede, aunque no estoy seguro, que el anti-americanismo de buena parte de la población y del gobierno no favorecieran mucho la llegada de grupos americanos en una primera fase-, y lo hacían en tiendas míticas como Athinas (Atenas) o Exaggeli (Tesalónica), la mayoría de ellas de mediados de los ochenta, no anteriores. Además, las primeras bandas griegas de Heavy Metal -de las que hablaré después- tomaron como influencia principal los grupos clásicos británicos de finales de los ’70. A esto también ayudó el hecho de que existiera una libertad radiofónica que no había en televisión: los programas de rock de Petridis, de Pop & Rock, etc. contribuyeron a la difusión de nuestra música junto con las escasas revistas extranjeras -la Metal Hammer alemana, por ejemplo, que ejerció una poderosa influencia en las bandas griegas, cuyo sonido es muy teutónico, como se verá.

Es posible que más de un lector español con un poco de memoria piense al leer esto que las cosas no eran muy distintas a las de aquí. Pocos medios, referencias extranjeras, algunos programas de radio, escasas tiendas especializadas… Sin embargo, hay un elemento que hace la escena griega única en el mundo del Rock: su vinculación inicial con el fútbol. Los bares donde ponían Heavy Metal solían estar frecuentados o bien por seguidores del Olympiakós o bien del Panathinaikós. Las peleas eran cosa frecuente. Muchos heavies eran tenidos por hooligans, con las implicaciones sociales pertinentes y los problemas con la policía. Películas griegas como “Satanádes sta Sxolía” (1982) -literalmente, “Satanases en la escuela”- tampoco ayudaron mucho a mejorar la imagen de estos nuevos jóvenes que vestían con chupa de cuero.

Los programas musicales de televisión con un ojo puesto en el Heavy Metal no empezaron hasta los ’90, con la salida de nuevos canales no controlados por el estado. Metalourgeio en ET3, un programa que abarcaba varios géneros y que literalmente significaba “el trabajador del metal”, o Jammin, en el mismo canal, son bastante tardanos.

La cultura heavy empezaba a hacerse un hueco en Grecia gracias a la prensa extranjera, la radio, las tiendas especializadas y los bares. Se habilitaron salas de conciertos para esta nueva oleada de Rock, o se utilizaron instalaciones con otros fines para ello. Si algún lector ha estado alguna vez en Grecia, recordará un país que parece estar eternamente en construcción: hay obras por todas partes. En los años ’80 muchas infraestructuras no estaban listas aún, así que se hacía lo que se podía. Esta sensación de improvisación también le invade a uno al escuchar muchos discos de bandas griegas, cuyo mérito y calidad se ve a menudo devaluado por unas producciones caseras y poco limpias. En algún caso incluso la cosa llega a ser preocupante, con baterías que ni se oyen y unos instrumentos de muy baja calidad que saltan al oído.

reportaje_grecia3Aún así, las bandas griegas de la época tenían muy claro que su música debía ajustarse a los patrones de los gigantes ingleses de la NWOBHM, y es que la inmensa mayoría de los grupos cantaban en inglés. Me centraré en bandas de Heavy Metal griegas de los años ’80 que me hayan llamado la atención, y obviaré bandas posteriores y géneros extremos, como el Black Metal griego de los ’90, que por sí solos ya merecerían un escrito aparte.

Aphrodite’s Child y Sokrates fueron algunas de las primeras bandas setenteras griegas de psicodelia, pero hablando con propiedad, la prehistoria del Rock duro griego se remonta a dos bandas, Delta y Mov, muy populares en la Tesalónica de la época. Grabaron juntos una especie de directo en 1981 que es una auténtica delicia. Los Mov eran un grupo de 1978 con bastante reputación en su ciudad, que rezumaban influencias de Led Zeppelin, Wishbone Ash, y por encima de todo, Deep Purple (el mismo nombre de la banda significa “púrpura”). Delta, por el contrario, era un grupo reciente, con voz femenina y teclista, muy influídos por la psicodelia y el movimiento hippie. Ambos grupos se combinan, cada uno con sus canciones, para ofrecer un recital de buen gusto, variedad y estilo en un LP que aunque no tiene título, podréis encontrar buscando los nombres de las dos bandas juntos. El disco es una pasada, con mucho carácter y una producción más que aceptable para la época (y sobre todo el lugar), y constituye uno de los LPs de mayor culto en Grecia. No lo dejéis pasar si tenéis la oportunidad de pegarle una escucha.

