ROCK CONFÓNICO – Sábado 20 de diciembre de 2014, sala Live!! (Madrid)

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Sábado 20 de diciembre de 2014, sala Live!! (Madrid)

¡¡¡Madre mía, Madree míaaa, MADRE MÍAAA….!!!

Tenía que empezar así, no hay otra manera de empezar lo que vimos, vivimos y sentimos en la noche del 20 de diciembre es de otra galaxia. Voy a ver si soy capaz de ordenar sentimientos, vivencias, emociones e ideas porque se me agolpa todo a la vez y quiero expresarlo todo, al final de estas líneas veré si he sido capaz, de momento voy a dejarme llevar, a fluir, a “be water” como decía mi admirado Bruce Lee (por supuesto, ¿qué pensabais? Como buen heavy ochentero que fui y soy, mezclaba cintas en el coche de Obús con los Chichos, y cuando iba al cine era para ver “Navajeros”, “Deprisa, deprisa”, que en la época la llamábamos, “A toa hostia”, o “El furor del dragón”).

conciertos2014_cartelrockconfonico_2012No va a ser esta una crónica al uso, donde os cuente el magnífico concierto que se marcaron los chicos de ROCK CONFÓNICO (que se lo marcaron, ¡menudo conciertazo!), os ponga el listado de canciones que pudimos DEGUSTAR (oír se me queda tan corto para lo vivido) y remate recomendándoos su próxima actuación. Quisiera tener la literatura suficiente para que podáis vivir conmigo las sensaciones que tuve, dejadme que lo intente.

Antes, eso sí, os cuento qué es ROCK CONFÓNICO para que os hagáis una idea. Este grupo es el proyecto de un teclista genial, CARLOS PASTOR, quien ya dirige dos grupos tributo impresionantes, HAROLD & THE BARRELS (tributo a GÉNESIS) y LA RUTA DE LA SEDA (tributo a CAMEL). Lo que vimos en la sala Live es la fusión de ambos grupos (9 musicazos en las tablas) rindiendo tributo al Rock Sinfónico. Temas de King Crimson, Yes, Genesis, Camel, Jethro Tull, EL&P, Focus, Premiata Forneria Marconi, entre otros, eran los destinados a hacernos gozar a la nutrida audiencia. El propio Carlos Pastor nos desvela la formación días antes, esta vez estaremos con vosotros Fernando Sánchez (Obús), Guny (Asfalto), Juan Talavera y Miguel Calviño (Harold & The Barrels), Adrián Fernández y José Manuel Romo (La Ruta de la Seda), Ifna (Hielo Rojo) y artistas invitados, además de un servidor. (Lorenzo Azcona al saxo, uno de los colaboradores que nos dejó alucinando, qué bestia)

Yo ya sabía que Fernando iba a ser el batería, me lo había avisado por wasap y ahí empiezan esos sentimientos que os cuento. Volver a ver Fernando en la batería, eso no me lo pierdo yo por mucha niebla que se juntara, que se juntó, en el camino de Madrid a Segovia.

Tengo mucha amistad con David Peñuelas, creo que os lo he contado más veces, él tiene su programa de radio, ODYSSEY, y compartimos una pasión: EL TÍO LUIS, FERNANDO SÁNCHEZ, OBÚS. Puede sonar hasta cursi pero, y lo digo de verdad, no me importa, no hay otra palabra para describir lo que sentimos por ellos, los queremos. Es así. Me pongo en contacto con él a través del tam tam del siglo XXI, el wasap: “¡David, tío, que toca Fernando en la Live, liamos al Tío Luis para ir a verle y pasamos una tarde noche de esas que nos molan!” al otro lado del tam tam no tarda en llegar el mensaje de respuesta “¡Vamoooooooooos!”.

conciertos2014_rockconfonico_2012dEl Tío Luis se apunta sin dudarlo y, juntos, vamos a ver a ROCK CONFÓNICO, a Fernando, a Guny, que está en el bajo y también le tengo un cariño especial. A vivir, sentir, degustar el Rock y la amistad sincera.

Son las 9 y 16 minutos, lo miré, odio llegar tarde a estas cosas, cuando por fin encuentro donde tirar el coche (no, no lo aparqué, lo tiré, que había prisa) y corro a la Live. Cuando llego el concierto ya ha empezado, subo y la primera persona que veo es al Tío Luis, nos fundimos en un abrazo y no deja de señalarme al escenario, ¡ahí está Fernando! Para decirme que acabo de perderme una de los Beatles impresionante (“Strawberry Fields Forever”), después levanta su mano, proyecta un dedo y hace círculos, es su manera de decirme que mire como está la sala. ¡Petada!

