ANTIGUA – Sábado 31 de enero de 2015, sala Excalibur (Madrid)

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Sábado 31 de enero de 2015, sala Excalibur (Madrid)

Parece que fue ayer cuando Antigua echó a rodar. Muchos no entendimos en su día la salida de Juan Olmos de unos Punto de Mira que estaban en su punto más alto de creatividad, pero todos los que le conocemos sabíamos que aquel iba a ser un punto y seguido, un paso más en su dilatada carrera.

conciertos2015_antigua_3101Y nació Antigua. Y nos trajo su primer retoño, llamado “Trece razones para seguir”, llena de grandes temas. Y en cada directo demostraba su valía, ganando adeptos en cada show. Y llegó la parejita, “Sangre, sudor… y  buen rollo”. Y cada concierto era mejor que el anterior. Y como no hay dos sin tres, nos trajeron “Ya es tarde para dejarlo”. Y decidieron que la experiencia colectiva que significa un concierto de Antigua merecía ser compartida.

Así que se anunció que el 4º disco de la banda iba a ser en directo. Se anunció la fecha del concierto que sustentaría la grabación, y todos los que seguimos y valoramos su carrera nos apresuramos en confirmar nuestra asistencia, hasta el punto de que las entradas se agotaron una semana antes del  concierto. Eso en los tiempos que corren es algo muy difícil de conseguir.

Así que allí nos plantamos todos los que hemos disfrutado en un momento u otro de Antigua. De sus discos y sus directos. De su magia sobre un escenario y de la comunicación que transmite el grupo con el público. Arriba del escenario estaría Juan Olmos, álma mater del proyecto, acompañado de la formación actual de la banda: Su fiel escudero, el bajista Fran Andrés Rodríguez, el batería Abraham Blázquez y la última incorporación al grupo, el joven guitarrista Marco Tejedor.

conciertos2015_antigua_3101aFuera del escenario, llenando la sala a rebosar, estábamos los demás. Los fieles seguidores del grupo, los habituales, los esporádicos e incluso los que era la primera vez que verían a Antigua en directo y que se acercaron al reclamo de lo que habían escuchado o leído sobre ellos. Sin duda el boca a boca sigue siendo la mejor publicidad.

Cada vez me gustan más estos conciertos en salas pequeñas. Puedes ir a ver a AC/DC, a los Rolling Stones o a Kiss, que siempre serás un espectador anónimo entre masa de gente. Un concierto pequeño de un grupo habitual es como estar en familia. Muchas caras conocidas, saludos por doquier, abrazos con los habituales y nunca falta alguien más para conocer y añadir a tu grupo de amigos. Y a esperar el comienzo del concierto.

conciertos2015_antigua_3101bSin ningún preámbulo, como quien no quiere la cosa, Abraham Blázquez se sube al escenario, se sienta tras su batería, y empieza a tocar. A los pocos segundos se vuelve a abrir la puerta de camerinos y aparece Fran Andrés, se cuelga el bajo y se une a Abraham. Seguidamente Marco Tejedor hace lo propio, y entre todos paulatinamente nos introducen en el riff de “Por una vez”, momento en que Juan Olmos hace presencia en escena.

Continuaron con “Sólo soy un sueño”, y a partir de ahí nos regalaron un extenso repertorio en el que tuvieron cabida gran parte de los temas que pueblan sus tres discos editados hasta la fecha. Tanto es así, que para intentar abarcar la mayor parte de ellos, la banda montó varios de ellos en formato medley.

conciertos2015_antigua_3101cEl grupo está en estado de gracia. Su idiosincrasia está en las antípodas de las virguerías instrumentales y las exhibiciones de técnica. Bien al contrario, Antigua es el espíritu del rock and roll. Pasárselo bien, disfrutar con lo que se hace y hacer disfrutar al público que va a verles. Y lo consiguen conectando con su gente como pocas bandas lo llegan a conseguir. Sólo hay que ver cómo el público se vuelca con temas como “Soy la esclavitud” o de forma superlativa con “Quiero volar”, un momento muy especial en todos sus conciertos en los que Juan deja cantar al público, que se siente protagonista.

La banda, además, está en forma. Fran y Abraham hacen de la base rítmica el soporte perfecto para que todo suene en su sitio. Marco cada día está mejor y más acoplado, demostrando que es un gran guitarrista. Sólo le falta quitarse de encima esa timidez que aún conserva en el escenario. Sus 20 años demuestran todo el camino que tiene por recorrer, y a su técnica irá añadiendo el descaro necesario para tocar rock and roll.

conciertos2015_antigua_3101dY sobre todos ellos, la enorme voz de Juan Olmos. Una fiera en el escenario, se sube a la torre de luces, se tira al suelo, se cambia de ropa, conecta con el público… y todo ello sin dejar de desplegar la poderosa voz con la que está dotado.

Como en todo concierto de Antigua, no faltaron los invitados. Esta vez las colaboraciones se ciñeron a la parte vocal. Jorge Vilche, inseparable de la banda desde sus comienzos, subió para dar su toque rapero con sabor a murga uruguaya en “Mientras caiga de pie”. También tuvimos a Star Mafia Boy, que subió a comerse el escenario en “Rock & Roll Business”, dejándonos extasiados con este festivo tema.

conciertos2015_antigua_3101eY punto aparte merece la intervención de Angelita Gómez, una de las mejores voces de este país, quien no solo se atrevió con la exigente “Luz”, sino que junto a Juan consiguió que fuera uno de los momentos mágicos de la noche. Su impresionante voz nos dejó extasiados a todos, en especial a quien aún no la conocían.

También hubo sus momentos de colaboraciones improvisadas, como la de nuestro colega de los medios Chema Granados, al que Juan Olmos cedió el micro para que cantara una estrofa de “Reina de la noche”, el clásico de Miguel Ríos incluido en el último disco de Antigua, o el punto sentimental en “Tentación”, subiendo a bailar al escenario a una integrante del público en esta preciosa balada.

conciertos2015_antigua_3101fEstas y muchas más cosas sucedieron en un concierto que, afortunadamente, está grabado para la posteridad y que esperamos tener pronto entre las manos. Y es que, una vez más, Antigua consiguió hacer de un concierto una noche inolvidable, que terminó, como no podía ser de otra forma, con su siempre celebrado “Que empiece el show”, con algún inoportuno despiste en la letra por parte de Juan Olmos, pero que no desmereció su gran interpretación y la fiesta en la que estábamos inmersos.

Todos los que estuvimos presentes, más los que no pudieron asistir por cualquier motivo, incluido porque se quedaron sin entrada, estaremos expectantes ante la publicación de este disco en directo. Si consigue plasmar la mitad de sentimiento (y a fe que lo hará) de lo que sentimos esa noche, será un disco imprescindible en la estantería de cualquier amante del rock and roll.

Texto y fotos: Shan Tee