DIO – Viernes 27 de septiembre de 2002, Sala Macumba (Madrid)

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Ronald James Padavona y su banda, o lo que es lo mismo, DIO volvían a realizar una gira por territorio hispano. En esta ocasión eran cuatro los lugares que tenían el placer de acoger la grandiosa voz del pequeño cantante (Barcelona, Valencia, Atarfe (Granada), Madrid y Puente de la Reina (Pamplona). En todos los recintos abrieron bandas españolas (Metrópolis VI en Barcelona, Amalgama en Valencia, Aas – además de Rage y Primal Fear – en Atarfe y Vhäldemar en Puente la Reina). Y os preguntareis, ¿y en Madrid?, pues nadie. Aquí no abría ningún grupo, una injusticia y más por el abusivo precio de la entrada (23,50 “eurogallos”).

Debido a un plantón (Anaxides, ¡mamoncete!, jajaja), llegué tarde al lugar señalado por el amigo y forero Shan Tee. Así que tuve que tirar de metro para llegar al recinto. Cual fue mi “suerte” que algunos tramos de la línea 6 y 1 estaban cerrados por obras, tocaba alternar con autobuses urbanos. El trayecto se convirtió en una pesadilla hasta llegar a Macumba, desde las 19:30 esperando en el andén de Embajadores, hasta finalizar en Chamartín tardé alrededor de dos horas de reloj. La de veces que “recordé” a los difuntos y descendientes de los responsables del metro y de los autobuses especiales.

Con el corazón saliéndose por mi boca, por fin alcancé entrar en el recinto. En esos momentos sonaba el clásico de Black Sabbath, “Children Of The Sea”. Más tarde me dijeron los amigos que el concierto comenzó alrededor de las 21:20 y que los dos primeros temas habían sido: el reciente “Killing The Dragon” y “Egypt (The Chains Are On)”. La sala estaba hasta los topes y, haciéndome hueco entre algunas personas, me pude situar a duras penas cerca del extremo derecho de la amplia barra que hay en el centro del lugar. Ya con mi posición tomada, el combo interpreta otro nuevo tema, “Push”. Golpeando el teclista Scott Warren (¡menudo personaje!) sus teclas en el inicio. Dio estrechando manos de las primeras filas y dejando el protagonismo en el escenario al guitarrista Dough Aldrich para realizar el efectivo solo de la canción, ocupando este el centro del escenario y volviendo a su lado derecho de las tablas.

Momento de lucimiento por parte del batería Simon Wright (que volvía a la banda en el anterior disco, “Magica” (1999), con predominio de focos rojos y con el típico juego entre golpes del instrumento seguidos por gritos de la peña. Pegada muy fuerte y acompañamiento en una parte del “O Fortuna” de la pieza de música clásica “Carmina Burana”. Cuando finaliza su demostración, Ronnie James Dio lo presenta. Primera andanada del “Holy diver” (1983) con “Stand Up And Shout”, sin la presencia del teclista, aunque luego se incorporó en el momento del solo de guitarra. Así se tiró la mayoría del concierto el señor Warren, entrando y saliendo de escena y sin apenas oirse las teclas hasta los últimos temas. La verdad, que yo no sé para qué Dio lo lleva de gira, quizás quedaría mejor que los teclados los llevase pregrabados. Y eso que no es un jovenzuelo, entre otras grabaciones y participaciones ha colaborado con Warrant y con Keel, entrando a formar parte de DIO en la gira del “Strange highways” y grabando (a partir de ahí en todos los discos a excepción del “Magica”) y saliendo a la carretera con la banda. Pero vamos, que si no hubiera estado esa noche allá no se hubiera echado de menos este músico. Volviendo a lo que importa, la canción fue acompañada por los gritos del público una y otra vez tras el estribillo.

