THE VAL + TRACK DOGS – Viernes 19 de diciembre de 2014, sala Arena (Madrid)

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Tan sólo unas semanas después de su puesta en circulación de “Heading for the Surface”, The Val lo presentaba en la capital del reino. Este segundo trabajo de la banda es un disco de mucha calidad que ha sido muy bien acogido por todos los seguidores del rock melódico, un estilo que nunca ha terminado de explotar en nuestro país.

En esta misma web podéis leer mi opinión sobre el disco, así que no ahondaré más en él. Tan sólo decir que estaba impaciente por ver a la banda en directo de nuevo, tras el largo parón que han tenido en su actividad sobre los escenarios, tras finalizar la gira de “Back”.

El día elegido no era muy bueno. Tradicionalmente, el último viernes antes de Navidad es la fecha en que la mayoría de las empresas tienen con sus empleados algún tipo de comida o celebración, inconveniente añadido al período de compras navideñas en el que estamos inmersos. Además, el habitual horario de la sala Arena, que exige finalizar todos los conciertos a las 11 de la noche, obligaba a comenzar muy temprano, algo que impedía poder llegar a la hora prevista a buena parte del público.

conciertos2014_trackdogs_1912El nombre del grupo invitado sólo se había hecho público pocos días antes. TRACK DOGS eran totalmente desconocidos para mi, y apenas me dio tiempo a investigar algo sobre ellos antes del concierto. Sólo pude averiguar que es una banda formada en Madrid pero que sus componentes hay dos irlandeses, un inglés y un norteamericano. En concreto, son Garrett Wall (guitarra, ukelele y voz), Robbie K Jones (cajón, banjo & voz), Howard Brown (trompeta y voz) y Dave Mooney (bajo, ulelele y voz), y hacen una especie de folk semiacústico.

Track Dogs resultó ser un grupo divertido. Según explicaron, su formato habitual es semiacústico, pero esta noche resultó ser acústico por completo. Unas guitarras, un ukelele, un banjo y los 4 músicos de pie alrededor de un solo micro, demostraron tener un juego de voces excelente y un repertorio en el que se mezcla el folk, el bluegrass, algo de country y mucho, mucho buen rollo. Dispusieron de algo más de media hora en el que divirtieron al poco público que a esa temprana hora les hacíamos caso. Terminaron con un rítmico tema cantado a capella en el que, en las primeras filas, cantamos y coreamos con ganas.

La ventaja de un telonero como éste es que su montaje escénico se reducía a un solo micro central, con lo que el cambio de backline fue inexistente, favoreciendo ganar tiempo al reloj, algo que en esta sala es crucial.

conciertos2014_theval_1912aA partir de las 9 de la noche más público fue entrando a la sala, hasta llegar a una media entrada, a ojo de buen cubero. 15 minutos después, las luces se apagaron y comenzó, enlatada, la introducción del último disco: “Heading For The Surface”, mientras los músicos de The Val entraban en el escenario, colocándose en sus instrumentos y comenzando el concierto con “Wreckage Of My Heart”.

Como siempre, The Val se sostiene sobre dos pilares. Dos estilos en teoría opuestos pero que en este grupo se compenetran a la perfección. El Yin y el Yang. Por un lado la dulzura, la elegancia y la clase de Gaby de Val; Y por otro, la energía vital y la fuerza de Alfonso Samos.

La banda que les acompaña ha cambiado bastante con respecto a la formación que defendía en directo “Back”, su anterior disco. A la batería tenemos ahora a Rubén Berengena, un excelente instrumentista con pegada y una gran técnica, que ha dotado de más contundencia al grupo y que forma un tándem perfecto en la base rítmica con el bajista Alex Morell, miembro fijo de la banda desde sus primeros conciertos. A los teclados está ahora Tony Ortega, el mismo teclista que ha grabado el disco. Y para terminar de enriquecer el sonido de The Val en directo cuentan con la presencia de María López, para apoyar en los coros y en unos segundos teclados, siendo la guinda que completa una formación de lujo.

conciertos2014_theval_1912bSi bien en el primer tema les vi algo agarrotados, estos nervios iniciales fueron desapareciendo con prontitud. Continuaron con “Crusaders”, uno de los mejores temas del nuevo disco, que tocarían en su totalidad, dejando los nervios atrás y dejándose llevar por la música y la buena acogida que el concierto estaba teniendo entre el público, ayudado también por el buen sonido que llegaba al público, sobre todo a mitad de la sala. El solo final de guitarra en el tema fue la primera muestra de las ganas de Alfonso Samos por impresionar a la audiencia, a pesar de sus problemas de salud (estaba con fiebre, como nos enteramos después).

“Up To Where U Are” fue la siguiente. La banda sonaba más contundente y rockera aún que en el disco, manteniendo el buen gusto que siempre les acompaña. Gaby de Val, muy bien de voz durante todo el concierto y moviéndose con mucha clase sobre el escenario, era el principal foco de atención, junto con Alfonso Samos, pletórico todo el concierto.

