EDÉN “El despertar de los sueños” (2019)

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La pregunta que voy a lanzar a continuación creo haberla formulado ya en alguna reseña anterior. Si un grupo de música ha detenido su actividad durante un puñado de años y vuelve con un trabajo discográfico en el que sólo uno de sus cinco miembros pertenece a la anterior etapa, ¿hasta qué punto podemos considerar que se trata de un nuevo disco del grupo? ¿Podríamos considerar, acaso, que se trata de un grupo nuevo de cinco miembros en el que se conserva el nombre del grupo anterior? Este es el caso que nos ocupa con “El despertar de los sueños” que hoy reseño para The Sentinel.

Los asturianos Edén estuvieron activos desde el año 2000 hasta el 2013, editando en ese tiempo varias maquetas y un total de cuatro LPs, siendo el último “Quattro”, que salió a la calle en marzo de 2012. Por razones que desconozco, el grupo cesó su actividad al año siguiente y años después el guitarrista Javier Díaz (quien llevaba en Edén desde su inicio y siempre fue uno de los principales compositores) retorna Edén a la actividad a partir de 2016 junto a quienes han sido sus compañeros en “El despertar de los sueños”, salido en la primavera de este año. Estos nuevos compañeros de viaje son Eneko Ramos a la otra guitarra, Gaspar Braña a la voz, Juanjo Díaz al bajo y Adrián Menéndez a la batería.

En el disco participan, además de los ya mencionados, Israel Ramos de Avalanch en la canción que más me ha gustado del disco, “Desde el aire”, y (entre otros) Óscar Nieto, quien fue cantante de Edén en los dos últimos trabajos del grupo, participando aquí en “Ángel negro 2.0”, una actualización de la canción de mismo nombre que apareció en “Quattro”. El presente LP ha sido grabado por Sergio Tutu y de la mezcla y masterización se ha encargado Alberto Rionda.

¿Y el resultado qué tal? Desde mi punto de vista, correcto sin más. No quiero dar a entender que el disco no me haya gustado porque no es el caso, pero lo cierto es que no he encontrado esa canción que atrape, ese estribillo que me enganche o ese solo de guitarra que me entusiasme. En el heavy metal melódico que practican Edén, tener estrofas coreables es, desde mi punto de vista, un elemento fundamental para enganchar a los seguidores del estilo.

Quisiera destacar, como uno de los elementos más positivos del disco, la labor vocal de Gaspar Braña quien (si no he investigado mal) debuta discográficamente con Edén. Gaspar tiene un timbre de voz que me ha encantado y, salvando distancias, por momentos me ha recordado a Tony de Sangre Azul. La mano de Alberto Rionda también se nota por ahí, sobre todo y como no podía ser de otra manera, en el tratamiento de las guitarras. El sexto tema, “Traición”, es un buen ejemplo de ello.

En fin, un disco con elementos atractivos pero falto de gancho para los oídos de quien esto escribe. No obstante, si estos renovados Edén logran afianzar la actual formación y sacar un nuevo trabajo más adelante, ¿por qué no iba a atraparme con el siguiente? ¡Ojalá así sea!

Jebimetal