Vuelven a la obra reciente de este año, “Killing the dragon”, con “Rock And Roll”. Dirigiendo el inconmensurable cantante el micrófono a la concurrencia para que cante el estribillo (como anteriormente lo había hecho). Desplazándose el gran compañero y bajista Jimmy Bain (con esa camisa con motivos, que según Shan Tee parecía un pijama, jajaja) al centro de las tablas. Por Dio (de negro con su camiseta con una cruz celta) no pasan los años, canta de manera magistral y su pequeña estatura no es impedimento para llenar el escenario con su enorme personalidad y movimientos, pero es humano y, antes de finalizar el solo Dough Aldrich, se coló un pelín (aunque creo que poquísima gente lo percibió).

Mayoría de luces azules y rojas iluminaron sobre las tablas la interpretación del fantástico “Don´t Talk To Strangers”. Lástima que el sonido fuera tan saturado durante todo el concierto. Recuerdos al pasado cuando Bain y Dio formaban en Rainbow con “Man On The Silver Mountain”, realizando el bajista los coros y viéndolo bastante animado tras la vuelta al grupo en el anterior disco (aunque en la gira por Europa lo sustituyera Chuck Garric). Dio abandona la escena (necesita dosificarse) y al momento lo hacen los demás componentes a excepción del Dough Aldrich (ex Lion, Hurricane, House of Lords, Bad Moon Rising, en solitario y Burning Rain, ¡vaya carrera!), que intenta demostrarnos su manejo del mástil, con toques de Blues Rock, un pasaje del “Purple Haze” y al final de su lucimiento lo acompañan las teclas y al instante la banda. Siendo presentado por Dio. Buen solo, pero excesivamente largo, aunque ya se sabe que el jefe necesita descanso.

Retomando la era del Arco Iris con “Long Live Rock´n´Roll” y la concurrencia volcándose y el pequeñuelo diciendo: “Long live Madrid”. Unen de nuevo con “Man On The Silver Mountain”, siguiendo en los primeros compases del tema cantando “Long Live Rock´n´Roll”. Y primera banderola artesanal que lanza alguien del público que recoge Dio y la muestra.

Momento de revisar un poco su anterior trabajo con dos temas seguidos (como en el disco) “Lord Of The Last Day”, marcando la batería el ritmo pesado y machacón de la canción. Otra banderola que le lanzan y esta vez se la enrolla como si fuera una larga falda (luego Shan Tee comentó que si le llega a caer encima hubiera sido como el fantasmilla Casper, jajaja). Un chaval de las primeras filas fue tomado en hombros para realizar una instantánea a Dio, y en el momento que se disponía a capturar el momento surge un guardia del foso y se antepone para que la foto no fuese realizada. Pero Dio se desplaza un poco y posa para el chaval con sus típicos cuernos y dedicando un “fuck off” al guardia. Todo un detalle. Enlazaron con sonidos pregrabados que dieron paso al buenísimo ritmo de “Fever Dreams”(me alucina esta “coplichuela”), con el cuatro cuerdas a los coros.

Para la recta final se dejaron clasicazos de los dos primeros discos de DIO y uno de los maestros, Black Sabbath. “Holy Diver” (todo un himno) y sin parar con gritos de Dio al principio, “Heaven And Hell”, mostrando al cantante en plan demoníaco con esas luces rojas. Más recuerdos de cuando servidor era más jovencillo, “The Last In Line” y a partir de este tema las teclas se oyen claramente (¡a buenas horas!, aunque quizás hubiera sido mejor que ni se hubieran oído, porque como ya he comentado antes, menudo “papelón” del encargado). Grande, grande, “Rainbow In The Dark”. Y tras volver ante la insistencia de los congregados acaban con “We Rock”. Final sobre las 23 horas.

Descarga correcta que nos vuelve a demostrar que quizás Dio haya hecho un pacto con el de los “cuennos” para conservar esa voz prodigiosa. Pero eso, para servidor un concierto correcto, sin más.

Texto: Starbreaker