Continuaron con “My Heart Is Beating”, llena de fuerza, destacando la contundente y precisa base rítmica. Y es que la banda ha ganado mucho con la incorporación de Rubén Berengena, cuya fuerza anima al resto del grupo a seguir su estela, y permitiendo el lucimiento constante de Gaby y de Alfonso, de 10 toda la noche.

La siguiente fue “Wish You All The Best”, que Gaby quiso dedicar a su hermana, presente en la sala, ya que era su cumpleaños. Otra dedicatoria tuvo “Breathe Me In”, en este caso a todos los enamorados. Un tema emocionante que en directo consiguió crear una magia especial, con especial mención para el teclista Tony Ortega, quien ofreció el colchón perfecto para la voz de Gaby de Val en una interpretación conmovedora. A mitad del tema, la banda imprime más fuerza terminando de forma contundente.

conciertos2014_theval_1912cEl primer tema que sonó perteneciente a su primer disco fue “A Kiss In A Dragon Night”, ganando mucho en directo por la mayor fuerza que se le imprime con respecto al disco.

Estábamos a mitad del concierto y Gaby nos hablaba de que el grupo siempre había tenido un componente de blues. Si en el primer disco había sido la propia “Back”, en este nuevo trabajo era “Stardust” quien había tomado el relevo. Con muchísimo feeling, tanto en la parte instrumental como en la vocal y con Gaby dando lo mejor de sí misma, el tema fue una delicia para nuestros oídos. Y cuando se suponía que terminaba tal y como lo hace en el disco, la banda había preparado unos nuevos arreglos para el directo, alargando el tema de forma instrumental, con momentos protagonistas para piano, guitarra y batería. Fue realmente impresionante, la parte más memorable de toda la noche. Sólo por este tema ya hubiera merecido acercarse al concierto.

Sin apenas tiempo para reponernos, y al término de la ovación que mereció este despliegue, la banda continuó con “Roses And Chains”, otro de los temas destacados del nuevo disco y que también gana en fuerza en directo, aunque hacia el final del tema, la cara de Alfonso Samos y María López, ambos en la misma zona del escenario, mostraban que algo no iba bien.

Intentaron continuar con el siguiente tema, pero nada más comenzar la introducción, Alfonso mandó parar. Un insoportable acople en esa parte del escenario les traía locos, obligándoles a parar un par de minutos hasta que el técnico en la mesa pudo atajarlo. Cuando consiguió hacerlo, algo descompensó en el sonido general, porque desde el público el resto del concierto no se escuchó con tanta calidad como hasta entonces. Nada alarmante (hemos vivido situaciones mucho peores otras veces) pero sí se notó.

conciertos2014_theval_1912dEl concierto se retomó con un gran solo de Alfonso Samos sobre una base de teclados, que sirvió como introducción a “Johnny’s Got A Red Car”, otro tema rescatado del primer disco y que sonó con mucha fuerza.

Tras él llegó el momento más delicado de la noche con la preciosa “She’s Dums And Blind”, un delicioso tema que comienza con la hermosa voz de Gaby sobre el bonito piano de Tony Ortega, para después irse añadiendo el resto del grupo. Entrañable y sentida, fue un momento muy especial.

Yo esperaba que este tramo tierno del concierto se alargara y escuchar “Hold On”, pero no fue así. En su lugar, la banda apretó el acelerador de nuevo con “I Saw Him First” encaminándose así al tramo final del concierto, para el cual habían reservado un par de los pesos pesados de su primer disco.

El primero de ellos fue “The Unwritten Songs”, cadencioso y lleno de energía, un tema que suena en directo mucho mejor que en el disco, y que terminó de forma pletórica con Alfonso Samos dándolo todo. El segundo de ellos, con los que en teoría se despedirían, fue “The Age Of The Sun”, con toda la sala dando palmas para acompañar este rítmico tema que nos llevó al final.

La banda se despedía así, a la espera del bis. En esta ocasión, afortunadamente, el habitual paripé de “me voy pero ahora vuelvo” fue muy rápido, volviendo casi de inmediato al escenario para ofrecernos la propina con la que terminaría el concierto. A su vuelta, Rubén Berengena no ocupó su puesto tras la batería, sino que llevó su gran humanidad al borde del escenario junto a sus compañeros de grupo, empuñando una guitarra acústica. Con Alex Morell llevando el ritmo con unos “maracas-huevos” y toda la banda unida al frente del escenario, tocaron la acústica “Borderline”, algo más lenta que la versión de estudio, con la que cumplían la promesa de tocar el nuevo disco al completo. Toda una delicia con la que, ahora sí, se despedían de todo el público para no volver.

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Un concierto de los que no se olvidan. Si The Val en disco es todo elegancia, sobre el escenario obtienen el plus de la fuerza del directo sin perder ninguna de sus virtudes. La peculiar escena del rock en España y el habitual desdeño hacia el rock melódico hacen que a veces no se tenga en cuenta bandas de esta calidad. Desde aquí animo a todo el mundo a comprobar las sensaciones que The Val ofrece en directo.

Por mucho que yo me empeñe en contároslas… hay que vivirlas!

Texto y fotos: Santi Fernández «Shan Tee»