ALYANZA: “Life, Human…” (2020)

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Reseña originalmente escrita en catalán en El Rock-Òdrom

Introducción y contexto:

No sabría deciros cuánto tiempo hace exactamente que conocí casualmente a los badaloneses Alyanza, pero debe hacer alrededor de 10 años que, en una de mis incursiones a las tiendas de discos de la calle Tallers de Barcelona, encontré su maqueta de 2004, Cárcel 1939, en la sección de CDs de segunda mano y me la compré.

Lo hice a ciegas (cosa que me gusta hacer con discos que encuentro por pocos euros) y recuerdo que eran una banda de Power Metal correcta, una más de la explosión powermetalera de inicios del presente milenio. Debí escuchar la maqueta un par o tres veces y el CD fue a parar a la estantería junto con todos los otros de mi colección.

Tengo que admitir que no volví a tener presentes a Alyanza. A pesar de ser badaloneses, tocar de vez en cuando en Barcelona y haber sacado tres discos con anterioridad a “Life, human…”, (“Mind Control” a las postrimerías de 2010, “A new beginning” en 2012 y “Gods” en 2017), no volví a escuchar una nota suya hasta que, a finales de junio de este año, en una conocida web de noticias, vi colgado el primer sencillo de adelanto de “Life, human…”, “Directions”, disco que sacarían con el sello The Fish Factory.

Y aquí, estimados lectores, permitidme un apunte porque hay un detalle importante a tener en cuenta. Autoeditarse los trabajos tiene aspectos positivos y negativos del mismo modo que tener una discográfica como es debido detrás, también.

En el caso de los Alyanza, sacar “Life, human…” bajo el paraguas de The Fish Factory les ha dado algo fundamental en el océano de internet: visibilidad. Conseguir por ellos mismos la visibilidad que consiguen bajo un sello como TFF habría sido mucho más difícil y caro, por no decir que el número de reseñas que se publicarán de “Life, Human…” será mucho mayor por sí sólo que la suma de sus tres discos anteriores.

Pero volvemos al momento en que presentaron “Directions” como sencillo de adelanto de “Life, human….” Yo pulsé play para escuchar el video-lyric pensando que me encontraría a unos Alyanza que, más o menos, me recordarían a los de “Cárcel 1939” y… nada más lejos de la realidad.

Quizás por haber caído en la tontería de pensar que los Alyanza de 2020 me recordarían a los que grabaron la maqueta “Cárcel 1939” en 2004, quizás porque los Alyanza no facturan sencillos de tres minutos de duración para consumo rápido o quizás porque su música requiere escucha activa, la canción “Directions” me dejó descolocado.

A pesar de esto, incluí “Directions” en el programa de radio de aquella semana y, ahora hace alrededor de un mes, recibí de The Fish Factory una copia física de “Life, human…” para su análisis y posterior escritura de esta reseña.

Escuchando el disco de Alyanza “Life, Human…”:

El cuarto disco de Alyanza es exigente y no es posible apreciar todo el que los badaloneses nos ofrecen en las diez canciones de su disco sin el tiempo y la tranquilidad necesarios para escuchar con atención, auriculares y seguimiento del libreto el álbum entero, una práctica cada vez menos frecuente a la hora de consumir música.

Los Alyanza de “Life, Human…” mantienen la formación que dio forma a su disco anterior de 2017, “Gods”, pero con la incorporación (ya desde 2018) de Marta Roura a los teclados y coros, pieza que saben hacer encajar adecuadamente en el álbum. Así pues, Andrés Sánchez sigue encargado del bajo y la voz, Alfons Esteban le da a la batería, y Albert y Eduard se encargan de las guitarras (a este último no se le menciona en la última página del libreto donde se nos presenta a la formación, probablemente por un error).

El trabajo de los Alyanza “Life, Human…” es fundamentalmente un disco de Thrash Metal, a pesar de que hemos de tener en cuenta que estos músicos han querido y conseguido ir más allá del Thrash menos enriquecido (ni mejor ni peor) que he podido captar en las rápidas escuchas «youtuberas» que he hecho de sus discos anteriores, a pesar de que en “Gods” ya se vislumbraban los elementos más presentes en “Life, Human….”

Un detalle que me ha llamado mucho la atención es que la música de cuatro de las diez canciones del disco fue compuesta por Albert antes de entrar a formar parte de Alyanza, entre los años 2009 y… ¡1993! Siendo esta del año 93 nada más y nada menos que la que da título (e inicio) al disco.

A pesar de todo, doy por hecho que la música de estas canciones tiene que haberse transformado bastante desde su nacimiento hasta la incorporación en “Life, Human…” pues, entre otras cosas, están perfectamente integradas en el disco con el resto de canciones que forman parte.

Decía antes que las canciones de este disco son de base Thrash, con una influencia evidente de los alemanes Kreator (segurísimo que no soy lo primero en señalarlo) pero que va más allá. Los cambios de ritmo propiciados por el trabajo del teclado y de la guitarra solista invitan a que seamos osados y usemos el calificativo de progresivo, a pesar de que esta es una etiqueta que empieza a cansarme (no la característica musical), por cuanto no toda la música trabajada, compleja y con cambios de ritmo puede ser calificada de este modo, a pesar de ser una carta comodín de la que todos hacemos uso de vez en cuando.

“Directions”, el primer sencillo que usaron para que abriéramos boca unas semanas antes de la salida del disco y que me descolocó por todo el que os he escrito antes, queda mucho más integrada como una pieza más (es la cuarta canción) del álbum cuando se escucha como parte del conjunto. No sé si yo la habría escogido como sencillo de presentación a pesar de que, ciertamente, no es tarea fácil decidir qué canción tiene que representar ese papel.

Las tres canciones que más me han gustado de “Life, Human..”. son bastante diferentes entre ellas, una muestra de la variedad en las composiciones de Alyanza.

Por un lado, “Star Of Heaven”, la segunda del disco. Es probablemente la más accesible, muy melódica y con un Andrés Sánchez que, además de ofrecernos sus habituales guturales, canta limpio (bien acompañada por Marta) y con mucho acierto. Opino que es una vertiente que puede tener mucho potencial y le animo a hacerlo más en el futuro.

Otra ha sido la balada (¿podemos calificarla así?) del disco, “Something”, y cerrando el elepé, “Lie, Rotten, False”. Un puñetazo de dos minutos y pico de duración de puro Thrash sin medias tintas que desprende mala leche por todas partes.

En conclusión:

El cuarto trabajo de los Alyanza, “Life, Human…” no es muy comercial, dejémoslo claro. Al menos por estos lares. Quizás en el norte de Europa será más exitoso de lo que, intuyo, será aquí. Es un disco que merece la pena escuchar varias veces para apreciar como corresponde y que disfrutarán más quienes quieran Thrash… con algo más. Un rico camino musical que Alyanza parece que empezó a emprender con su disco previo, que se confirma con este y que, apuesto, se reafirmará cuando tengamos ocasión de escuchar el siguiente.

César Rojas “Jebimetal”