DAERIA “Fénix” (2018)

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“Uh, ah… las chicas son guerreras…” ¿Os suena, verdad? Ésta y “Más sexy” son probablemente las dos canciones más exitosas de Coz, grupo madrileño liderado por Juan Márquez al que, a pesar de las cuatro décadas (año arriba, año abajo) que han pasado ya desde que salieron los dos discos que contenían esas canciones, todavía hoy es posible ver puntualmente en los escenarios.

Pues bien, muchos sabréis que los hermanos Carlos y Armando de Castro formaron parte de aquellos primeros Coz pero que dejaron la banda en desacuerdo con el giro pop que tomó el grupo de cara a la elaboración del segundo disco, “Las chicas son guerreras”, de 1981 y que crearon Barón Rojo junto a Hermes y Sherpa. Lo que tal vez sepáis menos (o sí, pero me viene bien para esta reseña) es que durante un breve periodo de tiempo, hubo dos Coz tocando en España: los de Márquez y los de los hermanos & Cía.. Al final, los segundos se llamaron Barón Rojo y grabaron varios discos grandiosos.

El caso de Coz no fue ni el primero ni el último en el que, tras la ruptura, las dos partes se reclaman herederas del “legado” musical y, por extensión, del nombre del mismo grupo, siendo a menudo las disputas legales las que, con mayor o menor enfrentamiento, acaban dirimiendo la legitimidad, paternidad, pertenencia (o como queramos llamarlo) sobre el uso del nombre. Eso es lo que ha sucedido con el ¿primer? disco de Daeria.

Daeria nace de las cenizas de Döria. El caso es que, tras un EP y tres largos, el grupo barcelonés se rompe en dos partes. En una de ellas, Martí Dòria. En la otra, el guitarrista Víctor Vázquez. Tras el cisma de Döria, el cantante Martí Dòria logra hacerse con la propiedad del nombre en una sentencia de febrero de 2018 que impide a Vázquez seguir presentando música bajo el apelativo de Döria. Tras el revés judicial, Vázquez refunda y renombra al grupo, llevándose con él a Laura Moral, quien en Döria tocaba la guitarra y aquí pasa a ocuparse del bajo, y reclutando a Eimel Trejo (guitarra), a Joel Marco (batería) y al valenciano Ángel Ortiz (voz).

Aunque nunca podremos saber hasta qué punto se hubiera parecido este disco de Daeria a un hipotético cuarto LP de unos no-rotos Döria, o si en “Fénix” hay canciones que fueron pensadas, esbozadas o escritas para el grupo madre, sí que se aprecia en este trabajo un cambio estilístico que va bastante más allá de un simple cambio de nombre. En ambos casos tenemos Heavy Metal como base fundamental, pero si en Döria había más presencia de Hard Rock, en Daeria quien dice “aquí estoy yo” es el Power. Es por eso que, en mi opinión, debemos considerar a Daeria como heredero de Döria, pero no su continuación. Y, por tanto, este “Fénix” es el debut discográfico de un nuevo grupo.

En este “Fénix” que tengo entre mis manos, hay un sexto actor con protagonismo en el resultado final. Israel Ramos, actual cantante de Avalanch, se ha encargado de producir el disco, de escribir la música y la letra de “Luz de luna”, la música de “Fénix”, comandar voz de “Vacío” y “Por si sirve de algo”; además de voces secundarias y coros en todo el disco. ¿Podemos decir que en Daeria ha habido, en esta ocasión cinco componentes y medio? Lo que es seguro es que su presencia ha tenido que pesar relevantemente en el resultado final. Hay más participación foránea en las voces de “Fénix”: Eve Zezer en “Luz de Luna” y Sergi García en “Gea”, además de la locución de Dani Moreno en “Reina de corazones”.

¿Y, entonces, qué tal? Pues bien, pero desde mi punto de vista, sobreproducido. En esta ocasión, he tenido que hacer algo que no me gusta nada: bajar el volumen del equipo de música. Tengo la impresión de que demasiadas veces se confunde fuerza con saturación. No debe ser nada fácil hacer esta parte del trabajo y hacer sonar, en su justa medida, todo lo que suena en “Fénix” pero, lamentablemente, para apreciar y disfrutar de estas canciones, he tenido que bajar el volumen para no tener sensación de ruido. Aunque la presencia de las voces y la guitarra solista están más que bien, la base rítmica me da esa sensación de bola que me hace entrecerrar los ojos. Yo habría dado mucha más presencia al bajo y dado menos reberberación a las rítmicas. Yo, que no me he puesto tras unos mandos en mi vida y siempre es mucho más fácil decir que hacer.

A bajo volumen, se degusta mejor este disco que tiene una considerable cantidad de buenas canciones. El buen arranque empieza con “Fénix”, el inicio de la cual a muchos os recordará al “I Want Out” de Helloween, se culmina con mi favorita, “Luz de luna”, y se confirma con “Reina de corazones” y “Héroe”; además de momentos y detalles interesantes a lo largo de las 10 + 2 canciones del disco. ¿Por qué 10 + 2? “Fénix” lo cierran con dos canciones de los tiempos de Döria: La versión 2018 de “Pensavientos” (originalmente aparecida en su debut, “Despertar”, de 2011 y título de su EP del año anterior, además de contar con una versión acústica en “Golpea” otra vez de 2013) más una versión acústica de “Por si sirve de algo”, también perteneciente al disco debut de Döria.

En conclusión, me quedo con la espinita de que una parte tan y tan fundamental, y tan determinante con el tipo de música que practica Daeria, como es el sonido, a menos a mí me haya impedido disfrutar del disco como intuyo lo habría disfrutado en otras condiciones. No obstante, se disfruta. Tengo curiosidad por ver qué tal suenan estas canciones en directo. ¡Nos veremos!

Jebimetal