Justo el año siguiente, 1982, apareció en Grecia el que fuera probablemente el primer disco de genuino Heavy Metal. Venidos también de Tesalónica, los Northwind practicaban un Rock muy duro de influencia británica. Su primer disco, “Northcomin’”, es del todo recomendable para los fanáticos del sexto de Black Sabbath o del “In Rock” de los Purple. Después de la salida del disco se hizo la correspondiente “mini-gira” por Grecia y cambiaron de discográfica para editar su segundo -y por lo que tengo entendido, también último- álbum. “Mythology”, este segundo lanzamiento, fue lanzado bajo EMI en 1987 y es es uno de los trabajos de Heavy Metal más curiosos que hayan salido nunca de la Hélade. El grupo cambió su sonido setentero por una especie de primerizo Power Metal épico, un poco en la onda de unos Helloween. Las letras pasaron a hablar de mitología griega, la voz ganó protagonismo y el sonido pasó a ser totalmente ochentero. El grupo se separó en los noventa, y aunque actualmente la banda sigue adelante en teoría, no editan nada ni hacen conciertos. En su momento fueron muy populares en el norte de Grecia, pero nunca consiguieron gozar del mismo éxito en Atenas. En cualquier caso, este “Mythology” es uno de los discos obligatorios de escuchar para los interesados… ¡pura épica!

reportaje_grecia4En 1984 salió a la luz el disco homónimo de los atenienses Vice Human, uno de los LPs más buscados actualmente por los coleccionistas. La producción no es muy buena, pero los temas están bastante conseguidos y, por lo que he leído por ahí, supuso una auténtica revolución en su época. La influencia de la NWOBHM era ya patente, con un sonido mucho más duro y característico. Su segundo disco, “Metal Attack”, salió el siguiente año, pero la banda no presentaba ninguna evolución y los temas no están tan conseguidos como los del primero. Servidor se queda con el disco homónimo. La banda se reunió en 2003 y hasta el día de hoy ha sacado tres discos más que todavía me tengo que llevar al oído.

Poneos el cinturón de seguridad y rezad lo que sepáis, porque en 1985 los Flames irrumpieron desde Atenas con “Made in Hell”, puro thrash teutónico y cavernoso. Éste es uno de los discos a los que se les puede aplicar aquello que he dicho antes de las producciones justitas que acaban por empequeñecer el disco. Sin embargo, vistos en su contexto y en su fecha, el mérito les es innegable: consiguieron, en éste y en sus subsiguientes discos, llevar a Grecia este nuevo género metálico con razonable éxito. Para su segundo disco de 1986, “Merciless Slaughter”, actualizaron su sonido y mejoraron un poco la producción. Los temas ganaron en creatividad y hay que situarlos como uno de los primeros grupos de thrash europeo…. con más mala leche del continente. Este segundo LP, a pesar de gozar de una agresividad evidente, contenía temas bastante largos, bien estructurados, con introducciones acústicas, riffs afilados por doquier y una voz rasposa y potente. Después de este disco, el cantante y guitarrista Nigel Foxxe abandonó la banda para embarcarse en un proyecto en solitario, Thanatos Inc. (“Muerte Inc.”), que todavía no he escuchado. A pesar de que muchos fans consideran que la época dorada del grupo termina aquí, Flames sacaron un tercer disco más que aceptable. El plástico en cuestión, “Summon the Dead”, fue lanzado en el ’88 con un sonido mucho más limpio y germanizado. Para entonces la banda había perdido el estado de “grupo de culto” y empezaron a perder el soporte nacional, que era muy simpatizante de Foxxe, pero abrieron sus horizontes fuera de Grecia. La verdad es que este tercer trabajo no tiene desperdicio, empezando por la introducción del primer tema -una mezcla de mala leche y humor negrísimo: se oye un coro de niños cantando con un bombardeo de fondo- y acabando por la outro, un recital maniático de batería y gritos, el disco sigue con la caña por doquier y flirtea con los géneros más extremos del Metal -la voz cada vez sería más y más gutural en los siguientes discos. La banda siguió sacando discos hasta el día de hoy, con un pequeño descanso en los noventa, y por algo que desconozco, actualmente está afincada en Alemania.

