
Almería estaba en plena ebullición con su feria y fiestas, la oferta musical pues desde Luz Casal, Camela… el festival de Flamenco… y el viernes 26 Rosendo + Obús en el Palacio de los Juegos del Mediterráneo. A ese concierto en otras circunstancias hubiera acudido, pero no iba a asistir puesto que el viernes por la mañana viajaría rumbo a Lugo (con escala en Madrid), a la otra punta del país para disfrutar del “I Legions Of Metal Fest.” (Steel Horse + Omission + Ciclón + Lethal Vice + Raze), organizado por el joven club gallego de Heavy Metal Legions Of Metal. Había desestimado en el verano festivales como Leyendas del Rock, Metal Lorca y Barcia MetalFest. (éste coincidía con el festival gallego) por tal de visitar las verdes tierras del noroeste del país y darme una buena dosis de Metal (que al final no se llevó a cabo porque el mismo viernes viajando me informaron de la suspensión del festival). Pero la noche antes de mi viaje tenía la oportunidad de ver a los rusos The Grand Astoria, que se encontraban en plena y extensa gira veraniega de su “Omnipresence European Tour 2011”, habiendo empezado a partir del 15 de julio en Letonia, siguiendo en Polonia, Alemania, República Checa, Holanda, Francia, Portugal, y desde mediados de agosto una decena de conciertos en pueblos y ciudades de nuestro país. Continuando después en Italia, Eslovenia, Austria, vuelta a visitar la República Checa, Alemania, Polonia y Letonia, para concluir a mitad de septiembre en Rusia.
Desconocía la existencia de la banda rusa hasta que unas cuantas semanas antes del bolo me enteraba que el cuarteto descargaría en Almería. Informándome un poco por Internet leía que en sus canciones realizaban una mezcla de Psicodelia, Stoner Rock, Heavy Metal, Punk, etc., a priori esa amalgama de influencias y estilos podía ser muy interesante y atractiva, o por el contrario, como otras veces, quedar en un quiero y no puedo de batiburrillo musical.
De primeras leí que el concierto sería a las siete de la tarde, dudando totalmente de ese horario, y más sabiendo que en La Cueva los conciertos que programan comienzan a partir de las doce de la noche. Luego en el cartel se anunciaba a partir de las nueve de la noche, tampoco me lo creía del todo, aunque podría ser por tal de enlazar la feria del mediodía con la noche y la feria nocturna. Así que tras unas cuantas rondas en un bar no muy lejano con las amistades, llegamos al local sobre las 21.30 h., o por ahí. Pensaba que iba a estar a reventar por eso de ser feria y mucha gente empalmar mediodía con primeras horas de la noche, pero nada de eso, un poco de peña en la parte de arriba, y la parte de abajo, donde se celebran los conciertos, aún cerrada. Me informaban que el concierto hasta las diez no daba comienzo, así que pedimos una ronda sobre la marcha. Pero llegaron las diez de la noche y aún no se podía acceder a la parte de abajo, dándome cuenta del poco público que entraba expresamente para el concierto, y los músicos rusos ya estaban allí entrando y saliendo del local.
Finalmente aquello empezó a las 23.30 h., “gracias” a esa hora de inicio la amiga Carmen “Rising” se tuvo que marchar porque había quedado a las once con su familia, una lástima que se perdiera el concierto. Kamille Sharapodinov (voz y guitarra) abría laboca en primera instancia para decir: “¡Buenas noches, Almería! We´re The Grand Astoria from Saint Petersburg, Russia” y acto seguido el cuarteto comenzar su actuación con “Mania Grandiosa”, el tercer corte, y el segundo tema más extenso, de su tercer álbum “Omnipresence” editado en enero de 2011. Pieza de Hard Rock (vale, dígase Stoner Rock) y Psicodelia, donde la voz se escuchó baja, al menos desde donde me encontraba, frente al activo, sonriente y nuevo bajista Michael Bukin (todo un gustazo verlo como disfrutaba tocando con los dedos las cuerdas del bajo), a un lado de la ancha columna más próxima al escenario y que tanta visión quita desde la parte de atrás del pub. Algún sonido pregrabado llevaban, y que dio ambiente al tema, sucediéndose los punteos de los guitarristas Kamille Sharapodinov e Igor Suvorov (quien gran parte del concierto se pasó meneando su cabeza arriba y abajo), y con el batería (desconozco su nombre, al entrar para esta gira europea) golpeando con enorme fuerza los tambores.
