BLOODHUNTER “The End of Faith” (2017)

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Quiso la Diosa Fortuna que el día que Diva Satánica hizo las audiciones a ciegas en “La Voz” yo estuviera presente en aquellos estudios, acompañando a otro artista. Sinceramente, durante las largas horas que estuvimos allí encerrados me estuve preguntando qué pintaba una cantante de death metal en un concurso de talentos de gran audiencia donde lo poco que suene a rockero ya se mira raro, entre tanto pop y flamenquito. Cuando Diva fue seleccionada me alegré por ella, sin conocerla, ya que iba a ser la oportunidad de abrir al país un estilo de música siempre condenado al underground. De “abrir” o de “asustar”, cosa que me atraía igualmente.

Diva Satánica no pasó muchas rondas del concurso, pero el beneficio ya estaba hecho. Evidente, los seguidores del flamenquito y demás estilos que triunfan en el programa no pasaron de la curiosidad momentánea hacia este tipo de técnica vocal, pero su estancia en este programa de máxima audiencia ha hecho más por el metal extremo en nuestro país que años de actividad de la gran cantidad de bandas del estilo que se pelean cada noche en los escenarios de este país.

Vaya por delante que yo no soy ningún entendido en el género. El metal extremo no es lo mío ni las voces guturales son algo que me apasione. Lo respeto, por supuesto, pero no esperéis de esta reseña un análisis experto ni una guía sobre recomendar o no este trabajo.

Puedo decir sin temor a equivocarme, ya que son datos objetivos, que este “The End of Faith” es el segundo trabajo de esta banda gallega, tras un primer disco homónimo que vio la luz en 2014. Los músicos que acompañan a Diva Satánica en esta aventura son Fenris (guitarra) y Éadrom (bajo), encargándose de la batería el portugués Marcelo Aires, más como invitado que como miembro del grupo de pleno derecho.

Como neófito en la materia, he necesitado varias escuchas con la mejor de mis intenciones para sacarle partido al disco. Todas las voces son guturales, sin espacio para algunos fragmentos de voz limpia que Diva Satánica demostró en “La Voz” que puede hacer con buen resultado. Sin embargo, en Bloodhunter no da respiro a la fuerza gutural con la que aborda todos los temas. Valoro su estilo, su fuerza y su garra, así como su intención de incluir algo de melodía en su estilo, algo que se aprecia en “Still Standing Up”, uno de mis temas preferidos del disco, tanto por ese esfuerzo por buscar algo de melodía como por los riffs atractivos de la guitarra de Fenris y los acertados cambios de ritmo que contiene el tema. Algo parecido encontramos en “All These Souls Shall Serve Forever”, del cual se ha grabado un video-clip, con voces algo un poco más asequibles sobre un tema que no se sale de la línea extrema que domina el disco.

En líneas generales, la instrumentación es clara y precisa, gracias a una excelente producción que permite disfrutar de todos los instrumentos con limpieza, en manos de músicos con buena técnica personal. Las guitarras afiladas, la presencia continuada del bajo y los tribales ritmos de batería conforman una instrumentación clara, que con otro tipo de voz podrían estar puntualmente cercanos al metal melódico. En otras ocasiones, sin embargo, se embarcan en el puro death metal que domina el disco. Prueba de ello, cortes como el propio “The End Of Faith” o “The Queen Besat” en los que la brutalidad y el concepto extremo del metal son dominantes.

Llama la atención la instrumental “Death & Rebirth”, no solo por la ausencia de voz sino por el suave comienzo. La calma que precede a la tempestad de un tema igualmente poderoso.

El disco finaliza con un tema ajeno como es la versión de “Crystal Mountain”, original de los americanos Death que publicaron en su disco “Symbolic”. Para ello, Bloodhunter la ha adaptado a su estilo, con un resultado yo diría que más bestia aún que el original, con Diva Satánica en una tesitura menos histriónica que la original del fallecido Chuck Schuldiner.

Seguro que Bloodhunter al completo y Diva Satánica en particular han ayudado a que “The End of Faith” sea un acercamiento al death metal para aquellos que siempre habíamos guardado distancia con el estilo. Solo por ello hay que darles la enhorabuena.

Santi Fernández “Shan Tee”