El sonido de la bestia. La historia del heavy metal (2005)

¡ Comparte esta noticia !

elsonidodelabestiaIan Christe

Buf!, vaya libro más… ‘particular’, siendo suave. Empezando por el título, eso de “La historia del heavy metal” le queda muy, pero que muy grande. Sería mucho más correcto decir “una parte de la historia del heavy metal norteamericano”, aunque ya sabemos la dificultad que tienen, en general, los habitantes de los Estados Unidos de América en diferenciar las palabras “América” y “Universo”. Bien, pues bajo este prisma está escrito todo el texto, para que os hagáis una idea.

Más pistas: La supuesta ‘Historia’ empieza desde Twisted Sister (¡!), con alguna mínima mirada de reojo a Black Sabbath. Pasa de puntillas sobre la NWOBHM, haciendo una mínima parada en Diamond Head, pero únicamente porque son fuente de inspiración de Metallica, y ese es el eje conductor del libro. Si se hubiera subtitulado: “Metallica y los demás” tampoco hubiera estado desacertado, porque su mundo metálico gira en torno a la vida y milagros de Hetfield y compañía, como si fueran capítulos en los que los actores secundarios miran permanentemente la inmaculada trayectoria de los de San Francisco, patrón y guía del heavy metal mundial.

No sé si es que Ian Christe no conoce lo que se hacía en el resto del mundo o que, simplemente, sigue los estándares que su propia cultura le ha grabado a fuego en el subconsciente. Utiliza frases despectivas hacia todo grupo o corriente que no esté impregnado en la filosofía Metallicense (¡¡¡ya sé que no existe, pero debería haberla inventado el propio autor!!!), minimizando su obra o, simplemente, ignorándola.

Aparte de esto, utiliza mal el lenguaje (no creo que esté mal traducido), con un abuso de los adjetivos, hinchando las frases para resultar más contundente o exagerado, de forma que resulta pedante y cansino.

Es, con seguridad, el peor libro sobre la historia del heavy metal que he leído en mi vida, con una visión muy parcial y sesgada de los hechos, incompleto y poco riguroso, quedando muy por debajo de otras obras, tanto europeas en general como americanas, incluyendo las españolas.

Quizá sea demasiado cruel o exagerado, pero ha sido el único libro de música que estaba deseando terminar de leer.

Por cierto, y lo pregunto desde el más absoluto desconocimiento y sin segunda intención: ¿Qué grupo español copió la portada del “The number of the beast”? Alucinando estoy todavía…

Alvar de Flack