DREAM THEATER – Viernes 21 de junio de 2002, Plaza de Toros de Murcia

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Locos nos volvieron a más de uno con tanto cambio de ciudad y de recinto (que si San Sebastián, que si Elche, etc etc etc…), pero bueno por fin se aclararon un poco las cosas y pudimos disfrutar del Teatro de los Sueños en la Ciudad de Murcia.

Ansioso estaba yo ese día por salir para aquellas tierras cuando a media tarde recibo una llamada de mi tronco Bittor para ponerme los dientes largos y relatarme lo que nos iba a suceder unas cuantas horas más tarde. Sobre las 20:30 llegamos mi novia y yo a tierras murcianas con el típico despiste de la localización de la Plaza de Toros. Un par de indicaciones de Bubba por teléfono, de un policía y allí nos encontramos con la buena gente que nos estaba esperando, es decir Starbreaker (con su colega Cristóbal), Bubba, Santaje y Thunder con Cavalera por allí como cual niño con zapatos nuevos que se preciaba a ver las huestes de Petrucci & Cia. Saludos varios, fotos, charla y enseguida nos adentramos al Ruedo, nunca mejor dicho.

El aspecto de la Plaza por el momento era bastante vacío (todo era cuestión de tiempo – luego se llegaría a las 3.000–4.000 personas más o menos). Nos hacemos con algo con que llenar el estomago (con una llamada del amigo Shan para controlarnos de cómo iba todo) y nos subimos a la grada desde donde podíamos ver mejor todo el recinto. Más fotos, y con puntualidad suiza (justo las 22:00 horas) se apagan las luces, y como nos imaginamos todos suena… “Close Your eyes….”, pero era un espejismo de apenas algunos segundos, se ensalzan con el inicio de su último disco “Six Degrees of inner Turbulence”, es decir “The Glass Prison”. La emoción nos corroe a todos, con lo que Bubba, Thunder, Santos y Cavalera se tiran al ruedo, dejando la grada para los “ancianos”, los cuales queríamos ver los toros desde la barrera. Inicio muy estático por parte de los ´Theater, muy en su línea, con un sonido realmente potente y una claridad en los instrumentos que muy pocas bandas logran –se escuchaba todo con mucha claridad, hasta el “scrach” de Rudess en la parte de central…- . Tras los 14 primeros e intensos minutos de virtuosismo, paran minimamente para proseguir con el tema inicial de “Awake”, es decir “6:00”, quizá tema no muy idolatrado por muchos, pero que caló muy bien entre la gente. Seguidamente nos deleitaron con una de las sorpresas de la noche, que no fue otra que “Burning My Soul” de “Falling Into Infinity”, realmente sorprendente. Muy buen lucimiento en la parte vocal de James Labrie, dejandonos con la boca abierta. Vamos que en el “Once In a Live time” no era él.

La puesta en escena como os comento bastante sencilla, todos ellos muy estáticos sobretodo John Myung. Algo más móvil Labrie y el teclas Jordan Ruddes, el cual con un teclado giratorio no paraba. Por otro lado un Mike Portnoy sobrehumano, con la batería doble o lo que fuera, muy en plan chuleta con gafas de sol y pañuelo en la cabeza. En la derecha John Petrucci muy centrado en su trabajo… como debe ser.

Después vino otra sorpresa… a medias. Nos deleitaron con “Surrounded” del Images & Words, un tema que han recuperado para esta gira, sonó genial, precedido del tema “An…”, bueno mejor dejémoslo para el foro de debate, ¿verdad Bubba & Star?

Nos recuerdan sus primeros discos con la esperada “The Killing Hand”, donde nos vuelven a dejar con la boca abierta con la larga parte instrumental, un deleite para los oídos y para los ojos, pues el espectáculo visual era genial, muy bien currado con un telón de fondo mostrándonos imágenes de sobretodo su ultimo disco (ya sabéis, los muñegotes del libreto…)

Prosiguen con otra canción del último disco, en este caso eligieron para la ocasión “The Great Debate”, con otra demostración de Labrie, el cual se salió en todo momento. Siempre se había comentado que a nivel individual era el que menos dotado estaba, pues seguro que después de esta gira habremos cambiado todos de opinión. Llegó a unos tonos increíbles.