Si ya estaba verdaderamente emocionado por volver a ver al Tío Luis y fundirme en un abrazo con él, ver la sala petada aumenta esa emoción. No es fácil hoy día que una banda de aquí pete una sala, lo echaba tanto de menos… estaba feliz. Mucho más feliz al ver que el público es un público muy entendido, que conoce los temas, que los canta, que aplaude cuando se presentan, que se emocionan al oír algunos de esos temas en vivo de nuevo tan magníficamente interpretados (si tuviera hoy que hacer una redacción que describiera conciertos2014_rockconfonico_2012a“emoción a flor de piel” con pocas palabras diría “Shine On You Crazy Diamond” interpretado por ROCK CONFÓNICO el 20 de diciembre). Tenéis que entenderlo, si amáis el Rock de verdad, estas cosas emocionan. Apenas un día antes asistimos a la parte más fea de nuestro rollo, su mercantilismo, la subasta pública, cara, capitalista, de un concierto de AC/DC. No me escondo, pillé entradas, sí, pero, no sé, no me gusta, esto en nuestro Rock. Saltan los comentarios, los viejos rockeros han olvidado el Rock y salen de sus tumbas cual zombies con 100 euros entre los dientes a pillar una entrada de AC/DC, o de los Rolling, o de Kiss, y desempolvar la chupa de cuero para luego volver a su cripta hasta la llegada de un nuevo tótem. Pues no, amigas y amigos, hay un gran grupo de viejos rockeros (y este “viejos” está dicho con admiración y no en sentido despectivo, ni mucho menos) que aman el Rock Sinfónico y militan, acuden a este tipo de conciertos, cantan, bailan, disfrutan… No son gente de un concierto al año, según me contaron, pues era la primera vez que veía un concierto así, llenan cada acontecimiento. De hecho nos anunciaban desde el escenario que tocarían de nuevo en febrero y se oían voces gritando: “¡¿Cuándo, cuando?!” “¡¿Dónde, donde?!”. Había gente de Málaga, de Valencia, de muchos puntos de España y sí, uno de New York que había venido a este concierto. Estos sí son mis “viejos rockeros”, ¡me emocionasteis!, que lo sepáis.

Lo sabía y os lo contaba al principio, se me iban a agolpar sentimientos, vivencias, sensaciones y esto iba a ser un texto anárquico, pero la emoción es anarquía, así que no hay vuelta atrás, no toco nada, sigo escribiendo…

conciertos2014_rockconfonico_2012bEvidentemente el Tío Luis y menda no quitábamos ojo a Fernando. Ha cambiado su técnica de agarre de las baquetas, luego al acabar le pregunté por ello y me responde con su humor habitual: “Un año llevo practicando eso, Óscar, es necesario para lo que ahora hago, y como estoy empezando, tengo todo el tiempo del mundo por delante”, me suelta y nos reímos. Está tocando como nunca, que lo sepáis, de hecho Carlos Pastor le presenta como “el mejor batería de España, de Europa, del mundo”, y creedme que se pegó una exhibición increíble. Y no, no faltaron los dobles bombos, los ritmos endiablados, todo su bagaje de OBÚS en estado puro mezclado con la precisión, la exactitud, el sentimiento, estuvo increíble, amigas y amigos.

De vez en cuando miro de hurtadillas al Tío Luis, con quien estaba viendo el concierto, y no paraba de mover la cabeza, las manos se le iban a un bajo imaginario, la sonrisa le daba un aspecto de tener 18 años y más ilusión que un parado comprando un décimo de lotería, y me encantaba, más emociones a flor de piel viendo lo que siempre digo, que el Rock es el elixir de la eterna juventud.

conciertos2014_rockconfonico_2012cLa banda está tocando como auténticos diablos, cada uno de ellos es un maestro en su instrumento, juntos hacen pura magia, los temas los clavan uno tras otro y eso suena de lujo (y el técnico de la sala Live es segoviano, que conste en acta, ¡un abrazo Giráldez!) y aunque nos acercábamos al final esta vez no me importaba, quiero ver en primera fila el momento en que el Tío Luis y Fernando se encuentren.

Acaba el concierto con “Celebration” de PREMIATA FORNERIA MARCONI interpretado de manera magnífica, ideal para acabar, y llega el momento. Fernando ve al Tío Luis y viene hacia nosotros. Se funden en un abrazo, se besan, se separan un poco y Fernando le grita “¡Tío Luis!”, para fundirse en un nuevo abrazo. De verdad que tenía la piel de gallina, ¡mierda, no soy tan heavy! ¡Qué grande es el Rock a veces, coño! Luego me toca saludarle a conciertos2014_rockconfonico_2012emí, charlamos, saco algunos vinilos que aún no llevaban su firma (últimas adquisiciones, ediciones latinas de OBÚS y esas cosas) y nos hacemos fotos de rigor. Nos emplaza a su nuevo concierto en febrero y vamos, ya puede haber niebla, nevar, llegar un tornado y llevarse la autopista A6 que voy en burro, quiero vivir estos momentos que el Rock nos regala, empaparme de ellos. Son mi vida.

Se acerca el Guny, otro que se funde en un abrazo con el Tío Luis, ¡parad ya, cabrones que mi reputación de metalero se va a ir a la mierda!, ya estoy con la piel de gallina otra vez…

Los mensajes con Fernando previos al concierto acababan así “y si no te gusta, las cañas las pago yo”, así que si me gustaba serían cosa mía las cañas. Esta crónica solo puede acabar de una forma:

¡Fernando, te debo una caja de botellines! ¡ROCK CONFÓNICO me encantó!

Vuelta a Segovia, controles de alcoholemia en la carretera: “¿Ha ingerido alcohol o algún tipo de droga?”, y no me pude contener: “¡Vengo borracho de amistad y drogado hasta las cejas de Rock!” Y os diré una cosa: La guardia civil no tiene sentido del humor, os lo aseguro. Pero… ¡me importa una mierda! Fuera, mientras registraban mi maletero, miraban con cara de no entender nada las fundas vacías de los vinilos de Obús, y el frío se me metía hasta los huesos, yo no paraba de sonreír. “¿Le importa borrar esa estúpida sonrisa?” “¡No puedo agente, le juro que no puedo!” Y era verdad, no podía, en esos momentos, estaba plenamente feliz.

No sé si lo he conseguido, no sé si estas líneas os transmiten lo que pretendían, sólo me queda pues un último intento, a ver si así… ahí va:

¡¡¡TÍO LUIS, FERNANDO, OS QUIERO!!! ¡¡¡ROCK, TE AMO!!!

Texto y Fotos: Óscar Lujuria

¡Por el puto Rock and Roll!