reportaje_grecia5Pero volvamos atrás. En 1986 salió el primer disco de Vavel, haciendo gala de un Heavy Metal épico adornado con teclados y una voz que abusaba del falsete… todo ello devaluado por una producción justísima, aunque he leído por ahí que hay una reedición en CD de este plástico hecha por Unisound, y espero poder llevármela a los oídos a ver si la cosa mejora. Este plástico, por cierto, es también uno de los más buscados por los coleccionistas. Por lo demás, siempre se habla de Vavel como una banda totalmente infravalorada, pero en mi opinión este primer trabajo, a pesar de tener buenas ideas, falla totalmente en la ejecución. Aunque tuvo una buena acogida entre los fans (especialmente el tema “Stand Up”, que podríamos decir que es el más comercial del disco), el grupo no consiguió discográfica para su segundo trabajo, así que se separaron en los ’90 dejando tras de sí nada más que ocho canciones que a día de hoy valen su peso en oro en su soporte original. En 2002 sacaron un nuevo disco, “The Second Death”, que por lo que se ve son composiciones hechas en 1988, cuando no encontraron continuación a su trabajo. El disco es bueno, faltaría más, pero es totalmente anacrónico y previsible. Si hubiera salido en su época otro gallo cantaría… En resumen, Vavel es un grupo de coleccionista que tuvo muy mala suerte, pero no es imprescindible.

A los fanáticos del Heavy Metal clásico les puede interesar Spitfire, probablemente la mejor banda de Heavy Metal que haya salido nunca de Grecia. Editaron un disco en el ’87, First Attack, realmente bueno y bien producido (¡aleluya! la banda tuvo suerte y consiguió fichar por la EMI griega). Es un disco de Heavy Metal de estilo americano, muy ecléctico, con un gran trabajo de los músicos. Spitfire, en mi opinión, es uno de esos grupos que de haber sido británicos se hubieran comido el mundo. La banda recibió un golpe importante cuando su cantante Dinos Costakis sufrió un accidente de coche bastante grave. La trayectoria de la banda paró en seco, y después de algunos cambios de nombre editaron un directo en los ’90 bastante mítico, pero que no he podido escuchar. La banda sigue activa hoy en día y es todo un referente para las nuevas generaciones de rockeros griegos. Muy recomendables.

Siguiendo el orden cronológico, en el ’87 el gran Dimitris Katis sacó “Doriis”, un álbum instrumental de Heavy Metal sinfónico. Poco después de la salida del álbum, formó la banda Exoristoi (“los exiliados”) con los músicos que le habían ayudado a grabar el disco en solitario, y sacaron un álbum homónimo, que está francamente muy bien. Tienen además el encanto de ser el primer grupo griego que cantaba en griego. El estilo de la banda es un Power Metal épico que recoge el orgullo helénico a más no poder. Sus singles, “Kano Mia Efxi” (“Pide un deseo”) o “Doxa Kai Timi” (“Gloria y honor”) son clásicos absolutos del Heavy Metal griego. En los discos posteriores, ya de los ’90, la calidad bajó y el personaje de Katis perdió gran parte de la simpatía del público.

Se nos acaban los ochenta señores, pero no me quiero despedir sin hablaros de una banda ateniense un poco tardana que me tiene el corazón robado. Rust sabían cómo hacer rock and roll, y así lo demostraron en 1989 con “Shoot’em Higher”, un pedazo de monumento al Heavy Metal clásico. Que yo sepa es su único lanzamiento, con el mérito añadido que suena bien a pesar de estar autofinanciado. No los dejéis pasar, o Zeus se enfadará con vosotros.

Hay otro LP de 1989 que vale la pena mencionar. Se trata de un doble vinilo recopilatorio llamado “Greece Attacks” que hizo furor entre los fans. Como os podéis imaginar, contenía canciones de veinte bandas griegas distintas elegidas para la ocasión. Aunque no lo he escuchado, vale la pena tenerlo presente para darse cuenta de la potencia y el entusiasmo del Heavy Metal griego de la época.

Espero que os haya gustado mi visión personal de la escena griega de los ’80, pero recordad que la música no se explica… se vive. Así pues, os animo a escuchar todos estos grupos, o mejor aún, a visitar la Grecia más underground, con una cerveza en mano y los Exoristoi de fondo. Ζήτω το Χέβι Μέταλ!

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Texto: Jaume “MrBison”

Fotos: Cortesía de Wikipedia Commons y Roadcrew.gr