Sabíamos más o menos que entrábamos en el final de la primera parte del concierto y lo finalizaron de una manera increíble con un “Pull Me Under” que nos puso la piel de gallina a mas de uno. Llamada sin éxito al amigo Perico, del cual porque no decirlo, me acordé mucho de él en esta canción. Era realmente emocionante ver desde la grada todo el ruedo botando y cantando la canción, fue sin duda uno de los momentos más álgidos del concierto. Pelos como escarpias…

Después de tal alborozo, aprovechamos para juntarnos de nuevo y mantener impresiones, realizar diversas llamadas (Dark A, etc etc….) y en fin prepararnos para el “ladrillo” que nos venía encima, que no era otro que “Six Degrees of Inner Turbulence” en su totalidad, tal y como tocaron anteriormente en las ciudades de Madrid y Valencia. Con la intro “Overture” grabada, nos dejaron a todos con la boca abierta, sobretodo a mí personalmente con el tema “Goodnight Kiss”, donde Petrucci literalmente se luce, recordándome al mejor Joe Satriani o Steve Vai. De quitarse el sombrero. Un ejecución magnifica.

Finalizado el tema pararon un par de minutos para ya volver con la traca final, es decir con los bises. Comenzaron con unos de mis temas preferidos, “Home”, con ese apabullante estribillo. Móvil en mano, aprovecho para realizar un par de llamadas más… jeje. Roy y Anaxides son esta vez mi blanco. Aprovechamos Carol, Starbreaker y yo para bajarnos al ruedo y disfrutar de la parte final. Mejor sonido, bueno quizá más potente, pero no mejor.

Prosiguen con “The Spirit Carries On”, de sus mejores baladas, la cual nos hacen cantar a todos los presentes. Y como traca final, el espejismo inicial fue de que iban a tocar el “Metropolis Pt. I”, del cual hicieron los compases iniciales, pero nada más, la unieron con “Learning To Live” y dieron por finalizado el set. Tras esto, quizá nos dejaron con la miel en los labios cuando ante nuestro incrédulos ojos, Petrucci se pone a la batería (tocándola fatalmente por cierto) y se pone a tocar junto Jordan Rudess lo que pillaban por medio al grito de “oe oe oe oe oe oe”. Se podrían haber marcado un temilla para finalizar la noche… Pena que no fuera así.

Se apagan las luces, y otra llamada al canto. Tenia que comentarle a Bittor que había acertado, que era así, que se habían salido, que habíamos asistido a un concierto memorable, con un set list que en cuestión de gustos, puede ser mejorable o no, pero que nos llenó casi a todos. Dream Theater tienen ya la grandeza de que toquen lo que toquen, van a agradar a todos –el tema de que cambien de set en cada concierto es un detallazo por su parte, me vienen a la mente giras de Metallica, en el que se sabia perfectamente cuando iba a escupir James Hetfield,- con Dream Theater estamos abiertos siempre a la improvisación-.

Salimos para fuera quedándonos boquiabiertos antes los prohibitivos precios del merchandise, aunque la verdad uno de aquellos posters no hubiera estado mal. Nos despedimos de Cavalera para ir al coche del amigo Cristóbal en busca de las camisetas, reparto, regalos varios, charla, y nos despedimos, el ajetreo del día había sido intenso, aparte esperaba el partido de Corea (de infausto recuerdo) a la mañana siguiente y las Hogueras de San Juan en lo sucesivo. Volvemos a casa con la oídos pitando, pensando en lo que ha sido un genial concierto y sobretodo, lo mejor , la compañía, lástima que no hayamos podido juntarnos todos en una misma ciudad.

Texto: Javier Sánchez (Javibackyard)