Continuaron con otra del disco de este año, “Rat Race In Moscow”, uno de los pocos temas que había tenido tiempo de escuchar el día antes del concierto y que me había gustado, con esos aires Punk. Y otro de los que me había llevado a las orejas y que me había fascinado era “Something Wicked This Way Comes”, esperando que lo tocaran, a pesar de su duración cercana a los trece minutos.
“Evolution Of The Planet Groove” tuvo inicio psicodelico. Canción perteneciente a su primer álbum, “I” (2009), y en la que Kamille agachado “hurgó” con sus pedales logrando efectos sonoros psicodélicos.
Un simple “¡grasias!” soltaba el de la camisa colorida, bajando del escenario el guitarrista Igor, y tardando un poquillo en regresar, comenzando aún más psicodelicamente “Omniabsence”. Al concluir la composición instrumental, Kamille nos recordaba el puesto de material del grupo que había (donde se podían adquirir sus CDs, camisetas y el nuevo single de edición limitada “Caesar Enters The Palace Of Doom”). Para pasar a presentar la grandiosa “Something Wicked This Way Comes”, con ese inicio digno heredero del sonido Sabbath, y posteriormente adoptado por las bandas de Stoner Rock. Aquí la voz de Kamille se escuchó más alta, y no tan tapada por los instrumentos. Un magno placer poder ver, escuchar y disfrutar el enorme tema en vivo, contagiándome y llenándome con la música de los cuatro músicos desde tan cerca del escenario.
Tras un parón, continuaron con la larga instrumental “Wikipedia Surfer”, tema incluido en su disco “II” (2010), y único de ese trabajo que tocaron esa noche. En dicha composición pasaron de tempos reposados y calmados a otros más cañeros e intensos, que en esos momentos me trajeron a la mente a Metallica.
Esta gente no tiene ningún complejo y me sorprendían de nuevo gratamente con ese comienzo Funk con marcadas líneas de bajo de “All The Same”. Segundo y último tema esa noche recordando su primer disco, y acabando la composición metiendo tralla.
Anunciaban la última canción, un tema nuevo aún sin título, como me informaba días después por un mensaje Kamille (thanks for all, man!!!), con un comienzo grueso y con cuerpo de estilo de Hard Rock clásico, pasando luego a partes cañeras, después psicodélicas, volviendo el vocalista / guitarrista a agacharse y “jugar” con su pedalera, y llegando a sacar un cacharrico con una pequeña luz (cuyo nombre desconozco) que frotó sobre las cuerdas de su guitarra, creando aún más efectos sonoros. La inusitada fuerza con la que el batería golpeaba los tambores, y platos, durante todo el concierto (¡¡¡toda una bestia parda!!!), acabó en este tema rompiendo en dos una baqueta que salió despedida hacia delante (y que servidor cogió como trofeo). Y como si nada, sobre la marcha, agarró otra y siguió tocando hasta acabar cuando el reloj pasaba de las 0.40 h. Algunos pedimos más, e insistimos un poquito, pero nada, no nos hicieron caso y no hubo nada extra.
En resumen, muy buen grupo y buen concierto (¡¡¡encima gratis!!!), aunque algo corto. Pudiendo disfrutar plenamente y en condiciones del directo de estos rusos que si te agradan los sonidos de los 70, pero sonando bien frescos, te recomiendo encarecidamente que escuches sus discos, y si te gustan los compres.
Texto y fotos: Starbreaker
